(hombre, casado, trabaja, con dos hijos)
Señor mío, quiero decirte que sí como “la niña nazarena” que te acogió en su vientre llena de fe…
quiero amarte y confiar como “la niña virgen” que creyó en tu anunció sin reservas…
quiero la paz y la serenidad de esa “niña nazarena” que se hizo Madre Universal,
porque su Amor era para todos…
Niña Nazarena, “Virgen Mía”, “Madre Sencilla”…
cuida tú la luz de mi alma, anima mi espíritu, vela mi camino…
Señora mía, no apartes tus ojos de mí, sostén mis pasos con tu cariño,
sosiega mis luchas con tu ternura…
Tú, cobijo de Dios encarnado,
Tú, que acercas el rostro humano del Padre…
Tú que eres, Madre, Compañera, Paciente Sufridora…
Madre de Valentía Silenciosa, de testimonio vivo…
Que también se turbe mi corazón con tu nombre…
y se agite el sentido de mi “ser”.
Madre, que nos muestras el modo de seguir a Cristo,
que nos enseñaste el amor incondicional, la entrega generosa…
que fuiste testigo de la verdadera Vida…
Acógenos en tu corazón y ayúdanos a sentir al Señor de nuestra existencia.
Niña Nazarena, humilde, fiel y Madre…
refugia nuestros miedos, arropa nuestra debilidad, y acaricia nuestras dudas,
para descubrir contigo el Amor del Padre.
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Te damos Gracias, Dios Padre, porque nos amas
y nos has regalado una familia donde Tú te haces presente cada día.
Señor, Tú que eres Padre Bueno y Misericordioso,
Bendice con Tu cariño a nuestras familias
y protege especialmente a aquellas familias
que se encuentran separadas o sufriendo por diversos motivos.
Ayúdanos Tú, Señor, a vivir y madurar nuestra fe en medio de nuestra familia
para que, a través de ella, crezca el respeto y la libertad en cada uno de nosotros.
Tú que eres Dios Padre Generoso y Todo Bondad,
haz descender sobre nuestros hogares tu Gracia
y llénalos de tu Presencia y de tu Paz
para que en ellos se manifieste tu ternura y amor
y nuestras familias sean testimonio de servicio y entrega,
y también sean lugares de comprensión, perdón, cariño, diálogo y amor.
Señor, Dios Padre Bueno, llena Tú nuestros corazones de tu amor
para que sepamos verte presente en cada momento de nuestra vida
en medio de nuestra familia, sabiendo guardar en nuestro corazón
y meditando esta experiencia tuya a través de la intimidad de la oración.
Haz Tú, Padre Bueno y Misericordioso,
que nuestras familias sean también un reflejo tuyo en nuestra sociedad
capaces de transmitir tu ternura a los demás
siendo un signo de tu amor en medio del mundo. Amén