TERCER PASO: ORATIO

Posted on marzo 15th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Señor Jesús, agua que sacia la sed de los peores yermos

– la soledad, el autodesprecio…

Señor Jesús,  agua que nos libera de los peores infiernos

– la mirada estigmática de los demás,

el juicio inexorable de los cultivadores de estiércol…

Señor Jesús, agua que sana las peores toxicidades humanas

– todos somos perdedores si se cuenta mal la historia,

todos somos, alguna vez, leprosos siniestros…

¡Cristo Jesús, tú cuentas muy bien nuestra biografía!

Ninguna historia personal te es ajena:

eres presencia auténtica en el fondo misterioso

de cada ser humano.

Y de todos nuestros pozos,

que muchas veces ni conocemos,

sacas agua para nuestra salvación

y la salvación del mundo.

¡Cristo Jesús, nos conoces mejor que nosotros mismos!

Nos comprendes como somos,

– basta acercarse y silenciarse…

Cristo Jesús, nos hablas justo con la palabra exacta,

– basta acercarse y escucharte…

Cristo Jesús, nos tratas como nadie nos ha tratado.

– basta acercarse y dejarse mirar

cómo sólo tú has mirado

a los hombres y mujeres

en toda la historia de la humanidad…

¡Cristo Jesús, sin ti nuestra vida es baldía!

Señor Jesús, cada uno de nosotros somos la samaritana.

¡Todos ansiamos a alguien que nos acoja como Tú!

Escuchamos, sobrecogidos,

al borde de las lágrimas más auténticas

que jamás hubiéramos podido derramar

tus palabras de salvación:

“No importa lo que hayas hecho,

te amo por ti mismo.

Ven a mi tal como eres,

tal como estás,

tal como vas por la vida.

Ven a mi con tu biografía

Desportillada o rota

o hundiéndose en los basureros

de la mezquindad humana.

Ven a mi. Confía, Ven.

Te doy la paz sobre toda paz…

esa paz que tranquiliza tu interior

y que te alegra definitivamente la vida.

Levántate, no temas.

Revive y vuelve a vivir.

Tienes derecho a ser tú.

Yo estoy contigo hasta el final de los tiempos.”

Señor Jesús, como a la samaritana,

sólo nos cabe profesar la fe en ti,

nuestra fuente de salvación.

¡Señor Jesús, no podemos callar!

¡Que, en todas las mentes,

que, en todos los corazones

que, en todas las vidas

llegue a reverberar la experiencia

del encuentro contigo,

Luz de Luz, Vida de Vida, Energía de Energía!

¡Haznos aguadores de tu salvación

en nuestro día a día…

en nuestra sociedad

en nuestro trabajo,

en nuestra familia… ¡

¡Haznos humildes cántaros de salvación!

¡Haznos humildes fuentecillas de agua

que recrea y enamora como tú!

¡Haznos humildes botijos de fraternidad!

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