SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on noviembre 24th, 2019 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

 

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

Ante el Octubre Misionero Extraordinario convocado por el Papa Francisco, dedicamos este tiempo ordinario a esta perspectiva.

DESDE LA MISIÓN

(mujer, soltera, jubilada, colaboradora voluntaria en misiones populares)

.».que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido».

El momento de la Cruz, donde Cristo es vejado, humillado, torturado, burlado… es tan incomprensible, que parece que el que se equivoca es Él, que se ha presentado como Rey y como Mesías…y ahora va a morir como un vulgar ladrón.

La humillación del Calvario representa el fracaso de Dios, los mismos amigos de Jesús le han abandonado…La divinidad, no aparece y está tan desfigurada, y despojada de su brillo que cualquiera lo insulta o lo escupe…y piden que «baje de la cruz y se salve a sí mismo»…para burlarse, reírse…

Pero Él está haciendo la voluntad del Padre, lo que Él ha querido, y esa es la verdadera, la auténtica realeza de Cristo…y es que, en ese momento en el que su Oración unida al Espíritu, es de intercesión al Padre por sus verdugos…es de una grandeza y de una generosidad que solo puede hacerla el Hijo de Dios…y hace que el ladrón que está a su derecha tenga una fe ciega en Él y le implora»que se acuerde de él cuando llegue a su reino»…

Y Jesús , en un momento sublime, bellísimo, olvidándose de sus padecimientos…va a acoger y compartir su Reino con un ladrón arrepentido al que promete …» hoy estarás conmigo en el paraíso».

Al Calvario, sólo podemos amarlo y adorarlo, porque en él se hizo la Salvación y la Redención de todo el mundo…La Humildad de Cristo,  en ese gran momento de ir al Padre, al que encomienda su Espíritu, es comparable al Misterio de la Eucaristía, centro de su Reino de Verdad, de Justicia, de Amor, de Paz…

Y es el mismo Sacrificio, en el que se ofrece como Víctima, en la Humildad de un Sacramento abierto al Amor, para que todos, los buenos y los malos «ladrones» estemos con Él en su Reino.

DESDE LA MISIÓN

(mujer, soltera, profesional, misionera laica en país desfavorecido)

Jesús, acuérdate de mi…

Este texto me ha removido mucho por dentro. Me cuesta tanta humillación e injusticia hacia Jesús y que sigo viendo y sintiendo en tantas realidades y personas. A la vez, me veía reflejada en la tentación que he tenido tantas veces de exigir pruebas a Dios.

Realmente los valores del Evangelio no van nada acordes a lo que nos ofrece el mundo. Jesús nos deja claro que por encima del orgullo y la prepotencia está la humildad, que por encima del rencor y la venganza está el perdón, que por encima de la duda está la fe y la confianza en el Padre, aún cuando nos parezca que éste nos ha abandonado.

Así mismo, el actuar de Jesús a lo largo de su vida, llegando a este final de aparente fracaso, es un estar siempre al lado de los más débiles, de los descartados… el ser fiel a ellos/as pero, sobre todo, a la voluntad del Padre.

Por otra parte me llama la atención la contraposición de los personajes: unos le exigen pruebas de que es el Hijo de Dios y se burlaban de Él y otro que lo reconoce enseguida, confiesa su debilidad y se pone en sus manos.

Al meditar este texto¡ me siento tan lejos de vivir plenamente los valores de su Reino! Sólo su gracia, el reconocer mi pequeñez y debilidad, el dejarme en sus manos como lo hizo el malhechor, me podrá acercar un poco a ellos.

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