SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on junio 14th, 2020 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA ESPERANZA DE LA VIDA

(mujer, soltera, trabaja, médico, pertenece a comunidad cristiana y movimiento laical )

Realmente asusta si se toma literalmente «comed mi carne y bebed mi sangre». Pero está claro que lo que pretende Jesús es llamarme a la realidad de hacerme una con el Dios que se ha hecho cercano a nosotros, para que sea mas fácil poder tocarlo, sentirlo, soñarlo, en clave de vida eterna, desde ya, desde este cuerpo y esta sangre, tener la vida en plenitud. Jesús no quiere que viva una ideología sino una realidad, que viene al mundo para que retomemos la dignidad de Hijos de Dios.

En esta pandemia, muchas han sido las muestras de generosidad, donación , cercanía hacia nosotros los profesionales de la salud, animándonos, ayudándonos a llevar la carga de cada día. Realmente hemos podido vivir como miembros de ese Cuerpo de Cristo, hermanos todos en el Amor de Dios, un sólo cuerpo una sola sangre.

DESDE LA ENFERMEDAD

(mujer, casada, jubilada, convaleciente, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

Este evangelio se me presenta como una esperanza de VIDA, de diferentes maneras la palabra vida/vivir se repite varias veces. Jesús dio su vida para darnos vida a todos. Y se nos da diariamente como alimento para que tengamos vida y vida eterna, es el “pan vivo”. Estar en común-unión con el Señor, es hacerlo parte indivisible de mí. Esa relación directa y personal con Él me lleva a participar de su Vida y por medio de Él me uno al Padre que vive, porque no es cualquier pan, es el pan vivo, es plenitud, abundancia, fortaleza, eternidad. Solo nos pide “creer en él” “ser uno con él”. La lectura de este evangelio y la oración que he hecho con él, me ha dado un subidón de energía, porque la Vida que ofrece desborda salvación. Desde luego no quiero perderme la oportunidad de ser salvada por Jesús.  Pero quiero compartir la salvación  ¿De qué sirve vivir si vivimos solos? ¿De qué sirve tener si no tenemos con quien compartir? ¿De qué sirve amar si no tenemos a quien amar? No, no quiero salvarme sola, quiero salvarme con todos los que tengo alrededor. El Pan vivo que nos ofrece Jesús nos une a todos, nos salva a todos.

Post a comment