SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on mayo 22nd, 2020 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA ESPERANZA DE LA VIDA

(mujer, soltera, trabaja, médico, pertenece a comunidad cristiana y movimiento laical )

En este tiempo de pandemia, sufrimiento, desconcierto, muerte, nos podemos preguntar y¿ dónde está Dios?. ¿ No se da cuenta de nada? ¿No puede parar esto si es todopoderoso?

Y la respuesta está como siempre mirando a Jesucristo, el también sufrió la muerte, injustamente y con gran sufrimiento. Siendo Él todo bondad, siempre ayudando a todos. No se lo merecía y en cambio pasó por ahí para estar cerca de nuestro sufrimiento, cerca de nosotros en estos momentos. Él no es ajeno a nuestro dolor pero nos dejó a nosotros, sus nuevos discípulos, el encargo de anunciar esa buena noticia del AMOR de Dios a cada uno en particular, nosotros somos los nuevos portadores de esperanza para este mundo que nos rodea sin encontrar respuestas.

Se nos ha dado el espíritu santo para llevar a tiempo y a destiempo, a todos los que sufren y necesitan conocer cuanto Amor y cuan poderoso es ese Amor, para reconstruir nuestra vida y llenarla del sentido profundo de sentirse HIJ@S DE DIOS.

DESDE LA VIDA ORDINARIA

(hombre, soltero, trabaja en país extranjero, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar en su tierra natal)

Vuelve a llamar mi atención el hecho de que ese nuevo (y último) encuentro con Jesús sea en comunidad (los once discípulos), y aunque al verlo algunos vacilaban, creo que la fuerza y la unión de la comunidad posibilita ese encuentro; donde Jesús se hace presente, les habla y les envía como comunidad. La experiencia comunitaria nos enseña a acoger a todos («Id y haced discípulos de todos los pueblos»), en una misión apostólica sin prejuicios, sin discriminación, sin reticencia, con auténtico amor. Dando lo mejor de nosotros mismos, y sobre todo, dando lo mejor y más valioso que tenemos, que no son nuestras obras, sino Cristo y su Evangelio («enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado»).

Esa misión en mi vida, esa llamada, choca con mi tentación de llevar una vida cómoda. Choca de frente con el bienestar, el aburguesamiento del corazón. Porque sencillamente me paraliza, impide darme a los demás. Ese pequeño mundo que me genero con mis problemas, con mis propios objetivos e intereses, que tanto daño me hace, y que tanto me aleja de los demás, me aleja del encuentro con aquel que tiene necesidad de atención, comprensión y ayuda, para llevarle la cálida cercanía del amor de Dios, y la alegría del resucitado. Con gestos concretos, delicadeza, afecto sincero, amor. Siendo amable con todos, algo tan sencillo, pero que tanto me cuesta. Amable viene del latín «amabilis», que significa «digno de ser amado». Todo lo que doy, me lo estoy dando, y todo lo que no doy, me lo estoy quitando.

Me reconforta, me llena de esperanza, y me emociona también la última frase del texto, con la que se despide Jesús («Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo»). Me siento acompañado, y sintiendo su presencia, de alguna manera respaldado. Me empuja a seguir adelante en medio de las dificultades que me presenta la vida. Pero también siento una llamada de responsabilidad apostólica, de posibilitar el encuentro con Jesús a todas las personas con la que convivo, con las que me cruzo en el camino de la vida. Para que sea posible esa despedida de Jesús, para que se haga vida esa palabra. En lo concreto del día a día. Que el siga estando con nosotros, hasta el fin de los días.

DESDE LA ENFERMEDAD

(mujer, casada, jubilada, convaleciente, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

El mandato de Jesús en el evangelio de hoy no puede más misionero “anunciar a todos la Buena Noticia” Jesús nos invita a que seamos guardianes y transmisores de sus enseñanzas. Esa es la tarea que nos deja y es misión para todos. ¡Cuánta responsabilidad pone sobre nuestros hombros!.

¿Acaso los años o la enfermedad me impiden hacerlo?, no, sigo teniendo la misma misión: Evangelizar. Mientras ambas cosas no sean incapacitantes tengo que seguir haciéndolo. Han cambiado las formas y el escenario, por eso tengo que poner más celo en hacerlo bien, tengo que ser más perseverante, tengo que buscar otros recursos. Es verdad que a veces tengo dudas de si voy a ser capaz, siento temor de que la tarea me sobrepase porque no tengo la misma energía, pero para eso el Señor está ahí conmigo, a mi lado, de día y de noche, en las buenas y en las malas, cada día, todos los días hasta el final de mis días.

También desde la enfermedad podemos dar testimonio. Vivir mi enfermedad desde Dios ha sido una oportunidad de evangelizar, porque sigo teniendo personas cercanas que no muestran interés en conocer a Dios, o directamente lo rechazan, o sencillamente pasan de él. En estos casos es complicado anunciar el mensaje de Jesús, pero no imposible. Mi enfermedad los ha hecho más sensibles  a lo frágil de la vida y a cuestionarse algunas cosas. Ahora más que con palabras pongo el acento en el testimonio. Si, también una palabra o una reflexión en el momento oportuno, pero es tan importante el testimonio, es tan importante vivir con coherencia lo que decimos y creemos. No me anuncio a mí ni mi palabra, anuncio la Buena Nueva de Jesús y su Palabra. Por eso confío  en la fuerza que me viene del Señor para llevar a buen puerto mi tarea.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on mayo 22nd, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Señor Jesús, ¿qué has visto en nosotros para que nos llames a colaborar en tu misión?

¿Qué has detectado en nuestra vida, llena de flaquezas, de normalidades, de miedos?

Te damos gracias por habernos llamado. Sin duda, la mejor noticia para cada uno de nosotros y nuestra familia.

Te rogamos no olvides tu promesa de estar con nosotros hasta el fin de los tiempos.

Sabemos que sin tu presencia somos insignificantes para nosotros y para los demás.

Tenemos la experiencia de sentir que «hemos trabajado en vano toda la noche».

Nos olvidamos que tú eres nuestra más íntima compañía, nuestra más intima fuerza, nuestra más íntima convicción.

Si fuéramos monjes, diríamos que Tú eres nuestro monasterio.

Pero somos misioneros en medio de las incertidumbres de nuestro tiempo.

Por eso decimos que Tú eres la vida de nuestra vida, la palabra de nuestra palabra, el testimonio de nuestro testimonio.

Sigue con nosotros, que nosotros queremos seguir contigo.

Impúlsanos.

Llena de amor nuestras vidas, tan normales.

Llena de amor nuestras familias, sin nada de especial.

Llena de amor nuestras relaciones, tan humanas, que ponemos a tu servicio.

Que pasemos del «yo» o «lo nuestro» a «lo tuyo» y la alegría nos desborde, la compasión nos lance a sanar el mundo,

y la comunión nos lance a generar unidad y confianza.

Ilumina nuestras mentes y nuestros corazones, especialmente en estos tiempos de pandemia, para que no tengamos miedo a sembrar y a proponer lo que realmente hace falta:

ligereza de equipaje,

austeridad en la construcción de nuestros hogares y nuestras asociaciones,

compartir lo que tengamos con los que nos rodean.

Te pedimos todo esto desde nuestra realidad.

Te pedimos todo esto desde estos momentos oscuros de pandemia,

Te pedimos todo esto desde el corazón del mundo, que deseamos que sea nuestro corazón.

Somos hombres y mujeres débiles y pecadores, pero somos tus amigos.

Somos hombres y mujeres con algo de fe, pero creemos en Ti.

Somos hombres y mujeres de este mundo, camino de la salvación,

misteriosa, total, vital

que has iniciado

en toda la realidad,

en todas las criaturas,

en todo lo que alienta vida.

Amén.

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO

Posted on mayo 22nd, 2020 in > CUARTO PASO: CONTEMPLATIO by admin

¿Quién dice el texto?

(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on mayo 22nd, 2020 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

 (matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

El Señor nos ha dejado un gran tesoro, su Palabra. Este regalo comporta por nuestra parte una gran responsabilidad. Nos la dio para que la hiciéramos fructificar, Él sabe de qué pasta estamos hechos, conoce nuestras limitaciones, sufrimientos, miedos y fracasos que nos acompañan cada día. Pero Él, en nuestra oscuridad y cerrazón, sigue creyendo en nosotros, nos propone hacer con Él una experiencia de vida nueva y de paz para que podamos compartirla con los demás.

Seamos como seamos, hemos experimentado en algún momento de nuestra vida  ese encuentro con el Señor, sabemos que nos llenó de plenitud  nuestra existencia y, aunque en ocasiones no sintamos ese encuentro tan claro, el Espíritu nos ha enseñado a guardarlo en nuestro corazón y por tanto, no caben excusas, nos manda a dar testimonio, a «salir de nosotros mismos» de nuestras fragilidades, de nuestra timidez, de nuestras cosas, para extender en el tiempo y en el espacio la misma misión que Él recibió del Padre: «ANUNCIAR QUE DIOS ES AMOR».

Hoy, quizás más que nunca, no bastan las palabras, los mensajes, los textos pasan desapercibidos. El anuncio del evangelio es eficaz si se apoya en el testimonio de la vida, como los primeros cristianos, nos contaron lo que vieron, pero de ellos también se decía «mira cómo se aman unos a otros y cómo están dispuestos a morir el uno por el otro».

Por tanto, ese anuncio será eficaz si somos concretos en el amor y damos a quien tiene necesidad, sabemos dar alimento, vestido y casa a quien no lo tiene, amistad a quien se encuentra solo o desesperado, apoyo a quien pasa una prueba, Podemos ofrecernos con respeto a ser sus compañeros en el camino de la vida, así seremos otros Cristo, su obra continuará también gracias a nuestra aportación..

TERCER PASO: ORATIO

Posted on mayo 17th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

vivimos huérfanos,

llenos de miedo.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

vivimos habitados por nosotros mismos,

soberbios,

y viendo enemigos por todos lados.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

vivimos como abandonados

a las energías ciegas

de la materia,

de la vida,

de la sociedad,

de la cultura.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

vivimos sin calma,

con una ansiedad de fondo,

incalmable,

angustiosa.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

no podemos dar razón

ni de lo que hay,

ni de lo que pasa,

ni de lo que somos.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

somos biología

en lucha feroz por la subsistencia,

que incluso nos llenamos de razones

para esquilmar la vida

a cambio de dinero, dinero, dinero.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

hablamos de nosotros mismos,

de nuestras organizaciones,

de nuestros intereses,

de nuestras madrigueras institucionales

donde encontramos

el confort del rebaño

y de las idólatras vanidades.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

los ritos son sonidos ininteligibles,

las doctrinas son palabras extrañamente dogmáticas,

el testimonio es una presencia insignificante.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

los creyentes creemos muchas tonterías,

los creyentes hacemos muchas tonterías,

los creyentes proponemos muchas tonterías.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

nos fijamos en las tendencias del mundo,

nos impregnamos de las estrategias del mundo,

nos mimetizamos con las vanidades del mundo

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Ven, haznos compasivos.

Ven, haznos más humanos.

Ven, haznos auténticos.

Ven, haznos transparentes a tu presencia.

Ven, haznos cuidadosos de la vida,

de toda vida

y especialmente de los que más lo necesitan

en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Ven, haznos generadores de esperanza.

Ven, haznos constructores de comunión.

Ven, haznos constructores

de la nueva sociedad,

de la nueva cultura,

de la nueva que Iglesia

que nosotros y el mundo necesita

para los tiempos que vienen,

los tiempos de la post-pandemia.

 

¡Ven, Espíritu Divino!

Van a cambiar muchas realidades.

¡Muévenos!

¡Acreciéntanos!

¡Libéranos!

¡Impúlsanos

¡Cristifícanos!

¡Santifícanos!

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on mayo 17th, 2020 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA ESPERANZA DE LA VIDA

(mujer, soltera, trabaja, médico, pertenece a comunidad cristiana y movimiento laical )

Lo que me encanta de este pasaje es con el cariño que Jesús se ocupa de que cuando deje a sus discípulos, no se sientan solos ni desamparados. El promete su Espíritu Santo.

Ese espíritu que hace que se revele a mi y a cada uno de nosotros, en una relación de amor. Ese espíritu que se hace uno conmigo y me da fuerzas para vivir en el día a día, el cielo aquí en la tierra. En medio del dolor, sufrimiento, enfermedad puede parecer muy difícil vivir ese cielo en la tierra, puede parecer todo lo contrario. ¿Como poder llevar ese tesoro a cada paciente, a cada dolor, a cada sufrimiento? El secreto está en sentirme amada , querida, mimada por Dios, para poder hacer presente que El siempre está cerca y quiere  regalarnos la vida para siempre, porque nos quiere con locura y nos amo hasta el extremo.

DESDE LA ENFERMEDAD

(mujer, casada, jubilada, convaleciente, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

Dice el evangelio que el Señor nos dejó otro “defensor, que estará siempre con nosotros, el Espíritu de la verdad.” A ese defensor se le llama también  animador, fortalecedor,  consejero, el que respalda, el que instruye; Lo que hoy diríamos un “coaching”, que está tan de moda. Pero no uno cualquiera, este además es el Espíritu de la verdad. Vaya, el Señor nos dejó una buena herencia. Porque ¿quién no quiere tener al lado a alguien que se ocupe de esa manera de uno?, nos deja su Espíritu. ¿Cómo impacta en mi vida la presencia del espíritu Santo que habita en mí?

A veces somos tan controladores de nuestra vida que no dejamos ni un resquicio para que el Espíritu de Dios actúe en nosotros. Nos creemos tan poseedores de la verdad que no queremos que nadie nos quite nuestras ideas, nuestra forma de ver y actuar. Pero cuando acogemos la Palabra e intentamos vivir el evangelio en nuestra cotidianidad, abriéndonos a la acción del Espíritu, este se manifiesta, sale de nuestro interior. Eso que no veíamos, que no entendíamos bajo la acción del Espíritu lo vemos y lo entendemos, y no son palabras, yo no sabría explicar bien con palabras lo que es el Espíritu, solo lo siento como  experiencia, son hechos muy concretos. A veces esas experiencias son tan tangibles que casi siento que puedo tocarlas físicamente. Es la experiencia en esos momentos en que el cerebro te hace un “chic” como que se te enciende una luz y ves con claridad lo que no había manera de ver ni entender. Es ese palpito, esa buena vibración que te hace actuar de la forma correcta, que te hace acertar, que te hace ser valiente y que no sabes bien como ni porque ocurre, solo sabes que te has puesto en manos del Señor.

Que afortunada soy de contar con este “coaching-Espíritu de la verdad” que me defiende, me anima, me fortalece, me instruye, que me lleva hacia delante.

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on mayo 17th, 2020 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

 

Lectura del santo evangelio según san Juan 14,15-21

 

Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque vive con vosotros y está con vosotros. No os dejaré huérfanos, volveré. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy con mi Padre, y vosotros conmigo y yo con vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él.»

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO

Posted on mayo 17th, 2020 in > CUARTO PASO: CONTEMPLATIO by admin

 

¿Quién dice el texto?

(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

 

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on mayo 17th, 2020 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

 (matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Estamos ante la promesa del Espíritu. Jesús nos da la clave,» Si me amáis, guardaréis mis mandamientos». El Espíritu es quien nos hace conocer y guardar las cosas de Dios, y se revela de una manera clara si nos ponemos a amar. Es justo en esos momentos en los que intentamos perder nuestros gustos, nuestras ideas, nuestros planes, nuestro dolor, nuestra alegría… por amor al hermano, cuando experimentamos esa cercanía del Espíritu, por que Dios nos lo prometió y no falta a su palabra,  ya que da a quien ha dado, es decir, da amor a quien ha amado.

Desde la esperanza que nos dan las palabras de Jesús de que no nos dejará huérfanos, desde estas experiencias cotidianas de «perder para ganar», afrontemos nuestro presente con la firme convicción de que ese es el camino correcto, no hay duda, y el Señor se nos dará a conocer en muchos pequeños gestos, como si nos proporcionara una caricia el Espíritu para proseguir con renovado ánimo en los quehaceres diarios.

«Quien no avanza, retrocede», o lo que es igual, quien no ama es como si perdiera el tesoro de la fe, no por que el Espíritu nos abandone, sino por que somos nosotros quien lo abandonamos a Él y perdemos esa Luz y ese conocimiento del que nos hablaba Jesús:»…el mundo no puede recibir (el Espíritu), por que no lo conoce ni lo ve, en cambio vosotros sí me veréis porque vivo en vosotros…»

Por tanto, tratemos de mantener vivo a Jesús dentro de nosotros, alimentándonos con la oración, con la Eucaristía ( a ver si ya pudiéramos acercarnos a recibir el cuerpo de Cristo en nuestras parroquias…que ya se echa muy en falta con tanto confinamiento…) con el sacramento de la Penitencia, escuchando la Palabra y sobre todo, amando concretamente.

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on mayo 9th, 2020 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

 

¿Qué dice el texto?

 

Lectura del santo evangelio según san Juan 14,1-12

 

Yo soy el camino, y la verdad, y la vida

En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino.» Tomás le dice: «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?» Jesús le responde: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto.» Felipe le dice: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta.» Jesús le replica: «Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: «Muéstranos al Padre»? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre.»

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