TERCER PASO: ORATIO

Posted on enero 15th, 2022 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, 3 hijas, pertenece a movimiento cristiano)

Señor Jesús, estamos a muchas cosas:

parecemos pulpos estresados 

en los que la religiosidad es algo más dentro de sus atareadas vidas.

Vivimos no sólo fragmentados, 

sino que muchas veces, despedazados:

cabeza, corazón y manos

tienden a ir a su aire…

sentimos que nos están robando la atención,

la sensibilidad,

lo esencial de seres humanos. 

Pero parecería que nos hemos acostumbrado

a que nos pase lo que nos pasa…

Parecería que nos hemos acostumbrado a aceptar 

que vivir es estar casi a la carrera todo el día…

pendientes de reclamos externos,

de los partes meteorológicos,

de las pantallas multitareas de nuestros artefactos tecnológicos…

Parecería que nos hemos acostumbrado a que vivir

sea ir tirando,

sea poner parches,

autojustificándonos,

sea aceptando que nuestros supuestos límites

nos definen y nos marcan límites inexpugnables.

Señor Jesús, parece que nos hemos acostumbrado 

a que la Iglesia es una especie de refugio mágico,

fuera de los dinamismos de la humana humanidad,

donde por, mecanismos nada claros,

hemos tenido la suerte de cobijarnos,

recubiertos de ritos,

de doctrinas,

de lustrosas jerarquías

de lustrosos pectorales

en lustrosas fotos.

Señor Jesús, nos hemos acostumbrado a vivir

soportando la realidad,

soportando nuestra realidad

en una especie de zona de zona de inconfort soportable. 

Señor Jesús: nos falta el vino,

nos falta el Espíritu,

nos faltas Tú,

tu vertebración,

tu cimentación,

tu tronco donde injertarnos…

la savia de tu audacia.

Señor Jesús, 

a veces tenemos atisbos tuyos

en los destellos de verdad,

de bien,

de belleza,

de justicia que los mejores de la humanidad

siembran, palpitantes,

en su cuidar y fomentar

la humana humanidad sufriente que compartimos…

destellos en la vida de la Iglesia,

destellos en los sacramentos,

destellos en la lectura sosegada de la Palabra.

Señor Jesús,

estamos a muchas cosas…

y nos olvidamos de repartir vida,

de repartirnos para que todos tengan vida,

de alimentar y cooperar con todos los hombres y mujeres de buena voluntad

en que todos tengan vida y vida en abundancia. 

Nos olvidamos que nuestro camino es un camino de pasión,

de olvido de sí, 

de mirada constante de misericordia. 

Tantas veces nos sentimos verdaderos maestros en esquivar compromisos…

pero sabemos muy bien

que la ley del amor implica

confiar sin reservas,

ir más allá de los criterios razonables de supervivencia,

confiar en que todo al final,

acabará bien, muy bien, inconmensurablemente bien.

Sabemos muy bien que sin riesgo no hay amor,

ni oración,

ni Reino de Dios.

Ni posible fiesta de la vida

sin la audacia 

de afrontar nuestra necesaria purificación

de todo lo que no ayuda a centrarnos en lo que realmente importa,

tu presencia,

tu reino,

tu justicia,

tu santidad.

Señor Jesús,

estamos aún poco arraigados en ti.

Señor Jesús,

somos aún poco audaces 

en ti,

por ti,

para ti.

Señor Jesús.

Reconstrúyenos.

Libéranos.

Impúlsanos.

Oriéntanos.

Aliméntanos.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on enero 9th, 2022 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, pertenece a movimiento cristiano)

Señor Jesús, que nos indicas el camino de la santidad definitiva,

te pusiste en fila, en la fila de la humanidad,

con sus ropas,

con su olor,

con sus miradas, a veces, sonámbulas.

Estabas con la gente, metido entre los que necesitan salvación.

¡Y el Padre te validó como el Salvador del Mundo!

¡Señor Jesús estás con nosotros:

somos gente, necesitamos salvación…

valídanos como instrumentos de tu Reino,

como sembradores de esperanza,

como personas que irradian la amable seguridad

de sentirse amados incondicionalmente,

de sentirse envidados para la alegría de la salvación,

de sentirse hijos e hijas de Dios y hermanos de la humanidad!

Señor Jesús, somos de los que desean una vida mejor.

Nos reconocemos necesitados.

No somos de la élite intelectual o religiosa

que se alimenta de las resonancias de los ecos de sus burbujas ideológicas…

No somos de los que pertenecen a comités rimbombantes

y tienen sus agendas muy llenas de reuniones de trabajo muy importantes

en lugares importantes con gentes importantes…

convocadas meses y meses antes.

No somos de los que se hacen fotos piramidales

en escaleras casi regias

que reclaman loores pectorales

autosatisfechos.

Señor Jesús: queremos ser como Tú, amigos del espíritu,

amigos de los amigos de espíritu,

amigos de los que buscan el espíritu,

simplemente.

Espíritu de santidad,

Espíritu de justicia,

Espíritu de vida autentificada.

Señor Jesús, como Tú:

compartir anhelos, camino y horizonte con los demás,

con los que buscan vida humana vivida con dignidad,

con los que buscan vida nueva,

renovada,

santificada.

Señor Jesús:

la biografía se nos llena de sombras ominosas,

de cacofonías herméticas,

de rupturas humanas que hacen que la desesperanza

se enquiste en nuestros rostros y en nuestros cuerpos

como si nuestra biografía se caligrafiara, a veces, en piedra.

Con el tiempo reconocemos que necesitamos purificación,

que necesitamos sanear de verdad nuestras costras y nuestras ronchas…

que necesitamos restaurarnos y beber de la fuente que no se seca nunca…

Señor Jesús,

tantas veces nos sentimos muy cansados

de dar vueltas sobre nosotros mismos,

de rezongar una y otra vez sobre lo mismo,

de soportarnos con nuestras mismas paparruchas…

Señor Jesús:

¿Dónde nuestro Jordán?

Seguro que no en los centros de poder,

sea cual sea su idolatría con la que, prevaricando, se autojustifican.

¿Dónde tonificarnos?

Seguro que no memorizando fidelísimamente

catecismos,

ritos,

ristras de preceptos que demarcan los supuestamente auténticos de los sospechosos.

¿Dónde sumergirnos para sanar de verdad nuestras heridas,

nuestros errores,

nuestros reincidentes pecados?

¿Dónde vivir y compartir ritos que reflejen nuestra biografía real,

que emerjan de nuestra realidad tangible y cotidiana,

que nos representen auténticamente,

que sean palabra de nuestras más auténticas palabras tan humanas?

Señor Jesús,

que se hundan en las aguas nuestros egos satisfechos,

nuestras seguridades doctrinarias,

nuestras referencias grandilocuentes,

hechura de manos humanas, demasiado humanas.

Que se hundan en las aguas nuestras vanidades,

nuestras máscaras con apariencia religiosa,

nuestros empujones a tu presencia santificante.

Señor Jesús,

que, como Tú,

escuchemos y nos tomemos en serio

esa voz que nos dice quiénes somos,

qué debemos hacer

y qué podemos esperar.

Que escuchemos esa voz

que nos implanta con confianza en el poder de lo real,

esa voz que recorre los tiempos y las culturas

haciendo brotar lo mejor de la humanidad,

esa voz que sosiega tantos y tantos corazones cansados

en estos tantos y tantos tiempos de escombros ruidosos y tóxicos.

Esa voz que empasta a los humanos en lo que son y están llamados a ser,

humanidad y humanidad.

Señor Jesús: nos da miedo el crisol,

consumirnos en el fuego,

exponernos a renacer en la fragua del Espíritu.

Nos hacemos autosoportables en nuestra zona de confort,

en nuestra zona de alcanfor,

en nuestra mediocridad que nos hace ir tirando,

poniendo parches,

autojustificando mediocridades,

contentándonos con ejercicios de enmascaramiento,

más o menos afortunados.

Señor Jesús: pero también,

de alguna manera,

intuimos la intensidad de lo real…

gracias a Ti.

Intuimos, acaso fugazmente,

por tus palabras y tus acciones,

pero indudablemente,

por qué está en marcha

este dinamismo de dinamismos que es la realidad,

qué pintamos en la vida,

cuál es nuestro lugar en el mundo,

en la historia,

en la Iglesia…

quiénes son nuestros compañeros de camino,

quiénes nos indican los destellos de luz,

quiénes nos reclaman sentido,

significado

y sensibilidad.

Quienes, en estos tiempos de púas

que dañan aún más a los dañados,

nos indican,

con sus ropas,

con su olor,

con sus campamentos de chabolas,

las santas y justas exigencias de vida,

de más vida,

de vida digna y en abundancia.

Señor Jesús: danos audacia para aceptar los signos de los tiempos,

síntomas de que el incansable Espíritu sigue haciendo emerger

destellos de vida nueva,

de vida digna,

de vida radicalmente humana.

Señor Jesús, enraízanos más en Ti:

que busquemos unirnos más a la inmensa mayoría

doliente,

gentes que fueron, son y serán

tus predilectos.

Señor Jesús,

fructifica en nosotros,

brota en nosotros,

sé el fundamento vivo

de nuestras vidas

para que colaboremos

con tu incansable vida,

con tu justa vida,

con tu santa vida.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on enero 2nd, 2022 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, pertenece a movimiento cristiano)

Señor Jesús, salvador del mundo,

por la fe sabemos que estabas presente en los momentos difíciles y en los mejores momentos de este año.

Ábrenos el entendimiento y el corazón para seguir confiando en tu presencia sanadora.

Señor Jesús, modelo de valentía,

fortalécenos ante los retos que estos tiempos extraños y convulsos nos ponen por delante.

Ábrenos el corazón para arriesgarnos a cuidar de verdad la vida que nos rodea.

Haznos audaces en la fe, la esperanza y en la caridad.

Señor Jesús, el bendito entre los benditos,

Envíanos Tu Espíritu,

danos paz en las decisiones que tomemos,

ilumínanos en nuestras maneras de entender el mundo y lo que nos pasa en el mundo,

santifícanos en nuestros esfuerzos por la construcción de la fraternidad universal.

Señor Jesús, el que cura a los enfermos,

haznos instrumentos cuidadosos en nuestras relaciones personales y sociales,

haznos constructores de ambientes seguros donde todos puedan vivir en paz y confianza,

haznos compañeros de camino de los mejores de la humanidad que buscan paz y justicia.

Señor Jesús, el que llamaba directamente al corazón de las personas,

que seamos más y mejores creadores de vínculos gratificantes,

que vivamos más y mejor la entrega a las personas que nos rodean,

que miremos más y mejor la realidad para detectar el poder Tu Espíritu que aventa los corazones

de los santos,

de los justos,

de los benefactores de la humanidad.

Señor Jesús, el que nos convoca a la utopía ya iniciada del Reino de Dios,

que no deje de dolernos en corazón por todos los humillados y ofendidos en su dignidad humana,

que no deje de dolernos tanta y tanta barrera física, legal y emocional ante los descartados de la historia, ´

que no deje de dolernos tanto sufrimiento evitable de los más vulnerables.

Señor Jesús, Tú el enraizado y el audaz,

bendícenos,

impúlsanos,

mejóranos.

Enraízanos aún más en Ti.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on diciembre 26th, 2021 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

Señor Jesús,

bendice nuestros hogares:

que sean casa de oración,

de comunión,

de santidad

en estos tiempos de miedos

que nos encogen el ánimo

Señor Jesús,

cuida nuestras casas:

que vivamos en paz,

en alegría

y en profunda unidad y reconciliación

en estos tiempos de polarizados

que nos fragmentan y nos separan.

Señor Jesús,

hazte presente en cada uno de nosotros:

que seamos apoyo,

compañía,

estímulo

para irradiar la presencia del Reino

en estos tiempos extraños que nos tocan vivir.

Señor Jesús,

te pedimos por todos nuestros parientes:

que crezcamos juntos

en la fe

la esperanza

y la caridad.

Señor Jesús,

bendice a todas las familias del mundo,

en todas sus variedades,

en todas sus circunstancias,

en todos sus procesos,

en todos sus anhelos,

en todas sus fragilidades.

Señor Jesús,

míranos,

mira a todos los seres humanos:

nos podemos llamar seres familiares.

Abre nuestras mentes y corazones

para cultivar,

ofrecer

y compartir lo mejor de nosotros,

lo mejor de Ti en nosotros,

lo mejor de la humanidad

gracias a Ti,

en Ti,

por Ti.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on diciembre 18th, 2021 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

Creadores de cultura nueva,

no os canséis:

inventad,

alumbrad,

orientad.

Exploradores de los misterios humanos,

no os canséis:

nombrad,

intuid,

asombraos aún más.

Artistas inspirados,

no os canséis:

romped fronteras,

construid constelaciones de símbolos,

deslumbradnos.

Peregrinos sedientos,

no os canséis:

seguid casi a ciegas,

seguid acaso sin fuerzas,

seguid hasta lo hondo intenso

del corazón humano.

Navegantes camino de los tiempos nuevos,

no os canséis:

aunque lo pésimo nos arañe,

aunque lo abisal nos amenace,

aunque lo monstruoso casi nos paralice.

Místicos incandescentes,

no os canséis:

seguid callados,

seguid ardientes,

seguid irradiando

sentido, significado y sensibilidad.

Poetas de la intensidad,

no os canséis:

labrad,

tejed,

musicad sílaba a sílaba

lo mejor del ser humano.

Monjes santos,

no os canséis:

perseverad,

cantad,

contemplad

la santidad silenciosa

en el tiempo,

el espacio,

la comunidad

y la conciencia.

Sembradores de justicia,

no os canséis:

gritadnos,

soliviantadnos,

exigidnos

a los que vivimos muy cómodos

compartir de verdad

lo que somos y tenemos.

Aprendices de humanidad,

no os canséis:

estudiad las sabidurías milenarias,

ansiad autenticidad humana,

buscad maestros de calidad.

Sedientos de paz,

no os canséis:

irradiad paz,

inventad concordia,

asumid el riesgo de la incomprensión.

Humildes de corazón,

no os canséis:

sonreíd,

abrazad,

reclamad lo mejor de los corazones.

Cuidadores de fraternidad,

nos canséis:

proponed diálogo,

impulsad los encuentros,

mostrad los puentes.

Fascinados por la belleza,

no os canséis:

pintad las intuiciones,

componed las armonías eternas,

arriesgaos a mostrar lo inefable

Artesanos del bien,

nos canséis:

limad asperezas,

restañad las grietas,

extraed las astillas.

Amantes sin condiciones,

no os canséis:

gozad de los cuerpos,

conspirad desmesuradamente,

descasad uno sobre otro.

Músicos sublimes,

nos canséis:

exprimir los límites de las armonías,

desbordad con ritmos inesperados

sorprendednos con tonalidades embriagadoras.

Sacerdotes de la humanidad,

no os canséis:

vivid auténticamente los rituales,

creeros las palabras santas,

silenciad vuestros egos antes, durante y después

de las acciones sagradas.

Hombres y mujeres de fe balbuciente,

no os canséis:

nombrad valientemente las sombras,

deletread los miedos de vuestro corazón,

sostened la mirada ante el muro,

con fe en atravesar su oscuridad,

su dura oscuridad,

su, acaso, penúltima viscosidad. 

Heridos por la puñetera vida:

no os canséis:

la mala suerte es penúltima palabra,

las traiciones son penúltima palabra,

las mentiras son penúltima palabra.

Pacíficos habitantes de estos extraños tiempos,

no os canséis:

permaneced en serenidad incluso atascados en el caótico tráfico,

permaneced bendiciendo incluso en las cloacas de las mentiras,

permaneced compasivos incluso ante las trampas de los cínicos.

Justos entre las naciones,

no os canséis:

luchad por la vida humana,

arriesgad vuestra reputación por la dignidad humana,

testimoniad con vuestra presencia que otro mundo es posible.

Misericordiosos en las grandes ciudades,

no os canséis:

decid bondades frente a las palabras que odian,

hablad de la comunión las actitudes de desprecian,

preguntad en voz alta cómo vivir a la mejor altura de nuestras posibilidades reales.

Sabios luminosos,

no os canséis:

seguir escribiendo libros que nos alimentan,

seguid enseñando senderos de crecimiento espiritual,

seguid mostrando que lo mejor está por llegar.

Maestros de silencio,

no os canséis:

entre tanto ruido, sonreíd en público,

entre tanta cacofonía, sonreíd con autenticidad,

entre tanta mentira, sonreíd desde el corazón.

Contemplativos,

no os canséis:

enraizaos aún más,

silenciaos aún más,

vivid aún más simplemente.

Los mejores de la humanidad

con lo mejor de la humanidad,

no os canséis:

el Espíritu de Dios

os fundamenta,

os impele…

y nos plenificará a todos…

a todos los que tenemos

el corazón herido,

abierto

pero palpitante,

aún palpitante.

… Es Adviento.

Asombrosamente,

inauditamente,

santamente

se inicia el Reino,

se incoan entusiasmos,

nace Dios.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on diciembre 12th, 2021 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

Señor Jesús, nos sobran caminos ruidosos que nos descentran.

Hay tanto ruido fuera y dentro de nosotros.

Señor Jesús, nos faltan caminos santos como el camino que inicia tu madre, María.

Hay tanto desconcierto fuera y dentro de nosotros.

Señor Jesús, nos sobran palabras baldías, dobles, despiadadas.

Hay tanto ego falaz y despiadado fuera y dentro de nosotros.

Señor Jesús nos faltan palabras que nos alegren la vida de verdad,

que nos toquen el alma,

que alimenten lo mejor de nuestro corazón,

tan sediento,

tan cansado,

tan desorientado

en estos extraños tiempos,

mundanales y eclesiales,

que nos tocan vivir.

Nos faltan palabras santas como las que surgen del corazón de María.

Señor Jesús, nos sobran luces modo Black Friday seductor y falaz.

Señor Jesús, nos faltan luces santas que nos hagan gestar la luz que irradia tu luz.

Nos faltan profetas incansables,

fascinados,

libres,

tan humanos

como tu madre e Isabel cuando se abrazan…

profetas que enciendan nuestros mejores recursos

de pensamiento,

de palabra

y de obra.

Señor Jesús, ser fuente de palabras santas,

gestoras de sensibilidad y sentido

en estos tiempos convulsos y trastornados.

Señor Jesús, ser fuente de caminos santos,

que ayuden a saciar algo la sed de vida de nuestros contemporáneos

en estos tiempos llenos de miedos e incertidumbres.

Señor Jesús, ser fuente de luces santas

que iluminen algo nuestra propia biografía y los de que nos rodean,

en estos tiempos fragmentados y en ruinas.

Señor Jesús, ser fuente de presencias santas

que fomenten la comunión.

en estos tiempos que tanta falta nos hace.

Señor Jesús, ser fuente de encuentros santos.

Como tu madre.

Como Tú.

Ser fuente de santa comunión.

Como tu madre.

Como Tú.

Ser fuente de santo evangelio.

Como tu madre.

Como tú.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on diciembre 5th, 2021 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

Señor Jesús, es posible anunciar con dichos y hechos que es posible una vida mejor.

Señor Jesús, es posible iniciar un camino de crecimiento, de liberación, de conversión: tu camino.

Señor Jesús, es posible captar con toda la intensidad posible que tu camino conduce a la vida de verdad.

Señor Jesús, es posible que podamos torcer neciamente nuestra biografía.

Señor Jesús, es posible que incluso dejemos de ser caminantes y nos transmutemos en fantasmas errantes, llenos de máscaras, de triunfos, de victorias, como drogados Frankenstein en ciudades desalmadas.

Señor Jesús, nunca es tarde.

Señor Jesús, nunca es imposible.

Señor Jesús, somos mejores que lo peor que hayamos hecho.

Señor Jesús, somos nosotros mismos lo que debemos recorrer para llegar a Ti.

Señor Jesús, tu camino y nuestro camino es el mismo.

Señor Jesús, tú quieres que vivamos.

Señor Jesús, desprendernos de las tonterías que acumulamos, en nuestra casa y en nuestra alma.

Señor Jesús, ir al desierto desaferrados, desposeídos, esenciales.

Señor Jesús, encontrar en el desierto lo que tenemos dentro.

Señor Jesús, más allá de la seguridad material, Tú.

Señor Jesús, más allá de la seguridad afectiva, Tú.

Señor Jesús, más allá de la seguridad doctrinal, moral y litúrgica, Tú.

Señor Jesús, desaferrarse no es fácil. Somos seres miedosos y ávidos.

Señor Jesús, desposeerse no es fácil. Somos seres egoicos y soberbios.

Señor Jesús, esencializarse no es fácil. Nos emborrachamos con nuestros logros.

Señor Jesús, oír a Juan, el que clama, es arriesgarse a descubrir que necesitamos olvidarnos de nosotros.

Señor Jesús, mirar a los ojos a Juan, el que acucia, es peligroso para toda la coraza de hemos construido golpe a golpe a golpe día a día.

Señor Jesús, confrontarse con Juan, el que anuncia imperiosamente, es exponerse a la llamada de las llamadas,

a la aventura de las aventuras,

al asombro de lo que de verdad es importante para el corazón del ser humano,

sea cual sea su biografía, sus santidades y sus pecados.

Señor Jesús: Por Juan lo sabemos:

el centro, la esencia, el fundamento

eres Tú,

es estar contigo,

el Amado.

Señor Jesús,

Todo es nada ante Ti.

Tú, El Amado.

Tú, el Amado más allá y más acá de las preguntas.

Tú, el Amado más allá y más acá de los arquetipos.

Tú, el Amado, más allá y más acá del cualquier intento de conocer, dominar y decidir, humanamente.

Tú, al Amado: el hombre que es mensaje.

Tú, el Amado: el hombre que es la salvación.

Tú, el Amado: el hombre que es la santidad.

Nuestra voz más profunda es la Tuya.

Nuestros deseos más profundos son los Tuyos.

Nuestras capacidades más profundas son las Tuyas.

Tú, el Maestro interior.

Tú, el que nos enseña la verdadera proporción de la realidad.

Tú, el Señor que es nuestro Camino, nuestra Verdad y nuestra Vida.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on noviembre 28th, 2021 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

Mantenerse despiertos.

Mantenerse de pie.

Ante Ti, Señor,

mantenerme despierto.

Despierto frente a las trampas del ego.

Despierto frente a las justificaciones mezquinas.

Despierto frente a los miedos poco razonables.

Despierto junto a los que cultivan el cuidado.

Despierto junto a los que ofrecen misericordia.

Despierto junto a los que siembran esperanza.

Ante Ti, Señor,

mantenerme en pie.

En pie con la dignidad humilde de los hijos de Dios.

En pie con la fe de quien se sabe en buenas manos.

En pie con la autenticidad de saberse habitado por tu amor.

En pie junto a los que ansían vida auténtica.

En pie junto a los que no pueden más con su vida.

En pie junto a los que llaman a Dios, sea cual sea su lengua.

Ante Ti, Señor,

despierto, en pie.

Herido.

Pero no aniquilado en las batallas contra las estupideces de uno mismo.

No es fácil vivir y vivirse en los escombros hostiles de la cultura que vivimos.

Sanado.

Pero con cicatrices que pudieran supurar amargura aún.

No es fácil reconocer las sombras de la propia biografía.

Derribado.

Pero con suficientes cimientos para seguir algo erguido.

No es fácil mantener las referencias, los mapas, las convicciones.

Levantado.

Pero tembloroso, minusválido, dolorido.

No es fácil la perseverancia entre abrojos y soledades.

Rodeado de ruidos. Incansables, contumaces, abrasivos.

¿Dónde, dónde encontrar silencio, el necesario silencio de santidad?

Ante Ti, Señor,

despierto,

en pie.

Resistente.

Esperanzado.

Porque creo saber que mereces la pena.

Ante Ti, Señor,

despierto,

en pie.

Resistir anhelando vida en abundancia,

crea la nueva cultura que tanto necesitamos.

Resistir cuidándose y cuidando la vida

alimenta nueva cultura que tanto anhelamos.

Resistir creando momentos, situaciones y espacios de santidad,

anuncia la nueva cultura que siempre, siempre, siempre

ha estado incipiente

en los bienaventurados

de toda lengua,

cultura,

situación.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on noviembre 21st, 2021 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, con 2 hijos)2009

Señor Jesús, el que perdona lleno de paciencia nuestros extravíos.

Señor Jesús, el compasivo frente a tanta y tantas tonterías en que nos enredamos los creyentes.

Señor Jesús, el que mira hacia el futuro superando los miedos y las prevenciones de nuestros

autoengaños.

Señor Jesús, el que inspira la creatividad permanente de los hombres y mujeres de Dios.

Señor Jesús, el que libera de los círculos viciosos en los que nos enredamos con nuestras estupideces.

Señor Jesús, el que nos infunde esperanza a pesar de nuestras caídas en pecado.

Señor Jesús, el que fundamenta la fraternidad al hablarnos de Dios Padre de todos.

Señor Jesús, el que impulsa el compromiso para que todos tengamos vida y la pongamos al servicio de la

vida.

Señor Jesús, el manso lleno de la energía de la no violencia en este mundo de resentidos.

Señor Jesús, el que consuela definitivamente en los momentos de la muerte de seres queridos.

Señor Jesús, el que sacia de justicia los corazones cansados de tanta y tanta inhumanidad.

Señor Jesús, el que nos enseña la limpieza de corazón ante tanto y tanto interés mezquino.

Señor Jesús, el que mira como sólo lo puede hacer Dios.

Señor Jesús, el que nos hace capaces de creer en Dios de la Vida.

Señor Jesús, el que se abre de corazón al que tiene delante.

Señor Jesús, el que inspira confianza a pesar de nuestros pesares.

Señor Jesús, el que atraviesa las sombras.

Señor Jesús, tu cruz es nuestra luz.

Misteriosamente.

Santamente.

En la fe.

Por la fe.

Para la fe.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on noviembre 14th, 2021 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, con 2 hijos)2009

Señor Jesús, Tus palabras no pasarán.

Que mi vida no sólo no estorbe el eco salvífico de tu presencia,

sino que sea un síntoma de la santidad, de la justicia y de la salvación

que ofreces a toda la humanidad.

Que me vacíe de mí, de tal modo que resuenen tus palabras salvadoras a través de mi presencia.

Que llore por los sufrimientos que veo y por los que causo,

que llore como Tú lloraste, desde tus entrañas conmovidas.

Que mis lágrimas me purifiquen de tal modo que mi convivir transparente tu presencia salvadora.

Que vea la realidad con corazón limpio, purificado, de tal modo que capte lo que hay,

sean las sombras de la injusticia que nos corroen y que nos que nos maltratan

o las luces de tu gracia que nos iluminan y nos fortalecen en la siembra cotidiana del Reino que nos regalas.

Que cargue compasivamente la realidad que veo y que vivo,

que la transforme en un ámbito de crecimiento de calidad humana,

como lo hiciste fascinantemente Tú,

Que me acerque a ser capaz de perdonar como Tú perdonaste.

Que sea pacífico porque sé que mi destino está en comunión contigo

y con los santos de todas las épocas,

de todas las culturas,

de todas las espiritualidades,

de todas las religiones.

Señor Jesús, Tus palabras no pasarán.

¿Cómo agradecerte ser discípulo tuyo?

Página siguiente »