TERCER PASO: ORATIO

Posted on marzo 8th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Dios Padre

nos llamas a la tierra prometida de tu Reino.

Por eso nos sentimos peregrinos,

junto con todos los hijos de Abraham

y con todos los hombres y mujeres de bien

a lo largo de los siglos y de las culturas,

hasta encontrarte

y llegar a la comunión que nunca se acaba.

Por Abraham sabemos que elegiste un pueblo.

En su peregrinar, al primer patriarca le sostenía

la confianza de todo corazón en tu Palabra.

A través de tierra extranjera,

saliendo de la esclavitud

y aventurándose en el desierto,

condujiste, a través de Moisés,

a tu pueblo hasta la tierra prometida.

Mediante los profetas

conservaste muy viva,

en el corazón de Israel,

la esperanza de la salvación definitiva.

que anunciaron la llegada del Mesías.

Y al inicio del final de los tiempos,

nos enviaste a tu Hijo,

el amado,

el Mesías,

Luz de Luz,

que, después de anunciar su muerte

a los discípulos,

les mostró el esplendor de la gloria

en el monte Tabor.

Dios Padre,

somos millones los seres humanos

los que tenemos nuestro corazón lleno

de inquietudes,

de preguntas,

de miedos…

en estos tiempos

tan extraños,

tan contradictorios,

tan inciertos

que nos tocan vivir.

¿De quién nos podemos fiar,

Señor?

¿De quién nos podemos fiar?

A veces tenemos la sensación

de que vivimos

cerca de ser aplastados…

por tanta mentira,

por tanta codicia,

por tanta idolatría…

pero sabemos que

la vida de tu Hijo,

impulsado por la energía y valentía

del Espíritu,

es el mensaje definitivo

en el espesor de la Historia,

en las nieblas de los tiempos,

en las sombras de muestra biografía…

Vida de vida

que nos colma de esperanza,

nos llena de sentido,

nos ilumina en nuestras ambigüedades.

Tu Hijo sanó cuerpos y almas maltrechos

por tanta y tanta injusticia evitable.

Tu Hijo derrocó ídolos

creados por vanidosos poderes religiosos,

Tu Hijo combatió lo demoníaco

que se infiltra

a través de todas nuestras

justificaciones y negociaciones

con las tentaciones

bajo la apariencia de bien…

Tu Hijo compartió

vida, pan y lágrimas con los pobres y excluidos,

pasó noches en vela en oración

aceptando el camino que le llevó

a la terrible cruz,

caminó junto a sus discípulos…

sus amigos…

enseñándoles

las verdades de la verdadera sabiduría

con infinita paciencia.

Tu hijo se entregó totalmente

al camino

de la verdad y de la vida

que lo llevó

a hacer lo que nadie quería hacer…

que lo llevó

donde nadie quiere estar…

que lo llevó

a estar como nadie quiere estar…

desnudo,

en carne viva,

sometido a las tinieblas de las tinieblas.

Dios Padre,

derrama sobre nosotros

el Espíritu:

que sea inquietante

para nuestra vida cotidiana…

¡Que nuestra fe sea todavía más fe!

Danos valor…

para vivir la nueva humanidad.

Levántanos de la mediocridad.

Dios Padre,

derrama sobre nosotros

el Espíritu:

que llenemos

de autenticidad religiosa

nuestra presencia

en las relaciones laborales,

en los encuentros con nuestros contemporáneos,

en la vida cotidiana compartida

en nuestras ciudades.

¡Que seamos signos,

inteligentes y libres, de Cristo inteligible y atractivo!

Danos humildad

para vivir la nueva humanidad.

¡Levántanos

de los miedos!

Dios Padre,

derrama sobre nosotros

el Espíritu:

que no cedamos

a la tentación de instalarnos

en el mundo tal como está

en nuestra familia tal como está,

en la Iglesia tal como está.

¡Levántanos

de nuestra humanidad,

tan humanidad

entre humanidades!

Dios Padre,

que seamos buscadores,

sembradores,

exploradores

de nuevas relaciones

sociales, económicas, culturales…

en estas,

acaso,

ruinas esplendorosas

en las que parece

que nos arrastramos.

¡Levántanos,

levántanos

para buscar tu rostro

tan divino,

tan humano!

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on marzo 8th, 2020 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
 

DESDE LA RELIGIOSIDAD POPULAR

(hombre, casado, trabaja, dos hijos, cofrade y hermano de varias hermandades de penitencia)
 

Mi particular transfiguración, la vivo cada vez que me visto con mi túnica de nazareno; al igual que el Señor, mi rostro resplandece y todo se transforma. Mi estación de penitencia es ese estar en la cima de la montaña, como estuvieron Pedro, Santiago y Juan, en compañía del Señor. Es dejar atrás todo lo que me atrapa del mundo y estar con Él haciendo lo que más me gusta. ¡Qué razón tenía Pedro cuando quiso acampar allí!, al igual que yo, que no quiero que mi cofradía se recoja nunca.

Y como a ellos, a mí también ese día se me aparecen los “profetas”, aquellos hombres y mujeres que estuvieron antes que yo, que supieron transmitir la Fe y la devoción a nuestros sagrados titulares, de generación en generación; y que ya hoy forman tramos de nazarenos en la Cofradía Celestial.

Señor, acompáñame en la lucha diaria, cuando descienda al mundo y vuelva a colgar mi túnica en el armario, igual que lo hiciste con los apóstoles.

DESDE LA ENFERMEDAD

(mujer, casada, jubilada, convaleciente, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

 

Leyendo este evangelio me doy cuenta que hace cuatro meses, yo también habría tenido la tentación de decirle al Señor: “¡qué bien estoy en este periodo de mi vida!, las cosas nos van bien, tenemos salud, una familia preciosa, estamos felizmente jubilados, sin problemas económicos. La vida nos sonríe, ¿por qué no nos quedamos así siempre?” ¡Hubiera estado tan bien! ….

Pero se impone la cruda realidad y en un abrir y cerrar de ojos, todo se desmorona, y me encuentro ingresada con un serio problema de salud. Como los discípulos, me lleno de espanto y mi estado de ánimo fluctúa de un extremo a otro a velocidad de vértigo. ¡Con que intensidad recé los días que permanecí en la UCI!. Allí a solas con el Señor, enganchada a los monitores, tuve una experiencia de la que difícilmente me pueda olvidar. En medio de mi oración y a una hora indeterminada de la noche (porque en la UCI no existe tiempo, solo se oyen las máquinas y la soledad) escuché una voz que me dijo: “¡Le pedimos al Señor tantas cosas!, Él sabe mejor que nadie lo que necesitamos…. (unos segundos de silencio, y continua) …. Pidamos al Señor saber aceptar lo que él nos manda”. Aquello me caló tan hondo que cambio mi estado de ánimo y también el sentido de mi oración y sentí paz.

Se estaba bien en esa burbuja donde estaba instalada hace cuatro meses. Pero si en esta vida solo deseara vivir de imágenes fijas, de momentos congelados en el tiempo, me estaría perdiendo todos los matices que me hacen especial. Lo que verdaderamente me importa es escuchar al Señor. Que los ruidos de la vida no me impidan oír lo que el Señor me dice. Que no haya interferencias que distorsionen su escucha. Porque él sabe mejor que nadie lo que necesito y lo que tiene que decirme llena de paz mi alma.

DESDE LA CUARESMA EN LA VIDA ORDINARIA

(hombre, soltero, trabaja en país extranjero, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar en su tierra natal)
 

Se me hacía complejo llevar en una primera lectura la idea de la transfiguración y su significado a mi vida cotidiana. Pero he conectado con algunas ideas orando el texto, y apoyándome también en la versión del evangelista Lucas, que insiste en que Jesús «mientras oraba» se transfiguró.

Hay un dicho que dice…’dime cómo rezas, y te diré cómo vives; dime cómo vives, y te diré cómo rezas. Porque mostrándome cómo rezas, aprenderé a descubrir el Dios que vives; y mostrándome cómo vives, aprenderé a creer en el Dios al que rezas’. Que nuestra vida habla de nuestra oración, y la oración habla de nuestra vida. Y creo que, hasta ese momento, los discípulos conocían a un Jesús, pero orando con Él, conocieron al Dios que vivía y al Dios al que rezaba. Me cuestiona, me interpela, y me denuncia. ¿Habla mi vida de Dios? Creo que si no vivo conectado, a través de la oración, a Él, la gente que comparte camino conmigo no va a poder ver «la luz», mi parte luminosa, al Dios que habita en mí. Al igual que vieron los discípulos aquella luz en la montaña. La oración transforma (transfigura), para resplandecer con la luz del Espíritu.

Y una segunda idea, el paso por la montaña, para «volver a bajar». Me ha devuelto experiencias vividas -en la montaña- con Jesús. Y esa sensación (tentación) de bienestar y querer quedarme como le pasa a Pedro. Y Jesús nos insiste en ir, tomar la cruz de cada día, para poder llegar a la Pascua. Afrontando nuestras muertes, dificultades, frustraciones que nos presenta la vida cada día; situaciones muchas de ellas que no entendemos y que a veces, no nos gustan, no aceptamos. La perspectiva cristiana del sufrimiento no trata de sadomasoquismo, ni de resignación, sino el paso necesario pero transitorio para llegar a la Pascua.

Y pascuas también diarias, cotidianas, en las que somos capaces de iluminar oscuridades que nos rodean. Todo un reto: ser capaz de ser luz. Una luz que no se ilumina a si misma: siempre al servicio.

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on marzo 8th, 2020 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo 17,1-9

 

Su rostro resplandecía como el sol

 

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bien se está aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo.» Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: «Levantaos, no temáis.»

Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.».

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO

Posted on marzo 8th, 2020 in > CUARTO PASO: CONTEMPLATIO by admin

¿Quién dice el texto?
(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

 

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on marzo 8th, 2020 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

 

 (matrimonio, 2 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Nos sentimos llamados a actuar, subiendo a ese monte alto en el que encontrarnos con Dios. Podemos ir a un lugar concreto para lograrlo desde el silencio, el recogimiento… Pero sobre todo necesitamos encontrar ese monte alto dentro de nosotros, para entrar en una relación profunda, intensa, personal, cercana con el Padre, raíz y origen de nuestra vida y de nuestra misión.

Nos sentimos llamados a actuar, dejándonos transfigurar por la luz de Dios, para convertirnos como Jesús en personas que saben amar, que son compasivas, que tienen caridad, misericordia… Queremos fijarnos en la experiencia extraordinaria que Jesús tuvo de Dios, al que veía como un Padre que es todo bondad. Necesitamos dejar que la luz del Abba, nos ayude con nuestros gestos, nuestras palabras, nuestra forma de mirar…. Queremos propiciar el sentir y vivir el gozo de la luz de Dios, y escucharle decir “Este es mi hijo amado”, y tú también lo eres.

Nos sentimos llamados a actuar, procurando no hacer una tienda para instalarnos, que nos haga sentiros cobijados, en la que estemos cómodos en nuestra zona de confort…

Nos sentimos llamados a actuar, escuchando al Hijo amado. Él es nuestra libertad, nuestra esperanza absoluta. Solo Él tiene Palabras que nos hacen vivir en plenitud, sintiéndonos amados desde nuestra fragilidad, debilidad y pequeñez. Con Él desaparece el miedo, la oscuridad… Con Él brilla la luz eternamente.

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on febrero 29th, 2020 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo 4,1-11

 

Jesús ayuna cuarenta días y es tentado

En aquel tiempo, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre. El tentador se le acercó y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes.» Pero él le contestó, diciendo: «Está escrito: «No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.»»

Entonces el diablo lo lleva a la ciudad santa, lo pone en el alero del templo y le dice: «Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: «Encargará a los ángeles que cuiden de ti, y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras.»» Jesús le dijo: «También está escrito: «No tentarás al Señor, tu Dios.»»

Después el diablo lo lleva a una montaña altísima y, mostrándole los reinos del mundo y su gloria, le dijo: «Todo esto te daré, si te postras y me adoras.» Entonces le dijo Jesús: «Vete, Satanás, porque está escrito: «Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto.»»

Entonces lo dejó el diablo, y se acercaron los ángeles y le servían.

NOTAS BÍBLICAS

(por el equipo coordinador, con el apoyo de un biblista)

 

Toda la escena sabe al «éxodo»: el desierto, el número «cuarenta», las pruebas o tentaciones, sentir hambre… todo eso son cosas que el pueblo de Israel experimentó tras salir de Egipto. Jesús pasa por lo mismo, con la diferencia que el pueblo fracasó en la prueba y en cambio Jesús se mantiene fiel a Dios.

El diablo (al que Jesús al final llama «Satanás») pone a prueba la obediencia de Jesús a Dios, que acaba de declararle «hijo» tras su bautismo: Si eres Hijo de Dios… El diablo trata de que Jesús le obedezca, de que haga lo que él le sugiere, poniéndole como justificiación que tiene que demostrar que es Hijo de Dios. Los mismos desafíos vuelven a tentarle en la cruz: «¡si eres Hijo de Dios sálvate a ti mismo bájate de la cruz!», le dice uno de los crucificados (Mateo 27, 38).

El diablo revela que controla los reinos de este mundo. Con la misma palabra (reino) Jesús anunciará el comienzo del de Dios.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on febrero 29th, 2020 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA RELIGIOSIDAD POPULAR

(hombre, casado, trabaja, dos hijos, cofrade y hermano de varias hermandades de penitencia)

 

Son muchas las tentaciones que el diablo me ha puesto en mi camino cofrade, muchas de ellas disfrazadas de bondad o de “ángel de luz”. Unas veces tuvo la culpa mi edad y mi falta de madurez en la Fe; otras el ansia de la “gloria” formando parte por ejemplo de una Junta de Gobierno, tomando decisiones y asumiendo responsabilidades, creyendo que yo no me iba a equivocar dónde otros se habían equivocado, y otras veces “dándome el poder” de que con un toque de llamador “Nuestro Señor” o “Nuestra Madre”, levantaran su paso. ¡ Cómo intenta engañarnos el tentador…!

Hoy, al paso de los años, mi Fe ha ido madurando, aprendí a ver a Jesús en el Sagrario y desde ahí, decirle al demonio que se vaya y que me deje en paz y le doy gracias a Dios por enseñarme que en lo pequeño y en el servicio es dónde mejor puedo reflejar el amor de Dios en mi cofradía.

DESDE LA ENFERMEDAD

(mujer, casada, jubilada, convaleciente, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

 

Percibo que aquí, cuando hablamos de tentación, nos estamos refiriendo a algo que es malo, a algo que viene del maligno. Pero la verdad es que la tentación se nos presenta de muchas formas. Incluso, pueden ser personas que nos quieren las que nos inducen y tientan a hacer determinadas cosas.  En estos momentos y tras mi problema de salud, algunos me instan y me apremian a que deje todas esas  actividades en las que estoy comprometida y que forman parte de mi día a día, con el deseo de que lleve una vida tranquila, sin responsabilidades, sin complicaciones, sin stress. Incluso me dicen que ya es hora de que dedique el “tiempo para mí”. Sus intenciones son buenas. Pero no me resigno a llevar una vida light. Y tengo dudas.  Me pregunto cuáles son los comportamientos y formas en los que no debo caer. Creo que, si mis obras y aptitudes no van encaminadas a construir Reino, son una tentación que me leja de Dios y de los demás, y por tanto, no debo caer en ellas.

Cuantas veces en el Padrenuestro digo “No de mejes caer en la tentación”. Pues le pido al Señor no caer en la tentación: de que soy imprescindible, de creer que todo está en mis manos, de creerme autosuficiente, de prescindir de Dios en mí vida. Quiero aprender a decir no a las tentaciones que crean muerte. Decir no a las distracciones que hacen que no me centre en lo realmente importante. Decir no a los compromisos innecesarios. Quiero ser dueña de mis tentaciones y que no sean ellas las que se adueñen de mí.

Líbrate Señor, de esos espejismos que prometen vida y esconden vacío.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on febrero 29th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Cristo Jesús,

llenas de sentido y esperanza

nuestra confianza,

nuestra lucha

nuestro crecimiento espiritual.

Cristo Jesús,

nos enseñas

el camino de santidad y justicia:

confiar sobre toda confianza

en el Padre

y alimentar a los hambrientos,

sea cual sea su hambre…

sanar a los enfermos,

sea cual sea su enfermedad…

acoger a todos

sean cuales sean las circunstancias

que la vida les pone por delante.

Cristo Jesús,

en este tiempo de cuaresma,

en este tiempo

de lucha y esperanza

dame tu Espíritu

para que sepa darme cuenta

de que lo fácil,

lo cómodo,

el triunfo a los ojos del mundo

acaso no sea lo verdadero

bajo tu mirada.

Cristo Jesús,

en este tiempo

crecimiento en santidad y justicia,

ilumina mi libertad y mi conciencia

para que no anteponga mis deseos,

tan hijos de la publicidad,

a las necesidades reales

de los que me rodean

cotidianamente.

Cristo Jesús,

en este tiempo de conversión y de despojamiento,

ilumina mi corazón y mis entrañas,

para no descargar responsabilidades

cuando aparecen

las complicaciones

en la construcción cotidiana

de ese mundo mejor

que anhelan tantos corazones.

Cristo Jesús,

en este tiempo de toma de conciencia

y de acciones concretas,

ilumina mi mirada y mi sensibilidad

con la sabiduría

que proviene

de tu presencia

en los más débiles,

en los más desposeídos,

en los más empequeñecidos.

Cristo Jesús,

dame inteligencia

para identificar el mal…

especialmente el que brota

de las tentaciones

que anidan en mi interior…

dame valentía

para combatirlo

con las armas

de la bondad

y la no-violencia…

dame humildad

y serenidad

para seguir caminando

por las sendas,

del Reino de Dios,

muchas veces apenas intuidas

en estos tiempos tan extraños.

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on febrero 29th, 2020 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

 

 (matrimonio, 2 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

En nuestro complejo mundo, es probable que ni siquiera seamos conscientes de muchas de las invitaciones que recibamos a vivir de una manera incompatible con las que propone el reinado de Dios Es decir, al contrario de cómo se presenta en este texto del Evangelio, es posible que las tentaciones que suframos hoy nosotros no las percibimos como tales. Incluso sentiremos como aspiraciones honorables lo que en el fondo corresponden con tentaciones de poder, de tener…

Pero, ¿cuál fue el proceder de Jesús? Él, en este pasaje, para dar respuesta a las tentaciones se basa siempre en los textos de la tradición de su tiempo. En la sabiduría acumulada de un pueblo que siente y descubre en su historia la presencia de un Dios salvador.

Esta es precisamente nuestra propuesta para esta semana. Para hacernos conscientes de nuestras tentaciones en primer lugar y para darle una respuesta cristiana a las mismas os invitamos a dos cosas: una lectura más intensa de los Evangelios y la lectura de un libro de espiritualidad o de teología que nos ayude en este sentido. Son muchas y muy profundas las reflexiones realizadas por personas que dedican a ello su inteligencia y su vida. Sin embargo, es una sabiduría que en gran parte no llega a la mayoría del pueblo cristiano. No desaprovechemos esa oportunidad y a través de internet o de la librería religiosa de nuestra ciudad encarguemos un buen libro para esta cuaresma.

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO

Posted on febrero 29th, 2020 in > CUARTO PASO: CONTEMPLATIO by admin

¿Quién dice el texto?
(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

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