SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on febrero 14th, 2020 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA FAMILIA Y LOS NIÑOS

(matrimonio, trabajan ambos, dos hijas pequeñas, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana)

 

Jesús debió resultar escandaloso para muchos de los que le conocían. Tanto que llegaron a acusarle, según leemos, de que quería abolir la Ley y los profetas. Tan grave era esta acusación que Jesús tuvo que responder directamente. Y su respuesta es categórica: no he venido a abolir la Ley, sino a darle plenitud. ¿Por qué, entonces, le acusaban de lo opuesto?

Quizá la clave sea la libertad con la que Jesús vivía. Para Él, la práctica de la religión no es cumplir una serie de normas o preceptos (que, para los judíos, son muchos) de una forma casi mecánica. Para Jesús lo importante es el fondo que hay tras esas normas. Y ese fondo, como nos recuerda siempre, no es más que Dios nos tiene y que debemos transmitir a los demás.

Así, viviendo con esa perspectiva de Jesús, la Ley se lleva hasta el extremo. No basta, por ejemplo, no matar, sino que mantener conflictos con un hermano que podrían resolverse con el perdón ya es para Jesús una transgresión de la Ley más importante que no cumplir con exactitud con todos y cada uno de los preceptos.

Aterrizando este evangelio en nuestra cotidianidad familiar, nos damos cuenta de cómo a menudo nuestros días están marcado por normas y rutinas que a menudo tomamos como inflexibles. Entendemos que las normas en el hogar deben estar presentes sólo para favorecer el bienestar y el buen desarrollo de nuestras hijas y de nuestra vida familiar. Nos surge el temor de que en algún caso las normas y las rutinas sean barreras que nos impidan centrarnos en lo verdaderamente importante: el encuentro con Dios, con los demás y con uno mismo. Le pedimos hoy al Señor que nos ayude a ser libres para que el amor sea nuestra ley suprema.

 
DESDE LA PALABRA EN LA VIDA COTIDIANA

(mujer, soltera, trabaja, perteneciente a movimiento cristiano y comunidad seglar)

 

Que difícil es cumplir esta Palabra hoy en la sociedad que vivimos , pues sin darte cuenta a la mínima mi actitud es como la de cualquiera y no como la que tiene que tener un cristiano y pierdo de vista para que vivo .

Mi justicia es realmente la justicia de Dios o es la mía?

Esta Palabra me marca el camino que debo seguir si de verdad quiero ser cristiana son normas de vida

Hoy le pido al Señor que me dé su Espíritu Santo que es el único que me puede ayudar a cumplir esta palabra, a vivir con los ojos puestos mirando al cielo

 

 
DESDE LA ENFERMEDAD

(mujer, casada, jubilada, convaleciente, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

 

Que duro es este evangelio, se me hace difícil de digerir. Menos mal que no vino a abolir la ley del profeta, sino a darle plenitud.  No veo aquí al Jesús que a mí me cautiva. Al Jesús de la misericordia y el perdón. Me chirría el: si tu ojo te hace pecar: sácatelo; si es la mano: córtatela; si estas peleado con el hermano serás procesado; si lo llamas imbécil, llevado al Sanedrín; y si lo llamas renegado, ya ni te cuento… Condenado al fuego. Tengo la sensación de que a este texto le falta algo.

No creo que el cumplimiento de leyes y normas éticas sea el objetivo de mi vida. Lo que orienta mi vida no son las leyes, es la persona de Jesús. Seguirle, ser como él, actuar como él, eso es a lo que aspiro.  Y hacer por los demás lo que Él hace conmigo. De esta manera cumpliré mis votos con el Señor. Así mi “si” o “no” serán creíbles.

Quiero que Jesús sea el centro de mi vida, que tenga su hueco en cada tarea, en cada encuentro con otra persona, en cada cosa que haga por mínima que me parezca.

Post a comment