SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on enero 12th, 2020 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

 

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA ENFERMEDAD

(mujer, enferma de cáncer, pertenece a grupo cristiano)

Hoy me siento una privilegiada porque el Señor me ha elegido para hacer de mí una persona nueva. Es verdad que he pasado un año muy duro, ahora que comienza este nuevo año y con este evangelio, me invita a pedir su Espíritu Santo, que me ayude cada día a sobrellevar esos momentos que muchas veces no se entienden, que crees que te van a aplastar, pero no es así con la ayuda de Dios, el Señor te levanta y te ayuda, pues ves las cosas con otro prisma.

Le pido al Señor que me siga ayudando y me dé su paz, la sencillez y la humildad necesaria para llevar cada día, y ante las cosas que me gustan más y las que menos. Descubrir que todo viene de Él, y viene en la alegría de sentir su infinito amor en su vida que es capaz de cambiar mi corazón.

DESDE LO SOCIAL

(hombre, casado, con tres hijos, trabaja, miembro y directivo de movimientos sociales, y de grupo cristiano)

La fiesta de hoy es algo así como la culminación de este tiempo de dicha y alegría de la Navidad. Dios no sólo está ya aquí con nosotros en la persona de Jesús, sino que comienza su «misión pública» para anunciarnos a todos la Buena Noticia y explicarnos su proyecto de Reino.

Qué buena señal sería que cada uno de nosotros tuviéramos frescos en nuestra memoria aquellos momentos de nuestra vida en los que Jesús «se nos presentó», al igual que a Juan el Bautista. Porque nuestro bautismo, generalmente recibido de recién nacidos, es el inicio de un proceso de conversión de corazón y de relación personal con Jesús. Un proceso jalonado por hitos significativos, por momentos especiales, en los que somos llamados a hacer realidad nuestro bautismo, confirmando nuestro compromiso, ya de adultos, de querer vivir según el camino que nos marcó Jesús.

No podemos normalmente llevar a plenitud ese compromiso cada uno por nuestra cuenta, individualmente. Tenemos que avanzar por ese camino juntos, en comunidad, y transformando la sociedad en la que vivimos, hacia otra con más amor, con más paz, con más justicia y con más libertad. Y hacerlo optando por una vida de servicio no centrada en nosotros mismos y nuestros estrechos intereses, sino en el Reino de Dios que Jesús vino a anunciarnos.

Yo le doy gracias a Dios por el don de su Espíritu recibido en nuestro Bautismo, y le pido que nos ayude a ser conscientes de nuestro compromiso de adultos bautizados y a saber responder a sus llamadas que concretan nuestra misión.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on enero 5th, 2020 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

 

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA FAMILIA Y LOS NIÑOS

(matrimonio, trabajan ambos, dos hijas pequeñas, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana)

 

Juan gritaba dando testimonio de la presencia de Dios entre nosotros. Señalaba dónde podían encontrarle… y aun así no le reconocieron. Las tinieblas prevalecieron en muchas vidas.

Esto no es algo que pasó y que recordamos. Es algo que pasa… y que tal vez nos pasa.

Son muchos los comienzos en nuestra vida. Nuestro nacimiento, el primer día de colegio, el día de nuestra boda, el nacimiento de cada una de nuestras hijas… Estos días, sin ir más lejos, comenzamos un nuevo año.

Habitualmente, con cada inicio  renovamos nuestras ilusiones y soñamos con todo lo que podremos conseguir “a partir de ahora”. Pero también es frecuente que olvidemos algo importante: que el verdadero principio está en Dios. Que por Él, y desde Él, comenzó y comienza todo.

En tiempos de Jesús, muchos no le reconocieron, a pesar incluso de que Juan les señalaba donde mirar.

Nosotros, hoy, nos sentimos llamados a reconocer al Señor como origen de todo, a iluminarlo todo con su Palabra, para que nos ayude a caminar en su presencia.

Y, además, también a ser, como Juan, testigos de esa Luz en nuestra vida.

DESDE LA ESPERANZA DE LOS EXCLUIDOS

(hombre, casado, trabaja en cáritas con personas sin hogar)

El mensaje de Jesús es un mensaje de esperanza. Jesús se hace hombre para recordarnos que Dios es el Dios de la vida, y “el Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo”. Igual que Juan podemos ser testimonio de la luz, sembrar vida y esperanza en este mundo. Son muchas las personas que sufren la explotación, la marginación, la guerra…  son muchas las personas que sienten que no cuentan para nadie. Vivimos en una sociedad del descarte, que va expulsando a muchas personas a las periferias de nuestro mundo.

No se trata simplemente de que Jesús sea luz para todos. Creo que en demasiadas ocasiones nos recreamos en las palabras, pero se nos olvida que para que Jesús se mostrara como luz del mundo, fue necesario que Juan diera testimonio de Él, y esa es nuestra tarea, ser testimonio de la luz, anunciar con nuestra vida, con nuestro compromiso, con nuestra forma de vivir la vida que Dios es un Dios de vivos, que Dios se ha hecho hombre para que todos vivamos en plenitud, sin que nadie quede atrás.

La luz ilumina la realidad, la luz significa que todo se hace patente, que no queda nada escondido, que no hay intereses ocultos. Por desgracia, algo que percibes en bastantes personas sin hogar es la desconfianza, la sensación de que no pueden fiarse de nadie, porque han sido demasiadas las personas que “les han fallado”. Creo que ser testimonio de la luz es mostrarse con honestidad, acercarse a cada persona sin dobles intenciones, sin otro objetivo que el del encuentro de dos personas que caminan juntas buscando ser felices, sin juzgarla bajo mis criterios de vida. Ser testimonio de la luz, como Juan, es revelarse contra las estructuras injustas, aquellas que configuran la realidad y nos hacen creer que es normal que exista la desigualdad, que puedo construir mi felicidad y la de los míos a costa de la vida de la mayor parte de la humanidad.

Hoy tenemos la oportunidad de ver la realidad con otra luz.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on diciembre 29th, 2019 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

 

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA FAMILIA Y LOS NIÑOS

(matrimonio, trabajan ambos, dos hijas pequeñas, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana)

Contemplamos este domingo a Jesús, María y José. Ahora ya sabemos quiénes son, los conocemos. Intentemos, sin embargo, verlos de una manera nueva. Intentemos identificarnos con ellos. Estamos ante un matrimonio joven, que se quiere y que se respeta. Un matrimonio que está feliz, que ha tenido un hijo que es un regalo de Dios y que está llamado a cosas que los padres aún no pueden sino atisbar o imaginar. Es una familia humilde, que vive austeramente. José trabaja como carpintero, María cuida de la casa y de Jesús. En su sencillez, intentan descubrir la presencia de Dios en su vida, escuchar su voluntad y cumplirla. Intentan llevar una vida buena y tranquila.

Así las cosas, surge un grave peligro. Un gran problema. Y José, poniéndose en manos de Dios, decide que toda la familia debe migrar. No se marchan para hacer turismo o para enriquecerse. Se marchan porque no tienen mucha salida. Porque están protegiendo lo más sagrado que tienen: la vida de Jesús. No se nos habla de la vida en Egipto, pero podemos imaginar que una familia tan humilde no lo debió tener fácil. Con esfuerzo, lograrían aprender el idioma y adaptarse a su nueva vida, intentando mantener sus raíces (especialmente su fe) y la ilusión del retorno que finalmente lograron.

Contemplando a esta familia vemos para la nuestra un modelo. Nos sentimos llamados, como ellos, a vivir austera y sencillamente en una comunidad de amor (o Iglesia doméstica) en la que el servicio y la protección de los más débiles -a menudo las hijas, pero con frecuencia también ancianos o enfermos- sean lo primero, y en la que sea misión constante descubrir la presencia de Dios y discernir y cumplir su voluntad.

Por otro lado, contemplar cómo la Sagrada Familia fue una familia migrante, nos pone en comunión con todas las familias que migran (o cuyos miembros migran). También ellas con mucha frecuencia huyen de distintos peligros y sufren durante años… o mueren sin que le importe a casi nadie. Le pedimos por ellos al Señor, para que les acompañe y ayude en su camino. Y le pedimos también por nosotros, para que seamos una familia acogedora y sepamos acompañar, en lo posible, el camino de nuestros hermanos y hermanas migrantes.

 

DESDE LA ESPERANZA DE LOS EXCLUIDOS

(hombre, casado, trabaja en cáritas con personas sin hogar)

No es difícil establecer un paralelismo con la actual situación que vivimos en nuestro mundo. Son miles las personas que, huyendo de la guerra o la explotación, buscan una vida mejor, teniendo que abandonar a su familia, a sus amigos, su casa, etc.

Los textos bíblicos de la Navidad no dejan lugar a duda: Jesús nace en un establo, sin sitio para él en una posada, tiene que abandonar su tierra y buscar un lugar seguro donde vivir… Y sin embargo, nosotros, en nuestro entorno europeo, seguimos celebrando el nacimiento de Jesús mientras cerramos nuestras fronteras a quienes, como María y José, buscan un lugar donde simplemente vivir con dignidad.

En aquellos tiempos fue Herodes quien ordenó buscar a Jesús para darle muerte, y hoy, son otros los gobernantes que ordenan la muerte de miles de personas en nuestras costas. Pero hay algunas diferencias, vivimos en un contexto democrático, y cada persona, en el ejercicio de sus derechos de ciudadanía, elige a quienes nos gobiernan.

Lamentablemente, hemos visto en los últimos tiempos cómo han aumentado los bulos sobre la inmigración, como crecen los mensajes xenófobos que fomentan el odio hacia las personas migrantes. Y, por desgracia, vemos como cada vez se separa más la fe de la vida, limitando la fe a una creencia, al culto a una divinidad o, a lo sumo, a una forma de comportamiento relacionada con determinados ámbitos de la moralidad.

Somos responsables de nuestras decisiones, de nuestras acciones y de nuestras opciones políticas. Y hoy, cuando mire a los ojos a Salah, a Ahmed… recordaré que seguir a Jesús es reconocerles como hermanos míos, como compañeros de viaje… Espero que mi indignación se convierta en compromiso, que su mirada me ayude a no normalizar la exclusión y la desigualdad, que no me acostumbre a lo que es intolerable, que no me olvide nunca del lugar que Dios eligió para hacerse presente en nuestras vidas.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on diciembre 22nd, 2019 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

 

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA FAMILIA Y LOS NIÑOS

(matrimonio, trabajan ambos, dos hijas pequeñas, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana)

En esta semana ya se nos hace inminente el nacimiento de Jesús, que celebraremos en pocos días. Pero hoy queremos también posar nuestra mirada en María y en José. Una pareja joven, que se quiere y se respeta, que está a punto de casarse… y en la que repentinamente surgen la duda y el temor. Debieron sentir que la fidelidad entre ellos se había roto y que la humillación pública les resultaría dolorosa.

En una situación así, es probable que nosotros nos sintiéramos tan heridos que el diálogo y la reconciliación resultaran difíciles. Cuando se nos hiere el orgullo a menudo reaccionamos con agresividad, y es lo que hubiéramos podido esperar -especialmente de José- en este caso.

No obstante, a pesar de esos sentimientos tan humanos que podemos imaginar en María y en José, su forma de afrontar lo que está ocurriéndoles es sorprendente: se abren a la presencia de Dios en sus vidas (María lo había hecho antes). Ponen a Dios en el centro de la pareja, de su vida familiar, y, pese a las dudas y temores, caminan juntos por el camino que Dios les marca: la de criar a su hijo en la sencillez de su hogar para que llegue a ser el hombre que está llamado a ser.

Esto nos hace a nosotros replantearnos varias cosas: ¿cómo abordamos los conflictos cuando surgen?, ¿ponemos a Dios en el centro de nuestra familia o a menudo intentamos ocupar ese lugar?; ¿qué queremos para nuestras hijas: que sean lo que nosotros imaginamos bueno para ellas o que sean lo que Dios les llama a ser?

Le pedimos al Señor que nos ayude a ponernos en su presencia y a abandonarnos en sus manos. Sólo así puede irse cimentando una familia unida en el Amor que sea capaz siempre de superar dificultades y egoísmos.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on diciembre 15th, 2019 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

 

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA FAMILIA Y LOS NIÑOS

(matrimonio, trabajan ambos, dos hijas pequeñas, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana)

Juan le hace a Jesús una pregunta directa a la que podía haber respondido con un ‘sí’ o un ‘no’. Pero Jesús, como siempre, sorprende; y la respuesta que envía a Juan no habla de sí mismo, sino de lo que está ocurriendo a su alrededor, especialmente a los ciegos, a los pobres, a los leprosos… a los que sufren. Ellos y su situación son lo importante para Jesús, son su mensaje, no si a Él le reconocen como Mesías y le invisten de autoridad.

Tenemos a veces la experiencia de estar más preocupados porque se nos dé el reconocimiento que creemos merecer que por los demás. Ya sea, por ejemplo, en alguna discusión en la que creemos tener razón o cuando algo se hace bien y consideramos que ha sido gracias a nosotros.

Pero, ¿y en casa? A veces nos hemos sorprendido diciéndole a nuestras hijas que “esto es así porque lo digo yo”. Nuestras hijas son pequeñas, y puede que ahora asuman esa “autoridad natural”. Pero irán creciendo y madurando en todos los sentidos. Y se darán cuenta en algún momento -si no lo hacen ya- de que lo importante no es lo que digamos que somos, sino lo que hacemos con lo que somos.

A raíz de este evangelio, y teniendo en mente la vida familiar, nos surgen algunas preguntas: ¿qué están viendo en casa nuestras hijas?, ¿cuáles son nuestras preocupaciones principales: nuestros propios deseos o el servicio entregado a los demás?, ¿creemos realmente que Jesús es el que tenía que venir o esperamos por otros mesías?, ¿es nuestra vida testimonio de esa Buena Noticia que nos trae Jesús?

No tenemos claras las respuestas. Ni sabemos si las tendremos alguna vez. Por eso le pedimos al Señor que nos ayude a seguir profundizando en nuestra fe. ¡Aprovechemos este tiempo de Adviento

DESDE LA ESPERANZA DE LOS EXCLUIDOS

(hombre, casado, trabaja en cáritas con personas sin hogar)

Jesús no responde a los discípulos de Juan con promesas. El es el Mesías y viene a anunciar que el Reino de Dios ya está aquí, y lo hace con hechos concretos que afectan a quienes más sufren, a quienes son apartados, a quienes no cuentan. El Reino de Dios es buena noticia para todos ellos, porque son los predilectos de Dios, porque, aunque no ha nacido nadie más grande que Juan, en el Reino de los Cielos cada uno de ellos es más grande que él.

Hay muchos signos de esperanza en nuestro mundo. Son muchas las personas que tratan de construir un mundo mejor, pero vivimos en una sociedad cada vez más desigual donde se incrementan las diferencias sociales. La solidaridad es importante, pero la propuesta de Jesús es una transformación de la propia estructura social. Se trata de un cambio de perspectiva, donde se invierten los valores. Las personas en exclusión social son el centro, son los protagonistas, no son simplemente los destinatarios de nuestra acción, sino que son el eje sobre el que se configura una nueva sociedad.

Muchas veces, cuando miro alrededor, me sorprende cómo somos capaces, por un lado, de compartir, de ser solidarios, de tratar de ayudar a muchas personas que se encuentran en una situación de dificultad pero, por otro lado, construimos una sociedad cada vez más excluyente, más alejada de quienes sufren, y esa sociedad la construimos entre todos, con nuestras opciones políticas, con nuestra forma de participar en el mercado de trabajo, en el consumo, en la vida social.

A Jesús le preguntaron si Él era quien tenía que venir. Y respondió con hechos, poniendo a quienes sufren en medio como signo de que el Reino ya está aquí. Hoy podemos ser cada uno de nosotros signo de esperanza, preguntándonos en cada cosa que hacemos, en nuestro consumo, en nuestro voto, en nuestra manera de dirigir un negocio, en nuestras relaciones laborales, etc., si lo que hacemos realmente pone en el centro a quienes han sido expulsados de ella, si con lo que hacemos estamos construyendo el mundo que un día Dios soñó para la humanidad.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on diciembre 8th, 2019 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA FAMILIA Y LOS NIÑOS

(matrimonio, trabajan ambos, dos hijas pequeñas, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana)

El ángel Gabriel saluda a María con una palabra clave: “Alégrate”. Aún tenemos muy recientes los momentos en los que supimos que íbamos a ser padres de nuestras hijas. ¡Cuántos sentimientos al mismo tiempo! Especialmente alegría y algo de incertidumbre ante la nueva situación: la familia crecía. Durante el embarazo se intensificó la ilusión de sabernos bendecidos con el fruto de nuestro amor, fue un tiempo que nos ayudó a preparar nuestra casa y nuestro corazón para acoger la Vida.

El ángel sigue y va más allá: “El Señor está contigo”.  A veces nos cuesta darnos cuenta de esto. Tenemos motivos para la Alegría: no sólo creemos que Dios existe, sino que sabemos que es un Dios cercano, que se hace presente y se mezcla con nosotros, que se encarna. ¿Cómo vamos a tener miedo? No temamos ni por nosotros ni por nuestras hijas. Estemos alegres y dejémonos llevar por su Amor.

Es el día del gran Sí. María supo acoger la buena noticia, se ofreció por completo al Señor y esperó con fe. No hizo grandes cosas, sino que se dejó hacer. ¿Estamos nosotros disponibles y abiertos a dar la misma respuesta? Dejemos que se haga en nosotros y en nuestras hijas lo que Dios tiene pensado. No importan tanto nuestros logros ni nuestra fidelidad al Señor como la certeza de que Él siempre es fiel y no nos abandona.

Así, en la esperanza de este tiempo de Adviento, como María, confiemos y estemos alegres, porque lo que nos ha dicho el Señor se cumplirá.

DESDE LA ESPERANZA DE LOS EXCLUIDOS

(hombre, casado, trabaja en cáritas con personas sin hogar)

No es fácil confiar cuando vives una situación de dificultad. La exclusión social no consiste solo en no disponer de recursos suficientes. Se trata de un proceso de expulsión de la construcción en común de la sociedad. Se trata de una situación de violencia, de expulsión, en la que, de alguna manera, cada vez cuentas menos.

Y cuando no nos sentimos reconocidos como personas por quienes nos rodean, es difícil confiar, y nos introducimos en un proceso de aislamiento, de deterioro personal, de falta de ilusión, expectativas…

Dios se vuelca hacia nosotros, se hace presente en María, y también en Isabel, donde parece imposible que pueda surgir la vida. Y María confía plenamente en Él, a pesar de la locura que puede parecer.

Son muchas las personas en nuestra sociedad que viven procesos de exclusión social, que van viendo como sus vidas cada vez importan menos a quienes participamos, con mayor o menor fortuna, en la construcción de la vida social. Y así es difícil confiar, así es difícil sentirse protagonistas de la propia vida.

Quizás hoy, responder como María, es romper la lógica de la exclusión, es construir una sociedad en que las personas que tenemos alrededor realmente cuenten para cada uno de nosotros. Son muchas las cosas que podemos hacer para luchar contra la exclusión social, a nivel político, económico, etc., pero sobre todo crear relaciones auténticas en las que las personas se sientan parte, se sientan reconocidas desde la dignidad que todos tenemos como personas, como hijos de Dios

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on diciembre 1st, 2019 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical. 

 

DESDE LA FAMILIA Y LOS NIÑOS

(matrimonio, trabajan ambos, dos hijas pequeñas, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana)

En nuestra vida cotidiana, ¿cuándo estamos en vela? Quizá la mayoría de las ‘noches en vela’ que hemos pasado han sido porque alguna de nuestras hijas lo necesitaba, normalmente por algún malestar o enfermedad.

Esto nos hace caer en la cuenta de que velar no consiste solamente en no quedarse dormido, aunque sólo eso ya sea difícil, sino que velar implica mantenernos despiertos porque tenemos un propósito, y que ese propósito no somos nosotros mismos, sino estar atentos a la presencia de Dios en nuestra vida y estar preparados para responderle

Con nuestras hijas no sólo pasamos alguna noche en vela, sino que estamos en un ‘desvelo’ permanente buscando su bien. Cubriendo sus necesidades humanas fundamentales, pero también estimulando que vayan descubriendo esa presencia de Dios en sus vidas. Aún son pequeñas para entender estás cosas si se las explicamos, pero sabemos que aprenden con el ejemplo, y que es nuestra misión esforzarnos para intentar parecernos a Jesús, que nos recuerda que el encuentro con el prójimo es un ‘lugar’ privilegiado para estar en Su presencia.

Estaremos en vela por nuestras hijas, pero también queremos estar en vela como familia por las personas que sufran injusticia y por aquellas que necesiten un mensaje de esperanza o palabras de consuelo.»

DESDE LA ESPERANZA

(matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana)

No es que tengamos buenas noticias últimamente, ante el clima de colapso de la economía, bombardeos por parte de un país a otro, amenazas de unos pueblos a otros pueblos, enfermedades contagiosas que se propagan con mucha más violencia en situación de pobreza extrema…. En fin y a partir de ahora, vivimos un tiempo litúrgico que se llena de ESPERA. Y ¿acaso no es eso lo que nos queda? Cuando alguien lo tiene todo, no tiene que mirar más allá, porque a su alrededor ya tiene cuanto necesita para ser feliz. Pero a quien le falta de todo, no puede más que esperar a que el día que viene, va a ser mejor que el que acaba de morir, pero es mejor, porque más allá, llega Dios. Cuando nuestra mirada, nuestro corazón, nuestra espera, nuestra ilusión, nuestros sueños, nuestro futuro, descansa en el Señor, su Amor de niño confiado, de padre amoroso, de madre desvivida, de amigo que se dio hasta la muerte, ese Amor, nos llena, nos sacia. Frente a las dificultades de la vida, frente a las noticias de muerte, la Vida aparece.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on noviembre 24th, 2019 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

 

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

Ante el Octubre Misionero Extraordinario convocado por el Papa Francisco, dedicamos este tiempo ordinario a esta perspectiva.

DESDE LA MISIÓN

(mujer, soltera, jubilada, colaboradora voluntaria en misiones populares)

.».que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido».

El momento de la Cruz, donde Cristo es vejado, humillado, torturado, burlado… es tan incomprensible, que parece que el que se equivoca es Él, que se ha presentado como Rey y como Mesías…y ahora va a morir como un vulgar ladrón.

La humillación del Calvario representa el fracaso de Dios, los mismos amigos de Jesús le han abandonado…La divinidad, no aparece y está tan desfigurada, y despojada de su brillo que cualquiera lo insulta o lo escupe…y piden que «baje de la cruz y se salve a sí mismo»…para burlarse, reírse…

Pero Él está haciendo la voluntad del Padre, lo que Él ha querido, y esa es la verdadera, la auténtica realeza de Cristo…y es que, en ese momento en el que su Oración unida al Espíritu, es de intercesión al Padre por sus verdugos…es de una grandeza y de una generosidad que solo puede hacerla el Hijo de Dios…y hace que el ladrón que está a su derecha tenga una fe ciega en Él y le implora»que se acuerde de él cuando llegue a su reino»…

Y Jesús , en un momento sublime, bellísimo, olvidándose de sus padecimientos…va a acoger y compartir su Reino con un ladrón arrepentido al que promete …» hoy estarás conmigo en el paraíso».

Al Calvario, sólo podemos amarlo y adorarlo, porque en él se hizo la Salvación y la Redención de todo el mundo…La Humildad de Cristo,  en ese gran momento de ir al Padre, al que encomienda su Espíritu, es comparable al Misterio de la Eucaristía, centro de su Reino de Verdad, de Justicia, de Amor, de Paz…

Y es el mismo Sacrificio, en el que se ofrece como Víctima, en la Humildad de un Sacramento abierto al Amor, para que todos, los buenos y los malos «ladrones» estemos con Él en su Reino.

DESDE LA MISIÓN

(mujer, soltera, profesional, misionera laica en país desfavorecido)

Jesús, acuérdate de mi…

Este texto me ha removido mucho por dentro. Me cuesta tanta humillación e injusticia hacia Jesús y que sigo viendo y sintiendo en tantas realidades y personas. A la vez, me veía reflejada en la tentación que he tenido tantas veces de exigir pruebas a Dios.

Realmente los valores del Evangelio no van nada acordes a lo que nos ofrece el mundo. Jesús nos deja claro que por encima del orgullo y la prepotencia está la humildad, que por encima del rencor y la venganza está el perdón, que por encima de la duda está la fe y la confianza en el Padre, aún cuando nos parezca que éste nos ha abandonado.

Así mismo, el actuar de Jesús a lo largo de su vida, llegando a este final de aparente fracaso, es un estar siempre al lado de los más débiles, de los descartados… el ser fiel a ellos/as pero, sobre todo, a la voluntad del Padre.

Por otra parte me llama la atención la contraposición de los personajes: unos le exigen pruebas de que es el Hijo de Dios y se burlaban de Él y otro que lo reconoce enseguida, confiesa su debilidad y se pone en sus manos.

Al meditar este texto¡ me siento tan lejos de vivir plenamente los valores de su Reino! Sólo su gracia, el reconocer mi pequeñez y debilidad, el dejarme en sus manos como lo hizo el malhechor, me podrá acercar un poco a ellos.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on noviembre 17th, 2019 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

 

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA MISIÓN

(mujer, soltera, jubilada, colaboradora voluntaria en misiones populares)

«Así tendréis ocasión de dar testimonio «

Al meditar en este texto de la Palabra, compruebo el parecido que tienen la época en las que Jesús las pronunció y las características del mundo en las que vivo hoy en la actualidad…

Frase por frase, la coincidencia de ese mundo y éste otro, es de un paralelismo tan real, que al leerlas y meditarlas, para saber que me está diciendo con ellas el Señor, aquí y ahora, hace que busque en mi interior una respuesta a esos avisos, a esas enseñanzas, para no equivocarme y tener cuidado.

Veo con claridad, que el tiempo siempre es el tiempo de Dios, y que no tengo que confundir, como hicieron los judíos, el amor a Jesús, templo vivo del Padre, con una obra maravillosa, pero perecedera, que era el orgullo de Israel…Su templo.. Que hasta el mismo Señor lloró por él, sabiendo que sería destruido algunos años después.

Tu Palabra, en el ambiente que me rodea, centra toda mi existencia y sobretodo la misión y compromiso de vida, como persona que quiere seguirte y estar muy atenta a tus señales, porque tengo muy claro que me pides que de testimonio de  Ti Señor, en todo momento, en cualquier circunstancia …sean buenas o sean malas.

Seguirte no es fácil, ser testigo del Amor que nos has revelado y vivirlo en plenitud en ambientes tan descreídos…y a veces muy hostiles a lo que Tú eres, Hijo de Dios, me hace depender de Ti, de tu ayuda, que aunque sé que no me va a faltar, pido esa Sabiduría, la Tuya no la mía, para perseverar y dar «testimonio» de mi misión como creyente comprometida, y sé que en todas las dificultades que se presenten o los problemas que surjan, debo estar tranquila y confiada, pues Tú has dicho «que ni un cabello de nuestra cabeza se perderá » y con fe y con «paciencia» salvaremos la vida y el alma. «Estar viva  en Él», nos dice el Evangelio; y ello hace que mi confianza en su amor llene cada momento de mi existencia y me hace creer firmemente en mi propia resurrección en cuerpo y en espíritu, y en un encuentro personal y definitivo en plenitud con Dios para siempre, por toda la eternidad …Creo en su Palabra.

DESDE LA MISIÓN

(mujer, soltera, profesional, misionera laica en país desfavorecido)

No tengáis pánico.

Al meditar este texto, enseguida se me ha venido a la mente todos los conflictos bélicos, sociales… e incluso los desastres naturales que día a día vemos u oímos en las noticias. Y Jesús nos dice, no tengáis pánico. Pero siento que esto no quiere decir que nos quedemos indiferentes, paralizados…

Casi todo lo que ocurre es consecuencia de nuestro modo de actuar, relacionarnos. A pesar de que hoy en día viajamos más, tenemos acceso a mucha y variada información… lo cual nos debería hacer más abiertos al otro, al diferente, ser más críticos…, cada vez nos volvemos más radicales, más cerrados en nuestras ideas, creencias.

Y con ello, no estamos valorando la Creación que Dios nos ha regalado. Lo bello es la diversidad, ella da color y nos complementa.

Jesús nos habla, nos llama a ser diferentes, a ser testigos suyos, a ser testimonio de los valores del Reino: misericordia, comprensión, diálogo, solidaridad, acogida, responsabilidad., gratitud…

Siento que tengo que empezar por lo más cercano, con mi familia, amistades, conocidos… escucharles, comprenderles, acogerles, agradecerles. No cerrarme en lo mío, sino abrirme a los demás, con sus diferencias, para ir colaborando en el proyecto de Dios.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on noviembre 10th, 2019 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

 

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

Ante el Octubre Misionero Extraordinario convocado por el Papa Francisco, dedicamos este tiempo ordinario a esta perspectiva.

 

 

DESDE LA MISIÓN

(mujer, soltera, jubilada, colaboradora voluntaria en misiones populares)

..»porque para Dios todos están vivos» .

Esta frase del Evangelio de este domingo, es la respuesta más clara, fuerte y  contundente, que da Jesús a la pregunta trampa de los saduceos materialistas. Me he fijado en ella pues está llena, aún dentro del misterio de Dios, de una sencillez que todos podemos entender y que está a nuestro alcance y me ha hecho ver y sentir una gratitud a la Palabra que me llena de inmensa alegría saber, con toda seguridad, que estoy «viva» para Él y que siempre lo estaré.

Estoy en su misterio, en su plenitud, pues ya formo parte de su eternidad y me  siento hija y heredera de lo que Jesús me ha prometido porque creo en Él… ¿Qué ha prometido Jesús  a los que le aman, a los que creen en Él?. «la corona de la vida», que Dios ha prometido a los que de verdad Le aman…Son palabras del Apóstol Santiago, que las escribió poco antes de su martirio. Él creyó en ellas.

«Estar viva  en Él», nos dice el Evangelio; y ello hace que mi confianza en su amor llene cada momento de mi existencia y me hace creer firmemente en mi propia resurrección en cuerpo y en espíritu, y en un encuentro personal y definitivo en en plenitud con Dios para siempre, por toda la eternidad …Creo en su Palabra.

DESDE LA MISIÓN

(mujer, soltera, profesional, misionera laica en país desfavorecido)

La resurrección, un gran misterio de nuestra fe pero a la vez motivo de esperanza porque la resurrección es Vida, vida plena en Dios.

En muchos lugares de Latinoamérica cuando se refieren a Dios, siempre dicen el Dios de la Vida. Ese Dios que no vive distante, alejado en las alturas sino inmerso en el día a día de nuestras vidas, de nuestras alegrías y dificultades, de nuestros avances y retrocesos. Somos nosotros, y no Él, los que nos alejamos o los que impedimos que esté en nuestras vidas.

Un Dios que quiere la vida plena para todos y todas. La vida nace del amor, por tanto debemos comenzar aquí y ahora a vivir plenamente, y eso solo es posible en el encuentro con Él, dejándole actuar, reconociendo nuestra pequeñez, fragilidad, debilidad…

Que el Dios de la Vida nos de la gracia de ser instrumentos suyos para transformar tantas situaciones de “muerte” en Vida.

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