SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on febrero 16th, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE UNA ESPIRITUALIDAD CUARESMAL EN LA VIDA COTIDIANA
(hombre, casado, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

Es necesario en esta vida de prisas que nos rodea, trabajo, encuentros, tareas de la casa, viajes, centrarnos en esta oferta que nos propone la cuaresma: “ir al desierto”, es decir, pararnos, ver nuestra propia vida, dejarnos centrar por el Evangelio y su Mensaje. Mirarnos hacia dentro, nuestras propias actitudes y respuestas y cómo no, hacia fuera, qué estímulos, circunstancias, peligros, bendiciones me rodean en mi día a día de esposo, padre, trabajador, hermano… Así soy capaz de descubrir mis tentaciones personales, las que me cuesta afrontar, en las que siempre me rindo, esas que sólo el Señor me puede ayudar a superarlas.
Es desde esa óptica que puedo ser más de Dios, vivir en su presencia y con su mano marchar con Él a mi Galilea concreta donde proclamo el Evangelio de Dios con mi entrega a los que me rodean con actitud de servicio, evitando la superioridad de creernos los mejores, indispensables y poniendo en tela de juicio a los demás. Sólo desde la humildad me podré convertir y sentir que yo también estoy llamado a ser Evangelio. ¡Espero que podamos aprovechar y vivir estos cuarenta días como si fueran los últimos de nuestra vida!


UNA ECONOMÍA DESDE EL EVANGELIO
(hombre, casado, dos hijos, trabaja y es empresario, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Iniciando la Cuaresma recibo muchos mensajes sobre la austeridad y el ayuno, y sobre la generosidad de la limosna, que deben acompañar a la oración. Todos desde el mundo eclesial: en la misas, en textos que leo, en reuniones… Sin embargo, estos mensajes chocan con el día a día: en el ámbito laboral a principios de año se plantean acciones y objetivos para conseguir más; en el mundo económico y empresarial el concepto de “ir a menos” no se plantea, no se entiende.
Esta dualidad que vivo como cristiano, hace que en ocasiones sienta que “estoy en el desierto, dejándome tentar por Satanás”, como Jesús en este texto del Evangelio. A veces viviendo entre alimañas: personas que no ven más utilidad al dinero que el egoísmo, familias que no aspiran a nada más que cosas que se pueden comprar, organizaciones empresariales o sindicales centradas en sí mismas y no en el bien común… En medio de este desierto, solo gratifica la experiencia de “ser servido por los ángeles”.
Pero esta experiencia de “ser servido por ángeles” solo llega algunas veces. La clave está en la primera frase de la lectura: “El Espíritu empujó a Jesús al desierto”. Cuando me reconozco enviado por Espíritu al desierto, la experiencia de vivir en él la asumo como una Misión. Hay muchas personas que necesitan que Jesús se haga presente en medio de la vida económica, aportando serenidad, sencillez, generosidad, honestidad, valores, visión a largo plazo, respeto. Cuando por el contrario, estoy en medio del desierto empujado por mi propia ambición e interés, las alimañas ganan terreno.
¡Concédenos Señor el espíritu misionero para vivir nuestros desiertos!. Sabernos enviados. Sabernos queridos y protegidos.

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