SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on septiembre 20th, 2020 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA ENFERMEDAD

(mujer, casada, jubilada, convaleciente, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

Va a hacer casi once meses que sufrí el Ictus hemorrágico, del que gracias a Dios me he recuperado “casi” del todo, un proceso largo que he llevado razonablemente bien. De nuevo en este evangelio  el Señor nos llama a trabajar en su viña… ¿de nuevo?… no, no ha dejado de hacerlo en ningún momento, incluso en este periodo de parón el Señor me insta a seguir trabajando porque hay mucho trabajo por hacer, y me llama para realizar una labor especifica en este momento concreto. ¿Que importan las horas o los días que echemos en ello?. Lo que verdaderamente importa es la calidad de nuestra respuesta y de nuestra entrega, lo que importa es estar disponibles para cuando nos llame y dar lo mejor de nosotros. No debemos preocuparnos de la paga, Dios siempre da más de lo que merecemos….Teniendo esto tan claro en mi cabeza la respuesta a este evangelio debería ser de disponibilidad total,… pero no es así. En el proceso de recuperación me han quedado algunas secuelas que pese a toda previsión no consigo recuperar y lo que llevaba bien empiezo a llevarlo regular, unido a esta situación extraña que nos está tocando vivir con la pandemia, está haciendo mella en mi ánimo. Estoy desanimada y cansada, todo esto me está superando. Le pido al Señor salir de esta situación, sin que  el desánimo ni el cansancio me haga indiferente a la invitación de trabajar en su viña, hacerlo a pesar de las dificultades aceptando las limitaciones y sin ocultar la debilidad.

DESDE EL CUIDADO DE LA CASA COMÚN

(mujer, casada, trabaja, 4 hijos y un perro, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

La primera frase que me viene a la mente es “no es tarde si la dicha es buena”. Soy muy “fan” de los dichos y refranes populares, mi abuelo me los enseñaba y cada vez los comprendo y valoro más. Aunque parezca tarde estamos a tiempo, siempre hay oportunidad de cambiar el corazón de las personas y nos puede sorprender su conversión, pero para ello, además de enseñarles con nuestra actitud y comportamiento, en este caso, cuidando la casa común, tenemos que rezar mucho por sus almas. Al final, todos, tanto los primeros que intentamos cuidar la casa común, como los que empezaron o empezarán más tarde a trabajar por ello, tendremos el mismo objetivo final, cuidar la creación de Nuestro Señor.

Este mes de septiembre y hasta el 4 de octubre es el Jubileo por la Tierra, que nos anima a cuidar los recursos de la Tierra, a dejar de exprimir y saquear los bienes del planeta. Nosotros como consumidores tenemos el poder de elegir a quien/ a qué empresa le damos nuestro dinero, y con ello cual es la política medioambiental y de consumo que seguimos, aunque muchas veces, por comodidad, por prisas, por ahorrarnos algo de dinero o por llevarnos más unidades en vez de ajustarnos con una, nosotros saqueamos la Tierra. Controlemos nuestro gasto, son nuestros valores.

Ayer el Papa publicó una catequesis muy bonita “Curar el mundo” 

Nos invita a contemplar su creación. Paremos en seco y fijémonos en los detalles, un pequeño pajarito acicalándose la plumas, la lluvia, las hojas de los árboles con el viento, las nubes pasando, nuestros hijos durmiendo… bueno, o jugando tranquilos 😉… Simplemente, cuando nos paramos un momento y MIRAMOS el mundo de otra manera, nos fijamos en los detalles que de otra manera no veríamos y descubrimos tesoros, que hay que amar y cuidar. Esto me lo ha recordado hoy un hermano de comunidad. Contemplemos Su creación para amarla más y cuidarla más.

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