SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on octubre 15th, 2016 in * VIÑETAS PADYLLA by admin

¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.


DESDE LOS SIN TECHO
( hombre, casado, trabaja, pertenece a comunidad cristiana, voluntario de patrulla de calle en ONG católica)

Al poco de entrar a colaborar con el equipo de transeúntes me dieron un consejo: “aunque te parezca que no hacemos nada, no te desanimes, nuestra labor es la de sembrar”. Quise entender entonces que las cosas habría que tomárselas con calma, pero que con trabajo y constancia todo iría saliendo. Sin embargo el tiempo fue pasando y empecé a comprender que el trabajo con las personas sin hogar sigue un ritmo diferente. Así por ejemplo, es habitual ver cómo personas a las que parece que se les reconduce su situación, en cuestión de días y por distintos avatares de la vida, todo se les desmorona y tienen que empezar de cero. Dicho así, sin ponerle nombre y apellidos, quizás no duela, pero cuando se trata de una persona a la que has acompañado durante muchas horas y de repente te cuentan que de nuevo la han visto durmiendo en la calle o que ha ingresado en prisión por una causa pendiente (o lo que sea), puedo asegurar que en un primer momento el desánimo te puede y sientes una tristeza profunda. Sin embargo, también puedo decir que han sido esos momentos los que me han permitido encontrar mucho consuelo en la oración. No viviéndola como bálsamo mágico, sino como un momento de encuentro con el Dios que tiene a esos hermanos como a sus preferidos. Los que formamos el equipo de transeúntes somos testigos de ello y esa es la razón por la que tratamos de vivir nuestro servicio con esperanza y desde la “or-acción”..

DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA
(matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana)  

Cuando llevas un tiempo casados, o de relación de novios, cuando ya no te queda el traje de novia, o tienes que agenciarte otro de chaqueta, porque, igualmente, el de novio no te entra (aunque para algunos esto es sinónimo de felicidad), cuando afloran algunas canas, o con las cremas “milagro”, tratas de recomponer esa piel, flácida, eso sí, de tanto reir y disfrutar, o también de tanto llorar y sentir… (porque de todo vivimos en un matrimonio), cuando todo esto ocurre, parece que, aumenta la confianza entre los cónyuges y aparecen los:“qué plasta eres”, (con cariño, por supuesto); “chacho, chacha, deja de darme la lata” (siempre con mucho amor, desde luego); “ya sé que me lo dijiste ayer, pero es que…”. Bueno, en fin, muchas veces, hacemos las cosas para que no nos den más la lata, actuamos para que “no nos laven la cara”, en el matrimonio, con los amigos, a mi madre, para que deje de llamarme la atención, aquel favor a mi cuñado/a para que deje de mandarme mensajes por el móvil, etc… Qué generosidad, sin embargo, la de Dios, que responde a quienes le piden, a quienes imploran. Ojalá, sintamos la misma generosidad, el mismo amor, la misma pasión, haciendo justicia con aquellos que están a nuestro lado y hagamos aquello que les gusta de verdad, no porque nos dejen en paz, sino porque sabemos que les haremos felices.

Post a comment