SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on noviembre 18th, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LOS INMIGRANTES Y REFUGIADOS

(hombre, casado, cuatro hijos, trabaja, voluntario en campo de trabajo con refugiados, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Se nos exhorta en esta palabra a estar “pendientes”, no por medio de centrar nuestra atención en todo aquello que huela a juicio final, sino por medio de la entrega y el amor al prójimo sin medida. Sin duda, la atención que nuestro Padre nos pide va mucho más allá de centrarnos en fenómenos atmosféricos, esa atención que nos pide está más vinculada con no abandonar a nuestros hermanos por ninguna condición de raza u origen que tengan, y además, seguro que dentro de esta exigencia, tiene una mayor necesidad de sentir que nosotros, sus hijos, somos su voz y sus manos en la tierra para denunciar las injusticias y trabajar por un entorno más justo. Convivir con los excluidos de nuestro tiempo, con la plaga que amenaza con convertir a la raza humana en el ser vivo mas insolidario del planeta, no solo porque deja morir al prójimo, sino porque se esfuerza en deshumanizar una existencia que ya es inhumana de origen, aumentará nuestro estado de alerta, tener una opción de Fe por los que sufren nos posicionará más cerca de Dios sin tan siquiera pensar en ello.
Hoy en día, por suerte o por desgracia, se nos presentan demasiado constantemente ocasiones para el amor, no hay excusas, no perdamos el tiempo adivinando el día del juicio final, vivamos de tal forma para que ese día en el que seremos juzgados por el amor, se parezca lo más posible a un día de playa o de campo, que la llegada de este momento nos preocupe tanto como el amanecer o el ocaso. No dejemos pasar de largo las oportunidades que se nos presentan para querer a quien nadie quiere, para valorar a quien nadie valora, para acompañar a quien nadie acompaña. Este espíritu será el que nos mantenga alerta ante lo que se avecine, y sobre todo, el que convertirá la dureza del último día en un encuentro amoroso con el Padre, en un apacible ratito de siesta veraniega.



DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA

(mujer, casada, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

 

Preciosa lectura la de este domingo, aunque qué difícil para leerla, orarla y vivirla en familia. Al principio da miedo. Lo que deseas siempre es el bienestar de las personas que forman parte de los tuyos y el bienestar para todos. No deseas que caigan las estrellas, o que los astros se tambaleen, suena a tragedia, a sufrimiento. Pero dentro del dolor, existe la esperanza, la fe: vendrá el Hijo del Hombre. Es un consuelo saber que pase lo que pase, Dios siempre permanece. En los momentos en los que algo vaya mal, enfermedad grave, problemas familiares, o cualquier otra cuestión que tambalee nuestra vida familiar, sabemos como familia cristiana, como matrimonio de creyentes, que debemos poner nuestra confianza en el Señor, sabiendo que Él está cerca, que vendrá a nosotros grande y majestuoso. Siempre Él, pase lo que pase.. 

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on noviembre 10th, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LOS INMIGRANTES Y REFUGIADOS

(hombre, casado, cuatro hijos, trabaja, voluntario en campo de trabajo con refugiados, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Hoy ha vuelto a suceder… varias decenas de hermanos han vuelto a dejar sus vidas en el Mediterráneo. Hoy le hemos vuelto a fallar, hemos permitido que contemple de nuevo como hijos suyos, hermanos nuestros, solo por soñar un mundo mejor, ya no despertarán del sueño, han alcanzado la orilla de vida eterna.
Hoy me vuelvo a preguntar si el mar, que toca y conoce las dos orillas que nos separan, no asumirá la triste decisión de “acogerlos” para siempre, para salvarlos de la dura realidad que tendrían en el lado que nosotros nos encontramos. Este verano, viendo como aquí, en nuestro primer mundo sobreviven, este pensamiento toma una forma real. Hemos creado un injusto sistema de equilibrio invertido, a mayor bienestar propio, mayor desgracia de otros. Eso hemos hecho con África, el basurero del mundo, o mejor dicho, un mundo convertido en basura.
Hoy ha vuelto a suceder, hoy no soy capaz de pensar más en el comentario a esta lectura de San Marcos en clave de emigración, de excluidos. Hoy solo imagino la cara de Dios entristecida porque le hemos arrebatado a un buen número de sus hijos, de sus preferidos, de esos que vinieron al mundo con el estigma del sufrimiento, pero con la seguridad de la salvación. Hoy hemos sido capaces de volver a defraudarle, hoy no me apetece escribir más, solo me apetece recordar la sensación que dejó en mi corazón la oración a orillas del Mediterráneo del pasado verano, repetir en lo más profundo de mi ser ese pequeño homenaje con flores, y sentir de nuevo la Esperanza viendo sobre la inmensidad del mar la sonrisa de unas flores agradecidas.


DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA

(mujer, casada, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Medimos todo, medimos el tiempo que podemos dedicar a los demás, porque necesitamos guardar tiempo para nosotros;  medimos el dinero que tenemos, por si necesitamos más adelante algo; medimos nuestras relaciones, para que no nos hagan daño; medimos nuestras palabras, para que no nos comprometan. Medimos todo en nuestra vida. Pero parece ser que la familia, es un espacio, en donde hay amor sin medida, en donde echamos o ponemos en juego, todo lo que tenemos para vivir. Las parejas, los matrimonios, a veces, también se guardan las cosas, hay apariencias, “postureo”, y es una pena, pero conozco también muchos matrimonios, que no se guardan nada, que comparten todo lo que son, todo lo que tienen para vivir, sin esconderse nada, entregándose sin reservas, toda su pobreza o riqueza, la dan al otro por entero. Ahora hay que vivirlo todo esto con la humildad de la viuda que echa en el arca lo que tiene. 

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on noviembre 3rd, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LOS INMIGRANTES Y REFUGIADOS
(hombre, casado, cuatro hijos, trabaja, voluntario en campo de trabajo con refugiados, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Sin duda la paciencia de Dos es infinita, menos mal… Cuantas veces nos hemos acercado en nuestra vida a Él preguntándole que es lo importante, claridad para adaptar nuestros esfuerzos a lo que nos pida. Cuantas veces no teorizamos y profundizamos en mil y un “paradigma” …, cuantas veces no intentamos complicar un mensaje que llegó a nosotros, a nuestro mundo, para ser entendido por todos, no solo por aquellos individuos o colectivos de grandes coeficientes intelectuales. Y cuantas veces, Él no nos ha respondido lo mismo, ¡¡AMA!! Es siempre la misma respuesta, tan simple como la lectura que nos brinda hoy San Marcos. Él nos establece un orden, pero para mi es difícil separar ambos mandamientos, el Amor a Dios nos lleva al Prójimo, “como vamos a amar a Dios al que no vemos si no amamos al prójimo al que vemos…”, y el Amor al prójimo, que, por medio de nuestra Fe, no puede más que llevarnos a un amor incondicional a nuestros semejantes. Es un perfecto equilibrio termodinámico (dinámica de Amor cálida), no hay Uno sin el otro, ni otro sin el Uno, para los cristianos esta es nuestra máxima.
Es chocante, pero son ellos, los excluidos, los que en nuestros días no son considerados ni como ejemplo de los derechos humanos, los que por otro lado dan sentido al mensaje de Dios. Cuando has tenido la posibilidad de constatar la calamidad de sus vidas, y a la misma vez sentir la generosidad de su comportamiento, comprendes que no todo está perdido, al menos en ellos ha calado la fuerza del mensaje del Evangelio, es cuando empiezas a descascarillar tu corazón, a desmoronarte, a sentirte incomprensiblemente evangelizado por ellos.
Una de las formas que adopta nuestro Dios en la tierra, los migrantes, cimbrean muchos de estos equilibrios termodinámicos, es incomprensible que esta realidad no despierte conciencias, es nuestra oportunidad de amar a Dios a través del hermano, y demostrar nuestro verdadero amor a Dios ¡¡ENAMORÁNDONOS DE DIOS EN EL PRÓJIMO!!

DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA

(mujer, casada, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Amar vale más que cualquier sacrificio. Amar con todo el corazón. Da igual lo que hagas y lo que digas, porque has amado, y cuando se ama de verdad, con corazón, entendimiento y con todo tu ser, eso es lo que da sentido a tu vida. Como hizo Jesús, amar hasta el extremo.
Es fácil entender el amor en el entorno familiar, es muy fácil explicar que se ame con todo lo que eres, es poner siempre al otro por delante de ti. No tener en cuenta tus preferencias, tus vivencias, tus sentimientos, sólo los del otro. Unos padres, unos esposos, los hijos, saben y entienden de amar al prójimo como a ti mismo, o más que a ti mismo.
Si nos sintiésemos familia en todas nuestras circunstancias, en nuestro trabajo, con nuestros compañeros, con nuestros amigos, con nuestros vecinos, en la familia más amplia (tíos, abuelos, primos, hermanos, etc.), si nuestras relaciones fueran fraternas, basadas en el amor de Dios, y viéramos al otro como un verdadero Hijo de Dios, sería muy fácil amarlo, tal y como se desviven unos padres por sus hijos, tal y como se cuidan y aman unos esposos. Demos ese gran paso de vivir en familia, de considerar al mundo, a las personas, nuestra gran familia, nuestra gran comunidad y amemos.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on octubre 28th, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.



DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA

(mujer, casada, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

 

Cuando se tienen hijos adolescentes, e incluso cuando son niños, o siempre que estés trabajando o cuidando de niños, tienes la sensación de que por más que les repitas las cosas, parecen que nunca las han escuchado o que las oyen por primera vez.  Con mucha paciencia, tratas de que entiendan lo que para ti es fácil de entender, de vivir, de hacer. Pero ellos NO LO VEN, no lo ven como nosotros, no son capaces de ponerse en los zapatos de los otros, ahora bien, nosotros tampoco sabemos ponernos en su lugar.
No ver las cosas, estar ciegos, es muy duro, cuántas veces hemos pedido Dios que podamos ver, que nos de luz sobre muchas cosas, sobre cómo educar, sobre cómo dar testimonio de la fe en la familia, que nos arroje luz sobre lo que sienten porque a veces se vuelven herméticos, que nos cure de la ceguera de tanto amor que les tenemos para ver la realidad de sus vidas. Con estas dudas, con estas preguntas, grito al Señor, ¡ten compasión de mí!

 

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on octubre 21st, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LOS INMIGRANTES Y REFUGIADOS
(hombre, casado, cuatro hijos, trabaja, voluntario en campo de trabajo con refugiados, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

¿No nos damos cuenta?, algo nuevo está sucediendo en esta nueva tierra prometida, ¿no lo notáis?, ¿de verdad que puede pasar desapercibido?, se repite la historia al estilo de hace veinte siglos. “Ellos” han venido a salvarnos, “ellos” han venido a ofrecer su sacrificio en la tierra por todos nosotros, todo se repite una y otra vez, el Verbo de Dios se sigue manifestando entre nosotros. Estos excluidos no son más que partes de un inmenso Cristo descuartizado y esparcido de mala manera por nuestra tierra. El milagro se ha vuelto a realizar, y no en una sola localidad de la tierra, hoy en día esta realidad se está manifestando en la totalidad de nuestro mundo, para que nadie quede apartado de la nueva presencia de Dios entre nosotros. “Ellos” son lo mejor que nos podía pasar. Estos “deshechos” de nuestro mundo encierran el verdadero sentido de la salvación, su sufrimiento, su sacrificio, su humildad, su sonrisa, su humanidad nos dejan con un inmenso sabor a Palabra de Dios.  ”Ellos” desempeñan en nuestros días el verdadero papel del “Hijo del Hombre”, estemos felices de poder recibir en nuestros corazones la gracia de poder tocar y abrazar el verdadero mensaje de nuestro Padre del cielo. Volvemos a tener la oportunidad de meter los dedos en sus llagas, en las llagas de Dios en la tierra, de mirarle cara a cara, de abrazar su sufrimiento, de ponernos a su servicio.
Este verano hemos experimentado la inmensa felicidad de poder ponernos al servicio de Dios. Hemos tenido el corazón listo, hemos sentido la necesidad de sacarlo de nuestro pecho para amar a estas partes de Dios por allí distribuidas. Cuando constato estas realidades pienso que volvemos a equivocarnos, a no ser protagonistas de la película, mientras nosotros hemos crecido en la abundancia, en ellos ha crecido Dios, y ahora, frente a frente, volvemos a sentir la insignificancia de nuestras riquezas. Hemos sentido y tenido la oportunidad de hacer brotar en nuestros corazones “lo auténtico”, quizás este sea Su mensaje, construir “nuestro auténtico” con todas aquellas veces que Jesús se va haciendo presente en nuestras vidas.
 

DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA

(mujer, casada, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Hay veces que me pregunto si no estamos convirtiendo a nuestros hijos en pequeños tiranos. No es el estilo que pretende mi familia, justo lo contrario aunque, a veces, caigamos también en el error. Pero mirando muchas familias de nuestro entorno, parece que los niños tienen derecho a todo y ninguna obligación. Se les trata de allanar todas las dificultades, por miedo a que sufran, y los padres se convierten en servidores, en esclavos de sus hijos. Y no es tanto que se trate de facilitarles muchas cosas, como hacen todos los padres, o de cuidarles y protegerles; si no se sienten cuidados en la familia, ¿en dónde se sentirán seguros? No, es algo que trasciende a ese amor, es esclavitud, es vivir para ellos, sin exigirles nada, poniéndolos “a la derecha y a la izquierda” en la familia.
De esto se ha hablado mucho, psicólogos, pedagogos, educadores, familias, y todos afirman que son importante los límites, pero a la hora de la verdad, las palabras se quedan en nada por el comportamiento de estos pequeños tiranos que hemos criado.
En los adolescentes, todo se engrandece, porque es una etapa apasionante para ellos y para la familia, llena de paciencia y de mucho amor, pero también de algunos reproches y sinsabores, pero, confiando en el amor infinito de Dios, confiando y también formándonos como padres, educaremos a nuestros hijos en la capacidad de servicio, de ser los últimos, o mejor estar pendientes de los últimos siempre, y que entiendan que no han venido  a ser servidos, sino a dar la vida, como seguidores de Jesús..

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on octubre 14th, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LOS INMIGRANTES Y REFUGIADOS
(hombre, casado, cuatro hijos, trabaja, voluntario en campo de trabajo con refugiados, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Cuantas veces se ha hecho presente Dios entre nosotros este verano, exigiéndonos vender hasta lo último de nuestro ser, incluso nuestra “alma al diablo” si esto fuera necesario… Con cuanto cariño nos ha dirigido una mirada reclamándonos atención, pidiéndonos minutos solidarios… Cuantas veces en nuestra vida, hemos tenido la oportunidad de mirar a Dios y sentir satisfacción por creernos cumplidores de su doctrina en “sensu stricto”. Pero todo cambia cuando un día, de sopetón y sin previo aviso, se planta delante nuestra, cara a cara, con las manos abiertas y el corazón suplicante, transmitiéndonos la esencia de su mensaje “amaos unos a otros como yo os he amado”. Esto lo cambia todo y lo engloba todo.
Este año, hemos disfrutado la bendición de podernos encontrar con El y vender algo de nosotros mismos para comprar vida eterna, de tener la posibilidad de gozar en el mañana de un sitio en su redil. Se nos ha dado la oportunidad de no solo pasar un camello por el ojo de una aguja, sino de pasar un regimiento de elefantes.
Para Dios nada es imposible, este verano solo nos ha pedido que hagamos lo posible por entregar parte de nosotros a los que no tienen, de equilibrar esa balanza injusta entre unos y otros, de estar sensibles por lo que el mundo se insensibiliza, de mirar con corazón de madre a quien es invisible en nuestros días, a levantar la cabeza y dar testimonio con alegría de que hay una forma de hacer más solidario este camino, y de que no se trata de excluir, sino de descubrir la inmensa satisfacción que te produce usar tu hombro para que otro se enderece. No nos pide un imposible, para esto, ya estará El pendiente de enhebrar el arca de Noé si hiciera falta.

DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA

(mujer, casada, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Es duro escuchar a veces esta lectura, por lo clara y contundente que es. Y por mucho que intentemos justificar nuestros comportamientos, Jesús es claro: no sólo basta con ser buenos, hay que seguirle con todas las consecuencias. Especialmente lo que a mí me duele es la última parte. Durante toda mi vida, dada mi vocación de seglar, en una familia, mi misión principal en la vida es ser levadura dentro del mundo, dentro de la familia, en mi trabajo, en la política, en la sociedad en general. Y mi familia. Especialmente en algunos momentos, mi principal ocupación y preocupación es mi familia, mis hijos, mi marido, los abuelos, ellos ocupan gran parte de mi vida, a todos amas, cuidas, enseñas, aprendes, dudas, sufres, y ellos te hablan y te acercan a Dios. Pero he aquí, que Jesús te pide que abandones casa, hermanos, padres, porque recibirás más.
¿Entonces? Es el eterno dilema, las noches sin dormir porque tus hijos están enfermos, cuidar de tus mayores porque se les pierda la cabeza o cualquier otra enfermedad, o estar haciendo los deberes con tus hijos, o acompañarles en sus frustraciones, o cuidar la fidelidad de tu esposo, ¿es incompatible con vivir el Evangelio a tope? Yo no he dejado todo atrás, es para mí un acto de responsabilidad no dejarles atrás, porque precisamente siento y he discernido que es Dios mismo quien me llama a estar a junto a ellos. Lo que más me importa es estar siempre alerta, que su Palabra no me deje indiferente, que me mueva y me cuestione y me haga cambiar y vivir buscando siempre hacer su voluntad.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on octubre 7th, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LOS INMIGRANTES Y REFUGIADOS
(hombre, casado, cuatro hijos, trabaja, voluntario en campo de trabajo con refugiados, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Esencialmente, durante cientos de años de historia, nos hemos dedicado a separar, desunir, deslocalizar, a trastocar cosas y personas que estaban construidas y creadas con cimientos de Amor de Dios. Esta amalgama con la que Dios echó el resto en nuestra tierra la hemos caducado, nos hemos empeñado en conservarla bajo condiciones perjudiciales, y hoy en día, hemos logrado separar tantísimas cosas que fueron creadas bajo la señal del Amor fraternal.
Una de estas cosas, y quizás la más desangrante, ha sido la deshumanización de la humanidad. Aquello que creo a su imagen y semejanza, para convivir en paz por los siglos de los siglos, es la primera causa de devastación de la creación.
Si nada ni nadie me separará del Amor de Dios, ¿cómo nosotros tenemos la osadía de permitirnos repartir boletos de vida simplemente por el color de la piel que nos diferencia? ¿cómo podemos pretender que por nuestros egoísmos cultivemos el desamor entre los hombres? Si a mi nada me separará del Amor de Dios, ¿cómo podemos permitirnos el lujo de cribar humanidad como si de mala hierba se tratara?
Y mientras tanto, del otro lado, del lado que hemos apartado a la fuerza, que hemos expulsado a la fuerza, del lado oscuro (exclusivamente por el color se su piel), descubrimos con sorpresa, que lo único que brota es humanidad, aunque sea forjada en mimbres de tanto sufrimiento. Aunque luche por comprenderlo, no acierto a digerirlo, llega a perder hasta el sentido, pero ellos, los excluidos, devuelven humanidad cuando lo que han recibido es amargura. Hemos llegado a una de esas incongruencias del ser humano, esa de ser todo menos humano, de crear situaciones insostenibles para si mismo, de empeñarnos en destruirnos, de justificar la selección de siglos por parámetros de supervivencia, lástima no habernos seleccionado en la evolución por condicionantes del amor.
Lástima que todo aquello que dejó Dios unido en la Creación hayamos ido corrompiéndolo durante siglos, y, sobre todo, lástima de no comprender que el Amor al prójimo marca el principio y en fin de cualquier existencia.

DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA

(mujer, casada, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Qué maravillosa Palabra, la que nos brinda este domingo, que desde el punto de vista de la familia, tiene tanto que decir, tanto que descubrir, tanto que alabar, espero ser lo más sintética posible. Desde siempre la familia se ha enfrentado a distintos modos de verla, tantas como familias hay o se consideran. Además en muchas ocasiones, supone para los cristianos un dilema moral y pastoral determinadas situaciones. También ha sido muy enriquecedor la exhortación apostólica de Francisco sobre la familia: La alegría del amor. Amoris Laetitia, respira amor por todas partes, las palabras de Jesús sobre el matrimonio y sobre los niños  inspira comunión, amor, cercanía, acompañamiento.
Pero la casuística de nuestra vida, la experiencia de nuestras familias, el amor en nuestras comunidades se manifiesta de diferentes maneras: hijos de parejas que aunque crean en el matrimonio, vienen cuando son solteros; parejas del mismo sexo; matrimonios de otras religiones; rupturas matrimoniales y nuevas parejas. En fin, todos son proyectos de amor, que quieren durar en el tiempo, que buscan de alguna manera, todos, la bendición de Dios. Hoy como entonces, preguntamos a Jesús qué piensa, pero no como los fariseos, que querían ponerle a prueba, no, hoy nos ponemos a prueba todos los creyentes, pero la respuesta de Jesús siempre es el amor, el Amor con mayúscula, dejándose tocar por todas las realidades, acercándose al más pequeño y débil, y diciendo que seamos como niños, inocentes, puros, felices, sin prejuicios contra nadie. Él abraza y bendice, únicamente, abraza y bendice.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on septiembre 30th, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LOS INMIGRANTES Y REFUGIADOS
(hombre, casado, cuatro hijos, trabaja, voluntario en campo de trabajo con refugiados, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Otra Palabra más para leer la “radicalidad” del Evangelio y otra vivencia más para sentir el Amor de Dios cerca, para formar parte de los que están a su favor…
Esta lectura, atenaza, impresiona, hasta entristece me atrevería a decir. Pero nos equivocamos radicalmente, nosotros somos los que estamos con Él, somos los que expulsamos demonios, los que hacemos milagros en su nombre y repartimos agua al sediento. Y si tu pie, tus manos o tus ojos te hacen caer, no te preocupes, ahí estará El para reponer tus miembros, como hizo con la oreja del centurión, ¿No nos amará más que a su propio verdugo?, no nos asustemos con estas palabras, porque donde debemos de sentirnos, y donde realmente estamos, es en el lado de Dios, aunque resulte presuntuoso, jugamos en su equipo, a veces de suplentes, pero otras de titulares indiscutibles.
En esta experiencia misionera he tenido la suerte de profundizar en las palabras de alguien que me ha hecho sentir todo esto que escribo, que se ha convertido en testimonio de Dios vivo para mí, he tenido la oportunidad de meditar con textos y charlas del arzobispo de Tánger, Santiago Agrelo. He tenido la suerte de encontrarme con Dios a través de su palabra, y sobre todo aprender a simplificar al máximo mi misión para con los migrantes, “el poder de la iglesia radica en el Amor y el Servicio…”, fácil ¿verdad?
¿Quién ha dicho que Jesus no está en nuestros días entre nosotros?, ¿Quién no ve que baja día tras día a nuestro encuentro?, y no solo a decirnos que nos ama, sino también a darnos la oportunidad, minuto a minuto, segundo a segundo para estar de su lado, de estar a su favor y no en contra suya… Santiago Agrelo nos lo recuerda “todo cambió cuando me centré en el hombre…”, no hay MÁS, Jesus nos creó como su obra más preciada, lo que pasa es que se quedó sin pintura para blanquearnos a todos, pero todos salimos de su molde, no nos hizo diferentes, salimos de fabrica con una diferencia aparente pero con un mismo fondo, lo mismo que si quemáramos dos papeles, uno blanco y otro negro, los dos se reducirían a lo mismo, a la esencia del Padre, nuestro creador.
Allí, en Níjar, nos sentimos con Él, nos sentimos parte de Él, y por nada de este mundo nos separaremos de Él…, somos miembros de un solo cuerpo, de una sola iglesia.

DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA

(mujer, casada, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Últimamente se están dando muchas noticias en el seno de la Iglesia, que es Santa y también es Pecadora, sobre el daño que se ha hecho a niños y adolescentes, por parte de personas que deberían haber sido los que garantice la vida y la felicidad de estos pequeños. También conocemos noticias sobre padres que utilizan a sus hijos para hacer daño a sus parejas.
Jesús es muy claro respecto a esto, más vale que los echen al mar con una piedra de molino. Durante gran parte de la vida familiar, los padres son garantes de sus hijos, de su cuidado, de su bienestar, de su desarrollo, de hacer que sean lo más felices posible. Si esto no es así, hay padres que se ven desprovisto de su patria potestad, es decir, de no tener al cuidado a sus hijos, porque son incapaces de ejercer su tarea como padres.
Gracias a Dios, la mayoría de los padres, la mayoría de las familias, con sus luces y sombras, haciéndolo lo más honesto posible, equivocándose seguro, pidiendo perdón muchas veces, sanando heridos en más de una ocasión, tratan de cuidar, educar, crecer con el mayor amor del que son capaces a sus hijos. Que seamos semillas de compasión, de amor, de seguridad para nuestros pequeños, que ellos, con la ayuda de Dios, se sientan protegidos, cuidados y respetados siempre.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on septiembre 22nd, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LOS INMIGRANTES Y REFUGIADOS
(hombre, casado, cuatro hijos, trabaja, voluntario en campo de trabajo con refugiados, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

“…y atravesaron Galilea”. Que ironía la de la historia, Jesús y sus discípulos, como cualquier migrante, de un sitio para otro…, y como cualquiera de estos, rechazados y expulsados de ciudades y pueblos, como los excluidos de nuestros días. Y que coincidencia tan impactante, no deja de sorprenderme la similitud de ambas realidades, la proyección de nuestras más bajas cualidades sobre hermanos en situación de abandono, pobreza y exclusión. Y esa realidad es pura actualidad hoy en día, me llena de desesperanza escuchar en “nuestro mundo” tantas voces clamando en contra del “Jesús de hoy”, movilizando odio y argumentando las mayores afrentas hacia PERSONAS que se han desprovisto en su largo éxodo, hasta de la dignidad que les quedaba. Millones de voces de nuestro entorno, a nuestra imagen y semejanza, vociferando en contra de aquellos que, hoy más que nunca, son pedacitos de Dios desamparados por nuestro mundo. Esta es la incongruencia del ser humano, la de ser todo menos humano.
“…servidor de todos”.
Estos días de vivencias en este mundo surrealista que ha sido Níjar, hemos tenido el ejemplo fiel de quien, sin saberlo, estarán en un lugar privilegiado al lado del Santísimo. Estas hermanas Mercedarias (o mercenarias como me gustaba llamarlas), transformaban lo extraordinario para cada uno de nosotros, en una labor habitual como la de respirar, ejemplo de convertir en cotidiano la labor de servir al prójimo, de reflejar a Dios en el necesitado. Lo que resulta para ellas lo habitual, para nosotros es lo extraordinario. Estos días, hemos convivido con estos Angeles que dejaban impreso el sello del Evangelio a cada paso que daban. La sensación que te transmiten al estar codo con codo con ellas es la de una necesidad inmensa de ponerte manos a la obra, de apretar los dientes y aliviarles su carga, para que así, puedan coger oxígeno para sus propios pulmones, y no para el boca a boca del prójimo que repiten día tras día hasta alcanzar una anorexia enfermiza.
“…acogida”.
El Evangelio habla de acogida, todavía más de dos mil año después, seguimos teniendo en la Humanidad este verbo en el debe. La naturaleza del migrante, del desplazado, del denigrado, es lo más parecido a la de un niño por su indefensión y por su inocencia…. y aun así, en situaciones de sufrimiento extremo, lo que hemos recogido de estos indefensos Hijos de Dios son multitud de sonrisas. Es sorprendente tanta humanidad crecida en mimbres de tanto sufrimiento, lucho por comprenderlo, pero no acierto a digerirlo, quedo empequeñecido desde cualquier prisma que lo observe, llega a perder hasta el sentido de lo real, pero ahí están, devolviendo humanidad cuando lo que han recibido en sus vidas es amargura.

DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA

(mujer, casada, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

“Los niños y las mujeres primero”, cuántas veces hemos escuchado esto en una película cuando hay una desgracia y tenemos que establecer prioridades para rescatar. Para Jesús la escala de importancia está muy clara. Primero los más pequeños. Una de nuestras madres decía que la ventaja se la llevaban los más pequeños, y lo decía cuando los nietos mayores se quejaban porque los más chicos eran a los que se les daban más mimos, más cuidados.
No sabemos cómo es tu familia: si hay muchos bebés, o ancianos; si los abuelos están enfermos;  si tienes alguna persona con discapacidad, hijos, padres, abuelos, tíos, primos o nietos. Quizás la dificultad sea económica, cuántos abuelos se han hecho cargo de tantos hijos y nietos que pierden su trabajo o su casa. Visualiza a tu familia, tenla presente en tu corazón: en las familias se ha aprendido a cuidar de los más débiles, seguro que en la tuya pasa lo mismo, aunque a veces, es difícil porque son los que más problema dan, los que más desgastan, los que necesitan más tiempo y hacen que el tuyo se “pierda”. Pese a todo, sabemos que es a Dios mismo a quien se acoge. Ojalá fuera igual en el resto de nuestros grupos y comunidades: el trabajo, los amigos, las personas que nos encontramos por la calle, fijarnos y amar a los más pequeños.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on septiembre 16th, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LOS INMIGRANTES Y REFUGIADOS
(hombre, casado, cuatro hijos, trabaja, voluntario en campo de trabajo con refugiados, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

“Tú y los tuyos sois los que saturáis los servicios sanitarios de mi país, sois los que venís a robar. Tú y los tuyos sois los que maltratáis a las mujeres porque provenís de una cultura machista. Sois los que nos quitáis el trabajo. Sois los que cimbreáis mi conciencia, y esta, no dejo que la toquéis, no vaya a ser que la despertéis…”
Este año, he tenido la suerte de tener la experiencia de sentir que Dios me ha hablado cara a cara, de cerca. Él me ha interpelado en primera persona, “Y tú, ¿Quién dices que soy yo?”. Estar frente a hermanos donde la realidad está pintada de negro y la angustia es el pan suyo de cada día, han transformado mi presente en una pregunta directa, “Y tú, ¿Quién dices que soy yo?. Dios ha contactado directamente conmigo, sin intermediarios y sin interpretaciones, sin ninguna interfaz que haga disminuir la realidad del hecho. Y algo ha cambiado dentro de mí, la naturaleza de mi respuesta, la percepción ante la radicalidad del Evangelio, ante la dureza de la afirmación “el que pierda su vida por mi la salvará”, he sentido el inmenso Amor del Padre, la nueva oportunidad de ir paso a paso construyendo nuestro propio Reino de Dios, la fortuna de tener un golpe de suerte para construir un corazón nuevo, una verdadera experiencia con signos visibles para construir el Reino de Dios en la tierra.  Este verano, cuando Dios, a través de cualquier hermano moreno me ha preguntado, “Y tú, ¿Quién dices que soy yo?”, lo he tenido fácil, lo he tenido cerca, he sentido que Dios se ha dirigido a mi en persona, en primera persona, y he tenido la maravillosa sensación de poderme enamorar de Dios en el Prójimo.

DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA

(mujer, casada, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Quisiera detenerme en este dia en la actitud de Pedro, recriminando a Jesús, cómo su amigo, su maestro, iba a sufrir, iba a padecer y a ser condenado. Y Jesús le contesta que su mentalidad limitada y estrecha como la nuestra, no es el corazón abierto, sin limites, infinito de Dios.
Nuestros hijos son adolescentes y como tales, necesitan ya su espacio, sus intereses, diferentes a los nuestros como padres, sin embargo, en la mentalidad de los padres, los hijos siempre serán los niños a los que proteger, cuidar, incluso allanar el camino, es legítimo no desearles ningún mal, pero en ese afán de cuidar, llegamos también al excesivo proteccionismo. ¿Cómo vamos a dejar que carguen con su cruz? Se las llevamos nosotros, cargamos con sus cruces, sin darnos cuenta que lo que debemos hacer es acompañarlos. No es que desee sufrimiento para nuestros hijos, pero son ellos los que tienen que ponerse delante del Señor y ojalá lo reconozcan como Mesias y hsagan de su vida lo que Dios quiera para ellos, sin como Pedro, increparles en ningún sentido.

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