SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on abril 20th, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.


DESDE EL TRABAJO
(hombre, soltero, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

La segunda ocasión proclama una nueva bienaventuranza, dirigida a los lectores del Evangelio: “Dichosos los que crean sin haber visto”, los que crean por el testimonio de la comunidad, y no como hace Tomás. Para eso fue escrito el evangelio, como dice el versículo final: “se han escrito para que creáis”.
El resucitado es el mismo que fue crucificado (no es un fantasma), como se indica al mostras sus manos y el costado, lo que provoca alegría en quienes le reconocen.
Jesús se vuelve a aparecer a sus discípulos y les abre el entendimiento. Les dice que estaba escrito que el Mesías padecerá y resucitará. La historia no termina en la pasión, la historia termina en la resurrección. En mi vida, en mi trabajo, no quiero la pasión, no quiero la cruz. Intento renegar, dar rodeos, evitarla. Pero tengo que ver la historia completa, no puedo ver sólo una parte. Hay tareas que no me gustan, situaciones que me desagradan. Tal vez tengo que reprender a alguien. Otras veces me dicen que no a una propuesta mía. Muchas veces no me valoran. Es la forma en la que vivo la pasión en mi trabajo. Pero mi historia tampoco termina ahí. También para mí hay una promesa. También para mí Dios me tiene preparada una resurrección. Es probable que no sea como yo la quiero o la espero, pero la tiene. Tengo que pedirla, tengo que buscarla, tengo que llegar a ella. Si en aquello que me hace padecer pongo amor, entonces habrá resurrección. Me dolerá, habrá sufrimiento, pero habrá resurrección.  Dios obrará el milagro. Esa es la promesa, en eso creo.

DESDE EL TRABAJO POR LA JUSTICIA
(hombre, casado, dos hijas, trabaja, delegado de “Justicia y Paz e Integridad de la Creación”, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

El maestro ahora mi Salvador te apareces con una familiaridad vuelvo y te siento cerca de mis miedos ante la tarea encomendada. Ser tu seguidor me hace se también testigo de tu amor. Quiero ser libre como tu lo fuiste. El anuncio de tu verdad nos trae siempre consecuencias. En mi realidad tengo que aprender a encontrarte en mis hermanos los mas pobres los que no tienen vos los que no tienen ti techo ni trabajo. Ser tu testigo me implica parecerme y adquirir tus rasgos con que te reconocieron tus discípulos vieron tus manos tu costado y tus pies, hoy te encuentro en las manos mutiladas y amarradas por las injusta iniquidad que absorbe a nuestra sociedad, ayúdame para que a través del anuncio de tu Palabra pueda ir al encuentro de esa gente que no tiene nada y que sufren la injusta opresión de los nuevos faraones. Sigue apareciéndome y animarme a seguirte hasta tu cruz.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on abril 8th, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE EL TRABAJO

(hombre, soltero, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)   

Creer sin ver es algo que hoy en día se puede decir que está “casi prohibido”. Sólo creemos aquello que vemos. Y este texto justifica en parte esta realidad que vivimos. Sin embargo Jesús nos pide ir un poco más allá. En mi trabajo tengo tendencia a no creer eso que no veo, lo que me lleva a supervisar todas las cosas, a estar encima de las personas para comprobar si están haciendo las cosas bien o como yo quiero. Esta actitud me puede llevar a una relación de desconfianza. Tengo que confiar en las personas con las que me relaciono, en el trabajo y fuera de él. Las conozco y en su inmensa mayoría son personas buenas que intentan hacer bien las cosas. No tengo que caer en la creencia de que en este mundo la mayoría de las personas van a su propio interés. Y esto hará que la PAZ que Jesús reparte a sus discípulos me llegue también a mí.

DESDE EL TRABAJO POR LA JUSTICIA

(hombre, casado, dos hijas, trabaja, delegado de “Justicia y Paz e Integridad de la Creación”, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)   

Jesús vuelve a impresionarme con el signo de paz, te apareces en nuestro día a día como lo que eres, Paz de Dios. Cuando tenemos miedo, entras y nos animas a seguir. Por vocación somos hijos del Dios de Paz. Con tu Resurrección abres el camino para desarrollarnos y emprender el camino de tu búsqueda en las cosas de aquí. Continuar tu proyecto de vida, justicia, paz. La fe es la fuerza que nos hace enfrentar los embates de la vida, no importa si por mi fe me encarcelan. Si por defender los derechos humanos, acompañar a los más pobres, y exigir justicia, me persiguen en este mundo tan injusto y desigual. Renueva mis ojos, ábrelos para verte en mis hermanos y ser signo de tu Resurrección en mi resurrección. Que este Evangelio me ayude a creer en mi propia resurrección, haciendo un cambio radical en nuestros actos.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on abril 1st, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE EL TRABAJO
(hombre, soltero, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Hoy es un día grande, o más bien, se abre un tiempo grande. La Resurrección de Jesús debe impregnar toda mi vida. También mi trabajo. Tantos momentos de desesperanza, de incomprensión, de fracaso. Cuántas veces he podido sentir el fracaso. Y cuántas veces he actuado como los discípulos: he ido al sepulcro para dar sepultura a algo que he intentado pero que no salió bien. Pero puedo recordar que otras veces, aquello que parecía fracasado en realidad estaba vivo. Hoy es un día de ilusión, de alegría, de Esperanza. Es un día (y un tiempo) para tomar ánimos, para no desistir, para volver a intentar construir en mi trabajo y en mi vida el Reino de Dios. Y un día de confianza, pues Dios es capaz de resucitar aquello que nos parece totalmente muerto.

DESDE EL TRABAJO POR LA JUSTICIA

(hombre, casado, dos hijas, trabaja, activista de “Justicia y Paz e Integridad de la Creación”, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Hoy domingo de resurrección día de la JUSTICIA DE DIOS de manera especial en Cristo nuestro Salvador, me dice que debo continuar con la misión encomendada porque se que la noche, las tinieblas, el pecado y los sepulcros de mi vida son solo pasos para encontrarte al fin, porque tú eres el Señor de la vida y no de la muerte, eres el hijo del Padre Justo. Estoy llamado por Jesús a vivir este nuevo día, esta nueva era donde brille la justicia y la Paz. En mi vida ordinaria siempre encuentro momentos en los cuales te me manifiestas y me haces recordar cuánto amor tienes por mí, me das vida nueva, tu resurrección es mi resurrección cuando vivo tu evangelio. Un evangelio que mana justicia. Si te sigo Señor, es porque estoy dispuesto, como Tú, a dar la vida, siento tu llamada a defender tu causa, cada día comprendo más tu llamada. Tu esperanza y tu alegría profunda inundan mi ser, Dios hace justicia liberándote de la muerte y hará justicia con mi vida. Quiero vivir como Tú vives en mi.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on marzo 25th, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.


UNA ECONOMÍA DESDE EL EVANGELIO
(hombre, casado, dos hijos, trabaja y es empresario, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Ante la lectura de la Pasión y en un breve comentario como este, permitidme que me centre en sólo esta parte del Texto:
“¿A qué viene este derroche de perfume? Se podía haber vendido por más de trescientos denarios para dárselo a los pobres.” Y regañaban a la mujer. Pero Jesús replicó: “Dejadla, ¿por qué la molestáis? Lo que ha hecho conmigo está bien. Porque a los pobres los tenéis siempre con vosotros y podéis socorrerlos cuando queráis; pero a mí no me tenéis siempre. Ella ha hecho lo que podía: se ha adelantado a embalsamar mi cuerpo para la sepultura. Os aseguro que, en cualquier parte del mundo donde se proclame el Evangelio, se recordará también lo que ha hecho ésta.”
Muchas veces surge el dilema en mi vida sobre el uso del dinero en cuanto a mi relación con la Iglesia. Es un auténtico dilema moral: ¿uso el dinero para darlo a los pobres? ¿O por contra para el sostenimiento de la Iglesia, la pastoral, etc.? ¿En qué proporción? Si los pobres son los primeros en el Evangelio, ¿por qué aportar a otras acciones buenas mientras haya pobreza y desigualdad?
Resuena en mí el texto de hoy dando luz: “Ella ha hecho lo que podía”… “Se ha adelantado…”. Ciertamente Jesús se eleva ante preguntas concretas como las que me hago, para dar luz. Lo relevante es hacer lo que uno puede. Cuidando la Iglesia, sus sostenimiento económico, el sufragio de las actividades pastorales, los templos y la liturgia ciertamente me estoy “adelantando a embalsamar Su cuerpo para la sepultura”, estoy ayudando a que el Señor viva su Pasión y Resurrección en mis hermanos y en mi comunidad parroquial. Y estoy sin duda ayudando a reducir la pobreza, a generar actitudes solidarias, fraternas, y a construir la Paz.
El texto me invita a pensar quiénes son en mi entorno las personas valientes como la mujer, que cautivada por Jesús siente la necesidad de mostrar su cercanía y su respeto con el perfume. Incluso provocando comentarios negativos entre los seguidores del Maestro. ¿Quiénes son esas personas en mi vida? ¿Cómo me relaciono con ellas? ¿Les reprocho algo?
Y ante esas personas valientes que siguen a Jesús y “hacen lo que pueden”…¿qué actitud tomo yo? ¿Soy de los que creo saber lo que hay que hacer, y por ello reprendo a otros? ¿Soy de los que contemplo la escena, huelo el perfume, pero no tomo partido? ¿Me centro en el valor económico de las cosas en vez de ver el valor que les da Jesús?
Me cuestiono también: ¿En qué ocasiones he derramado lo que tengo para alabar a Jesús? ¿Cómo me he sentido?
Que el Señor nos ayude a vivir su cercanía de tal modo que nos sintamos en la necesidad de derramar nuestro perfume en Él.

DESDE LA MANIFESTACIÓN DE LA FE EN LA VIDA PÚBLICA

(hombre, casado, dos hijos, trabaja, miembro de la junta de gobierno de una procesión de Semana Santa)  

No estaban preparados. Nadie estaba preparado para la llegada de Jesús el Nazareno. Pilló a todos con el paso cambiado. A sus propios discípulos, que nunca entendieron los acontecimientos que se avecinaban; a Pilatos, que nunca comprendió el porqué de la condena de un inocente acusado de poner en peligro el poder del César; a los sacerdotes judíos que le acusaron de blasfemia al declararse Hijo de Dios; a los soldados romanos que le dieron martirio y no entendieron la fuerza que le permitió soportar tanto sufrimiento. Nadie entendió nada. Se mofaron de Él. Le escupieron. Le azotaron. Le acusaron de traición. De blasfemia. De autodenominarse Dios. De revolucionario…; nadie comprendió nada.
Tuvo que morir, para que un soldado romano dijera: “Realmente este hombre era Hijo de Dios. Tuvo que soportar la cruz, para que ella se convirtiera en nuestro destino. Tuvo que resucitar para mostrarnos cual era nuestro destino como hijos suyos. Tuvo –con mucho miedo- que soportar una horrible Pasión para mostrarnos el camino. Él, que solo habló de amor. De igualdad. De compromiso. Aceptó su destino con determinación y valentía. ¡Qué ejemplo de consistencia!
Lástima que nadie estuviera preparado para su llegada. Que nadie entendiera nada. Que nadie comprendiera quien era…, y para qué había venido.
A nosotros los cristianos nos dejó para siempre su ejemplo y a los cofrades nos “regaló” la posibilidad de recordarlo en nuestra Semana Santa, que no por casualidad se llama Semana de Pasión, o Semana de Gloria. Nos entregó el bendito don de recordar su padecimiento salvador con nuestros desfiles penitenciales. Jesús y su Pasión, justifican nuestra existencia como cofrades. Como para decir que no tenemos fundamentos. Es posible que los cofrades compongamos un “teatro barroco callejero”, pero el mismo no está vacío de contenido. Lo tiene. Y muy profundo.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on marzo 18th, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin


¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

UNA ECONOMÍA DESDE EL EVANGELIO

(hombre, casado, dos hijos, trabaja y es empresario, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

En mi vida laboral, como agente económico, en muchas ocasiones resuena en mi interior esta lectura, que choca de frente con la cultura dominante. En la mayoría de las decisiones y actuaciones de la labor cotidiana se me pide siempre mejorar, aumentar, dar más. Y siempre rápido, como una necesidad imprescindible para sobrevivir: hay que dar resultados. Sin embargo en esta Lectura Jesús me invita a vivir negándome a mí mismo, a caer en tierra, a morir… Y además no promete que a cambio de ello suceda un resultado inmediato, sino que “daré fruto”, lo cual lleva su tiempo y su proceso.
“Dejarme caer” frente a “Más, más y más”. Y “dar fruto” en contraposición a “dar resultados”.
¿Cómo negarme a mí mismo en este tiempo cuaresmal? Quizás entrenando la humildad, observando a mi alrededor a personas que requieren ayuda y ánimo, o quizás haciendo alguna buena obra de manera discreta. En el aspecto económico ¿qué significa negarme a mí mismo en mis circunstancias concretas? ¿Y qué supone en mi vida real “servirle, seguirle”?
¿Y cómo puedo ayudar al plan de Dios para mis hermanos y para mí: “dar fruto” en vez de “dar resultados”? Quizás cuidando los procesos y el tiempo que en mi vida ayudan a que la semilla plantada por el Evangelio germine. Quizás dando tiempo a la familia, tiempo a la oración, tiempo a la vida eclesial.
Que el Señor nos ayude a negarnos a nosotros mismos, a caer en tierra, a morir y con ello permita que demos fruto, lentamente, sin más intervención que su Amor.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on marzo 11th, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE UNA ESPIRITUALIDAD CUARESMAL EN LA VIDA COTIDIANA
(hombre, casado, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

Este tiempo de cuaresma me brinda la oportunidad de seguir reflexionando cuánto de luz y cuánto de sombras hay en mí, pero si no lo tengo claro todavía además de en la Palabra puedo participar de la celebración penitencial de la próxima semana en mi parroquia.
Este tiempo es un momento propicio para sentir mis limitaciones humanas; hoy no llego a todo y acabo de sembrar discordia en mi casa por culpa de otro plan imprevisto de última hora, pero Jesús me habla como a Nicodemo y me hace ver que cuando llegue a casa tendré que pedir perdón a mi mujer, ya que ahora a la luz de su Palabra puedo reconocer mi limitación a la hora de amar. Quizás tengo que acercarme más a la luz, continuar con los ratos de oración, de silencio…
Pero si me veo denunciado por la Palabra, también vivo reconfortado por ella porque tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para salvarme a mí. Tengo esa experiencia de vida y el viernes pasado se me brindó la oportunidad de recordarlo de nuevo en el Via-Crucis parroquial, cuánta riqueza y amor que el Señor ha derrochado para conmigo, qué maravillosa historia de salvación que ha transformado mi vida y poder haberla compartido con mi familia y comunidad, un lujo.
Por lo tanto, os animo a aprovechar todos los medios que vamos a tener (celebraciones penitenciales, via crucis, charlas cuaresmales, exposiciones del santísimo,…). Vivámosla como una auténtica oportunidad de conversión y no otra actividad parroquial más.


UNA ECONOMÍA DESDE EL EVANGELIO
(hombre, casado, dos hijos, trabaja y es empresario, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Resuenan en mí estas dos frases: ”…porque sus obras eran malas” y “En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la Luz”. Siento que Jesús me las dice a mí, que igual que Nicodemo necesito de su explicación. Hablar de la vida eterna, de la fe o del juicio pudiera parecer algo muy etéreo o inconcreto. Sin embargo, Jesús explica a Nicodemo que con las obras buenas o las malas cada uno nos vamos definiendo.
Nicodemo era rico, sabio, fariseo… Sabía entender las escrituras. Pero Jesús le abre a una nueva realidad, y le anticipa la crucifixión (“ser levantado”) y la importancia de concretar su Fe en las obras. No importa el linaje, las riquezas o la sabiduría. Lo relevante es reconocer en Jesús al Hijo de Dios, y las obras.
Si reconozco a Jesús como Hijo de Dios, ¿cómo no afectará eso en mis obras, al modo de compartir, de entender los bienes y la naturaleza? ¿Cómo son mis obras: buenas, malas, inexistentes…? ¿Cómo utilizo mis bienes, mis dones? ¿Estaré confiado en que sé las escrituras y por ello no cuido mis obras?
Señor, enséñame, como a Nicodemo. Señor, habla conmigo como con Nicodemo. Señor, ayúdame a realizar la verdad. Señor, que te sepa reconocer siempre como Hijo de Dios.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on marzo 4th, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

UNA ECONOMÍA DESDE EL EVANGELIO
(hombre, casado, dos hijos, trabaja y es empresario, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

¡Qué texto tan usado para atacar a la Iglesia! Esta lectura se utiliza frecuentemente por creyentes y no creyentes para criticar a instituciones eclesiales cuando recaudan dinero para sostener sus actividades pastorales, conseguir fondos para las Misiones, o procurar recursos para mantener templos, casas de espiritualidad, etc. Sin embargo, a mí me suscita hoy algo más personal… Te invito a que compartas conmigo algo más íntimamente tuyo. Tu actitud en este Cuaresma ante el dinero.
La dura reprimenda de Jesús a los comerciantes es el final de una secuencia. Esa secuencia comienza con Jesús subiendo hacia Jerusalén, en camino, orientado a vivir la Pascua. Y esta actitud de caminar hacia la Pascua se contrapone con los vendedores y cambistas que estaban sentados en el Templo, como si fuera suyo. Y en los temas relacionados con cómo vivir la economía desde el Evangelio, antes de criticar a otros, mejor mirarse uno mismo. ¿En qué actitud estoy yo: en la de subir hacia Jerusalén, o en la de estar sentado como si Dios fuera algo mío?
En mi caso, subir a Jerusalén para vivir la Pascua es salir de mi sitio, de mis estructuras, de mi cálculo mensual y cuidar la austeridad, la generosidad, la prudencia… ¿Y en tu caso?
En mi caso, estar sentado en el Templo comerciando es no dejar hueco a Dios, no hacer posible que Dios me sorprenda en el hijo de un carpintero, no ser capaz de abandonarme a la providencia… ¿Y en el tuyo?
Que el Señor nos ayude a subir a Jerusalén. Que el Señor nos vuelque las mesas cuando nos encuentre sentados como si Él fuese propiedad nuestra.

DESDE LA JUSTICIA
(hombre, casado, tres hijos, trabaja, es abogado)

El texto del domingo puede sorprender, la reacción de Jesús nos llama la atención, sin embargo, está plena de sentido, la autenticidad, la coherencia, la rectitud, la justicia, todos los valores que desprende, en ciertas ocasiones tienen que sacarse de manera que la gente lo palpe, lo sienta, no hablo de violencia, ni mucho menos, pero sí de actitud decidida y contundente antes situaciones que no debemos admitir como seguidores de Jesús.  En mi trabajo, son muchas veces las que choco con planteamientos injustos e intolerables, y una actitud firme llama la atención y provoca reacciones positivas, es difícil mantenerla, pero funciona mucho mejor que agachar la cabeza y mirar para otro lado. Siempre que escribo estos comentarios, me digo que es muy fácil para mi escribir y expresar lo que siento, la pregunta es ¿cuánto de esto llevo a la práctica? Reflexionemos un poco sobre nuestra actitud ante la vida, ante las injusticias, y si en ocasiones somos decididos y auténticos ante situaciones complicadas. Hay que reivindicar en este tiempo la autenticidad como valor de justicia ante todo, complicada tarea…

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on febrero 25th, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE UNA ESPIRITUALIDAD CUARESMAL EN LA VIDA COTIDIANA
(hombre, casado, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

Qué apasionante la cuaresma que me regala el Señor, no estoy sólo y enseguida que hago silencio, descubro qué me tienta, cuáles son mis defectos,…transcurre la rutina de mis días, trabajo, correcciones, hacer la compra y comida, pasar la mopa, ayudar y organizar los estudios, deberes y actividades de los niños, hacer de chófer, preparar la reunión de la comunidad… pero….  sigo orando y de repente descubro que es el Señor quién me regala ese rato a solas con Él (hace poco en la eucaristía entre semana) estoy con mi esposa (somos dos) como en la lectura, ¡qué a gusto estamos! y esa realidad que a veces nos absorbe, se transfigura, se hace nueva, escuchas con mayor claridad esa Palabra del Señor, que te anima a bajar de la montaña, a llegar a casa y verlo todo con aires nuevos, a sentirte útil en esas pequeñas entregas que forman parte de tu vida porque ahora yo también me siento hijo amado.
Y mientras mi mejor ánimo, nuevas actitudes, mayor paciencia, cercanía contagian también a los que me rodean.
Vivamos esta cuaresma dejándonos guiar por el Señor, subamos las montañas y los caminos cuesta arriba que se nos presentan, que con Él al lado podemos cambiar nuestra realidad.


UNA ECONOMÍA DESDE EL EVANGELIO
(hombre, casado, dos hijos, trabaja y es empresario, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

En esta escena de la transfiguración Jesús muestra su plenitud divina: rodeado de los profetas y acompañado de sus discípulos (la Iglesia), en lo alto de la montaña (el lugar del encuentro con Dios), y acompañado del Padre (“Este es mi hijo amado”). ¿Alguien en semejantes circunstancias podría dudar de la condición divina de Jesús? Y sin embargo, los discípulos se muestran “asustados” y desconcertados, porque “discutían entre ellos que querría decir aquello de resucitar entre los muertos”.
Este texto me ayuda a iluminar algunas realidades del uso del dinero en mi vida cotidiana. No sé si te ha pasado lo que me sucede a mí en algunas ocasiones… La teoría está clara: compartir el dinero, ser generoso, ser austero, no dejar que el “Dios dinero” sustituya al “Dios Amor”… En la medida en que avanzo en estas actitudes evangélicas me iré acercando a la montaña de la transfiguración, porque sé que me iré uniendo a la Iglesia, sé que me estaré acercando al lugar del encuentro con Dios, y sé que Dios me irá acompañando diciendo “Este es mi hijo amado”.
Y sin embargo, como los discípulos, en ocasiones me siento “asustado” y en otras desconcertado, perdido en “discusiones” intentando racionalizar algo que es un misterio.
Pidamos a Dios que nos vayamos entrenando en desprendimiento, sencillez y fraternidad en el uso del dinero en el día a día. Pidamos que ello nos una a la Iglesia, que nos ayude a llegar al encuentro con Dios y que en esas actitudes sintamos a Dios diciendo “Este es mi hijo amado”… Y entonces, aunque pocos lo entiendan, podremos decir “¡Qué bien se está aquí!”.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on febrero 16th, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE UNA ESPIRITUALIDAD CUARESMAL EN LA VIDA COTIDIANA
(hombre, casado, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

Es necesario en esta vida de prisas que nos rodea, trabajo, encuentros, tareas de la casa, viajes, centrarnos en esta oferta que nos propone la cuaresma: “ir al desierto”, es decir, pararnos, ver nuestra propia vida, dejarnos centrar por el Evangelio y su Mensaje. Mirarnos hacia dentro, nuestras propias actitudes y respuestas y cómo no, hacia fuera, qué estímulos, circunstancias, peligros, bendiciones me rodean en mi día a día de esposo, padre, trabajador, hermano… Así soy capaz de descubrir mis tentaciones personales, las que me cuesta afrontar, en las que siempre me rindo, esas que sólo el Señor me puede ayudar a superarlas.
Es desde esa óptica que puedo ser más de Dios, vivir en su presencia y con su mano marchar con Él a mi Galilea concreta donde proclamo el Evangelio de Dios con mi entrega a los que me rodean con actitud de servicio, evitando la superioridad de creernos los mejores, indispensables y poniendo en tela de juicio a los demás. Sólo desde la humildad me podré convertir y sentir que yo también estoy llamado a ser Evangelio. ¡Espero que podamos aprovechar y vivir estos cuarenta días como si fueran los últimos de nuestra vida!


UNA ECONOMÍA DESDE EL EVANGELIO
(hombre, casado, dos hijos, trabaja y es empresario, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Iniciando la Cuaresma recibo muchos mensajes sobre la austeridad y el ayuno, y sobre la generosidad de la limosna, que deben acompañar a la oración. Todos desde el mundo eclesial: en la misas, en textos que leo, en reuniones… Sin embargo, estos mensajes chocan con el día a día: en el ámbito laboral a principios de año se plantean acciones y objetivos para conseguir más; en el mundo económico y empresarial el concepto de “ir a menos” no se plantea, no se entiende.
Esta dualidad que vivo como cristiano, hace que en ocasiones sienta que “estoy en el desierto, dejándome tentar por Satanás”, como Jesús en este texto del Evangelio. A veces viviendo entre alimañas: personas que no ven más utilidad al dinero que el egoísmo, familias que no aspiran a nada más que cosas que se pueden comprar, organizaciones empresariales o sindicales centradas en sí mismas y no en el bien común… En medio de este desierto, solo gratifica la experiencia de “ser servido por los ángeles”.
Pero esta experiencia de “ser servido por ángeles” solo llega algunas veces. La clave está en la primera frase de la lectura: “El Espíritu empujó a Jesús al desierto”. Cuando me reconozco enviado por Espíritu al desierto, la experiencia de vivir en él la asumo como una Misión. Hay muchas personas que necesitan que Jesús se haga presente en medio de la vida económica, aportando serenidad, sencillez, generosidad, honestidad, valores, visión a largo plazo, respeto. Cuando por el contrario, estoy en medio del desierto empujado por mi propia ambición e interés, las alimañas ganan terreno.
¡Concédenos Señor el espíritu misionero para vivir nuestros desiertos!. Sabernos enviados. Sabernos queridos y protegidos.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on febrero 11th, 2018 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA JUSTICIA
(hombre, casado, tres hijos, trabaja, abogado)

En nuestro camino de la vida muchas veces nos encontramos con los últimos de esta sociedad, los desesperados, gente que anda por la calle, harapienta, sucia, los “leprosos” de este primer mundo. ¿Cuál es nuestra reacción?  Piénsalo.
En mi profesión esta situación se me repite algunas veces cuando asisto en la guardia del Turno de oficio, a algunas personas que se encuentran en situaciones desesperadas, adictos a las drogas, etc. ¿Qué reacción tengo?
Hoy es mejor que nos hagamos la pregunta y la meditemos a la luz del evangelio, algunos es posible que lleguemos a sentir esa compasión (me gusta más esa traducción), el padecer con, pero en muchas ocasiones se queda ahí, más en un sentimiento sin reacción que en una acción desde lo verdadero.
Tratar a todos los clientes  por igual, sin distingos, eso también es colaborar con la justicia, y eso se nota en la calidad de la asistencia, algo se puede hacer, aprendamos de la palabra. Para ello es crucial acudir a Él, de vez en cuando, y con sólo repetir “si quieres, puedes limpiarme”, eso nos ayudará, a buen seguro, a salir ahí afuera con otro ojos.


DESDE LA VIDA COTIDIANA
(hombre, casado, con dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Cuando salgo o llego a casa, raro es el día que no me encuentro por mi calle con Ramón, un chico joven que trata de conseguir limosna pidiendo a los viandantes, buscando aparcamiento a los coches que desesperadamente dan vueltas y vueltas esperando encontrar un hueco o mendigando alimento por los bares y restaurantes de la zona. Casi siempre anda desaseado, desaliñado, sucio. Tiene un carácter muy fuerte. Pero es buena gente. Se nota que su vida ha estado marcada por muchas circunstancias complicadas. Aunque vive en otra parte de la ciudad, todos los días viene a mi barrio como quien viene a trabajar. Por eso, aunque sea poco “convencional” y a muchos les incomode, para mí prácticamente es otro vecino más. Muchas veces me detengo a hablar con él, a pesar de que me cuesta seguir su conversación -porque habla rápido y apenas vocaliza-. Pero se nota bastante cuando quiere hablar con alguien, aunque sea de cosas intrascendentes. Y mientras estamos en plena conversación, puedo mirar cómo muchos aceleran el paso y huyen de él para que no les moleste. Supongo que será algo parecido a cómo se reaccionaba ante un leproso en tiempos de Jesús. Sin embargo, a pesar de las apariencias, de la suciedad y de la marginación, cada vez que leo este pasaje del Evangelio me doy cuenta de que quien más se asemeja al leproso soy yo. Yo soy el que está enfermo y ajado por la lepra de mis múltiples incoherencias. Y de todo eso, sólo Jesús es el único que puede limpiarme. Hablar con Ramón -y con muchas otras personas con las que me encuentro día a día- me ayuda a darme cuenta de todo lo que me ata y me limita, de mis egoísmos, de todo lo que me ensucia por dentro y por fuera. Acercarme a Ramón, de algún modo, es una forma de acercarme a Jesús y suplicarle de rodillas: “Si quieres, puedes limpiarme”. Sólo si me dejo sanar y transformar por Él, podré ser un auténtico testigo del Evangelio, y mi testimonio llegará a ser creíble.

 
 

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