ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on mayo 20th, 2018 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, tres hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

El envío del Espíritu Santo, tras partir Jesús a los cielos, tiene que hacer que en nosotros cambie esa actitud de contemplación y miedo en una actitud de disponibilidad y movimiento, en una actitud misionera, convencidos de su mensaje renovador y de la necesidad de extenderlo a los hombres. ¿Para qué? Para que sean muchos más los que conozcan a ese Padre que es Amor, difruten de ese Amor y lo amen también a Él. Así conseguiremos implantar, poco a poco, el Reino de Dios aquí en la tierra.
No divaguemos mucho, centremonos en nuestro entorno más cercano, en la familia, el lugar de trabajo, la parroquia, la comunidad de vecinos…Perdamos ese miedo a hablar de Dios. Si estamos convencidos que cumpliendo su mensaje obtenemos la plenitud de la vida (y no sólo al morir y subir junto al Padre…), esa certeza, debe provocar un fuego en nuestro corazón que nos impela a salir fuera de nosotros.
Hace poco, en un retiro de Pascua, comprendí algo, para mí, muy importante sobre la Paz que nos deja Jesús, me  llamaba la atención su insistencia al hablar con los discípulos. y desearles sobre todo Paz… También entendí lo de “a quien perdonéis los pecados les serán perdonados” . Ambas cosas están relacionadas, lo de perdonar los pecados pensaba que era exclusivo de los sacerdotes, pero el Cmf. que lo dirigía lo interpretaba, referido a los seglares, como el poder que nos concedía el Espíritu de que, cuando perdonemos a alguien que nos ofendiera, a nosotros, a Dios o a alguna persona cercana.. que nuestro perdón no dejara resquicio, o sea, que el dicho “te perdono, pero lo guardo”, dejara de tener sentido. Ahí está la verdadera Paz del Señor, en mirar a los otros con nuevos ojos cada día, sin guardar nada, sin pesar en su condición, en su clase social, en nuestros prejuicios…Eso es genial, sentía como que Dios me liberaba realmente, no estaba atado a tantas cosas que me impedían ver a los otros como verdaderos hijos de Dios.
Conocer cada día las obras del Espíritu Santo en nosotros, también es fascinante. Me viene tal dolor, pero me siento fuerte, no sé por qué, eso es el Espíritu.
Me viene un consejo sin esperarlo que saliera de mí. Hago algo y hace cambiar la actitud de otro sin yo pretenderlo, eso es acción del Espíritu.
Intentemos descubrir todas sus acciones desde esa Paz del Señor y desde nuestra actitud de salida, de ganas de compartir la “perla del Reino”.

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