PRIMER PASO: LECTIO

Posted on mayo 9th, 2020 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

 

¿Qué dice el texto?

 

Lectura del santo evangelio según san Juan 14,1-12

 

Yo soy el camino, y la verdad, y la vida

En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino.» Tomás le dice: «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?» Jesús le responde: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto.» Felipe le dice: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta.» Jesús le replica: «Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: «Muéstranos al Padre»? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre.»

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on mayo 9th, 2020 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA ESPERANZA DE LA VIDA

(mujer, soltera, trabaja, médico, pertenece a comunidad cristiana y movimiento laical )

Siempre he tenido este evangelio como un luz en mi vida : Yo soy el camino , la verdad y la vida. Para reorientarme, centrarme y no ir tras otros dioses: de la fama, del dinero, del prestigio, del poder, de la inteligencia. Tantos caminos. Caminos que conducen a otra parte.

Pero hoy me llama la atención que Jesús nos va a preparar un sitio, cerquita suya, un sitio privilegiado para aquellos que dan su vida, que no tienen miedo al sufrimiento, que lo tienen a ÉL como lo primero en sus vidas. Y creo que los enfermos tras tantos sufrimientos y sacrificios  también tienen ese privilegio, de ese» chalet en el cielo con piscina» que deseamos aquí en la tierra como un descanso , un remanso de paz y equilibrio.

Me consuela y me llena de alegría, ver que Jesús me quiere allí cerquita suya  eso me reorienta también a vivir aquí en la tierra con sobriedad, sin lujos, austeramente y compartiendo y derrochando la alegría de ese consuelo seguro en el cielo..

DESDE LA ENFERMEDAD

(mujer, casada, jubilada, convaleciente, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

Cuando entré en el Movimiento hace muchos años, las comunicaciones con los hermanos de otros países eran muy complicada, no existía la inmediatez de internet, ni de WhatsApp, ni las videollamadas, añadida la dificultad del idioma. La comunicación era por correo y hacerlo con Sudamérica, África, era complicado. Para que las cosas llegaran a tiempo había que mandarlo con mucho, mucho tiempo, y aun así a veces no llegaban.  Sabíamos unos de otros a través del boletín mensual. Nos unía un mismo carisma, un mismo sentir, pero realmente no nos conocíamos, eran hermanos sin rostro. Cuando tuve la oportunidad de participar en la Asamblea de República Dominicana empecé a poner nombre a las caras, a conocerlos, a convivir con ellos, y empecé también a quererlos. Después participe en más asambleas, y conocí a más, y quise a más…  las noticias buenas o malas que me llegan de ellos las vivo de otra manera, porque para mí tienen rostro, ya los conozco, es otra cosa.

Algo parecido nos pasa con Dios, no tiene rostro y se nos hace lejano. Queremos conocerle y nos pasamos la vida buscándolo y buscándolo. Lo hacemos de muchas formas, lo buscamos en los grandes acontecimientos y en las cosas pequeñas y cotidianas, y parece como que se nos escapa, que se nos escurre. ¡Cuánto nos complicamos la vida!…  y lo tenemos tan fácil como mirar a Jesús, precisamente él nos dice: «Quien me ha visto a mi ha visto al Padre». Ocurre que tenemos una vida tan llena de acción, que nos falta tiempo de observación. Quien se acerca y conoce a Jesús , se acerca y conoce al Padre. Conociendo a Jesús conocemos al Padre. Este tiempo de enfermedad y confinamiento me ha hecho mucho más sensible a los signos de conocimiento de Dios. ¿No son signos del rostro de Dios las personas que entregan su vida al cuidado y promoción de los más desfavorecidos? ¿No son signos del rostro de Dios los religiosos que han acogido en sus casas y parroquias a inmigrantes y sin techo? ¿No son signos del rostro de Dios esos trabajadores que se han encerrado en las residencias con los mayores para evitarlas contagios? ¿No son signos de rostro de Dios los padres que cuidan con esmero a sus hijos aun en situaciones complicadas?  Veo el rostro de Dios en ellos. ¡Qué responsabilidad tenemos de ser la presencia y el rostro de Dios en el mundo! y que vértigo da saber que tenemos esa responsabilidad. Si, yo también quiero ser rostro de Dios para los que me rodean, estando atenta a lo que quieren y necesitan, escucharlos, hacerles compañía, darles mi tiempo, compartir lo que tengo, participar de sus proyectos. Pero no por mis méritos propios sino porque este tan unida a Dios que Él se refleje en mí.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on mayo 9th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Cristo Jesús,

camino, verdad y vida.

Cristo Jesús,

disipa la tiniebla de mis dudas

en estos tiempos de pandemia

y guíame por los sederos de la humildad,

por los senderos del cuidado de la vida.

¡Luz de Dios,

conviérteme en semilla de esperanza!

Cristo Jesús,

funde la costra de mis miedos

en estos tiempos de pandemia

y sana mi timorato corazón.

¡Fuego de Dios,

conviérteme en chispa que cataliza

lo mejor de la humanidad,

lo mejor de cada ser humano

que me encuentre a mi paso!

Cristo Jesús,

fecunda los desiertos de mi vida

en estos tiempos de pandemia

y renuévame para ser

lo que, desde siempre,

has deseado que sea.

¡Torrente de Dios,

conviérteme en cauce

de empatía,

de solidaridad,

de comunión

allí donde las vueltas

de los caminos de la vida

me lleven!

Cristo Jesús:

que quien me vea,

en estos tiempos de pandemia,

escuche el susurro cordial

que invita a seguirte,

como yo lo escuché

hace tiempo

y a diario…

Cristo Jesús:

que quien me vea,

en estos tiempos de pandemia,

pueda confiar en la vida

como yo confío en ti,

desde hace tiempo

y a diario…

Cristo Jesús,

que quien me vea,

en estos tiempos de pandemia,

pueda buscar la verdad,

la verdad de lo que esa persona es

y la verdad de lo que está llamado

a ser en plenitud:

hijo de Dios, en comunión

con la atmósfera, la fuente y el océano

de la vida que no acaba.

Cristo Jesús,

que quien me vea,

en estos tiempos de pandemia,

pueda encontrar el camino de la plenitud

en medio de las contradicciones

de los tiempos que nos tocan vivir,

como yo lo he encontrado en ti. Amén.

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO

Posted on mayo 9th, 2020 in > CUARTO PASO: CONTEMPLATIO by admin

 

¿Quién dice el texto?

(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es

 

 

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on mayo 9th, 2020 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

 (matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Esta pandemia ha tenido y tendrá cosas muy negativas para nuestra sociedad tanto sanitarias como económicas. Pero es innegable que nos ha hecho plantearnos muchas preguntas y se han recolocado ciertas cosas en su justo lugar, sobre todo por que estábamos «tomando unos caminos» que de Verdad y Vida tenía más bien poco. Algunas pinceladas:

La soberbia del llamado «Occidente» que ha cimentado todo en la ciencia y el conocimiento creyéndose superior a todo.

El individualismo: se ha prescindido del «nosotros», de la colectividad, de la solidaridad entre todos. Nos hemos quedado en casa por solidaridad, nos han curado por solidaridad, hemos ayudado al vecino o hemos empatizado con él por que nos hemos dado cuenta que estamos en el mismo barco y que su dolor nos conmueve. Mejor una «fraternidad amorosa» que ir cada uno a su bola

La fragilidad humana: por encima del uso de las cosas está el sentido trascendente de la vida, la dignidad humana conferida por ser hijos de Dios. No es concebible cristianamente que se haya utilizado la teoría del «descarte», por la edad, por la falta de medios, por la accesibilidad a la sanidad…lo ocurrido en las residencias de ancianos ha sido demencial…

Las fake-news o noticias falsas: una sociedad que basa sus decisiones en noticias falsas tomará decisiones erróneas. Las redes sociales mal utilizadas y el exceso de inmediatez, nos ha llevado a la superficialidad.

Hay un intento de manipulación permanente para beneficio de los poderosos. Cuestionemos siempre las «verdades» que nos lanzan poniéndolas en sana cuarentena.

La familia como valor fundamental, Iglesia doméstica, cauce de la transmisión de la fe y los valores cristianos, el respeto, la solidaridad, la cultura del esfuerzo,»lo que no se mama, difícil es de aprender»…etc, etc.

En fin, podríamos seguir horas y horas pero tenemos que darnos cuenta de una vez por todas que todo descansa en la roca de Cristo, si el Señor no construye la casa, para nada sirve que contratemos a los «mejores albañiles». Es en los pequeños gestos que nos enseñó Jesús, como el lavatorio de los pies a sus discípulos, que si lo imitamos, nos daremos cuenta que nos llenamos de esa verdad y esa vida que hace plena nuestra existencia. Nuestro camino, alimentado con esos pequeños gestos, se reconducirá y seremos faro y luz para otros con nuestro testimonio de vida.