SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on septiembre 24th, 2016 in * VIÑETAS PADYLLA by admin

¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.


DESDE LA JMJ
(joven, estudiante, en grupos parroquiales, participante en la JMJ)

En ocasiones, algunas etapas de la vida pueden hacer tambalear nuestra fe. El hombre rico pide a Abrahán que envie a Lázaro a sus hermanos para evitar que cometan su mismo error.  Dios nos dio muestra del amor mas grande, nos entregó a su hijo y sin embargo, después de morir y resucitar por nosotros seguimos teniendo dudas. Algunos necesitamos que Dios se manifieste ante nosotros a lo grande, tenemos necesidad de convivencias, colonias, ejercicios espirituales, ¡incluso un encuentro mundial de la juventud (JMJ)! para conseguir mantener encendida la llama de la fe. En mi día a día trato de seguir el ejemplo de mi tía-abuela, mi Lázaro, ejemplo de una fe consolidada, de encuentro con Dios en lo sencillo y cotidiano.

DESDE LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS
(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)  

Este Evangelio nos lleva a dialogar y meditar con los niños dos cosas: una, la compasión o la empatía. Se trata de ponerse en lugar del otro para poder entender sus sentimientos y sentir con él. El rico no se daba cuenta de que Lázaro estaba sufriendo en su puerta. Otra, dar a cambio de nada, compartiendo la riqueza que Dios nos ha dado. Ser generosos cuando nuestros hijos nos vean y también cuando no nos vean. Enseñándoles a ser generosos con el tiempo, cuando vamos con prisas y atendemos a alguien que nos cuenta sus preocupaciones; con el espacio, haciendo de nuestro hogar una casa que acoja; con los gestos, cediendo el paso a quien lo necesite; con las palabras, destacando lo positivo de los demás; con los silencios, acompañando y escuchando.

DESDE LOS MÁRGENES DE LA JUSTICIA
(matrimonio, con un hijo, trabajan ambos en tribunales de justicia, pertenecen a grupo cristiano)  

En mi trabajo como funcionaria del Ministerio Fisca, me encuentro en una posición de “hombre rico”, y desde mi cúpula observo a los demás. Yo trabajo sobre “lo peor de la sociedad”, es decir sobre la base de los delitos que cometen los demás. Pero resulta que el delincuente, la gran mayoría de las veces, es el Lázaro del evangelio, el “desgraciado” al que Jesús hace referencia en sus bienaventuranzas.
Ayer vino a verme una señora mayor, madre de un hombre que está en prisión por homicidio.Mi primera intención, fue despacharla diciéndole que tenía que concertar una cita con el Fiscal a través de su abogado, pero Dios me encendió una luz e hice que se sentara y la escuché. Me habló de su hijo como sólo puede hacerlo una madre, y aunque no le di esperanzas de que la situación de su hijo fuera a canbiar, al marcharse me tocó en el brazo y me dió las gracias con la palabra y con la mirada..

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