SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on febrero 3rd, 2019 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA JMJ 2019

(hombre, joven, trabaja, pertenece a grupo cristiano de jóvenes, participa en JMJ Panamá 2019)  
Luego de regresar de una experiencia tan increíble como lo fue la JMJ volvemos como jóvenes con una fe renovada, una vivencia inolvidable, y un fuego nuevo en nuestros corazones. Pudimos sentir a Dios vivo en nosotros y venimos con ganas de dar fe y testimonio de que realmente vive. Al hablar con las personas que dejamos para emprender el viaje, muchas preguntan “¿Qué tal les fue?”, y escuchan estas historias de encuentro con el Señor, y tal como en la lectura, expresan su aprobación y admiración ante lo escuchado. Lo que sigue ahora es propagar este fuego a los demás, seguir evangelizando y llevando a Cristo a todo el que le necesita. Muchos dirán “¿No es ese Fulano, el hijo de tal?” Y se extrañarán de lo que anunciamos y nos llegarán a cuestionar. Pero está en nosotros mantener la confianza en Cristo de que el hará su obra, mientras nosotros cumplamos con nuestra parte. Y recemos para que el señor no nos permita apagar este nuevo fuego que arde en nuestros corazones, para que podamos llegar a ese leproso, o a esa viuda que esperan ansiosos escuchar de Dios.


DESDE EL TRABAJO

(hombre, casado, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento eclesial)

Siempre nos imaginamos la evangelización en nuestro trabajo deslumbrando y saliendo a hombros. Nunca ocurre así. Cuando llevamos el Evangelio desnudo a nuestros trabajos, donde conocen lo poco que somos, y nos atrevemos a romper las dinámicas existentes suelen ocurrir tres cosas: La primera es que hay gente que se beneficia de la oscuridad, estos te depeñarán en cuanto intentes dar luz. La segunda es que hay gente que sufre la oscuridad, estos son los peores porque han tenido que justificarla durante años para adaptarse a ella, y tu vienes a recordarles su engaño. También te despeñarán. Y luego los demonios (los reales, no los metafóricos), que azuzarán los peores instintos de todos contra tí, porque es lo único que tienen para frenarte. Evangelizar mola cuando predicamos, es horrible cuando Dios nos pide que ejemplifiquemos con nuestra propia vida lo anunciado. Doónde nos conocen, sobran las palabras. Pero hay muchos ojitos cotillas, sentados tras las mesas y mostradores que no pierden detalle de tu vida. Y a veces se nos olvida que en un mundo que sólo ofrece muestras de éxito, de placeres y de evasiones, muchos de nuestros compañeros nos observan con atención porque les gustaría vivir sus cruces como las vive un cristiano.

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