PRIMER PASO: LECTIO

Posted on marzo 28th, 2021 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según Marcos 14, 1-15,47

Pretendían prender a Jesús a traición y darle muerte

C. Apenas se hizo de día, los sumos sacerdotes, con los ancianos, los escribas y el Sanedrín en pleno, se reunieron, y, atando a jesús, lo llevaron y lo entregaron a Pilato. Pilato le preguntó:

S. «¿Eres tú el rey de los judíos?»

C. Él respondió:

+ «Tú lo dices.»

C. Y los sumos sacerdotes lo acusaban de muchas cosas. Pilato le preguntó de nuevo:

S. «¿No contestas nada? Mira cuántos cargos presentan contra ti.»

C. Jesús no contestó más; de modo que Pilato estaba muy extrañado. Por la fiesta solía soltarse un preso, el que le pidieran. Estaba en la cárcel un tal Barrabás, con los revoltosos que habían cometido un homicidio en la revuelta. La gente subió y empezó a pedir el indulto de costumbre. Pilato les contestó:

S. «¿Queréis que os suelte al rey de los judíos?»

C. Pues sabía que los sumos sacerdotes se lo habían entregado por envidia. Pero los sumos sacerdotes soliviantaron a la gente para que pidieran la libertad de Barrabás. Pilato tomó de nuevo la palabra y les preguntó:

S. «¿Qué hago con el que llamáis rey de los judíos?»

C. Ellos gritaron de nuevo:

S. «¡Crucifícalo!»

C. Pilato les dijo:

S. «Pues ¿qué mal ha hecho?»

C. Ellos gritaron más fuerte:

S. «¡Crucifícalo!»

C. Y Pilato, queriendo dar gusto a la gente, les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran. Los soldados se lo llevaron al interior del palacio –al pretorio– y reunieron a toda la compañía. Lo vistieron de púrpura, le pusieron una corona de espinas, que habían trenzado, y comenzaron a hacerle el saludo:

S. «¡Salve, rey de los judíos!»

C. Le golpearon la cabeza con una caña, le escupieron; y, doblando las rodillas, se postraban ante él. Terminada la burla, le quitaron la púrpura y le pusieron su ropa. Y lo sacaron para crucificarlo. Y a uno que pasaba, de vuelta del campo, a Simón de Cirene, el padre de Alejandro y de Rufo, lo forzaron a llevar la cruz. Y llevaron a Jesús al Gólgota (que quiere decir lugar de «la Calavera»), y le ofrecieron vino con mirra; pero él no lo aceptó. Lo crucificaron y se repartieron sus ropas, echándolas a suerte, para ver lo que se llevaba cada uno. Era media mañana cuando lo crucificaron. En el letrero de la acusación estaba escrito: «El rey de los judíos.» Crucificaron con él a dos bandidos, uno a su derecha y otro a su izquierda. Así se cumplió la Escritura que dice: «Lo consideraron como un malhechor.» Los que pasaban lo injuriaban, meneando la cabeza y diciendo:

S. «¡Anda!, tú que destruías el templo y lo reconstruías en tres días, sálvate a ti mismo bajando de la cruz.»

C. Los sumos sacerdotes con los escribas se burlaban también de él, diciendo:

S. «A otros ha salvado, y a sí mismo no se puede salvar. Que el Mesías, el rey de Israel, baje ahora de la cruz, para que lo veamos y creamos.»

C. También los que estaban crucificados con él lo insultaban. Al llegar el mediodía, toda la región quedó en tinieblas hasta la media tarde. Y, a la media tarde, jesús clamó con voz potente:

+ «Eloí, Eloí, lamá sabaktaní.»

C. Que significa:

+ «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»

C. Algunos de los presentes, al oírlo, decían:

S. «Mira, está llamando a Elías.»

C. Y uno echó a correr y, empapando una esponja en vinagre, la sujetó a una caña, y le daba de beber, diciendo:

S. «Dejad, a ver si viene Elías a bajarlo.»

C. Y Jesús, dando un fuerte grito, expiró. El velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. El centurión, que estaba enfrente, al ver cómo había expirado, dijo:

S. «Realmente este hombre era Hijo de Dios.» 

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on marzo 28th, 2021 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

LA CUARESMA DESDE UN SEGLAR

(hombre, casado, 2 hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

¿Quiénes somos en la pasión de Nuestro Señor? El misterio más grande es que somos todos a la vez y en todo momento. Y no sólo los protagonistas habituales. Sí, ciertamente sabemos y nos hemos sentido Judas en infinidad de ocasiones traicionándole por menos de treinta monedas. Apenas un “me gusta” en el Facebook, un pequeño soplo de vanidad o modernidad que nos aleje de “la rancia iglesia” hace que la traicionemos fácilmente. Nos olvidemos de todo lo que nos ha dado y ha enriquecido. Y qué decir de las veces que Ie acompañamos en lo poco que nos pide para velar con Él y nos quedamos dormidos…o demasiado despiertos, nos despierta el ansia de dinero y prestigio, que hace que no velemos en su senda, que nos durmamos cuando nos pide que le acompañemos en la compasión y en amar al prójimo.

Somos los soldados que hoy le acompañamos a matarlo sin que se escape, y ayer escuchábamos sus palabras creyendo que nos daban vida. Vivimos lavándonos las manos de aquello que no nos afecta, quitándonos “marrones”, nos unimos a la masa alocada en el mundo real o las redes sociales para repetir las consignas políticamente correctas, y en aquella época, gritábamos: Crucifícalo, crucifícalo…y todo ello lo hacemos a la vez, en el mismo día. Somos ese personaje que es capaz de desdoblarse y traicionar, negar, unirse a las masas, llevar a la cruz al mesías…

Pero, milagrosamente, de forma coetánea en el tiempo, mientras iba produciéndose todo lo anterior, Jesús hizo el milagro de la eucaristía, convirtió la sangre en su vino y el pan en su carne…y nos lo dio, y todo cambió.

Y entre tanto kaos, y cuando sus “haters” se las prometían muy felices…tal y como dijo, al tercer día resucitó, y ya todo cambió. Y ya todos los días, a partir de ahí seríamos y somos un poco traidores, un poco negadores, un poco indiferentes…pero a la vez tenemos la fuerza de la eucaristía que instauró esos días y la fuerza de la resurrección que nos hace ser padres que abrazan a hijos pródigos, hijos que saben pedir perdón y reconocerse pecadores, hombres de fe que creen en su palabra, saber que amando al prójimo amamos a Dios de una forma pura y dura…Y todo eso gracias a esos intensos días de pasión.

DESDE UN PADRE DE FAMILIA

(Hombre, casado, padre de dos hijos, trabaja, pertenece a movimiento eclesial)

Ningún padre quiere ver sufrir a sus hijos. Es cierto que, a veces, en el sufrimiento encontramos la antesala de un crecimiento personal pero, incluso en esas ocasiones, la inmensa mayoría de nosotros estaríamos dispuestos al sacrificio que fuera necesario por ahorrarles sufrimientos.

La lógica de Dios, sin embargo, no se rige por nuestros mismos parámetros. Su amor por el mundo le empujó a entregar a su Hijo único, en un acto que escapa a nuestra comprensión intelectual (desde luego a la mía) y al que únicamente se puede acercar uno desde la fe. Así encarnado, el Señor recorre el mundo como un Mesías sufriente, un Mesías conocedor del sacrificio último que le aguarda que asume no sin vacilaciones y miedo, un Mesías que nos precede y muestra el camino a seguir y nos invita a recorrerlo junto a Él.

Pero ese camino no es un camino de rosas. No lo fue el suyo, y ni a nosotros ni a nuestros hijos nos garantiza nadie que no vaya a estar lleno de obstáculos y dificultades. Quien más quien menos tiene experiencia de ello. Por eso, ahora que, un año más, enfilamos la recta final de este otro camino de Cuaresma, siento la certeza de que solo interiorizando al Señor en nuestro recorrido y poniéndonos confiadamente en sus manos podremos hacerlo llevadero hasta gritar, con el centurión, realmente este hombre era hijo de Dios. 

TERCER PASO: ORATIO

Posted on marzo 28th, 2021 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

Señor Jesús, leo y releo tu entrada en Jerusalén.

[Me acosan las preguntas

ante este fragmento

del tapiz de la condición humana,

con su haz y con su envés,

tan Frankenstein,

que es la entrada de Jesucristo en Jerusalén.]

¿Cuándo y cómo terminará mi peregrinación?

¿Por qué peregrino?

¿Hacia dónde peregrino?

¿Con quién peregrino?

¿Peregrino, peregrinamos, realmente hacia Ti, Señor?

A veces me siento como un náufrago cuando anochece.

Pero sé que tú, Señor,

nos enseñas a fracasar:

tu fe fundamenta nuestra fe.

¿Cómo sé si he hecho lo que debía hacer en este mundo?

¿Cómo sé el encargo que me has hecho, Señor?

¿Junto con quién colaboro en siembra de tu Reino?

¿Siembro de verdad tu Reino?

Ni quiero ni puedo contar mis cotidianas chapuzas, Señor.

Pero sé que amas sin condiciones,

con esa mirada tuya que no se ha vuelto a dar

en la historia de la humanidad…

como la del padre del hijo pródigo…

¿Tu encargo son mis sueños, nuestros sueños?

¿Tus sueños es mi encargo, nuestro encargo?

¿Cómo ser veraz contigo, Señor?

¿Cómo ser veraz conmigo, Señor?

Ante Ti, lo mejor callarme,

como la adúltera del evangelio.

Sé que me alzas,

misteriosamente,

fraternalmente,

con esa ternura que salva al mundo.

¿Cuándo será el trayecto final de mi vida?

… me da miedo esta pregunta.

¿Cómo superar el miedo al final de mi vida,

 de mi biografía,

de mi existir…

¿Cómo será mi cesación?

¿Sufriré?

¿…cuánta soledad tendré?

Temor.

Temblor.

Íntima congoja inexorable.

¿Acaso me/nos espera una aciaga niebla helada?

¡Auméntame la fe, Señor!

¿Estoy camino del Reino de la Vida?

¿Realmente no sé si cuido la vida cotidiana

entre tanto y tanto desquiciamiento

en el que vivo, en el que vivimos?

Ando como un animal herido,

clamando…

Sé que tú sanas,

das consistencia,

generas esa confianza

maternal inagotable.

¿Qué reino estoy ayudando a construir, Señor?

¿Llegaré a ser realmente yo mismo

muriendo a lo que he sido en la vida?

¿Cómo morir a mí mismo, Señor?

¿Qué quedará de mí contigo, Señor?

Me siento como un collage amorfo,

desvertebrado,

sin una identidad propia.

Sé que tu eres el fundamento

de lo que me ha pasado,

de lo que me pasa,

de lo que me pase.

… Por ti, sé que, siempre,

lo mejor está por venir.

¿Moriré y alcanzaré mi verdadera verdad?

¿Qué vitalidad tendrá esa verdad contigo, Señor?

¿Cómo ampliar la mirada a mi vida…

para que de verdad sea una mirada fe?

¿Cómo ensanchar mi horizonte…

para que de verdad viva en la esperanza que consuela

y fundamenta la alegría de vivir?

A veces me siento cercano a un insecto.

Pero tú ofreces vida en abundancia,

fascinante y misteriosamente,

en una alfaguara impensable.

¿Acepto ser simplemente un humilde servidor

de tus designios de amor?

¿Realmente mi camino hacia la muerte

es una fiesta

por Ti,

en Ti,

hacia Ti?

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO

Posted on marzo 28th, 2021 in > CUARTO PASO: CONTEMPLATIO by admin

¿Quién dice el texto?

(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on marzo 28th, 2021 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 5 hijos, ambos trabajan, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Jesús, justo antes de expirar, dijo que todo se ha cumplido (Jn 19, 30). Murió satisfecho después de haber entregado su vida siguiendo la voluntad del Padre, porque hizo lo que tenía que hacer amando hasta el extremo. Tanto su vida como su muerte tuvieron mucho sentido, supo vivir y supo morir. Esto nos lo explicaba el pasado fin de semana un conocido misionero claretiano, y nos decía que no es lo mismo una vida feliz que una vida plena. Que las mayores felicidades no nos van a llenar tanto como la plenitud de vida, y eso que puede conllevar mucho sufrimiento.

¿Y nosotros? No estamos llamados a ser felices, sino a vivir una vida en plenitud.

¿Me he planteado qué supone realmente vivir yo en plenitud? Pero buscando la plenitud que quiere Dios de mí, no la que yo pueda querer. Me propongo contrastar esta Semana Santa qué es felicidad y qué es plenitud en situaciones de mi propia vida, para seguir entrenándome en la búsqueda auténtica de la voluntad de Dios.

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on marzo 21st, 2021 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según Juan 12,20-23

Si el grano de trigo cae en tierra y muere, da mucho fruto

En aquel tiempo, entre los que habían venido a celebrar la fiesta había algunos griegos; éstos, acercándose a Felipe, el de Betsaida de Galilea, le rogaban: «Señor, quisiéramos ver a Jesús.» Felipe fue a decírselo a Andrés; y Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús. Jesús les contestó: «Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre. Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo premiará.

Ahora mi alma está agitada, y ¿qué diré?: Padre, líbrame de esta hora. Pero si por esto he venido, para esta hora. Padre, glorifica tu nombre.» Entonces vino una voz del cielo: «Lo he glorificado y volveré a glorificarlo.» La gente que estaba allí y lo oyó decía que había sido un trueno; otros decían que le había hablado un ángel. Jesús tomó la palabra y dijo: «Esta voz no ha venido por mí, sino por vosotros. Ahora va a ser juzgado el mundo; ahora el Príncipe de este mundo va a ser echado fuera. Y cuando yo sea elevado sobre la tierra atraeré a todos hacia mí.» Esto lo decía dando a entender la muerte de que iba a morir.

NOTAS BÍBLICAS

(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

Nos encontramos en Jerusalén, donde Jesús acaba de entrar montado en un pollino. Se va a celebrar la fiesta de la Pascua.

Hasta ahora, Jesús anuncia su mensaje a Israel, el pueblo escogido. Aquí se presentan unos «griegos» (o sea, unos «no-judíos») que quieren ver Jesús, y dos apóstoles, ambos con nombres griegos, y procedentes de una aldea fuera de los límites de Palestina, interceden por ellos.

Jesús responde que ha llegado «la hora», refiriéndose con esa expresión a su muerte, y que al morir como el grano que cae en tierra, «da mucho fruto» -eso incluiría a los «griegos»-. Más adelante vuelve hacer referencia a su muerte, hablando de la cruz como si fuese una exaltación -«cuando yo sea elevado»-, y repite la universalidad del fruto de su entrega: «atraeré a todos hacia mí» (el «todos» incluye a los «griegos»).

Al hablar de su inminente muerte, Jesús dice «ahora mi alma está agitada» [también se siente así en capítulo anterior ante la tumba de su amigo Lázaro, y en le siguiente al anunciar la traición de Judas], angustia que los otros evangelistas sitúan en el huerto de Getesemaní, pero se trata de la misma situación vital de Jesús narrada de distinta forma. La reacción de Jesús es también la de aceptar la voluntad del Padre: «Por esto he venido, para esta hora, ¡Padre, glorifica tu nombre!».

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on marzo 21st, 2021 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LO SOCIAL (2009)

(hombre, casado, espera tercer hijo, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)

«Ahora muchas almas están agitadas» ante la incertidumbre que depara el porvenir (paro, precariedad, exclusión, hambre, violencia, muerte). Todos pedimos que nos libre de «esta hora amarga». La respuesta de Dios es inequivoca: «nos glorificará». No nos va a librar de esta situación, pero se pondrá a nuestro lado para sufrir y luchar.

Sólo muriendo a lo viejo podremos renacer a los nuevo. Lo viejo es una sociedad dominada por el egoismo y el propio interés, lo nuevo es una sociedad donde el prójimo (el último) esté en el centro de las políticas económicas y sociales. Lo viejo es ponerle precio a todo (el mundo como gran mercado aparentemente libre), lo nuevo es primar, valorar y proteger la dignidad humana (trabajo, vida, recursos naturales, educación, sanidad…). Lo viejo es resignarse a que vivimos en el mejor mundo posible, lo nuevo es creer que otro mundo es posible, imprescindible y urgente. ¿Seremos capaces de vivir centrados en los demás, defendiendo lo común aún en contra de «mis intereses» y a no resignarnos?. Sólo es fecundo el grano que muere. Solo es fecunda la vida que muere a sí misma, que se llena de otras vidas.

DESDE UN PADRE DE FAMILIA

(Hombre, casado, padre de dos hijos, trabaja, pertenece a movimiento eclesial)

Al igual que ocurre hoy, también en su propio tiempo la figura de Jesús resultaba atractiva para gente muy dispar. El cercano milagro de la resurrección de Lázaro lo habría convertido además en una suerte de moderna estrella mediática, y al llegar a Jerusalén mucha gente, como los griegos del pasaje evangélico, querían verlo de cerca y escucharlo, imagino que buena parte de ellos con la pretensión de presenciar un nuevo prodigio.

Con esas expectativas, estoy convencido de que tanto nuestros griegos como el resto de habitantes de Jerusalén quedarían desconcertados con sus palabras. Porque el anuncio y la invitación que les hace Jesús, los mismos que hoy también nos dirige a nosotros, distan de cualquier otro que podamos recibir.

En un mundo dominado por el “yo”, donde con frecuencia todo lo supeditamos al bien superior que constituye nuestra mejor conveniencia, el Señor se muestra como víctima propiciatoria dispuesta a inmolarse gratuitamente por nosotros. Nos invita a abandonar nuestros egos y seguirle. Nos anima a recorrer junto a Él el camino de misericordia, perdón y amor que nos propone a lo largo de todo el Evangelio.

La oferta está sobre la mesa y no sé si, para nuestros hijos, será más atractiva que la que youtubers, instagramers e influencers les lanzan a diario. Lo que sí sé es que, a lo largo de la historia hemos sido muchos los que, por diferentes motivos y con distinto resultado, nos hemos acercado a escucharla. Vale la pena seguir proponiéndosela. La recompensa no es pequeña.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on marzo 21st, 2021 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

Señor Jesús,

vivimos en un laberinto:

estamos ahítos de perplejidades.

Nuestros actos,

nuestras palabras,

nuestros corazones

rebosan contradicciones,

paradojas,

sinsentidos.

Señor Jesús,

vivimos en medio de una niebla tóxica…

vivimos en el miedo,

vivimos en las incertidumbres,

vivimos desconcertados.

El virus, la economía, los trabajos,

la política, las restricciones, las vacunas,

las distancias, las ineptitudes, la corrupción…

Estamos cansados.

Estamos hartos.

Estamos indignados.

Señor, por la fe sabemos que cuidas de nosotros.

Señor, por la fe sabemos que descubrimos en nuestras heridas

las heridas del mundo.

Señor, por la fe sabemos que por el modo de sufrir

se reconoce al verdadero discípulo.

Señor, sabemos que nuestro ser más profundo

viene de la fuente que nunca se agota,

tu Padre.

Señor, sabemos que nuestro comprender más profundo

proviene de Ti, que eres la Palabra de Vida Eterna,

Señor, sabemos que nuestras energías más vitales

nos llegan de la energía inagotable

que atraviesa los siglos posibilitando e impulsando

los mejores logros de la inteligencia y el amor.

Señor Jesús, pones nuestra inteligencia,

nuestras búsquedas intelectuales

en su sitio…

Señor Jesús, pones nuestro corazón,

nuestros inquietos deseos

en su sitio…

Señor Jesús, pones nuestra libertad,

nuestras ansias de identidad

en su sitio…

… su sitio eres Tú,

su sitio es tu presencia

por donde quiera que miremos…

su sitio es tu santidad

en todos los momentos de silencio y de luz,

su sitio es tu poder

allí donde intuimos certezas

de perdón,

de comunión,

de salvación.

Señor, somos lo que recibimos: vida…

Señor, somos lo que damos: fraternidad…

Señor, somos lo que acogemos: amor…

Señor, somos lo que irradiamos: comunión…

Por ti sabemos que la expresión más bella de lo humano

es la entrega de sí.

Tocan tiempos de soltar.

Tocan tiempos de confiar.

Tocan tiempos de entrega.

Tocan tiempos de optar.

Tocan tiempos de arriesgar.

Tocan tiempos de acrisolar.

¡Tocan tiempos de darse!

Señor, no somos totalmente valientes.

Señor, no somos íntegramente hombres y mujeres de fe.

Señor, no somos conscientes

de que la clave de tu evangelio

es que los dones se convierten en tareas.

Señor, que nuestras cruces sean fanales

que orienten nuestra inteligencia y nuestra libertad

camino de la verdad.

Señor, que nuestras cruces sean marcas en el camino

hacia la vida sobre toda vida

de la que tu paso por el mundo

es el máximo reflejo por los siglos de los siglos.

Señor, que nuestras cruces sean ocasión de centrarnos,

a solas,

en nuestro propio camino.

Verdad, vida y camino

enraizados en Ti,

Dios de Dios,

Luz de Luz,

Vida de vida.

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on marzo 21st, 2021 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 5 hijos, ambos trabajan, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Morir es darme, ayudar a transformar.

Morir para dar fruto.

¿A qué puedo morir esta semana?¿a qué, de eso que estorba para que el Señor haga su obra en mí y por medio de mí? Que no sea un morir en vano, sino para que se dé la posibilidad de que el Señor actúe.

Yo sé, o al menos intuyo, de qué pie cojeo y cómo esa cojera me impide ser, al menos a veces, fermento del Reino. Puedo identificar esa cojera con alguno de los llamados por la Iglesia siete pecados capitales (soberbia, avaricia, envidia, ira, lujuria, gula, pereza) o alguna de sus manifestaciones en otras faltas (afán de protagonismo, desconfianza, temor, vagancia, egoísmo, egocentrismo, superficialidad, comodidad, ensoñación, indolencia, …) y muchos otros nombres que puede recibir, cada uno sabrá.

Le pido a Jesús que me dé humildad y luz para renunciar a mis seguridades-cojeras y me ayude a desterrar de mi vida alguna de ellas, al menos, la que sea más fácil de ponerle nombre. Y pedirle perseverancia para mantenerla a raya cada día. Aprovecho esta semana para acercarme al sacramento de la reconciliación y que así nazca un nuevo yo en mí más cerca de Él.

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on marzo 13th, 2021 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según Juan 3,14-21

Dios mandó su Hijo al mundo para que el mundo se salve por él

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra perversamente detesta la luz y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.»

NOTAS BÍBLICAS

(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

Nos situamos: el domingo pasado Jesús realizó lo que llamamos «purificación del Templo». A continuación tiene un encuentro con un jefe fariseo llamado Nicodemo. El texto de este domingo es la segunda parte del diálogo, una larga respuesta de Jesús a una objeción de Nicodemo.

Jesús habla de un modo que identifica su crucifixión con su éxito, llamando a ambas cosas «ser levantado»: el alzar de la cruz y el alzar del éxito de su misión.

Lo asemeja a cuando Moisés levantó una serpiente de cobre en el desierto de modo que todo el que recibía una mordedura mortal de serpientes, al mirar la de cobre quedaban curados. Lo mismo pasa con la cruz: salva al que se adhiere a ella.

Este «elevamiento» de Jesús es a la vez fuente que ilumina. Por eso quien no obra como Dios quiere no se acerca a la cruz salvadora para no ser delatado por la Luz. Eso implica una autocondena, pues no acepta los efectos salvadores de la cruz.

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