SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on mayo 17th, 2020 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA ESPERANZA DE LA VIDA

(mujer, soltera, trabaja, médico, pertenece a comunidad cristiana y movimiento laical )

Lo que me encanta de este pasaje es con el cariño que Jesús se ocupa de que cuando deje a sus discípulos, no se sientan solos ni desamparados. El promete su Espíritu Santo.

Ese espíritu que hace que se revele a mi y a cada uno de nosotros, en una relación de amor. Ese espíritu que se hace uno conmigo y me da fuerzas para vivir en el día a día, el cielo aquí en la tierra. En medio del dolor, sufrimiento, enfermedad puede parecer muy difícil vivir ese cielo en la tierra, puede parecer todo lo contrario. ¿Como poder llevar ese tesoro a cada paciente, a cada dolor, a cada sufrimiento? El secreto está en sentirme amada , querida, mimada por Dios, para poder hacer presente que El siempre está cerca y quiere  regalarnos la vida para siempre, porque nos quiere con locura y nos amo hasta el extremo.

DESDE LA ENFERMEDAD

(mujer, casada, jubilada, convaleciente, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

Dice el evangelio que el Señor nos dejó otro “defensor, que estará siempre con nosotros, el Espíritu de la verdad.” A ese defensor se le llama también  animador, fortalecedor,  consejero, el que respalda, el que instruye; Lo que hoy diríamos un “coaching”, que está tan de moda. Pero no uno cualquiera, este además es el Espíritu de la verdad. Vaya, el Señor nos dejó una buena herencia. Porque ¿quién no quiere tener al lado a alguien que se ocupe de esa manera de uno?, nos deja su Espíritu. ¿Cómo impacta en mi vida la presencia del espíritu Santo que habita en mí?

A veces somos tan controladores de nuestra vida que no dejamos ni un resquicio para que el Espíritu de Dios actúe en nosotros. Nos creemos tan poseedores de la verdad que no queremos que nadie nos quite nuestras ideas, nuestra forma de ver y actuar. Pero cuando acogemos la Palabra e intentamos vivir el evangelio en nuestra cotidianidad, abriéndonos a la acción del Espíritu, este se manifiesta, sale de nuestro interior. Eso que no veíamos, que no entendíamos bajo la acción del Espíritu lo vemos y lo entendemos, y no son palabras, yo no sabría explicar bien con palabras lo que es el Espíritu, solo lo siento como  experiencia, son hechos muy concretos. A veces esas experiencias son tan tangibles que casi siento que puedo tocarlas físicamente. Es la experiencia en esos momentos en que el cerebro te hace un “chic” como que se te enciende una luz y ves con claridad lo que no había manera de ver ni entender. Es ese palpito, esa buena vibración que te hace actuar de la forma correcta, que te hace acertar, que te hace ser valiente y que no sabes bien como ni porque ocurre, solo sabes que te has puesto en manos del Señor.

Que afortunada soy de contar con este “coaching-Espíritu de la verdad” que me defiende, me anima, me fortalece, me instruye, que me lleva hacia delante.

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