PRIMER PASO: LECTIO

Posted on diciembre 20th, 2020 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según San Lucas 1,26-38

Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo.

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le podrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.» Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?»

El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.» María contestó: «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y la dejó el ángel.

NOTAS BÍBLICAS

(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

Esta segunda narración del evangelio de Lucas es un texto complejo. Nos centramos en su relación con el final del Adviento: el anuncio del nacimiento del Mesías.

El ángel Gabriel, conocido por el libro de Daniel, anunció a Zacarías, en el relato anterior, el nacimiento de Juan Bautista. Ahora se dirige a María, una mujer prometida, a quien afirma dos veces que goza de la gracia/favor de Dios, a la que anuncia la concepción y nacimiento de un niño que llamará Jesús. Ella se muestra disponible a la acción de Dios.

En medio del anuncio y de la respuesta, se encuentra una larga intervención de Gabriel, interrumpida por una pregunta de María. En la primera parte, Gabriel explica quién es el que va a nacer (vv 32-33), en la segunda parte explica cómo va a ser concebido (v. 35). La presentación de quién es Jesús se basa en la profecía de Natán (2 Samuel 7, 12-16) como cumplimiento de la misma. La presentación de la concepción refiere una acción del Espíritu explicada con palabras del Éxodo (cf. 13, 22).

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

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¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA ENFERMEDAD

(mujer, casada, jubilada, convaleciente, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

Ando últimamente con esto del Covid con el ánimo un poco taciturno pensado en las Navidades. En los muchos años que tengo no ha habido un año que no nos reuniéramos los hermanos en Nochebuena, ni aun viviendo alguno fuera, ni con la llegada de los hijos y nietos, ni con la muerte de nuestro padres, ni con los achaques de la edad porque mis hermanos son aún mayores que yo, ni siquiera el año pasado donde yo estaba mal falte a esa cita, esta es una fecha marcada en nuestro calendario a la que no hemos faltado nunca. Ya hemos asimilado que este año no habrá reunión familiar, tengo que reconocer que alguna lágrima se me ha escapado, porque las navidades del año pasado para mí fueron muy raras y esperaba con ilusión estas navidades.

Sin embargo haciendo oración con este evangelio una frase me martillea la cabeza machaconamente, el anuncio del ángel a María: «alégrate, llena de gracia el Señor es contigo». Y siento que me dice a mí: «Alégrate que el Señor ha pensado en ti… Alégrate que has sido escogida… Alégrate que el Señor tiene un proyecto contigo… Alégrate que derrama sobre ti su gracia… Alégrate que has sabido responder a su llamada… Alégrate que el Señor está caminando contigo… Alégrate que el Señor está a tu lado en los buenos y en los malos momentos… Alégrate que te sostiene en la enfermedad… Alégrate que te sustenta en la debilidad… Alégrate…. Alégrate…. Alégrate»

Me gustaría alejar la tristeza y  tener la confianza y la disposición de María, me gustaría recibir está Navidad con el espíritu alegre diciéndole al Señor: «hágase en mí tú voluntad» porque lo importante de la Navidad es que Jesús renazca en nuestro corazón. Tengo que hacer el esfuerzo.

DESDE LA ESPERA DE UNA NUEVA VIDA

(Casada, tres hijas, la pequeña recién nacida, trabaja en el área de maternidad, pertenecen a comunidad cristiana y movimiento seglar)

Hágase en mi

A pesar de mis incongruencias, a pesar  de mis insatisfacciones,  mis miedos,  mis faltas de confianza… Tú,  Señor, cuentas conmigo para tu proyecto, me entregas el germen de ti y me empoderas para hacerlo crecer: me dices que soy grande, me dices que me estás mirando , me dices que me llevas desde siempre de la mano , me dices que  ves todos mis esfuerzos, toda mi bondad, todos mis nuevos intentos, todo mi amor,

Tú me eliges…para hacer crecer la vida, para protegerla mientras sea aún pequeña, para guiarla a que de mucho fruto…

y ya nada importa,

todo pasa a segundo plano,

porque Señor, Tú me has bendecido, has cambiado mi rumbo y me crees capaz.

¡Señor, si tu me ves capaz, soy capaz!

Tú me conoces mejor que nadie, me juzgas más justamente de lo que yo misma hago y mis errores los ves sólo oportunidades.

Nada me turbe, nada me robe esta paz.

Admiro y veo… Tu milagro, mi regalo.

Loado seas, mi Señor, por la Tierra , por el Sol, por el aire que respiro, por tu Don.

TERCER PASO: ORATIO

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¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

¡Ven, Señor!

¡Que nuestro sí sea un sí a la vida!

Transfórmanos en cuidadores de la vida cotidiana

con nuestras palabras, nuestras acciones, nuestras presencias,

con nuestras miradas,

con nuestras propuestas,

con nuestros grupos humanos.

¡Ven, Señor!

¡Cuídanos para cuidar!

¡Ven, Señor!

¡Que nuestro sí sea un sí a la verdad!

Habilítanos para descubrir y colaborar con la verdad santa

que revelas en todos los cuidadores de la vida,

allá donde estén,

piensen lo que piensen…

la verdad santa que tu hijo sembró

por los campos de Galilea

y Jerusalén, la santa ciudad

de todos los hijos de Abraham.

¡Ven Señor!

¡Infunde en nosotros,

aún más,

la libertad y la alegría

de los Hijos de Dios!

¡Ven, Señor!

¡Que nuestro sí sea un sí a la belleza!

Vístenos de amabilidad auténtica y elegancia sencilla

en esta cultura tan de poses,

tan de falsos brillos,

tan de intensidades fugaces.

¡Ven, Señor!

¡Inspira nuestro canto humano

que se acompasa con lo mejor de la humanidad!

¡Ven, Señor!

¡Que nuestro sí sea un sí a la justicia!

Haznos agentes de transformación social y cultural.

Haznos sembradores de esperanza y de paz.

Haznos capaces de mantenernos

en nuestros compromisos,

en nuestras militancias,

en nuestras utopías.

Haznos innovadores constantes

de caminos, de acciones y de miradas

que ofrezcan la inacabable utopía

que comienza, fascinantemente,

contigo.

¡Ven, Señor!

¡Que nuestro sí sea un sí al bien!

Haznos benéficos,

haznos benevolentes,

haznos bendicientes,

haznos benditos…

haznos mejores humanos

en medio de esta extraña época de pandemia,

donde tanta y tanta mezcla

de miedo, de egoísmo, de valentía y de entrega

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO

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¿Quién dice el texto?

(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

ÚLTIMO PASO: ACTIO

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¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 3 hijos, él trabajan, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

De las mejores imágenes que nos gusta destacar en casa, en esta época del Adviento, es la figura de la Virgen María embarazada.

Así, la tenemos rodeada de velas para que nos recuerde lo importante que fue su generosidad para con Dios, sin ella, por la forma de hacer tan peculiar del Señor, que no quiere intervenir en la historia de salvación si no es a través del concurso de los hombres y mujeres, no habría venido el Niño Dios a la tierra.

Me gusta imaginar cómo sería el día a día de María. Ya de por sí, era una mujer muy especial, para fijarse el Señor en ella, ya verás… Pero sintiendo nacer esa criatura en su vientre, seguro que aún si cabe, su comportamiento y su manera de actuar tuvo que dar un cambio cualitativo. El trato con los demás debía ser exquisito, con dulzura, amable, delicada. Y seguro que no se pararía a chismorrear con las vecinas, ni a criticar, ni miraría a la gente por encima del hombro.

Pues bien, gracias a que Jesús dio la vida por nosotros, todos hemos recibido la infinita dignidad y el grandísimo honor de ser templos vivos de Dios. Es como si estuviéramos «preñados de Dios».

Parémonos en este tiempo de Adviento a analizar nuestro día a día, cómo debería de cambiar si sintiéramos, como María, desarrollarse esa criatura en nuestro vientre, moviéndose y dando pataditas, sabiendo que es Dios mismo quien flota en nuestra barrigota. ¿Se nos ocurriría entrar en un local o ver una película donde se respire un ambiente de lascivia, de flirteo, de sensualidad…?

¿Nos quedaríamos a gusto en una conversación donde despellejamos con la crítica a un compañero de trabajo?

¿Trataríamos igual a un pobre que nos encontráramos en la calle, o a un inmigrante engañado por las mafias de sus países?

¿Engañaríamos o no seríamos honestos en nuestro trabajo?

María, ya embarazada, fue a ayudar a su prima Isabel, se puso al servicio de los demás, no se le ocurrió pasar un embarazo de señoritinga, quejándose por todo y teniendo una corte adorándola. No, se puso en camino y a amar a su prójimo. ¿Qué le pasó cuando con su prima Isabel al verla cantó el Magnificat? Que sintió la criatura como si diera saltos de gozo. También nosotros, a través de los pequeños actos de amor, de nuestras renuncias por cuidar de lo que tenemos dentro, de nuestras conversaciones con nuestro bebé, Dios se nos manifestará con más claridad, lo descubriremos con más facilidad detrás de ese envoltorio que puede ser una enfermedad, una dificultad… Nuestra vida se llenará de alegría por que estaremos plenos con su íntima compañía.

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on diciembre 13th, 2020 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según Juan 1, 6-8.19-28

En medio de vosotros hay uno que no conocéis.

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz.

Y éste fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan, a que le preguntaran: «¿Tú quién eres?» Él confesó sin reservas: «Yo no soy el Mesías.» Le preguntaron: «¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?» El dijo: «No lo soy.» «¿Eres tú el Profeta?» Respondió: «No.» Y le dijeron: «¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, ¿qué dices de ti mismo?» Él contestó: «Yo soy al voz que grita en el desierto: «Allanad el camino del Señor», como dijo el profeta Isaías.» Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: «Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?» Juan les respondió: «Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia.»

Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.»

NOTAS BÍBLICAS

(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

Nos encontramos con dos textos muy distintos del capítulo 1º de San Juan, pegados bajo la figura de Juan Bautista.

La primera parte (6 al 8) es un trozo del «prólogo» del evangelio, texto que se proclama en Navidad.

Por otro lado, los versos 19 al 28 es un trozo de la narración sobre el comienzo de vida pública de Jesús, en relación a Juan Bautista, que se prolonga hasta el verso 36.

El propósito principal de ambos textos es dejar claro que Juan no es el Mesías esperado: «El no era la luz» dice el prólogo, “Yo no soy el Mesías” dice el mismo Juan en la narración. Mientras, el mismo Jesús dice de sí «Yo soy la luz del mundo» (Jn 8,12) y que es el Mesías (4,26).

A la vez, el mensaje trata de definir la misión de Juan (¿Quién eres tú?), que es la de introducir la misión de Jesús: «dar testimonio de la luz» según la terminología del prólogo, «alguien que viene detrás de mí» según las palabras del mismo Juan Bautista.

También se remarca la distancia de dignidad que separa a uno de otro: «Hubo un hombre enviado por Dios» dice el prólogo del Bautista, mientras que en paralelo dice del Mesías «en el principio ya existía la Palabra» (1,1), es decir, un simple humano frente al eterno; «yo no soy digno de desatarle las correas de sus sandalias» dice el mismo Bautista, expresión que quiere decir que Juan no puede ocupar el puesto de Jesús (en Dt 25,9 se desata la sandalia a alguien para adquirir los derechos y obligaciones que tiene).

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on diciembre 13th, 2020 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA ENFERMEDAD

(mujer, casada, jubilada, convaleciente, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

¿La imagen que damos es fiel reflejo de lo que somos o solo un reflejo de lo que queremos que los demás crean y piensen de nosotros?…¿Tú quién eres? muchas veces nos han hecho esta pregunta y damos como respuesta  un nombre, unos apellidos, una procedencia, … pero saber quién  eres es mucho más, es conocerte a ti mismo  tus valores, creencias, familia, amigos; tus necesidades, hobbies, habilidades, fortaleza; tus miedos, limites, debilidades, fracasos; tus logros, metas, triunfos… todo eso que te lleva a una misión o proyecto de vida.

¿Cuál era la misión de Juan? Ser testigo. Y yo  ¿De que soy testigo?, yo soy testigo del amor de Dios, de la misericordia, de la paciencia, de la generosidad,  la ternura y del perdón de Dios, sí, de todo eso doy fe porque lo he vivido en mi persona. Eso que he experimentado me obliga a dar testimonio en mi vida y con mi vida, estoy llamada a ser testigo y no solo tengo que serlo sino que también tengo que parecerlo. Pues esta 3ª semana de adviento lo que me propongo es revisar si mi vida de verdad refleja  el amor, la misericordia, la paciencia, la generosidad, la ternura, el perdón y trabajar esas en las que flaqueo, sobre todo esa que se me resiste..

DESDE LA ESPERA DE UNA NUEVA VIDA

(Casada, tres hijas, la pequeña recién nacida, trabaja en el área de maternidad, pertenecen a comunidad cristiana y movimiento seglar)

…un deseo …que seas Luz.

Querida hija,

cuánto bien te deseo…

Señor,  ¡ que su vida esté colmada de felicidad…!.

No pido que todo te sea fácil. No pido que no tengas obstáculos. No pido que no tengas miedos o dudas. Todo forma parte de este camino que comienzas, Bendita aventura.

Pero, hija,

que seas luz, que seas sal, que tengas fe.

que seas alegría que contagia, inspires confianza y aportes tus dones, tu tiempo sin prisas y  tu calma  al que necesite levantarse;

que allanes caminos y en ello encuentres satisfacción de espíritu y felicidad verdadera.

que tus días estén llenos  de profundidad y se  te reconozca por ello,

que tu mirada sea de paz y tus palabras amigas,

que seas sal, que seas luz , que tengas Vida

Señor, ayúdame a ser y hacer  mejor cada día,

para poder alguna vez inspirarla; para que sea más sencillo para ella ,

que aprenda yo a poner amor, que sea aliento,

que pueda alguna vez mi recuerdo darle impulso , que en mi mejor versión pueda convertirme en  amable espejo.

Señor,  que yo te busque para que quiera ella  también encontrar y descansar en tu  Fe”.

DESDE LA ESPERANZA

(matrimonio, trabajan ambos, 4 hijos, en proyecto de inserción de inmigrantes, pertenecen a comunidad cristiana y movimiento seglar)

“En medio de vosotros hay uno que no conocéis”

No, no lo conocemos, pero no hay solo uno, hay muchos. Toda una generación de siglos en constante alerta para recibir a un nuevo Mesías, y hoy, está omnipresente entre nosotros. Le volvemos nuestra espalda de nuevo, lo sometemos a las mayores de las vejaciones, lo rechazamos de entre nuestros semejantes, los dejamos morir en la más absoluta soledad y ante el mayor de los desprecios de la raza humana, le robamos su dignidad. Pero a su vez nuestra Esperanza está ahí, en medio de nosotros no hay solo uno, hay muchos. Jesús nos da de nuevo la oportunidad de volver a encontrarnos con Él, de volver a poder saborear su presencia día tras día, de poder reconocer su rostro entre los marginados de nuestro siglo, de encontrarnos con Él en cada uno de estos rechazados. Un tiempo de Adviento más donde se nos anuncia su presencia, donde delante de nosotros se nos vuelve a hacer presente, un tiempo de Adviento más naciendo entre nosotros y no lo conocemos.

“Esto pasa en África, en la otra orilla del Mediterráneo, donde cada día mueren cientos por la redención de nuestros pecados”

TERCER PASO: ORATIO

Posted on diciembre 13th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

¡Ven, Señor, a ungirnos:

queremos ser la buena noticia de vivir la cordialidad fraterna

allí donde las revueltas de la vida guiada por Ti nos lleven!

¡Ven, Señor, a ungirnos:

sana nuestros corazones desgarrados:

sé santo bálsamo que nutre y fortalece

nuestros quebrantos y quiebras vitales!

¡Ven, Señor, a ungirnos:

rompe nuestros apegos,

nuestros egocentramientos,

nuestras muestras de avidez

en este mundo tan contradictorio

y tan lleno de hombres y mujeres sedientos

que desconocen la Fuente que Tú eres!

¡Ven, Señor, vístenos de alegría:

haznos humildes servidores de la humana humanidad

allá donde desempeñemos nuestro trabajo

y nuestra aportación a la sociedad y a la cultura!

¡Ven, Señor, vístenos de alegría:

obra en nosotros tus obras de verdad, de bien y de justicia

para que todos vean que Tú eres el Camino de la vida auténtica

y la energía de los mejores deseos de la humanidad!

¡Ven, Señor, vístenos de alegría:

santifica nuestras presencias en medio de este mundo tan extraño y complejo,

especialmente en estos tiempos de pandemia,

de cínicas políticas,

de tantos daños a la dignidad humana!

¡Ven, Señor, ayúdanos a ser constantes en el orar,

que tantas y tantas

distracciones y pantallas nos alejan de nuestro focus:

Tú y tu presencia sanante e impulsora en toda la realidad!

¡Ven, Señor, ayúdanos a dar gracias en toda ocasión,

que tantas y tantas veces

nos creemos dignos de alabanza por nuestras acciones…

tan fútiles, tan de pose, tan llenas de intereses pequeñoegoístas!

¡Ven, Señor, ayúdanos a escuchar

a tantos hombres y mujeres de bien,

profetas de nuestro tiempo,

que claman por el cuidado de vida concreta

y la justicia urgente

y la paz imprescindible entre los hombres y los pueblos!

¡Ven, Señor, ábrenos los corazones para vivir tu paso por nuestras vidas!

¡Ven, Señor, ábrenos los corazones para para que Tú seas el protagonista de nuestro anuncio!

¡Ven, Señor, ábrenos los corazones para que de verdad Tú seas Salvador nuestro!

¡Ven, Señor, autentifícanos la fe!

¡Ven, Señor, autentifícanos la esperanza!

¡Ven, Señor, autentifícanos la caridad!

¡Ven, Señor, santifica nuestras palabras!

¡Ven, Señor, santifica nuestros deseos!

¡Ven, Señor, santifica nuestras vidas!

¡Ven, Señor, santifica nuestros silencios ante Ti…!

¡Ven. Señor, santifica nuestras lágrimas ante Ti…!

¡Ven, Señor, santifica nuestras humildes oraciones ante Ti…!

¡Ven, Señor, alégranos la vida!

¡Ven, Señor, cristianízanos,

que no sabemos cuán madura

está nuestra biografía…!

¡Ven, Señor, ármanos de luz

cordial,

humilde,

auténtica

en deseos, palabras y obras!

¡Ven, Señor, llama profunda

que escrutas y saneas

el corazón de todo hombre

sediento

que se abre a Ti!

¡Ven, Señor, vístenos de Evangelio

porque tenemos los corazones afligidos,

porque tenemos miedo a la libertad de los Hijos de Dios,

porque tenemos, como tatuajes indelebles,

en nuestras manos,

en nuestros ojos,

en nuestra mente

cicatrices de nuestra tragicómica y paradójica existencia

de seres humanos,

demasiado humanos!

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO

Posted on diciembre 13th, 2020 in > CUARTO PASO: CONTEMPLATIO by admin

 

¿Quién dice el texto?

(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on diciembre 13th, 2020 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 3 hijos, él trabajan, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

“No era la luz, sino testigo de la Luz.”

Las figuras por excelencia del Adviento, aparte del Niño Jesús, la Virgen María, san Juan Bautista, San José…tienen un denominador común, todos cumplieron su misión a la perfección, sin salirse de su mandato ni un ápice, sin caer en la tentación de sentirse más protagonistas de lo encomendado, en ellos prevalecía la gran virtud de la humildad. En este sentido, me sigue sorprendiendo Juan el Bautista, nunca llega a vanagloriarse ni a sentirse más que Aquel que vendrá.

¿Por qué no encargó, Dios Padre, a un fariseo o a un doctor de la Ley, que preparara el camino para el nacimiento de su Hijo?. Pues sabemos la respuesta fácil, al Señor no le gustan la hipocresía, aquellos que visten con mucha parafernalia, no hacen lo que predican, carecen de ternura y comprensión por los más pobres porque están a otro nivel, miran por encima del hombro…

Para SER TESTIGOS DE LA LUZ, hay que pedalear, como actuaban las dinamos de las antiguas bicicletas, si no había movimiento, no mandaban esa energía que iluminaba la bombilla. Los pequeños actos de amor para con el prójimo, son nuestra fuerza al pedalear. La dinamo, es Dios que hace entender a los demás que ese amor tan incondicional, viene de una esperanza que trasciende al más allá, que espera gozar de la plenitud junto al Señor y que aquí en la tierra, nos sale espontáneo agradecer su Amor, queriendo al prójimo, porque le vemos reflejado en su corazón. Esta actitud, no dejando de pedalear, haya viento o lluvia, frio o calor, en la alegría o en la tristeza, nos pondrán en posición privilegiada para alumbrar la oscuridad, los desiertos propios, para pedir perdón y encontrarles sentido, y los de los de los demás para ofrecernos a ayudar, sin despistarnos ante el dolor ajeno y sin caer en el peligro de ser indiferentes a su sufrimiento.

Como San Juan dice, digamos nosotros: somos simples siervos que hemos hecho la mínima parte, la Luz la da el Señor, nosotros podemos testimoniar que esa forma de hacer, nos ilumina y nos sentimos dichosos.

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