SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on julio 25th, 2021 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE EL TRABAJO

(hombre, casado, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento eclesial)

Tal y cómo está diseñado el sistema, el alimento motivacional del trabajo se reduce al dinero y al poder. El premio de las empresas para los que lo hacen bien es alguna de estas cosas. Pero nosotros debemos trabajar para la empresa de Dios, nuestro verdadero contrato laboral salta de una determinada empresa o puesto, y se eleva a toda nuestra existencia. Trabajamos por el reino, y ya se encargará Dios de proporcionarnos la ropa y el alimento. A ver si vamos a estar pidiendo continuamente el pan de cada día cuando ambicionamos mucho más.

La gente que está cerca de Dios lo hace de manera natural.

Claret cuando vivía en palacio decía algo parecido a esto: Puedo decir que no tengo nada. No hay prelado que no tenga algún regalo de su majestad, pero yo no tengo ni quiero nada. Mi satisfacción será, cuando me retire de palacio, el poder decir que nada tengo de Su Majestad, ni un alfiler. La verdad es que no quiero nada de este mundo. No quiero más que la gracia de Dios, su amor y la gloria del cielo.

San Buenaventura, cuando vino la delegación episcopal a nombrarlo obispo, estaba lavando los platos y les dijo que esperaran a que terminara. «La mejor perfección de un hombre religioso es hacer las cosas comunes de una manera perfecta. La fidelidad constante en las pequeñas cosas es una gran y heroica virtud».

Busquemos pues utilizar nuestros puestos de trabajo para prestar un servicio real y constructivo para la humanidad según el plan de nuestro auténtico jefe: Dios

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