SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on abril 21st, 2019 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS

(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)  
El otro día nuestro hijo de cinco años nos explicaba muy ufano “Jesús murió en la cruz por amor”. Eso es verdad y está muy bien, le dijimos, dar la vida por los demás, pero no te olvides que después RESUCITÓ, porque sin esto nuestra alegría y nuestra salvación no sería completa.
Como cristianos se nos debe notar ese gozo de la resurrección. A los niños les comentamos que cada día es un regalo en el que hay que buscar la felicidad. Que si bien tiene sus muertes (enfado con algún amigo, frustración por no poder ir a la playa, sacrificio en horario por tareas pendientes, enfermedad de un familiar…) tarde o temprano tendrá su resurrección (reconciliación, aprendizaje de autocontrol, de la paciencia, de la responsabilidad, de ser generosos con nuestro tiempo…).
¡Feliz Pascua de Resurrección!.


DESDE EL TRABAJO
(hombre, casado, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento eclesial)

La resurrección resulta increíble porque parte de una derrota. De una muerte de cruz no se debe resucitar. Si Jesús hubiera vencido a todos los ejércitos romanos y arrasado con todas las autoridades, la resurrección sería la guinda de un poderoso pastel. Pero ¿cómo vamos a entender que se resucita en la derrota por mucho que esté escrito en la Biblia?
Al hombre actual, sumergido en el utilitarismo y la productividad, le escandaliza la resurrección hasta la burla. No quiere ver la muerte y la enfermedad porque le recuerdan que nada de lo que hace por sí mismo es eterno. Si hubiera sido una fórmula química milagrosa o algún tipo de medicina revolucionaria no le costaría lo más mínimo: «El hombre, una vez más,superando los límites de la naturaleza». Pero reconocer que sólo hay un Dios que resucita, supone reconocer que por mucho poder que tratemos de acumular, perdemos el tiempo.
Tanto tiempo persiguiendo ser alguien, para que luego Dios le de la razón a los que no llegaron a nada. Tanto esfuerzo por llegar a la cima, para que la vida esté en el valle. ¿Qué justicia última es esa, que no tiene en cuenta el escalafón? ¿Qué justicia es esa que no la imparto yo?
Y esta soberbia ataca hasta a los discípulos. Entendemos la fuerza de una iglesia ONG, politica, cultural, de cristiandad, sin mancha, muy tradicional o muy moderna. Pero nos cuesta tanto creer en la resurrección de una iglesia derrotada en su cruz, que se simplemente se fía de las escrituras.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on abril 14th, 2019 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE LA ENFERMEDAD

(matrimonio, 50 años casados, él enfermo, ella le cuida, pertenecen a comunidad parroquial)  
Qué difícil es hablar hoy de un Evangelio tan extenso y tan denso en meditación, pero me voy a ajustar a dos puntos en concreto de mi vida diaria.
1.- La generosidad de todo un Dios hecho hombre que da la vida por mi (con lo que nos cuesta a veces a nosotros ser generosos con los demás) dejándose clavar en la cruz para  enseñarme (y de que  manera) como debo comportarme en mi vida diaria por la situación que mi marido y yo estamos llevando codo con codo y día a día. Os diré que ese Dios que entrega su vida por nosotros nos está ayudando a que cada uno con el otro estemos dando toda la generosidad que llevamos en nuestro corazón, eso sí,  con nuestras limitaciones pero  al menos  lo intentamos y os puedo asegurar que conseguimos más de lo que esperamos .
2.- La fortaleza de María junto a la cruz. Siempre ha sido  algo que me ha llamado la atención, primero como mujer y luego como madre. Aún roto su corazón de dolor, me enseña  que la fortaleza es una ayuda para poder caminar día a día con los sufrimientos, con mis caídas… pero siempre aparece Ella junto a la cruz y eso me ayuda a levantarme  y a seguir dando todo lo que puedo a los que me rodean.
Que tengáis una buena Semana Santa.


DESDE EL TRABAJO
(hombre, casado, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento eclesial)

La pasión de Jesús, El Big Bang de nuestra fe. Haz un comentario. Imposible.
No hay palabras. Este texto lo que necesita es silencio para adornarlo.
La palabrería en la vida real sólo nos suele apartar de dar la vida por el hombre y sus miserias.
Para acercarse a este misterio es necesario un silencio profundo.
Huir del ruido del calendario para escuchar lo eterno.
Buscar el slencio para que sea el quien comente.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on abril 6th, 2019 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE LA ENFERMEDAD

(matrimonio, 50 años casados, él enfermo, ella le cuida, pertenecen a comunidad parroquial)  
Después de leer el Evangelio y meditarlo, lo que personalmente me dice en mi vida es llamarlo “El Evangelio de las oportunidades”.
Con que facilidad estamos acostumbrados a enjuiciar a los demás sin darles la oportunidad de que se expliquen, y no intentar ayudarlos. Lo más fácil es lo primero, sin embargo Jesús se calla, se mete en nuestro interior y sin juzgarnos nos da nuevamente una oportunidad, que vemos reflejada en el Sacramento del Perdón acercándonos a él tantas veces como lo necesitemos. Él nos sigue dando una nueva ocasión para recapacitar e ir mejorando en nuestra vida, como el padre o la madre que va educando al hijo o a la hija cuando ve que se equivoca.
Este Evangelio me interpela a decir antes de juzgar a los demás: “mira en tu interior antes”.

DESDE EL TRABAJO
(hombre, casado, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento eclesial)

La existencia de adulteras beneficiaba a todos aquellos con los que cometían adulterio. En la lectura hay varios elementos: Hay una norma, una persona que incumple, unos del grupo que se benefician de ese incumplimiento, y un castigo que caerá en quien incumple, y no en quién se benefició de todo aquello.
En el trabajo (y fuera de él) hay miles de normas que nos saltamos, cuyo incumplimiento beneficia a algunos jefes,y cuando se descubre el pastel, acaban pagándolo los más débiles. Estructuras de exigencia inhumana, pero con miles de justificaciones y artificios legales para que las consecuencias sean responsabilidad única del empleado por «desobediente».
Igualmente estamos rodeados de personas «rotas». Personas que se rompieron por perseguir unos objetivos laborales que mientras beneficiaban a otros, a ellas las iban rompiendo poco a poco (su salud, su matrimonio, su relación con sus amigos o hijos, etc). Y una vez rotas, se desechan.
Es interesante pararse a observar a nuestro alrededor cuántas normas u objetivos sagrados nos rodean. Y de cuantos nos beneficiamos. Cuántas veces presionamos a otros para que corran riesgos o se rompan por nuestros egoísmos. Y detenernos a ver la debilidad de los que sufren las consecuencias cada vez que se descubren, o ya no pueden seguir.
Jesús propone algo que actualmente supondría el despido inmediato, o el ostracismo social: Cambiar el foco de los que incumplen, de los que se rompieron, a los que se beneficiaron de ese incumplimiento.
A nuestro alrededor hay miles de chiringuitos de pecado y opresión, y de víctimas. La cuaresma es un gran momento para replantear nuestra relación con todos ellos.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on marzo 31st, 2019 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE LA ENFERMEDAD

(matrimonio, 50 años casados, él enfermo, ella le cuida, pertenecen a comunidad parroquial)  
Este Evangelio no por ser tan conocido, deja de ser para mi uno de los más bonitos. En él se enmarca la Misericordia de Dios como ese Padre bueno que aunque le
fallemos montones de veces, siempre nos está esperando para abrazarnos y decirnos: “te sigo queriendo”, a pesar de nuestras limitaciones y tropiezos que tenemos en el día a día.
Desde mi experiencia se que aún fallándole , siempre lo tengo a mi lado y eso hace superarme más para devolverle tanto bueno como me da en cada momento, como esposa, madre y abuela.
También quiero hacer una pequeña mención a mi madre que como ese Dios, aunque físicamente ya no la tengo, pero la siento, sé que me sigue ayudando y protegiendo como siempre lo hizo.
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DESDE EL TRABAJO
(hombre, casado, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento eclesial)

Es difícil de ver, pero cada hermano de la historia es un impulso existencial que tenemos arraigado muy profundamente.
El primero es el de vivir sin padre. Disfrutar de lo que tenemos sin reconocer a su dueño. Manejar como asunto nuestro la familia, el trabajo, nuestra salud, nuestro dinero, nuestro tiempo. Dios estorba, y el prójimo más.
El segundo es cuando bajamos la cerviz, nos arremangamos y nos ponemos a construir el reino. Pero seguimos sin padre. Lo convertimos en jefe. Un jefe injusto que nos hace trabajar duramente mientras otros disfrutan de una vida más relajada.
La historia queda inconclusa porque se resuelve en cada corazón. ¡Qué difícil es la actitud de hijo! Disfrutar del mundo como prestado, trabajar en el reino como propio
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SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on marzo 24th, 2019 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE LA CÁRCEL (marzo 2007)

(grupo de presos, coordinado por voluntaria de equipo de pastoral, casada, con dos hijos, jubilada, pertenece a grupo cristiano)
El Evangelio del 3º domingo de Cuaresma, nos da una lección magistral de la paciencia que tiene Dios con la humanidad. El amor del Padre hacia sus hijos no tiene medida ni límite, pues aunque no demos ahora el fruto deseado, Él sigue esperando a que llegue el momento de la recolección. Mientras tanto, seguimos viviendo el tiempo de la paciencia de Dios.
Los catequistas en la Cárcel, nos sentimos como el viñador del Evangelio que va acompañando en el proceso de crecimiento y maduración en la fe, como una de las tantas oportunidades que Dios concede, trabajando y preparando el terreno, a la espera de que éste llegue a dar el fruto deseado de la conversión.
En la cárcel experimentamos cada día la paciencia de Dios: “Ya ves: tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera y no lo encuentro…” “Señor, déjala todavía este año…” “a ver si da fruto…”
El Dios paciente que nos ama, ¡cómo tiene que ir cavando y echando poco a poco estiércol en los corazones de los presos/as a la espera de que pueda llegar el día en que den el fruto deseado!

DESDE EL TRABAJO
(hombre, casado, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento eclesial)

¿Cuánto puede tardar en crecer una higuera? Mis padres plantaron una en el balcón y pudo haber tardado años en dar algún fruto. ¿y un corazón? ¿cuánto puede tardar en crecer un corazón?.
Si miramos atrás nuestra vida, somos aún más lentos que las higueras. En el matrimonio, tras muchos años apenas he logrado ser fiel a bajar la basura o a recoger la mesa. Tras varios años de padre, apenas he logrado aprender a disfrutar el presente sin preocuparme por la utilidad del momento. Tras el enésimo ERE, apenas soy capaz de confiar en la providencia y no angustiarme haciendo un plan B por si la cosa se tuerce.
Años de oración, de Eucaristías, de meditaciones…. para tan poco cambio. Si hay algo de lo que me enorgullezco a nivel espiritual es que no creo que nadie que hablara conmigo de Dios a los dieciocho, pudiera reconocerme a los treinta, y tampoco me relacionaría con mi yo de cuarenta y dos. Nunca tuve problema en hacer mudanza de todo lo aprendido. Pero aún habiendo cambiado tanto la cabeza, en las cosas del corazón apenas se nota.
La imagen de Dios como un jardinero paciente es preciosa, pero nos ha tocado corresponderle en la época de lo inmediato. Acostumbrados a organizar la fecha y la hora de todo, y un aviso en el móvil para no olvidarnos, ¿con qué intensidad trabajaremos para que Dios recoja sus frutos, si no sabemos cuánto va a esperar para venir a reclamarlos? ¿Quién se mete a campesino en estos tiempos urbanos? Pero esta labor es enormemente gratificante vencida la falta de costumbre, porque sólo en el campo unos troncos como nosotros, pueden echar raíces profundas
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SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on marzo 17th, 2019 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE LA ENFERMEDAD

(matrimonio, 50 años casados, él enfermo, ella le cuida, pertenecen a comunidad parroquial)  
El Evangelio de este 2º Domingo de Cuaresma, nos invita a una reflexión muy difícil de digerir. En primer lugar quiero decir que yo también quiero ser Pedro, pero la realidad de la vida es el día a día, con todos sus obstáculos, difícil muchas veces de llevar, pero leyendo este Evangelio, me he fijado en algo muy importante para mi. Somos muy dados a hablar y mucho, pero poco a escuchar.

Dios nos dice muy claro que a su Hijo hay que escucharlo, también pedirle y hablarle (faltaría más). Desde mi experiencia he aprendido a escucharlo en un beso, un abrazo, un “te quiero”, un ¿cómo estás?, una llamada de teléfono en el momento más oportuno, en la música y en tantos otros pequeños detalles que por medio de ellos , Dios me habla y me hace recapacitar y pararme a decirle: “Señor, gracias porque por medio de los demás sé que me hablas y estás ahí”. Feliz Domingo..

DESDE EL TRABAJO
(hombre, casado, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento eclesial)

Una de las cosas que más le fastidia a los sindicalistas es cuando después de haber hecho una ardua gestión para que un trabajador (que no está afiliado al sindicato) se vea recompensado o salvado, este siga afiliado a su anterior sindicato y no cambie la afiliación al nuevo que tanto le resolvió. Muchos me lo han advertido como la parte más frustrante de esta labor.
¿Quién no se ha cansado alguna vez de la humanidad que nos rodea? ¿Quién no ha tenido ganas de abandonarla, aunque sea un ratito, al menos para coger aire?
Tengo un amigo que cuando estamos en un instante espléndido (un rato de piscina, el final de una buena comilona, etc) siempre dice «hagamos tres tiendas». ¿Quien no congelaría momentos de su vida para saborearlos por toda la eternidad? ¿Quién no ha hecho de tripas corazón para regresar a un mundo sordo al Evangelio?

Y esta sucesión de hastío, de luz, de entrega, de dolor, se van sucediendo en un eterno bucle espiritual. En estos años que pasamos en esta tierra, que parecen muchos, pero que en realidad son muy pocos para cambiar el corazón, son el tiempo que pasa mientras subimos asfixiados a la montaña, vemos la luz del hijo escogido, bajamos a nuestro particular Jerusalén, y en su dolorosa humanidad, nos da pereza y miedo volver a subir.
Da igual dónde te encuentres en este momento. Subiendo o arriba, bajando o abajo. Lo fundamental es no pararte, sabiendo que el paisaje siempre cambia si caminas. Y que cansados, algún día, más pronto de lo que intentamos ignorar, podremos poner definitivamente nuestra tienda con Jesús para descansar por toda la eternidad.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on marzo 3rd, 2019 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE LA JMJ 2019

(hombre, joven, trabaja, pertenece a grupo cristiano de jóvenes, participa en JMJ Panamá 2019)  
Un error en el que podemos caer aquellos que vivimos la experiencia JMJ es sentirnos muy sabios ante los demás jóvenes que no pudieron ir o vivir la experiencia.  Podemos llegar a sentir que por vivir y escuchar las enseñanzas que allí se impartieron tenemos la fe resuelta, incluso podemos llegar a decir que no necesitamos más. Sin embargo, aún tenemos la vista nublada, ya no somos ciegos, pero aún vemos borroso, es por eso que hace falta preparación, mucha formación. Esta experiencia ha de ser el motor que nos impulse a conocer más de Dios y de la iglesia, para que con el tiempo, podamos llegar a ver más claro el camino que Dios quiere que recorramos, y poder acudir a aquellos jóvenes que necesitan de nosotros, y hacer así la misión que Él mismo nos pide realizar.

DESDE EL TRABAJO

(hombre, casado, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento eclesial)

«Esta vida no es LA VIDA» Esta frase me la enseñó una amiga. Llenamos nuestra cabeza con todo tipo de cosas importantes y no nos paramos a mirar nuestra alma. La  montaña rusa de los sueldos, los compañeros, los problemas en el trabajo, la hipoteca, los gastos, los niños, ahoga como si fuera un pesado sueño, un despertar que no queremos. Y lo posponemos una y otra vez hasta que nos persigue y arrincona en cada encuentro con Dios.
¿Qué nos impide viajar ligeros de equipaje? ¿Por qué no disfrutamos de una santa indiferencia para lo que nos suceda, el lugar dónde vivamos, la gente que tengamos a nuestro lado y durante cuánto tiempo, o las incomodidades que tengamos que atravesar durante estos pocos años que pasamos en esta tierra?
La eternidad provoca vértigo. La llamada a la santidad rechazo. El saber que tocará despertar a otra vida, y rendir cuentas, nos hace avergonzarnos de lo poco conseguido porque tenemos la incómoda intucion de que hay un potencial infinito que estamos desaprovechando. Preferimos dormir con nuestros sueños que despertar al sueño de Dios.
Y nos fijamos en lo externo, ciegos a nuestra vocación, buscando excusas. En lo que hacemos nosotros y lo que hacen otros, Con los infinitos y voluntariosos intentos de luchar contra lo que se ve ya tenemos evasión espiritual suficiente para no dar el salto de fe que nos pide Jesús: Renunciar a lo que somos para ser cómo Él.
Y ser cómo Jesús, lejos de ser una expresión «de catequesis», tiene implicaciones prácticas terribles. Jesús no tenía tu cultura, ni tus experiencias, ni tus conocimientos, ni tus miedos, ni tus orgullos, ni tus planes, ni tus seguridades, ni nada de lo que ha ido formando tu ser, normalmente con mucho esfuerzo. Jesús es otro. Ser cómo Jesús, es ser como alguien diferente.
Irse desprogramando de todo lo adquirido en esta vida terrenal y afrontar desnudo de historia una vida de consecuencias desconocidas por amor da pavor. No se trata de hacer cosas diferentes en tu vida, se trata de dejar que Jesús sea el que haga algo con tu vida.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on febrero 24th, 2019 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA JMJ 2019

(hombre, joven, trabaja, pertenece a grupo cristiano de jóvenes, participa en JMJ Panamá 2019)  
Ha pasado un mes ya de la experiencia JMJ, y aún se mantienen latentes en mi memoria todas aquellas experiencias de fe compartidas con hermanos de otros países y culturas. Poder allí profesar la fe era bastante sencillo, estábamos rodeados de personas que creen en lo mismo que nosotros, y que sienten el mismo amor que nosotros sentimos hacia Cristo, creer y aplicar la palabra era más fácil. Al volver, las cosas se tornan un poco diferente, ya no todas las personas viven el amor de Dios con la misma intensidad, y comienzan a aparecer personas que no lo comparten con nosotros, que piensan diferente, el señor nos dice que es ahí en esas situaciones en las que debemos ser verdaderos hijos de Dios. Es fácil amar al que te ama, pero amar a aquel quien se pone en tu camino como piedra de tropiezo es mucho más difícil.

El señor nos da la fuerza para poder actuar de acorde a su voluntad, pero debemos poner de nuestra parte para lograrlo, ayudados de Él, pero extendiendo la mano, si no le extendemos la mano a Dios, Él no podrá ayudarnos. No importa de quién se trate, siempre debemos hacer el bien, no porque el señor nos diga que lo hagamos, o por alguna recompensa que nos tenga guardada, sino por amor. Porque sin el amor, todo queda vacío, sin el amor nos terminamos cansando, pues es el amor el combustible que nos mantiene en movimiento. Amen sin importar a quien, traten a los demás como quieren que los traten, pero sin esperar nada a cambio, de eso se trata el amor. Cuando damos todo de nosotros a aquel que sabemos que no nos puede devolver nada es cuando somos capaces de amar a plenitud. Luego dirá San Pablo en una de sus cartas “…El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.”, así es como debemos ser con todos los demás.


DESDE EL TRABAJO

(hombre, casado, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento eclesial)

La regla de oro en todas la religiones es tratar al otro como queremos que nos traten a nosotros. ¿Qué tiene de original esta enseñanza?
Lo original es su motivación. El cristiano es bueno no por una ley universal de retorno de nuestras acciones, no esperando la recompensa, ni siquiera como forma correcta de convivir en sociedad, sino que busca la imitación de un modelo: Jesús.
No es ser buenos, sino ser buenos como Dios lo es. Porque nuestra capacidad de amar está limitada por nuestros propios límites.
Y esto introduce una particularidad esencial a la regla de oro: no se puede ser bueno desde nuestras fuerzas. Sólo mirando continuamente el modelo, y confiando contra viento y marea en que este es el correcto y no el nuestro, se puede llegar a amar plenamente.
El trabajo es particularmente un sitio donde todo depende de nosotros. Hay que levantar la vista con humildad para elevar los modos, si no, estamos perdidos.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on febrero 17th, 2019 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA JMJ 2019

(hombre, joven, trabaja, pertenece a grupo cristiano de jóvenes, participa en JMJ Panamá 2019)  
De regreso a nuestra realidad del viaje JMJ volvemos con fuego encendido y con ganas de encenderlo en los demás, queremos hacer misión. En las bienaventuranzas, el señor nos da pautas de como debe ser nuestra actitud para con los demás. Debemos ser pobres de corazón, cuando logramos desprendernos de todo y nos hacemos realmente pobres es entonces cuando se llena nuestro corazón de Dios, y somos felices. Debemos tener hambre y sed de Dios para ser saciados. Cuando pongamos en marcha nuestra misión no nos debemos desanimar cuando aparezcan personas que nos quieran criticar, excluir e infamar, en esos momentos ponemos nuestra fe en Dios, sabiendo que lo que hacemos es lo correcto.
Debemos de cuidarnos de todo sentimiento de soberbia y avaricia, porque cuando nos creemos grandes es cuando somos más pequeños. Dar todo honor y toda honra a Dios y cumplir con nuestra misión debe ser nuestra prioridad. La clave está en la humildad y la obediencia, confiar en Dios siempre, es de este modo en que lograremos que su voluntad se haga realidad.


DESDE EL TRABAJO

(hombre, casado, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento eclesial)

Hoy me encontré con una amiga y nos pusimos al día en cómo nos iba en nuestros trabajos. Ambos habíamos pasado por problemas laborales (ella mucho más serios) por cuestiones morales o éticas. Mi hijo, que me acompañaba, escuchó atento la conversación y me disparó con esta pregunta al volver a casa: «¿Cómo te pueden castigar por ser bueno?».
Desde hace más de 350 millones de años todo ser vivo lucha por trepar en la jerarquía de su especie, para participar de ese pequeño porcentaje que tiene los mejores alimentos, el mayor respeto, el acceso a las mejores hembras o machos, las mayores comodidades y la mayor seguridad. El hombre no es una excepción. La desigualdad es un mecanismo evolutivo para mejorar la especie de generación en generación.
La revolución que propone Jesús al presentarnos nuestra filiación divina (y por tanto la fraternidad universal) es de lo más antinatural. Por lógica, en la jungla económico-laboral es garantía de no acabar muy arriba en el escalafón.
Jesús nos libera de esta dolorosa dinámica y nos abre la puerta a la verdadera felicidad superando las inercias de nuestra naturaleza por Amor. Pero es una lucha titánica, porque no podemos huir de lo que somos, y nuestra naturaleza nos hará estremecer cada día de nuestra vida.que pasemos alejados de esta carrera hacia el éxito.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on febrero 10th, 2019 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA

(matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana)  

 

Una de nuestras madres cumple 80 años. No sin dificultades, ya que quedó viuda muy joven, al cuidado de cuatro hijos, más dos sobrinas a las que adoptó por el fallecimiento de un hermano, sacó adelante a todos, con tesón, con confianza, pero sobre todo con mucho amor. Nos hemos reunido todos para hacernos una foto, la familia ha crecido mucho, ya no son cuatro hijos, son más, porque hay otros hijos que comparten la vida y forman parte de esta familia, también hay nietos y a su vez, estos nietos también llegan con las personas con las que comparten un proyecto común de vida. Viendo la foto de toda la familia y viendo la cantidad de personas a las que, gracias a Dios, invitaremos para celebrar la fiesta de cumpleaños, descubrimos que, aunque una vez se pasó la noche bregando y no consiguió nada, todo lo contrario, sufrió dolor y numerosas dificultades; sin embargo, con la confianza en que Dios saldría en su ayuda, siguió bregando, remó mar adentro y esta familia, que ahora se reúne, rebosa de “peces”, rebosa de cariño, rebosa de esperanza, de vida. Que sigamos confiando en el Señor y, siguiendo el testimonio de esta madre luchadora, no seamos incrédulos como Simón Pedro y echemos redes, sigamos bregando y nadando mar adentro, con la esperanza de que Dios dará fruto abundante a nuestra familia.

DESDE LA JMJ 2019

(hombre, joven, trabaja, pertenece a grupo cristiano de jóvenes, participa en JMJ Panamá 2019)  

A la hora de realizar la obra de Dios, la misión que Él pide que desarrollemos, es muy importante tener siempre la fe puesta en el Señor. Realizar la peregrinación a Panamá no fue nada fácil, fue a costo de mucho sacrificio y esfuerzo. Incluso, varios compañeros tuvieron que quedarse en el camino. Sin embargo, el Señor nos dice que sigamos a delante, que no nos rindamos, y por la fe le contestamos «Aquí estoy Señor, para hacer tal como tú dices», y es solo cuando confiamos ciegamente en el Señor, y hacemos lo que nos pide sin dudar, que ocurren todos los milagros. Pudimos vivir de esta gran experiencia con jóvenes de todo el mundo, y volvemos cambiados, dispuestos a seguir cumpliendo la misión que Él nos manda, y convertidos pues en nuevos pescadores de hombres.

DESDE EL TRABAJO

(hombre, casado, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento eclesial)

Este es el Evangelio de la crisis de los 40, de los 50, o de los 30 de Pedro en el pasaje. Esa que llega cuando ya eres veterano. Ya tienes formación y experiencia. Ya has tenido tus éxitos y tus fracasos. Ya tienes una carrera profesional, un currículum, un nombre.
Y de repente te aplasta la sensación de que hay un sueño que no has cumplido, una barca vacía. Miras hacia atrás y te remuerde la conciencia lo que has sacrificado para llegar ahí. ¿Merecía la pena dar tanto por tan poco?. Quieres volver a vibrar como en tus mejores años, pero ni comprando una moto, ni con mil noches de fiesta lo consigues. Los años de marcar el rumbo de tu vida ya pasaron y ahora te sientes mayor, encerrado en lo cotidiano y a la deriva de lo que simplemente ha sido posible. Y ahora, ¡por fin!, has parado, y puedes observar cómo Jesús sube a tu barca y empieza a darte instrucciones. Y tu le explicas que ya estás de vuelta de todo, y muy mayor para empezar la brega.
Pero si fueras santo como San Pedro, llegado este punto olvidarías todo. Lo que has llegado a ser con tanto esfuerzo y lo acumulado en esta media y limitada vida. Te fiarías de su palabra para volver a hacer las cosas, pero esta vez pescando otras piezas, Y te verías, temeroso, dejándolo todo detrás de una incertidumbre que trae una pequeña certeza: que tu alma no volverá a pasar hambre.

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