SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on diciembre 3rd, 2017 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA ESPERANZA QUE RENACE
(mujer, casada, una hija, su marido trabaja, vive en país asolado por una catástrofe natural, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

Jesús nos pide estar en estado de vigilancia. Vigilar es estar muy pendientes en cualquier momento de un tiempo determinado a un evento que ocurrirá. La experiencia de prepararnos para el paso de un evento atmosférico y catastrófico hizo que mi familia y yo estuviéramos en vela y así hemos estado por mucho tiempo luego de su paso. Aunque la ciencia nos permite estar informados con bastante exactitud del momento de su llegada y de cómo serán sus efectos provocó en mí un estado de vigilancia “angustiosa” pero vivir el proceso de preparación para la espera me llevó a sentirme esperanzada. Saber que nuestros familiares estaban pendientes a nosotros y también nuestra comunidad de hermanos de la parroquia y seglares me daba alivio, confianza y seguridad. Era como sentir a Dios cuidándonos y preparándonos para lo que se no había avisado.
Todavía estoy en vela, vigilante a los cambios en la vida cotidiana que trajo los efectos de este evento catastrófico a nuestras vidas. Desde aprender a utilizar una estufa de gas hasta estar pendiente a los eventos y situaciones de peligro que me encuentro en la carretera de camino a mi trabajo. Pero en esa vigilancia experimento una sensación de confianza y paz que anhelaba volver a sentir. La luz del amanecer, esa claridad que me hace sentir que Dios viene y llega en nuestra ayuda y nos acompaña. Esta luz me permite estar atenta a las necesidades simples y cotidianas de mis compañeros de camino; en mi hogar, parroquia, comunidad de seglares y en mi trabajo. “Velad” viene a animarme y a despertar en mí los sentimientos de solidaridad y amor para estar lista cuando llega la persona que necesita y me ayuda a darme cuenta de mis propias necesidades para con prontitud recurrir a nuestro Señor Jesús en la búsqueda de sus fuerzas y de su corazón bondadoso.
Rezo para que Dios me dé un corazón agradecido y disponible y de esta forma estar lista y atenta hacia las necesidades de mi familia, comunidad y país.


DESDE LO PEQUEÑO
(mujer, casada, trabaja como maestra, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Jesús en este primer domingo de Adviento nos deja un mensaje claro “Velad”, que, EL QUE VENDRÁ, no os encuentre dormidos… Al leer este texto la palabra velad resuena en mi como una musiquilla que no puedo dejar de repetir en mi interior y pienso… ¿si este mensaje en vez de a mi, a nosotros, a los adultos… se lo dijera Jesús a un grupo de niños y niñas…?¿Qué pasaría?¿Qué harían? ¿Dormirían o velarían?
Los niños tienen una gran capacidad para ver lo realmente importante y que los adultos vamos perdiendo con el tiempo. Cuando se le encomienda una tarea a un niño y este ve realmente su importancia, la hará pase lo que pase. Aunque tenga que vencer sus miedos, sus angustias, su timidez, su enfado, su sueño… Es tan importante la persona que se la encomienda que conseguirá hacer aquella misión que ve fundamental para ese momento. Y esto no lo digo por decir, porque queden palabras bonitas, sino porque en el día a día ellos me lo demuestran con hechos. Si un amigo , o su maestra le pide algo… ten seguro que si se le sabe explicar porque es importante, lo hará y además con actitud alegre.
Para nosotros “el mundo adulto” nos pueden parecer tonterías, pero ellos ven más allá de nuestros ojos inmersos en el que dirán, en convencionalismos sociales absurdos… Jesús se revela a los sencillos, y la infancia es una época sencilla pero de una gran capacidad humana que a veces hasta nos asusta o deja sin palabras.
Os invito a empezar este adviento mirando a nuestro alrededor con “ojos de niño” quizás así vivamos está época desde una manera mucho más auténtica y cercana al Evangelio de lo que la solemos mirar. Velemos y preparemos nuestro corazón con la alegría, sencillez y capacidad para amar que teníamos cuando éramos niños.

Post a comment