SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on julio 18th, 2020 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA ENFERMEDAD

(mujer, casada, jubilada, convaleciente, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

 

El Señor sigue hablándonos con las parábolas y otra vez aparece la siembra y aparece la grandeza de lo pequeño. Se me presenta como el sembrador, de Él me viene todo lo bueno que hay en mi vida y el maligno añade lo malo, porque inevitablemente todos tenemos cosas buenas y cosas malas en nuestra vida, y crecemos con ellas.

Sorprendentemente el Señor no tiene prisa y si mucha paciencia, dejando en nosotros la libertad de crecer en lo bueno o en lo malo. Precisamente la paciencia no es uno de mis dones por eso le pido aceptar  con mansedumbre lo que todavía no puedo cambiar.

Yo quiero crecer en lo bueno y para ello necesito abonar lo que hay en mi de bueno y erradicar lo malo, y el Señor me ofrece un 3×1 eficaz para las dos cosas: «la oración, los sacramentos y la  Palabra» estas tres cosas son el mejor y más eficiente abono para crecer y crecer con fuerza, pero a la vez son el mejor y más eficiente pesticida para erradicar la mala hierba y las plagas que acechan mi vida, además es el pesticida menos agresivo y más sano para la vida. Practicando estás tres cosas tengo el éxito asegurado. ¡Esto es un chollazo!

También nos habla de la grandeza de lo pequeño, como la mostaza o la levadura como símil para crecer. ¿Hay algo más pequeño que el Covid-19? Ni se ve, y sin embargo ¡como ha crecido!… Tanto como para paralizar al mundo.  Nadie nos avisó del peligro, sin embargo el Señor nos avisa, nos habla que su Reino tiene ese efecto de crecimiento pero para bien, ¿Podemos imaginarnos lo que eso es? ¡La grandiosidad, la inmensidad del Reino de Dios!… ¡Pues  venga a nosotros tu Reino Señor, que se contagie el mundo de tu Reino.!

DESDE LA ESPERANZA DE LA VIDA

(mujer, soltera, trabaja, médico, pertenece a comunidad cristiana y movimiento laical )

Veo que este Evangelio me posiciona a ver que el reino de los cielos va en serio, y que está presente ya, en mi vida de cada día. Es una elección, puedo querer y desearlo o no, en mi libertad.

Veo como en la primera parábola, hay que convivir con el mal, la enfermedad, el sufrimiento, pero que no me impidan crecer y convertirme en la esencia de ser trigo. Grano bueno que al final va al granero del cielo.

La otra parábola de ser como el grano de mostaza me ayuda a no pensar, que lo poco que puedo hacer en el hospital no vale nada. A veces parece que no tiene sentido muchas cosas, pero una sonrisa, una actitud de escucha, un corazón compasivo, son pequeños detalles que hacen crecer ese reino del cielo, que da cobijo a los pacientes, tienen su lugar en mi vida, en el ejercicio de la profesión.

La última la levadura, también se me llama a hacer presente cada día ese reino con las actitudes, detalles de amor, bondad que en cada lugar hace que crezca el buen rollo, entre compañeros de trabajo, entre vecinos, entre amigos, entre familiares, en el mismo grupo parroquial.

Ese reino del cielo, ese espíritu santo, parece débil, poca cosa, pero no hay nada más poderoso que la fuerza del AMOR.

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