SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on noviembre 30th, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

LA ESPERANZA DESDE LAS PERSONAS SIN HOGAR

(hombre, casado, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar, voluntario con personas sin hogar)  

Esta semana, con motivo del día de las personas sin hogar, me pidieron que diera una charla a un grupo de niños, para tratar de acercarles una realidad que tenemos mucho más cerca de lo que creemos. Consciente de su edad (entre los 9 y los 12 años) y por tanto de la dificultad que tienen en este momento de sus vidas para acercarse a las personas que malviven en nuestras calles, me atreví a pedirles dos cosas: que no las invisibilicen y que en todo momento las vean como personas, sin juzgarlas o etiquetarlas.

Al finalizar, algunos de los padres que estuvieron presentes, comentaron que las experiencias compartidas les habían hecho reflexionar y caer en la cuenta de situaciones, hechos, PERSONAS, que inconscientemente dejaban atrás en el día a día por sus quehaceres. Hice mías sus palabras, pues es algo que me ocurre con frecuencia, y de ahí que la llamada que nos hace el evangelio a estar despiertos, a no dejarnos llevar por las inquietudes de la vida, a estar cerca de las personas que sufren, de las que ya ni siquiera lloran o viven en la más absoluta soledad a pesar de estar rodeadas de gente, conservan toda su fuerza y plenitud.

EL ADVIENTO DESDE EL MÁS PEQUEÑO DEL HOGAR

(mujer, casada, un hijo de un año, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

El Evangelio que la Iglesia nos propone para empezar a vivir el Adviento nos habla de signos que presagian la esperanza de una realidad nueva que nace, pero también de sufrimientos necesarios que dan paso a esta nueva vida. Nos habla de estar despiertos para captar lo importante y tener cuidado de no enfrascarnos en lo anecdótico.

¿Y si os dijera que tener un bebé en casa es lo más parecido a esta experiencia de Adviento? Nuestra vida como matrimonio se ha visto zarandeada por una nueva vida, un hijo que llena nuestros días de gestos y signos de esta novedad. Celebramos admirados cada nuevo movimiento, cada balbuceo o palabra, cada nueva cosa que aprende, cada pequeña interacción: su vida se inserta en las nuestras. Pero también comprobamos que el sacrificio, la renuncia y el sufrimiento forman parte de esta novedad.
Como padres tenemos la urgencia de centrar nuestra familia en lo que es importante dejando pasar la tentación de llenar esta nueva vida de modas, cosas innecesarias, de relativizar lo que no es esencial. Tenemos la oportunidad de fijar la vida de nuestro hijo y de nuestra familia en Aquel que nace para insertarse de lleno en nuestras vidas.

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