(matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana)
Qué maravillosas palabras en un día como el 2 de Mayo. Primero porque es el mes de María,la madre de Dios y después, porque, aunque desconozcamos la razón, hay muchos que dicen que solo hay detrás motivos comerciales, es el día de la madre. Y este día, hablamos de amor. Lo primero que se nos viene a la mente, es que una madre sacrifica muchas cosas por amor, pero eso también es una bendición. Lo otro es secundario. Lo otro, aunque no se entienda bien por algunas personas: trabajo, ocio, estar estupenda, los amigos… todo se queda atrás por preparar meriendas, curar pupitas, (de todo tipo, desde heridas en la piel, dolores de barriga y fiebre, hasta dolores de desamor, e incluso, en ocasiones, por desgracia, cuestiones algo más graves), bañarlos a diario, hacer sus deberes, estudiar sus exámenes, sonreir a sus amigos aunque no te gusten demasiado, abrazar sus intereses, tener paciencia con sus devaneos y aguantar incluso sus desplantes. Pero, fíjate que, solo el amor, es señal de Dios, así y solo así, nuestros hijos, nuestros padres, o nuestros hermanos, conocerán a Dios, y nos conocerán como sus discípulos. No por lo que digamos, no por lo maravillosos que somos como padres, o como hijos, o como hermanos, sino únicamente, por amar. No hay otra. Que Dios bendiga a todas las madres, es decir, aquellas mujeres que aman como El ama.