PRIMER PASO: LECTIO

Posted on Junio 18th, 2017 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según san Juan 6,51-58

Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.” Disputaban los judíos entre sí: “¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?” Entonces Jesús les dijo: “Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo; no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.”

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on Junio 10th, 2017 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según san Juan 3,16-18

Dios mandó a su Hijo para que el mundo se salve por él

Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.

NOTAS BÍBLICAS
(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

esús está respondiendo a Nicodemo, que no ve cómo puede uno nacer de nuevo siendo viejo.
En este trozo de su contestación, Jesús se presenta como el Mesías/Ungido/Enviado del Padre.
Su misión es salvar la humanidad, que aquí es llamada “mundo”, pero no con el significado negativo que tiene en otros lugares de este evangelio. Para ser salvado es imprescindible creer en Él, “creer” no es sólo ni principalmente admitir unas verdades reveladas, sino que en este evangelio significa estar de parte de Jesús.
El Enviado no condena a nadie, sino que el que decide no ponerse de parte de Jesús se condena a sí mismo, al no aceptar el regalo del Padre.
Jesús se presenta como un don del Padre a la humanidad, regalo debido al amor que tiene al “mundo”. Esta entrega de su propio Hijo recuerda a la que hizo Abrahan de su hijo único.

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on Junio 3rd, 2017 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según san Juan 20,19-23

Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. Recibid el Espíritu Santo

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en su casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: “Paz a vosotros.” Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: “Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envió yo.” Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.”.


NOTAS BÍBLICAS
(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

La comunidad de discípulos de Jerusalén se encuentra reunida en el día que en que resucitó Jesús.
Han cerrado las por el entorno hostil, que les provoca miedo.
Jesús se presenta en medio de y les comunica su paz, por dos veces.
El resucitado es el mismo que fue crucificado (no es un fantasma), lo confirma el hecho de que les muestra sus manos y el costado, con las cicatrices de la crucifixión. Pero a la vez tiene una apariencia distinta, pues los discípulos no le reconocen inmediatamente, como ocurre en otras manifestaciones suyas.
Quienes reconocen su presencia, se llenan de alegría.
A la vez que les comunica la paz, Jesús hace el envío misionero, para lo cual les comunica el Espíritu Santo (en el mismo día en que resucitó, no 50 días después) y les hace mediadores (a todos los discípulos, no sólo a los apóstoles) del perdón de Dios.
El gesto de comunicación del Espíritu es la “exhalación de su aliento sobre ellos”. Imita a Dios cuando sopla su aliento sobre el barro para crear al ser humano: Jesús está creando al nuevo ser humano, está realizando una nueva creación.

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on Mayo 29th, 2017 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según san Mateo 28,16-20

Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, paro algunos vacilaban. Acercándose a ellos, Jesús les dijo: “Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.”


NOTAS BÍBLICAS
(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

Esta lectura corresponde a la fiesta de la Ascensión del Señor, que en determinados lugares se celebra el jueves anterior. Sólo el evangelista Lucas narra la ascensión del Señor, en el ciclo C; el evangelista del ciclo A es Mateo.
Este trozo es el final del Evangelio, las últimas palabras de Jesús resucitado. Tiene lugar en Galilea, que al principio del Evangelio fue calificada como tierra de gentiles y Jesús una luz para ella; ahora se confirma. Lejos de Jerusalén donde las autoridades judías y romanas se confabularon contra Jesús (en el texto inmediatamente anterior, se ponen de acuerdo para contar que el cadáver de Jesús fue robado por sus discípulos del sepulcro). Concretamente en un monte -como cuando inició su enseñanaza- , el monte “que Jesús les había indicado”. No hay constancia de esa indicación de Jesús; también puede traducir por “al monte donde Jesús dio sus indicaciones/enseñanzas”.
Jesús se “aparece” resucitado a sus discípulos. Ésto le postran, en señal de adoración, gesto propio para con Dios, reconociendo a Jesús como tal. “Pero algunos vacilaban”, no sabemos en qué consiste sus dudas.
El resucitado ha sido investido de autoridad por Dios, el que había rechazado de manos de Satanás. En esta calidad, asegura su presencia con sus discípulos hasta el final de los tiempos/del mundo (no habla del final de la tierra)
Mientras, ordena a sus discípulos que realicen el proceso completo de evangelización de la Iglesia: anuncia el el Evangelio (“id y haced discípulos”), incorporar a la Comunidad eclesial (“bautizándolos”) y catequizar (“enseñándoles”).
Que el bautismo se haga en nombre de la Trinidad (en Hecho vemos que al principio se hacía en nombre de Jesús), indica el retoque de un redactor posterior del evangelio.

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on Mayo 20th, 2017 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 15-21

Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque vive con vosotros y está con vosotros. No os dejaré huérfanos, volveré. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy con mi Padre, y vosotros conmigo y yo con vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él.”


NOTAS BÍBLICAS
(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

Nos saltamos los versículos 13 y 14 respecto al domingo anterior. Llegamos justo hasta donde le interrumpe Judas no-Iscariote.
La liturgia escoge este texto para este domingo del final de la Pascua por dos razones:
– Porque Jesús habla de su “marcha”, con lo que se prepara la fiesta de la Ascensión.
– Porque habla del Espíritu que el Padre va a enviar, con lo que se prepara la fiesta de Pentecostés.
El lenguaje usado por el evangelista tiene su dificultad y se presta a malas interpretaciones.
El texto empieza y acaba con la misma afirmación: amar a Jesús conlleva guardar sus mandamientos.
Así como Dios en el Antiguo Testamento estableció a su pueblo elegido la guarda de unos mandamientos, así Jesús lo hace con su comunidad de discípulos, equiparándose así a Dios.
Y a la vez, toma distancia de esa Ley de Moisés, porque él pone sus propios mandamientos.
El centro del texto nos habla de la permanencia de Jesús entre sus discípulos: no los deja huérfanos. Ésta se hace realidad con la venida de su Espíritu, que es para sus discípulos un “paráclito”, un defensor, un abogado, un valedor.

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on Mayo 14th, 2017 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según san Juan 14,1-12

Yo soy el camino, y la verdad, y la vida

En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino.” Tomás le dice: “Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?” Jesús le responde: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto.” Felipe le dice: “Señor, muéstranos al Padre y nos basta.” Jesús le replica: “Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre.”


NOTAS BÍBLICAS
(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

Es un trozo de un largo discurso de Jesús que termina para dirigirse al huerto de los Olivos (capítulo 18)
El contexto es la última cena, donde ha hecho el gesto de lavar los pies a sus discípulos. Tan pronto como Judas abandona la sala para entregarlo, Jesús empieza a hablar.
Durante su intervención, le interrumpen Pedro, al que predice su triple negación, Felipe y Tomás, con preguntas que entran dentro del texto seleccionado por la liturgia, y Judas no-Iscariote, en el versículo 22.
Tomando pie de sus preguntas, como una catequesis, Jesús les responde tratando de fortalecer la fe y el ánimo de sus discípulos, no sólo de sus apóstoles, sino también de los lectores originarios del evangelio de Juan.
Habla de su partida hacia el Padre, asegurándoles que luego sus discípulos se unirán a él. Usa las imágenes de un hogar con muchas habitaciones, donde vive el Padre.
Habla de la relación con su Padre, que es de total identificación, de modo que en Él se muestra la verdad del Padre, por lo que los discípulos llegarán al Padre sólo a través de Jesús, que ha mostrado qué camino seguir.

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on Mayo 7th, 2017 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según san Juan 10, 1-10

Yo soy la puerta de las ovejas

En aquel tiempo, dijo Jesús “Os aseguro que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el guarda, y las ovejas atienden a sus voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.” Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús: “Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.”


NOTAS BÍBLICAS
(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

Nuestro texto empieza en mitad de una intervención de Jesús. Está hablando a unas autoridades judías que han expulsado al ciego que curó (capítulo 9), entre los que destacan los fariseos (9,40).
Jesús, después de decirles que permanecen en su pecado (9,41), les llama ladrones, que roban, matan y hacen estragos en el pueblo.
En cambio él da vida al pueblo, lo salva y le proporciona alimento (pastos), porque es su pastor. En parte del texto se identifica no con el pastor, sino con la puerta del redil, con el mismo fin.
Los profetas (Jeremías 23, Ezequiel 34…) usaban la imagen del pastor para referirse a la acción del rey con el pueblo. Los profetas acusan al rey de haber llevado al pueblo a la ruina, y anuncia que Dios mismo va a ser el pastor (el rey) del pueblo, y que va a enviar un nuevo pastor (rey). Jesús se proclama aquí ese enviado, ese mesías o cristo.
Esta escena conecta de Jesús-pastor conecta con su acción en el templo (capítulo 2) donde desmonta el negocio con los animales que iban a ser sacrificados. También con el último capítulo, donde manda a Pedro que apaciente sus ovejas.
Cuando termina de hablar, las autoridades judías se dividen: unos piensan que lo que dicen es propio de un endemoniado, otros dicen que no podría curar a un ciego de nacimiento si fuese así. (10, 19-21)

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on Abril 30th, 2017 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según san Lucas 24,13-35

Lo reconocieron al partir el pan

Dos discípulos de Jesús iban andando aquel mismo día, el primero de la semana, a una aldea llamada Emaús, distante unas dos leguas de Jerusalén; iban comentando todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo. Él les dijo: “¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?” Ellos se detuvieron preocupados. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le replico: “¿Eres tú el único forastero en Jerusalén, que no sabes lo que ha pasado allí estos días?” Él les pregunto: “¿Qué?” Ellos le contestaron: “Lo de Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él fuera el futuro liberador de Israel. Y ya ves: hace dos días que sucedió esto. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado: pues fueron muy de mañana al sepulcro, no encontraron su cuerpo, e incluso vinieron diciendo que habían visto una aparición de ángeles, que les habían dicho que estaba vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron.”
Entonces Jesús les dijo: “¡Qué necios y torpes sois para creer lo que anunciaron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto para entrar en su gloria?” Y, comenzando por Moisés y siguiendo por los profetas, les explicó lo que se refería a él en toda la Escritura.
Ya cerca de la aldea donde iban, él hizo ademán de seguir adelante; pero ellos le apremiaron, diciendo: “Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída.” Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció. Ellos comentaron: “¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?” Y, levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo: “Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón.” Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.


NOTAS BÍBLICAS
(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

Este pasaje es exclusivo de San Lucas.
No hay certeza sobre la identidad de la aldea Emaús que refiere (a “dos leguas”, o sea, unos once kms) , y no se tienen otras noticias sobre el tal discípulo Cleofás.
Los dos discípulos abandona tristes (mejor que el “preocupados” de la traducción litúrgica) la ciudad de Jerusalén, donde se encuentran “los once apóstoles y todos los demás” (vv. 9 y 33)), el mismo día de la resurrección, de la que han oído hablar a las mujeres pero no dan crédito.
El Resucitado no es reconocido por sus dos discípulos; más tarde la comunidad de Jerusalén lo tomará por un fantasma. Según el texto “sus ojos eran incapaces de reconocerlo”.
El Resucitado les da una catequesis con la Palabra, nuestro Antiguo Testamento, que produce en ellos un arder en el corazón (32).
La escena de pedirle al desconocido que se quede con ello y compartir con él la comida, recuerda la escena de Abraham y Sara en Manbré con los tres desconocidos a los que ofrece de comer, en el Génesis.
Las acciones de Jesús con el pan se corresponde con las de la última cena, así como las de la multiplicación de los panes (capítulo 9).
Luego se nos informa, aunque no se narra, que también se apareció a Pedro, al que llaman por su nombre de Simón (4, 38)..

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on Abril 23rd, 2017 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 19-31

A los ocho días llegó Jesús

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: “Paz a vosotros.” Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: “Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.” Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.”
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: “Hemos visto al Señor.” Pero él les contestó: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.”
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomas con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: “Paz a vosotros.” Luego dijo a Tomás: “Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.” Contestó Tomás: “¡Señor mío y Dios mío!” Jesús le dijo: “¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.”
Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Éstos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.


NOTAS BÍBLICAS
(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

Dos episodios, separados por una semana (el segundo correspondería temporalmente a este domingo), donde Jesús se presenta en medio de la comunidad de discípulos de Jerusalén comunicándole su paz, reunida en el día que pasaría a llamarse domingo (“día del Señor”), cerradas las puertas por el entorno hostil (que en la primera ocación les producía miedo, no así tras la primera presentación del Resucitado en medio de ellos).
La primera vez incluye el envío misionero, para lo cual les comunica el Espíritu Santo (en el mismo día en que resucitó, no 50 días después) y les hace mediadores (a todos los discípulos, no sólo a los apóstoles) del perdón de Dios.
La segunda ocasión proclama una nueva bienaventuranza, dirigida a los lectores del Evangelio: “Dichosos los que crean sin haber visto”, los que crean por el testimonio de la comunidad, y no como hace Tomás. Para eso fue escrito el evangelio, como dice el versículo final: “se han escrito para que creáis”.
El resucitado es el mismo que fue crucificado (no es un fantasma), como se indica al mostras sus manos y el costado, lo que provoca alegría en quienes le reconocen.

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on Abril 16th, 2017 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 1-9

Él había de resucitar de entre los muertos

El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo a quien quería Jesús, y le dijo: “Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.”
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro. Vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no había entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.


NOTAS BÍBLICAS
(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

Sección final del evangelio de Juan.
Describe la visita de tres discípulos al sepulcro de Jesús, donde esperan encontrar su cadáver. Magadalena lo ve desde fuera, el discípulo amado desde la entrada y Pedro dentro. Progresivamente se van encontrando con signos que interpretan como un robo del cadáver (“se han llevado del sepulcro al Señor”): Magadalena ve la piedra corrida, Juan además el lienzo -la sábana santa- sobre la tumba, Pedro aún el sudario doblado aparte. Sólo cuando el discípulo amado entra y contempla todo cree en la resurrección de Jesús.
En la escena siguiente Magdalena muestra que sigue sin dar crédito a ello. El lector es invitado a seguir el camino de fe del amigo de Jesús.

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