PRIMER PASO: LECTIO

Posted on enero 23rd, 2021 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según Marcos 1, 14-20

Convertíos y creed en el Evangelio

Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: «Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio.» Pasando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que eran pescadores y estaban echando el copo en el lago. Jesús les dijo: «Venid conmigo y os haré pescadores de hombres.» Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. Los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon con él.

NOTAS BÍBLICAS

(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

La liturgia nos presenta un texto compuesto por dos trozos diferentes:

– Los dos primeros versículos concluyen la introducción del Evangelio dando salida de escena a Juan Bautista con el fin de su actividad y entrada a Jesús, que comienza la suya. Marcos condensa la predicación de Jesús en una frase sintética compuesta de dos partes, cada una de ellas con dos afirmaciones concadenadas: «tiempo oportuno» – llegada del «Reinado», por un lado, y «cambio de mentalidad» – aceptación de la «Buena Noticia», por otro. Cada uno de los cuatro conceptos encierra un gran significado, que Marcos irá desplegando en su evangelio. Nos quedamos con que el comienzo de la actividad de Jesús implica el comienzo del Reinado de Dios, lo cual es la Buena Noticia (o «Ev-Angelio») que se realiza en el momento adecuado. Al encontrarnos con este tiempo oportuno, el lector ha de dar una respuesta con una mentalidad nueva, aceptando ese Ev-Angelio.

– Los demás versículos inician la primera parte del evangelio de Marcos. Jesús suma a su actividad a otros agentes (a otros «pescadores de hombres», una metáfora poco habitual pero conocida en el Antiguo Testamento). Marcos narra de forma paralela dos llamadas a dos parejas de hermanos para que le sigan. El seguimiento les supone dejar la empresa paterna.

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on enero 17th, 2021 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según Juan 1, 35-42

Vieron dónde vivía y se quedaron con él

En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: «Éste es el Cordero de Dios.» Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: «¿Qué buscáis?» Ellos le contestaron: «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?» Él les dijo: «Venid y lo veréis.» Entonces fueron, y vivieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo).» Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro).»

NOTAS BÍBLICAS

(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

Un texto rico en la simbología que Juan usa a lo largo de su evangelio. Marca la transición de Juan Bautista a Jesús.

Sigue la dinámica joánica del testimonio: se habla de lo que se ha visto u oído personalmente. Así, el Bautista habla de Jesús sobre el cual, en el versículo anterior, ya había dicho: «Yo lo he visto y doy testimonio de que él es el Hijo de Dios». Al «oír» su testimonio, dos discípulos suyos siguen a Jesús, y después de «ver» dónde vivía, uno de ellos da testimonio sobre Jesús a su hermano, el cual, al «oir» va al encuentro de Jesús.

El testimonio que se da sobre Jesús es que él es «El Cordero de Dios» y el «Mesías» o «Ungido».

Ya antes el Bautista había llamado a Jesús «Cordero de Dios» (en el v. 29), que hace referencia al cordero que se sacrificaba para la celebración de la Pascua que liberó al pueblo de la opresión de Egipto. Así, Jesús es presentado como aquel con cuyo sacrificio el pueblo va a ser liberado «del pecado del mundo» (v. 29). Siendo así, es el «Mesías» anunciado por los profetas para la liberación del pueblo.

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on enero 10th, 2021 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

 

Lectura del santo evangelio según Marcos 1, 7-11

Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto.

En aquel tiempo, proclamaba Juan: «Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.» Por entonces llegó Jesús desde Nazaret de Galilea a que Juan lo bautizara en el Jordán. Apenas salió del agua, vio rasgarse el cielo y al Espíritu bajar hacia él como una paloma. Se oyó una voz del cielo: «Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto.»

 

NOTAS BÍBLICAS

(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

Se comienza súbitamente con unas declaraciones de Juan Bautista, que forman parte de una presentación de este personaje que comienza tres versículos antes. El conjunto ya fue proclamado el pasado domingo 2º de Adviento, cuyas notas bíblicas pueden leerse aquí.

Para la fiesta de hoy, del Bautismo del Señor [en algunos lugares, sin embargo, hoy se celebra la Epifanía, con sus lecturas propias], nos interesa fijarnos en la diferencia que hace entre el bautismo de Juan, de agua, y el de Jesús, de Espíritu Santo.

El evangelista apenas se detiene en el relato del Bautismo de Señor. Nos cuenta que llegó Jesús y que Juan lo bautizó, para decir seguidamente: «Apenas salió del agua…» [El griego dice «subió del agua», movimiento en consonancia con el del Espíritu que «bajaba sobre Él»]. El hecho de «subir» del agua por parte de Jesús tiene reminiscencia de la piscina bautismal de los cristianos, a la que se descendía por unos escalones y de la que subía por otros. Tanto en tal bautismo como en el de Jesús, en el que supone que antes «bajó» al agua, tiene el significado de entregarse a la muerte. «Subir» tiene el significado de «nacer» de las aguas a una vida nueva, que queda confirmada por el descenso del Espíritu sobre Jesús. Es un bautismo distinto al de conversión de Juan, corroborado por el hecho de que Jesús no confiesa sus pecados como los demás (ver v. 5b)

La recepción del Espíritu va acompañada de una voz del cielo que lo proclama hijo, o sea, se afirma que el hombre Jesús es Hijo de Dios. Así como la visión del cielo y la bajada del Espíritu es algo que experimenta Jesús personalmente (y el lector), no se aclara quién o quiénes oyen la voz. El Hijo es proclamado Amado y Predilecto, lo cual se muestra por el don del Espíritu.

Estamos ante una manifestación de la Santísima Trinidad: el Espíritu en forma de paloma, el Hijo de Dios encarnado en Jesús, y el Padre a través de su voz.

 

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on enero 3rd, 2021 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según San Juan 1, 1-18

La palabra se hizo carne y acampó entre nosotros.

En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio junto a Dios. Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibió. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz. El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo. En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció. Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron. Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre. Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne, ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios. Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo». Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad nos ha llegado por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.

NOTAS BÍBLICAS

(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

Este complejo texto sintetiza el evangelio de Juan.

Dibuja la existencia del Hijo de Dios desde antes de la Creación hasta su presencia en la comunidad a la que escribe su evangelio.

En la celebración de Navidad nos interesa particularmente los versículos centrales, del 11 al 14a, que aluden a su Encarnación: «Vino a su casa», «la Palabra se hizo hombre». El verso 17 nos da el nombre de ese «hombre»: Jesús.

Se resalta el efecto de acoger a esta «Palabra encarnada»: quien acepta a Jesús como Hijo de Dios nace de Dios y se hace «hijo de Dios»

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on diciembre 20th, 2020 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según San Lucas 1,26-38

Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo.

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le podrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.» Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?»

El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.» María contestó: «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y la dejó el ángel.

NOTAS BÍBLICAS

(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

Esta segunda narración del evangelio de Lucas es un texto complejo. Nos centramos en su relación con el final del Adviento: el anuncio del nacimiento del Mesías.

El ángel Gabriel, conocido por el libro de Daniel, anunció a Zacarías, en el relato anterior, el nacimiento de Juan Bautista. Ahora se dirige a María, una mujer prometida, a quien afirma dos veces que goza de la gracia/favor de Dios, a la que anuncia la concepción y nacimiento de un niño que llamará Jesús. Ella se muestra disponible a la acción de Dios.

En medio del anuncio y de la respuesta, se encuentra una larga intervención de Gabriel, interrumpida por una pregunta de María. En la primera parte, Gabriel explica quién es el que va a nacer (vv 32-33), en la segunda parte explica cómo va a ser concebido (v. 35). La presentación de quién es Jesús se basa en la profecía de Natán (2 Samuel 7, 12-16) como cumplimiento de la misma. La presentación de la concepción refiere una acción del Espíritu explicada con palabras del Éxodo (cf. 13, 22).

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on diciembre 13th, 2020 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según Juan 1, 6-8.19-28

En medio de vosotros hay uno que no conocéis.

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz.

Y éste fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan, a que le preguntaran: «¿Tú quién eres?» Él confesó sin reservas: «Yo no soy el Mesías.» Le preguntaron: «¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?» El dijo: «No lo soy.» «¿Eres tú el Profeta?» Respondió: «No.» Y le dijeron: «¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, ¿qué dices de ti mismo?» Él contestó: «Yo soy al voz que grita en el desierto: «Allanad el camino del Señor», como dijo el profeta Isaías.» Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: «Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?» Juan les respondió: «Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia.»

Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.»

NOTAS BÍBLICAS

(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

Nos encontramos con dos textos muy distintos del capítulo 1º de San Juan, pegados bajo la figura de Juan Bautista.

La primera parte (6 al 8) es un trozo del «prólogo» del evangelio, texto que se proclama en Navidad.

Por otro lado, los versos 19 al 28 es un trozo de la narración sobre el comienzo de vida pública de Jesús, en relación a Juan Bautista, que se prolonga hasta el verso 36.

El propósito principal de ambos textos es dejar claro que Juan no es el Mesías esperado: «El no era la luz» dice el prólogo, “Yo no soy el Mesías” dice el mismo Juan en la narración. Mientras, el mismo Jesús dice de sí «Yo soy la luz del mundo» (Jn 8,12) y que es el Mesías (4,26).

A la vez, el mensaje trata de definir la misión de Juan (¿Quién eres tú?), que es la de introducir la misión de Jesús: «dar testimonio de la luz» según la terminología del prólogo, «alguien que viene detrás de mí» según las palabras del mismo Juan Bautista.

También se remarca la distancia de dignidad que separa a uno de otro: «Hubo un hombre enviado por Dios» dice el prólogo del Bautista, mientras que en paralelo dice del Mesías «en el principio ya existía la Palabra» (1,1), es decir, un simple humano frente al eterno; «yo no soy digno de desatarle las correas de sus sandalias» dice el mismo Bautista, expresión que quiere decir que Juan no puede ocupar el puesto de Jesús (en Dt 25,9 se desata la sandalia a alguien para adquirir los derechos y obligaciones que tiene).

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on diciembre 5th, 2020 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

 

Lectura del santo evangelio según Marcos 1, 1-8

Allanad los senderos del Señor

Comienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. Está escrito en el profeta Isaías: «Yo envío mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino. Una voz grita en el desierto: «Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos.»» Juan bautizaba en el desierto; predicaba que se convirtieran y se bautizaran, para que se les perdonasen los pecados. Acudía la gente de Judea y de Jerusalén, confesaba sus pecados, y él los bautizaba en el Jordán. Juan iba vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y proclamaba: «Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.»

 

NOTAS BÍBLICAS

(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

Marcos presenta la figura de Juan, al que llama el Bautista, como un profeta, de ahí que describa su vestimenta, como la que usaba el gran profeta Elías -como el que el mismo Jesús identificará más tarde a Juan Bautista-, y su tipo de comida, que se ajusta a los alimentos puros permitidos y que se podían adquirir en los mercados (a pesar que a nosotros nos resulte extraña).

Como otros tantos de su tiempo, Juan es un líder que invita a una renovación espiritual. El incita a la enmienda en las actitudes de vida y acoger así el perdón de Dios, y lo ritualiza con una inmersión en el río Jordán, el que cruzó el pueblo para apropiarse de la tierra prometida por Dios.

Esta renovación en la fe judía la realiza en el desierto, lugar asociado por la tradición a la purificación y al encuentro con Dios, a pesar de que en este tiempo se consideraba al grandioso y bello Templo de Jerusalén como el lugar de la presencia del Señor.

Juan centra su mensaje en el anuncio de otro bautismo que se hará no en agua, sino con Espíritu Santo, y será realizado por alguien grandioso (al que no se es digno de servirle ni como esclavo que descalza a su amo) que ha de venir inmediatamente tras Juan.

Así Juan se presenta como la realización de la profecía de Isaías que se cita, aunque en realidad el texto citado es una combinación de versículos del Éxodo, de Malaquías e Isaías, una práctica normal en aquel tiempo.

 

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on noviembre 29th, 2020 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según Marcos 13, 33-37

Velad, pues no sabréis cuando vendrá el dueño de la casa.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Mirad, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento. Es igual que un hombre que se fue de viaje y dejó su casa, y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara. Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el dueño de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer; no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos. Lo que os digo a vosotros lo digo a todos: ¡Velad!»

NOTAS BÍBLICAS

(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

Comenzamos la lectura del evangelio de Marcos, propia del ciclo B de la liturgia.
Empezamos por uno de sus últimos capítulos, donde Jesús da uno de sus dos grandes discursos.
Les habla a sus apóstoles más íntimos, pero termina diciendo que este mensaje es para todos.
Su mensaje es claro, lo repite cuatro veces en cinco versículos: «Velad» (o vigilad). Es la actitud contraria a estar «durmiendo«. Esta vigilancia se ha de mantener toda la noche (el evangelista señala las cuatro vigilias en que se dividía entonces la noche).
Jesús ilustra su enseñanza con una breve parábola de alguien que marcha y deja sus tareas en manos de otros. A su vuelta, cuyo momento se desconoce, espera ver a su gente trabajando en lo encomendado. Marcos se refiere así a la venida de Jesucristo al final de los tiempos.
No se conoce el momento de su venida. Marcos habla del «momento», traducción del griego «kairós» que se refiere al tiempo oportuno para algo, distinto del «cronos», el tiempo que controlamos con el reloj.

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on noviembre 21st, 2020 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo 25,31-46

 

Se sentará en el trono de su gloria y separará a unos de otros

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria, y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.

Entonces dirá el rey a los de su derecha: «Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme.» Entonces los justos le contestarán: «Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?» Y el rey les dirá: «Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis.»

Y entonces dirá a los de su izquierda: «Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de deber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis.» Entonces también éstos contestarán: «Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?» Y él replicará: «Os aseguro que cada vez que no lo hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis conmigo.» Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.»

 

NOTAS BÍBLICAS

(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

 

Tercera parábola del capítulo 25 sobre el final de los tiempos, que hemos meditado en los tres últimos domingos. Con este domingo concluye el año litúrgico.

Nos encontramos unidas dos narraciones paralelas:

– la primera habla del «Hijo del Hombre», las naciones, el pastor, las ovejas y los cabritos. (vv 31-33)

– la segunda habla del «Rey», de su Padre, la eternidad, los justos, los malditos, los más pequeños, castigo, vida.

Son paralelas en que ambas hablan de los situados a la derecha y a la izquierda y de un juicio. (vv 34-46).

Los juzgados son «las naciones», es decir, todos los hombres. Es un juicio universal.

La sentencia favorable o contraria es dada de acuerdo con unos comportamientos de atención con los «hermanos más pequeños» del Rey (v 40 y 45). En este evangelio Jesús llama hermanos suyos a sus discípulos: «Todo el que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, ése es mi hermano» (12,50). En el mismo sentido, Mateo en su evangelio designa con la palabra «hermano» a los miembros de la comunidad cristiana (como en 7, 3-5).

La sentencia del juicio se establece, pues, en relación al «servicio» (palabra que la liturgia traduce por «asistencia» v 44) dado a los cristianos «más pequeños», esto es, a los cristianos en situación de fragilidad (hambre, sed, emigración, desnudez, enfermedad, prisión: v 35-36 y 42-43). Ya en 18, 6 advierte contra el comportamiento del que «escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí». Los que le prestan servicio son llamados «justos», es decir, personas que practican la «justicia», o sea, personas que cumplen la voluntad de Dios.

Jesús se identifica con estos cristianos vulnerables (v. 40 y 45), como ya lo hiciera anteriormente en 18, 5, como también se ha identificado con los enviados a misionar que pasan dificultad (10,40).

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on noviembre 14th, 2020 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo 25,14-30

 

Has sido fiel en lo poco, pasa al banquete de tu señor

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus empleados y los dejó encargados de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos de plata, a otro dos, a otro uno; a cada cual según su capacidad; luego se marchó. [El que recibió cinco talentos fue en seguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.]

Al cabo de mucho tiempo volvió el señor de aquellos empleados y se puso a ajustar las cuentas con ellos. Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: «Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco.» Su señor le dijo: «Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor.»

 [Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo: «Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos.» Su señor le dijo: «Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor.»

Finalmente, se acercó el que había recibido un talento y dijo: «Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces; tuve miedo y fui a esconder mi talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo.» El señor le respondió: «Eres un empleado negligente y holgazán. ¿Conque sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese empleado inútil echadlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes.»»]

 

NOTAS BÍBLICAS

(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

 

Los capítulos 24 y 25 de Mateo nos hablan del final de nuestro tiempo. En esa línea se sitúa esta parábola, así como la del domingo pasado, de las diez doncellas.

El «talento» del que habla la parábola era una moneda mediterránea de plata de muchísimo valor. La romana en tiempos de Jesús pesaba más de 32 kilos. Equivalía a unos seis mil «denarios», seis mil jornales según este evangelista. (El significado que le damos a la palabra «talento» como aptitud o inteligencia deriva de la interpretación de esta parábola).

La parábola nos remite a lo que ocurre cuando el propietario de esa riqueza vuelve «después de mucho tiempo» y «llamó a cuentas a sus servidores»; es decir, la parábola nos habla de cuando vuelva el Señor y realice el juicio final.

El dueño felicita a los servidores que han negociado con la riqueza que se les confió y que han ganado una cantidad similar. Es lo que se espera de nosotros: que seamos «buenos y fieles». La fidelidad y la bondad está en haber realizado la tarea encomendada. Frente a este comportamiento, condena al «malo y perezoso». La maldad está en no haber cumplido la voluntad del dueño y la pereza en la negligencia en el uso de la riqueza confiada.

Lógicamente, el propietario confiará más monedas al que es productivo y se la quitará al improductivo, como sentencia el final de la parábola.

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