ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on diciembre 22nd, 2019 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

 

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

¡¡Qué cerquita ya!! En el evangelio de este 4º domingo de Adviento se nos presenta al santo varón, San José bendito.

Me pregunto por qué el Señor lo hizo todo tan complicado, pero a la vez, me admira que todas las piezas fueran encajando tan bien para realizar el mayor acto de amor de Dios por los hombres, entregar a su Hijo por la «sencilla razón «de que nos ama inmensamente.

La figura de San José, al igual que la de San Juan Bautista, son «papeles secundarios» pero muy importantes.. .

San José, con sus dudas, casi llega a repudiar a la Virgen María, un hombre bueno, cabal y de linaje importante, no podía permitirse escándalos, e incluso, estaba obligado a cumplir la Ley sin fisuras en su comportamiento…Su consentimiento a aceptar su misión, me lleva a reflexionar  algo en lo que a veces suelo fallar y que debo corregir en este tiempo de Adviento:

Me refiero al juicio rápido de las personas y de las situaciones que se nos presentan cada día. Y es que el criterio para discernir lo bueno de lo malo, no puede ser en muchas ocasiones nuestro propio juicio. Eso indica que » jugamos a ser Dios» y cuando hacemos eso, provocamos desórdenes en nuestras relaciones, enemistades, guetos, colgamos «san benitos»…así es imposible tener una relación de amor fraterno con el hermano. Tenemos que tener la suficiente humildad para dejar de ser jueces de los demás, cuidemos nuestra casa, juzguémonos a nosotros mismos en vez de tachar a los otros de incorrectos.

En una ocasión llegué a un centro público y el conserje, tras saludarlo alegremente por la mañana, me contestó con un saludo muy agrio. Enseguida, me vinieron unos juicios poco apropiados a una persona que, después me enteré, estaba pasando una etapa difícil de su vida, le acababan de diagnosticar una enfermedad grave. Tenemos que aprender a disculpar, no juzgar, disculpar siempre.

También, el símil de ser como María, llevando a Jesús en nuestro vientre, nos debe hacer huir de esas conversaciones tan fáciles de crítica, de esos «corrillos que despellejan», de las murmuraciones…

El otro día, en la tele ponían una película no demasiado «limpia» ( violencia, exhibición de señoras muy sensuales…) Pero me atraía el verla. No me apetecía cambiar, pero accedí a poner una que mi hija quería ver de estas de Navidad. Al final, me sentí muy bien, lleno de espíritu navideño, y, había cuidado de preservarla a ella de ver escenas poco agradables.

Sentía que «había cuidado mi embarazo» y mi «portal interior».

Post a comment