SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on julio 10th, 2022 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA PAZ

(Mujer, soltera, pertenece a comunidad cristiana y movimiento laical)

El texto del evangelio de hoy referido al buen samaritano me conmueve profundamente porque manifiesta la compasión que debemos tener hacia las personas que sufren física y moralmente. Esta es la herencia que Jesús ha dejado a la humanidad. En él se nos describe la actitud que hemos de promover, más allá de nuestras creencias y posiciones ideológicas o religiosas, para construir un mundo más humano. En la cuneta de un camino solitario yace un ser humano, robado, agredido, despojado de todo, medio muerto, abandonado a su suerte. En este herido sin nombre y sin patria resume Jesús la situación de tantas víctimas inocentes maltratadas injustamente y abandonadas en las cunetas de tantos caminos de la historia.

En el horizonte aparecen dos viajeros: primero un sacerdote, luego un levita. Los dos pertenecen al mundo respetado de la religión oficial de Jerusalén. Los dos actúan de manera idéntica: “ven al herido, dan un rodeo y pasan de largo”. Los dos cierran sus ojos y su corazón, aquel hombre no existe para ellos, pasan sin detenerse. ¿Qué sentido tiene una religión tan poco humana?

Por el camino viene un tercer personaje. No es sacerdote ni levita. Ni siquiera pertenece a la religión del Templo. Sin embargo, al llegar, “ve al herido, se conmueve y se acerca”. Luego, hace por aquel desconocido todo lo que puede para rescatarlo con vida y restaurar su dignidad. Esta es la dinámica que Jesús quiere introducir en el mundo.

Lo primero es no cerrar los ojos. Saber “mirar” de manera atenta y responsable al que sufre. Esta mirada nos libera del egoísmo y la indiferencia, y al mismo tiempo nos “conmueve”, dejando que su sufrimiento nos duela también a nosotros. Lo decisivo es reaccionar y “acercarnos” al que sufre, no para preguntarnos si tengo o no alguna obligación de ayudarle, sino para descubrir de cerca que es un ser necesitado que nos está llamando. Nuestra actuación concreta nos revelará nuestra calidad humana.

El samaritano del relato no se siente obligado a cumplir un determinado código religioso o moral. Sencillamente responde a la situación del herido inventando toda clase de gestos prácticos orientados a aliviar su sufrimiento y restaurar su vida y su dignidad. Jesús concluye con estas palabras: “Vete y haz tú lo mismo”. Si practicamos las acciones del buen samaritano: “abrir nuestros ojos y nuestro corazón al que sufre”, “conmovernos ante su dolor y abandono”, y “reaccionamos” para restablecer su dignidad, la PAZ será una realidad en  nuestra sociedad y en el mundo. 

DESDE EL SÍNODO 2021-2023 “Por una Iglesia sinodal”

(hombre, casado, 2 hijos, pertenece a comunidad y movimiento seglar)

Esta semana he tenido que hacer un trabajo para la universidad y me pedían que presentara una reflexión sobre el diálogo Iglesia-mundo, después de la lectura de un señor manual que dedica nada menos que veinte páginas al tema. El autor, un buen teólogo, reflexionaba sobre cómo el diálogo con Dios da a la Iglesia su identidad y cómo ésta se abre al mundo para colaborar dialécticamente en su transformación. Y yo, ávido de una buena nota (digamos la verdad), me vengo arriba y le conecto el tema al profe con la sinodalidad y ya ahí me entrego a la causa y cito el documento preparatorio del sínodo, el Vademecum, una encíclica de Pablo VI, que si Evangelii Gaudium…

Y hoy me dispongo a comentar el evangelio y me siento más maestro de la Ley que nunca; y no porque yo sepa mucho (que ciertamente no es el caso); sino porque a veces me dejo llevar por la impresión de que en ese “conocer” la ley va a estar la salvación. ¡Cuántas veces la fe se queda en mi vida (y en la de muchos de ustedes también, seamos sinceros) como algo teórico! 

Amar a Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. No se me ocurre un sentido más hermoso para la vida…ni una tarea más  concreta en el amor a tu prójimo. Tan concreto, tanto, que te obliga a tomar partido porque la pregunta que Jesús devuelve al maestro de la Ley -«¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?»- le obliga a posicionarse vitalmente. Jesús nos saca a todos de la posición de “maestros” y nos sitúa ante la disquisición de elegir entre dar un rodeo y seguir de largo o hacer tú lo mismo. En resumen, algo muy sinodal compartido por todo el Pueblo de Dios, caminar por la vida misericordiosamente poniendo como guía de tus pasos y acciones el Amor a Dios, de Dios y desde Dios. 

Solemos trabajar en la pastoral del cole esta parábola con los niños de tercero de Infantil y también les cuestionamos sobre cuál de los tres les parece que era el prójimo. La respuesta siempre es obvia, pero el motivo no… “porque era bueno”, “porque se puso triste cuando lo vió”, “no le gustaría que le hicieran lo mismo”; son las contestaciones que suelen dar. Sin embargo, una vez una alumna me dió una respuesta  que nunca olvidaré, y que todos deberíamos aplicarnos: “porque sintió en su corazón lo que Dios siente”.

DESDE EL CUIDADO A LOS MAYORES

(Hombre soltero, implicado en cuidado y acompañamiento de mayores, pertenece a comunidad y movimiento seglar)

Qué sencillo es ser cristiano. Sin duda que todos nos hacemos la misma pregunta que el maestro de la ley le hizo a Jesús: ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna? La respuesta la dio el propio maestro de la ley: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón… y (amarás) al prójimo como a ti mismo”.

Amar es el centro de la vida del cristiano. Más que el centro, es (o debe ser) su vida, toda su vida. El amor debe estar en el centro de todos nuestros actos, de todas nuestras palabras, de todos nuestros pensamientos. Sólo así nuestros actos, nuestras palabras, nuestros pensamientos serán los que Dios quiere. Y este amor tiene que estar enfocado, irremediablemente, hacia las personas más débiles, más necesitadas.

Sin duda nuestros mayores tienen que ser unos destinatarios preferentes de nuestro amor. En su fragilidad, en su debilidad, en su soledad, en su dependencia. Si no somos capaces de amarlos, ¿a quién podremos amar? Y no podemos confundir el amor que les tenemos que dar con un pago a tanto como ellos nos han dado. Eso no es amor. Eso es otra cosa. Amar, como nos dice el evangelio, es hacer lo que nos gustaría que nos hicieran a nosotros. Dicho con otras palabras, hacer lo que nos pide el corazón, sin que sea tamizado por lo que nos dice la cabeza. Aunque es cierto que para ello necesitamos tener un corazón puro y lleno de Dios. Por eso el amor a Dios es esencial y está primero.

¿Y qué tendré si obro así? Puedo p

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on julio 10th, 2022 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según Lucas 10, 25-37

¿Quién es mi prójimo?

En aquel tiempo, se presentó un maestro de la Ley y le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?»

Él le dijo: «¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?»

Él contestó: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo.»

Él le dijo: «Bien dicho. Haz esto y tendrás la vida.»

Pero el maestro de la Ley, queriendo justificarse, preguntó a Jesús: «¿Y quién es mi prójimo?»

Jesús dijo: «Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pasó de largo.

Pero un samaritano que iba de viaje, llegó a donde estaba él, y, al verlo, le dio lástima, se le acercó, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino, y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacó dos denarios y, dándoselos al posadero, le dijo: «Cuida de él, y lo que gastes de más yo te lo pagaré a la vuelta.» ¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?»

Él contestó: «El que practicó la misericordia con él.»

Díjole Jesús: «Anda, haz tú lo mismo.»

TERCER PASO: ORATIO

Posted on julio 10th, 2022 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, pertenece a movimiento cristiano)

Señor, ábrenos los ojos. Que nos duela el dolor ajeno evitable, el dolor que siembran los duros de corazón.

Señor, danos entrañas de misericordia para comprender lo que realmente pasa muy cerca de nosotros. 

Señor, nos ciegan los ídolos del rendimiento, de la imagen con buena reputación, de nuestros dictámenes acerca de lo que es la realidad. 

Señor, purifícanos los ojos del corazón para ver, oír y sentir el clamor de la realidad de la vida de tantas personas con las que nos cruzamos día a día.

Señor, que cuidar nuestra alma no nos saque del mundo, sino que nos entregue a él… al mundo que tanto amaste, al mundo que tanto cuidaste, al mundo al que ofreces la posibilidad de una esperanza real de que todo acabará bien, de que no estamos solos, de que no todo da igual en la vida de los seres humanos.

Señor, que tengamos nuestro corazón en su sitio, como el samaritano, atendiendo al presente humano que tenemos delante. Un corazón que se conmueve porque sabe muy bien que así no deberían ser las cosas, que vivir no debería ser sufrir, que cuidar la vida es lo esencial de los seres humanos cabales. 

Señor, que reconozcamos que el malherido somos nosotros mismos, que nos enraicemos en el misterio de la comunión, el misterio de la comunión con los demás, el misterio de la comunión con la realidad, en misterio de la comunión contigo. El misterio de la verdad santa.

Señor, que veamos a los demás como lo que son personas, hermanos, vivientes hijos del Dios de la Vida. 

Señor, que veamos esto tan esencial, tan central, tan necesario en estos tiempos extraños, convulsos, inhumanos en tantos y tantos lugares, cercanos y lejanos… 

Señor, sabemos que tu gracia se verifica en la caridad, que el criterio del Reino de santidad y justicia es la misericordia, que la identidad de los creyentes es la comunión, la pasión por la comunión…

Señor, que nos asociemos para el bien, que expandamos la misericordia, que cooperemos con la justicia con los hombres y mujeres de buena voluntad que nos encontramos en el camino. 

Señor, esta es nuestra fidelidad fundamental: sembrar santidad y justicia, sembrar comunión, cuidar la vida que tu providencia nos pone delante.

Señor, que nuestros proyectos, nuestros quehaceres, nuestras instituciones nos hagan tener muy abiertos los ojos del corazón… y sepamos dejar nuestras programaciones cuando tu gloria se vea maltratada en la vida sufriente que nos encontramos en la vida cotidiana de nuestras aceras, de nuestras casas, de nuestros barrios, de nuestras ciudades…

Señor, que no nos escandalicemos cuando, al fin, descubramos, que el malherido, eres tú mismo… 

Amén.

Aleluya.

Aleluya.

Aleluya.

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on julio 10th, 2022 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 5 hijos, ambos trabajan, pertenecen a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Le vendó las heridas y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuidó.

En esta conocida lectura nos solemos plantear si somos como el buen samaritano, que cuida del prójimo.

En esta ocasión te propongo dar un giro al enfoque. ¿Sientes que Dios te cuida? Que se para, se te acerca, cura tus heridas abiertas, te sube a su cabalgadura, te lleva a la posada, da de lo suyo por ti.

Te invito esta semana a prestar atención a la cercanía de Dios, a que percibas si el Señor se acerca a ti durante o tras algún acontecimiento en el que hayas necesitado ser cuidado, protegido.  Cuando lo percibas, párate, deshazte de tus prisas, como él se paró contigo, muéstrale tu agradecimiento, lo cual te hará mucho bien, y haz tú lo mismo con los demás.

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO

Posted on julio 10th, 2022 in > CUARTO PASO: CONTEMPLATIO by admin

¿Quién dice el texto?

(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on julio 3rd, 2022 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según Lucas 10, 1-12. 17-20

Descansará sobre ellos vuestra paz

En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía: «La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies.

¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino.

Cuando entréis en una casa, decid primero: «Paz a esta casa.» Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros.

Quedaos en la misma casa, comed y bebed de lo que tengan, porque el obrero merece su salario.

No andéis cambiando de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: «Está cerca de vosotros el reino de Dios.»

Cuando entréis en un pueblo y no os reciban, salid a la plaza y decid: «Hasta el polvo de vuestro pueblo, que se nos ha pegado a los pies, nos lo sacudimos sobre vosotros. De todos modos, sabed que está cerca el reino de Dios.»

Os digo que aquel día será más llevadero para Sodoma que para ese pueblo.»

Los setenta y dos volvieron muy contentos y le dijeron: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre.»

Él les contestó: «Veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad: os he dado potestad para pisotear serpientes y escorpiones y todo el ejército del enemigo. Y no os hará daño alguno. Sin embargo, no estéis alegres porque se os someten los espíritus; estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo.»

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on julio 3rd, 2022 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA PAZ

(Mujer, soltera, pertenece a comunidad cristiana y movimiento laical)

En este evangelio de Lucas me siento recogida como evangelizadora laical porque el discurso de Jesús no va dirigido a los Doce sino a otro grupo numeroso de discípulos a los que envía para que colaboren con él en su proyecto del reino de Dios. Las palabras de Jesús constituyen una especie de carta fundacional donde sus seguidores han de alimentar su tarea evangelizadora.  La Iglesia está marcada por el envío de Jesús. Por eso es peligroso concebirla como institución fundada para cuidar y desarrollar su propia religión. Reponde mejor al deseo original de Jesús la imagen de un movimiento profético que camina por la historia según la lógica del envío: saliendo de sí misma, pensando en los demás, sirviendo al mundo la Buena Noticia de Dios.

La función esencial de la Iglesia en el mundo es de ser “sal y luz” que alivie y transforme. Y esto es lo que transmite a la comunidad discipular cuando los envía a evangelizar como “ovejas en medio de lobos”. No será difícil reconocer a los lobos de la sociedad que, con sus garras y dientes feroces, buscan despellejar al pueblo, despojándolo hasta de su “dignidad”. Tierra y dinero ya no tienen porque lo han acaparado los terratenientes; voz y voto tampoco porque manipulan las elecciones para permanecer en el poder; la libertad está condicionada a las reglas del sistema operante; respeto y privilegios solo para personas aliadas y serviles; oportunidades y esperanza de igualdad en escasos lugares.

Una sociedad así necesita de hombres y mujeres libres, capaces de proponer relaciones más justas y en paz. Lograr un orden social más justo se hace difícil a nivel macro y desde arriba. Por eso, necesitamos proponer cambios desde abajo, que comiencen a generar transformaciones lentas pero estructurales. Proyectos comunitarios reclamando el derecho de las familias desposeídas; generación de empleo desde la organización entre familias emprendedoras; organización vecinal y comunal que permita toma de decisiones para el bienetar común; rescate de la libertad e igualdad individual y colectiva. Un largo camino por recorrer, pero posible y realizable para quienes confían en el  Reino de Dios. 

En la Iglesia particular de Quibdó, Chocó, Colombia, hay un buen número de evangelizadores laicos, hombres y mujeres, que transmiten la Buena Noticia del Evangelio desde el fortalecimiento de las organizaciones étnicoterritoriales y sociales, de víctimas del conflicto armado, de mujeres y de jóvenes, con el propósito de avanzar en la construcción de la PAZ, mediante el restablecimiento del tejido social, la convivencia armónica, el diálogo, el consenso, el amor, la solidaridad, el perdón y el reconocimiento del “otro” diferente a mí. Así construimos el Reino de Dios.  

DESDE EL SÍNODO 2021-2023 “Por una Iglesia sinodal”

(hombre, casado, 2 hijos, pertenece a comunidad y movimiento seglar)

“¡Poneos en camino!” Esta frase resuena como un grito del Señor que avanza traspasando la historia y que nos previene, como Iglesia e individualmente, de pensar que ya está todo hecho. Podemos tener la tentación de acomodarnos y pensar que la tarea que nos encomienda el Señor es para otros siempre, porque…” yo tengo mucho trabajo, no puedo con los niños encargarme de todo, primero tengo que cuidarme para poder ayudar, necesito un año de desconexión…(poner aquí lo que considere ____________________________________). 

Y bien es cierto que en  muchas ocasiones estas son necesidades legítimas que hay que atender, situaciones que necesitamos abordar porque la vida tiene diferentes etapas y momentos vitales. Sin embargo, Jesús no nos dice “¡sed héroes, intentad lo imposible!”… sino que nos envía a realizar un anuncio que se refleje en nuestras propias vidas siendo un testimonio de paz, cercanía y bien para los demás. Jesús no mandó a sus discípulos a la frontera Norte de Europa, ni a los lugares más recónditos de Asia, mucho menos a las selvas africanas…les encomendó llevar el Reino a sus vecinos, a los de los pueblos cercanos, a aquellos con los que seguramente alguna vez habían tenido contacto.

Esto nos hace pensar en sinodalidad porque si bien es cierto que la Iglesia necesita misioneros que se consagren en cuerpo y alma a llevar el evangelio hasta la última esquina de la Creación, también lo es que hace falta quien recuerde a su vecino, a su jefa, a su hermana o su primo que el Reino de Dios está cerca. No como una realidad abstracta, sino como una fuerza que ya está transformando nuestras vidas.

Que sí, que a veces supone toparse con algún “lobo” o con la indiferencia de muchos; pero es que nuestros nombres están inscritos en el cielo…entonces, ¿cómo no vamos a desear que lo esté también el de ese vecino cascarrabias o el de la jefa entregada, el de la hermana siempre cariñosa, el de ese primo que siempre está a un telefonazo, o el del amigo que a veces se pierde pero siempre está en el momento adecuado, los de mis alumnos que no paran de crecer, de mis hermanos de comunidad que son fuerza y aliento a cada paso (poner aquí lo que considere _________________________________________). Y visto así, ¡cuánta mies nos falta por recoger! ¡Pongámonos el camino!

DESDE EL CUIDADO A LOS MAYORES

(Hombre soltero, implicado en cuidado y acompañamiento de mayores, pertenece a comunidad y movimiento seglar)

El evangelio de hoy me parece a mí, ante todo, muy práctico y también muy elocuente en cuanto a lo que Jesús pide a sus discípulos, y por lo tanto a nosotros. Lo primero es que sus discípulos son (somos) colaboradores imprescindibles en la tarea de Jesús. Ya en su época Jesús los manda para que fueran delante de él. Y en nuestra época mucho más, cuando Jesús asciende al cielo nos deja como “responsables” de su misión.

Y desde el punto de vista del cuidado de los mayores, es muy elocuente la última frase en la que le dice a esos enviados lo que tienen que hacer: “curad a los enfermos que haya en ella (la ciudad)”. El envío no es para leer textos hermosos y motivantes, para hacer oración o para celebrar alguna liturgia. El envío es, en esencia, para curar.

Puede parecer que hoy en día el curar es una tarea encargada al personal sanitario. Nada más lejos de la realidad. La cura de algunas dolencias (no estoy pensando en enfermedades graves) está vinculada a otras cosas que no son puramente médicas. Tengo la experiencia de que al llegar para estar unos días con mis mayores me los encuentro con dolores y malestares que han desaparecido al cabo de unos días. Tiene mucho que ver aspectos anímicos (sentirse acompañados, darles conversación, escucharles y ayudarles) pero también tiene que ver aspectos físicos como que puedan salir a dar un paseo a tomar el aire y a cambiar de sitio.

Hoy también Jesús nos envía a “delante de él”, somos sus mensajeros, para nuestros mayores y para todas las personas que nos pueden necesitar y dedicarles nuestro tiempo. La tarea de curar nos puede parecer muy lejos de nuestro alcance, pero no nos confundamos. No somos nosotros los que curamos, es Dios el único que puede curar. Nosotros sólo vamos delante de él, el milagro lo obra Dios.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on julio 3rd, 2022 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, pertenece a movimiento cristiano)

Dios Padre nuestro, te revelas como Dios paternal, entrañable, lleno de ternura.

Lo sabemos por tu Hijo, Jesucristo, que ha anunciado toda la riqueza de santidad y justicia que habita en tu corazón. Por eso estamos seguros del perdón a los pecadores y de la remisión de toda sospecha de miedo ante Ti. La santidad que habita en vosotros se muestra en el anuncio de vida, la vida en abundancia para todos, reconciliados, sanados, bendecidos.

Dios Padre nuestro, guías los eventos de la historia a la meta de la salvación. Para nosotros es un misterio, pero nuestra fe confía en que, al final, todo acabará bien, a pesar de las barbaries de la humanidad, a pesar de tanto y tanto sufrimiento evitable, a pesar de tanta dureza de corazón que fragmenta al mundo en disputas y discordias.

Dios Padre nuestro, revitaliza el poder de tu misericordia sobre los corazones hirientes y heridos.

Dios Padre nuestro, que los enemigos paren las armas y puedan empezar a dialogar y lleguen a estrecharse las manos y puedan vivir en armonía.

Dios Padre, regenera los corazones aturdidos, cegados, ensombrecidos. Que se conviertan en fuente de humanidad, de fraternidad, de bendición.

Dios Padre bueno, ábrenos la mente, la sensibilidad y lo mejor de cada uno de nosotros para anunciemos, que la vida auténticamente humana y humanizante es aquella en la que el perdón vence a la venganza, la reconciliación vence a la violencia, la compasión vence al deseo de daño. 

Oh, Bendito Dios, haz que nuestras almas se aquieten en ti.

Permite que tu poderosa calma reine en nosotros.

Gobiérnanos, oh, Rey de la Calma, Rey de la Paz.

Amén.

Amén.

Amén.

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO

Posted on julio 3rd, 2022 in > CUARTO PASO: CONTEMPLATIO by admin

¿Quién dice el texto?

(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on julio 3rd, 2022 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 5 hijos, ambos trabajan, pertenecen a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Hay partes de esta lectura que no entiendo. No entiendo por qué los discípulos no podían pararse a saludar ni cambiar de casa.

Aunque sí se deduce la invitación que les hizo a ir ligeros, con determinación, trabajando incansablemente por el Reino, dando la paz. Y todos volvieron muy contentos.

¿Hay diferencia entre lo que les encargó a ellos y lo que nos pide hoy a nosotros?

Puede que no. Te animo a encontrar una analogía entre la vida de los discípulos y la tuya. ¿Sientes que trabajas para el Señor? ¿Deseas la paz para los demás? ¿Vas con poco equipaje? ¿Trabajas por los demás y por el Reino de Dios con astucia? ¿Te sientes alegre por todo esto?

Te animo también a que vivas siempre que Dios te envía y te acompaña en medio de las dificultades que no son pocas. Y que te sientas siempre en paz, tanto si vuelve a ti como si la entregas.

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