DESDE LA FAMILIA

Posted on septiembre 13th, 2013 in > DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA by admin

(mujer, casada, trabajan ambos, una hija, ella pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

Y de nuevo el AMOR, el AMOR con mayúsculas, el único capaz de perdonarlo todo, ese amor que debe ser nuestro impulso. El amor infinito, desinteresado.
Gracias a Dios tenemos unos padres que nos han demostrado ese amor. Pero no olvidemos que para sentirlo y vivirlo hemos de reconocer nuestra pequeñez, nuestra pobreza, nuestra miseria. Reconocer nuestro orgullo y falta de humildad. “Arrepentidos quiere El Señor” me ha dicho mi madre siempre.
¡Qué fortaleza adquirimos cuando vivimos desde la sencillez! ¡Qué libertad nos puede llegar a ofrecer el reconocer nuestros errores! ¡Cuánta grandeza ganamos cuando somos capaces de pedir perdón!
En alguna ocasión especial hemos vivido cómo nuestra hija de cinco años ha experimentado con dolor cómo algún hecho suyo ha despertado “sufrimiento” en sus padres o en aquellos que la rodean y la quieren. Entonces ha mostrado desesperación, ansia por conseguir perdón. Ha sentido “dolor” y ha ansiado la calma del perdón, ha ansiado un abrazo, una caricia, una palabra de comprensión… una sonrisa… EL AMOR.
¡Qué gran suerte ser hijos de Dios… siempre al amparo del AMOR infinito que nos da sosiego en los momentos en los que nos reconocemos pecadores!

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