TERCER PASO: ORATIO

Posted on mayo 22nd, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Señor Jesús, ¿qué has visto en nosotros para que nos llames a colaborar en tu misión?

¿Qué has detectado en nuestra vida, llena de flaquezas, de normalidades, de miedos?

Te damos gracias por habernos llamado. Sin duda, la mejor noticia para cada uno de nosotros y nuestra familia.

Te rogamos no olvides tu promesa de estar con nosotros hasta el fin de los tiempos.

Sabemos que sin tu presencia somos insignificantes para nosotros y para los demás.

Tenemos la experiencia de sentir que «hemos trabajado en vano toda la noche».

Nos olvidamos que tú eres nuestra más íntima compañía, nuestra más intima fuerza, nuestra más íntima convicción.

Si fuéramos monjes, diríamos que Tú eres nuestro monasterio.

Pero somos misioneros en medio de las incertidumbres de nuestro tiempo.

Por eso decimos que Tú eres la vida de nuestra vida, la palabra de nuestra palabra, el testimonio de nuestro testimonio.

Sigue con nosotros, que nosotros queremos seguir contigo.

Impúlsanos.

Llena de amor nuestras vidas, tan normales.

Llena de amor nuestras familias, sin nada de especial.

Llena de amor nuestras relaciones, tan humanas, que ponemos a tu servicio.

Que pasemos del «yo» o «lo nuestro» a «lo tuyo» y la alegría nos desborde, la compasión nos lance a sanar el mundo,

y la comunión nos lance a generar unidad y confianza.

Ilumina nuestras mentes y nuestros corazones, especialmente en estos tiempos de pandemia, para que no tengamos miedo a sembrar y a proponer lo que realmente hace falta:

ligereza de equipaje,

austeridad en la construcción de nuestros hogares y nuestras asociaciones,

compartir lo que tengamos con los que nos rodean.

Te pedimos todo esto desde nuestra realidad.

Te pedimos todo esto desde estos momentos oscuros de pandemia,

Te pedimos todo esto desde el corazón del mundo, que deseamos que sea nuestro corazón.

Somos hombres y mujeres débiles y pecadores, pero somos tus amigos.

Somos hombres y mujeres con algo de fe, pero creemos en Ti.

Somos hombres y mujeres de este mundo, camino de la salvación,

misteriosa, total, vital

que has iniciado

en toda la realidad,

en todas las criaturas,

en todo lo que alienta vida.

Amén.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on mayo 17th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

vivimos huérfanos,

llenos de miedo.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

vivimos habitados por nosotros mismos,

soberbios,

y viendo enemigos por todos lados.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

vivimos como abandonados

a las energías ciegas

de la materia,

de la vida,

de la sociedad,

de la cultura.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

vivimos sin calma,

con una ansiedad de fondo,

incalmable,

angustiosa.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

no podemos dar razón

ni de lo que hay,

ni de lo que pasa,

ni de lo que somos.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

somos biología

en lucha feroz por la subsistencia,

que incluso nos llenamos de razones

para esquilmar la vida

a cambio de dinero, dinero, dinero.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

hablamos de nosotros mismos,

de nuestras organizaciones,

de nuestros intereses,

de nuestras madrigueras institucionales

donde encontramos

el confort del rebaño

y de las idólatras vanidades.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

los ritos son sonidos ininteligibles,

las doctrinas son palabras extrañamente dogmáticas,

el testimonio es una presencia insignificante.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

los creyentes creemos muchas tonterías,

los creyentes hacemos muchas tonterías,

los creyentes proponemos muchas tonterías.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

nos fijamos en las tendencias del mundo,

nos impregnamos de las estrategias del mundo,

nos mimetizamos con las vanidades del mundo

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Ven, haznos compasivos.

Ven, haznos más humanos.

Ven, haznos auténticos.

Ven, haznos transparentes a tu presencia.

Ven, haznos cuidadosos de la vida,

de toda vida

y especialmente de los que más lo necesitan

en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Ven, haznos generadores de esperanza.

Ven, haznos constructores de comunión.

Ven, haznos constructores

de la nueva sociedad,

de la nueva cultura,

de la nueva que Iglesia

que nosotros y el mundo necesita

para los tiempos que vienen,

los tiempos de la post-pandemia.

 

¡Ven, Espíritu Divino!

Van a cambiar muchas realidades.

¡Muévenos!

¡Acreciéntanos!

¡Libéranos!

¡Impúlsanos

¡Cristifícanos!

¡Santifícanos!

TERCER PASO: ORATIO

Posted on mayo 9th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Cristo Jesús,

camino, verdad y vida.

Cristo Jesús,

disipa la tiniebla de mis dudas

en estos tiempos de pandemia

y guíame por los sederos de la humildad,

por los senderos del cuidado de la vida.

¡Luz de Dios,

conviérteme en semilla de esperanza!

Cristo Jesús,

funde la costra de mis miedos

en estos tiempos de pandemia

y sana mi timorato corazón.

¡Fuego de Dios,

conviérteme en chispa que cataliza

lo mejor de la humanidad,

lo mejor de cada ser humano

que me encuentre a mi paso!

Cristo Jesús,

fecunda los desiertos de mi vida

en estos tiempos de pandemia

y renuévame para ser

lo que, desde siempre,

has deseado que sea.

¡Torrente de Dios,

conviérteme en cauce

de empatía,

de solidaridad,

de comunión

allí donde las vueltas

de los caminos de la vida

me lleven!

Cristo Jesús:

que quien me vea,

en estos tiempos de pandemia,

escuche el susurro cordial

que invita a seguirte,

como yo lo escuché

hace tiempo

y a diario…

Cristo Jesús:

que quien me vea,

en estos tiempos de pandemia,

pueda confiar en la vida

como yo confío en ti,

desde hace tiempo

y a diario…

Cristo Jesús,

que quien me vea,

en estos tiempos de pandemia,

pueda buscar la verdad,

la verdad de lo que esa persona es

y la verdad de lo que está llamado

a ser en plenitud:

hijo de Dios, en comunión

con la atmósfera, la fuente y el océano

de la vida que no acaba.

Cristo Jesús,

que quien me vea,

en estos tiempos de pandemia,

pueda encontrar el camino de la plenitud

en medio de las contradicciones

de los tiempos que nos tocan vivir,

como yo lo he encontrado en ti. Amén.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on mayo 3rd, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

¡Ven, Espíritu divino!¡ Manda tu luz desde el cielo.

Buscamos fuentes de coraje en estos tiempos duros que nos tocan vivir.

¡Transfórmanos para que transformemos los momentos concretos de miedo

en momentos de esperanza, en momentos de vitalidad, en momentos de fraternidad!

¡Ven, Espíritu divino! Gozo que enjuga las lágrimas.

Ábrenos el corazón para sentirte, aún más,

presente entre tanto dolor que nos aflige en esta pandemia.

¡Alégranos para que alegremos!

¡Ven, Espíritu divino! Don, en tus dones espléndido.

Ilumina a tus pastores, a los gobernantes, a los que tienen que tomar decisiones

para que busque cuidar la vida, toda la vida, y especialmente la de los más necesitados.

¡Bendícelos para que sus decisiones sean bendiciones para los más maltratados por esta pandemia!

¡Ven, Espíritu divino! Luz que penetra las almas.

Haz que veamos horizontes nuevos para un futuro

donde toda vida humana sea cuidada, sea respetada, sea favorecida.

¡Ilumínanos para que seamos cálida luz fraternal allí donde hubiere necesidad!

¡Ven, Espíritu divino! Fuente del mayor consuelo.

Auméntanos la confianza en que todo, al final, saldrá bien.

Pero, muchas veces, es tan difícil ser hombres y mujeres de esperanza.

¡Fortalécenos para que podamos ser referencia viva y acogedora

en un mundo que parece que ha perdido el camino y el horizonte!

¡Ven, Espíritu divino! Dulce huésped del alma.

Alimenta nuestros silencios reverentes.

Alimenta nuestro corazón tan humano.

Alimenta nuestros deseos de comunión.

¡Abre nuestras casas, abre nuestros bolsillos, abre nuestras mentes

para que seamos signo eficaz de la gran verdad que nos revelas:

todos estamos llamados a formar y cuidar la familia humana!

¡Ven, Espíritu divino! Descanso de nuestro esfuerzo.

Ayúdanos a reposar en tu Presencia, en tu Amor, en tu Vida.

¡Serénanos para poder ser instrumentos de paz,

en estos tiempos de ásperas palabras y desprecios por ideologías o siglas!

¡Ven, Espíritu divino! Entra hasta el fondo del alma, Divina luz, y enriquécenos.

Amplía nuestra conciencia. Amplía nuestro entendimiento.  Amplía nuestra lucidez.

Rompe las barreras en las que nosotros mismos encerramos todo el poder que proviene de ti:

poder que atraviesa los siglos, poder que atraviesa las tragedias.

Poder que atraviesa los peores momentos de la historia humana, a veces demasiado humana.

¡Refuérzanos para que seamos constructores de puentes,

de mesas compartidas, de vida cuidada y bendecida!

¡Ven, Espíritu divino! Mira el vacío del hombre si tú le faltas por dentro.

Buscamos anclarnos a la roca que nos salva de verdad.

Vemos cómo se desmoronan tantas falsas seguridades, tantas agendas de soberbia,

tantas prioridades idolátricas, tantos proyectos de muerte hipertecnologizada.

¡Llénanos de tu presencia, de tu sencilla intensidad, de tu autenticidad vivificante!

¡Ven, Espíritu divino! Mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento.

Haznos ser, aún más, sacramento de unidad de todos los seres humanos.

Haznos, aún más, testigos de que otra manera de convivir es posible,

otra manera de hacer política es posible, otra manera de hacer economía es posible.

¡Ven, Espíritu divino! Riega la tierra en sequía.

Tenemos una dura costra:

siglos de ritos, siglos de doctrinas, siglos de costumbres parecieran que nos paralizan…

Siglos de repetirnos que hacen que nuestra palabra, nuestra presencia,

nuestra propuesta suene ajena a lo mejores hombres y mujeres

que dan la mejor de sí en la construcción de un mundo mejor, más digno.

¡Ven, Espíritu divino! Sana el corazón enfermo.

Vivimos enfermos de idolatrías.

Queremos tener más y más. Queremos aparentar más y más. Queremos predominar más y más.

Vivimos enfermos y hacemos enfermar a la Tierra, la Casa común.

¡Conviértenos para que cuidemos aún más la Tierra, la Casa común

y sea, de verdad una casa donde la dignidad de los hijos de Dios se muestre

en toda clase de organizaciones, en toda clase de instituciones, en toda clase de políticas!

¡Ven, Espíritu divino! Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos.

Haznos más creativos, haznos más libres,

haznos más eficaces en nuestras acciones caritativas, sociales, liberadoras.

¡Renuévanos intensamente para que nuestro testimonio

inspire a hombres y mujeres de bien en la construcción de un mundo mejor.

¡Ven, Espíritu divino! Por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mérito.

Haznos aprender de las mejores mentes y los mejores corazones

para que toda profecía que de sentido y sensibilidad humana dentro de esta urgencia

sea multiplicada para que todos tengan vida y vida en abundancia.

¡Ven, Espíritu divino! Danos tu gozo eterno.

Danos tu unidad. Danos tu comunión. Danos tu impulso.

Aún más. Aún mejor. Aún más fuerte.

¡Ven, Espíritu divino! Amén.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on abril 26th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Señor Jesús,
padecemos tiempos que nos impregnan
de desconfianza, de parálisis, de silencios abisales.
Tenemos miedo.
Imperan en nosotros las oscuridades,
pero en Ti está la luz sobre toda luz:
¡Enséñanos el sendero de la vida!
Tenemos angustia.
Estamos muy desconcertados,
pero en Ti está el fundamento de todos los sentidos.
¡Enséñanos el sendero del bien!
Tenemos amargura.
Estamos asustados,
pero en Ti está la paz sobre toda paz:
¡Enséñanos a entender lo que vivimos a la luz de tu Palabra!
No comprendemos tus caminos
en estos tiempos de pandemia que nos toca vivir.
Hay que inventar nuevas palabras para nombrar lo que pasa.
¡Inspíranos!
No comprendemos los derroteros de la humanidad
en esta época de crisis yuxtapuestas.
Hay que mirar con otra mirada.
¡Alúmbranos!
No comprendemos qué nos quieres decir
con lo que está pasando
en el mundo, en nuestro país, en nuestras familias.
¡Ábrenos los ojos, los oídos el corazón!
Vivimos tiempos extraños,
que nos hacen ser incluso extraños para nosotros mismos.
¡Sé la raíz, aún más, de nuestra identidad!
Vivimos tiempos convulsos
que nos rompen las costuras de nuestros proyectos vitales.
¡Sé, aún más, el camino de nuestro caminar!
Vivimos tiempos de fracaso
donde constatamos tantas y tantas pequeñas idolatrías
a las que nos hemos vendido.
¡Sé, aún más, nuestra fuente de santidad!
Llegan tiempos nuevos.
No sabemos cómo ni por dónde.
Llegan retos nuevos.
No sabemos si estamos equipados
o si seremos capaces de detectarlos.
Llegan esfuerzos nuevos.
No sabemos que se exigirá de nosotros.
¡Que arda, aún más,
en los tiempos que vienen,
nuestro corazón
por Ti, contigo, en Ti,
Señor Jesús,
que viniste a glorificar
nuestras lágrimas,
nuestras heridas,
nuestros desconciertos!
Esta es nuestra oración.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on abril 19th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

¡Auméntanos la fe!

Andamos a tientas, de día y de noche.

¡Auméntanos la fe!

 

Entre los deseos de vivir y los deseos de huir.

¡Auméntanos la fe!

 

Entre el fracaso y los miedos

¡Auméntanos la fe!

 

Entre la dureza de la lucha

por la bolsa de oro

y la fascinación por la vida.

¡Auméntanos la fe!

 

Entre la rabia y la huida.

¡Auméntanos la fe!

 

Entre silencios reverentes

y aullidos tan humanos.

¡Auméntanos la fe!

 

Vislumbrando tu poder

y cegado por los individualismos posmodernos.

¡Auméntanos la fe!

 

Entre el colapso de una cultura

y la novedad de tu Reino.

¡Auméntanos la fe!

 

Entre la hiriente soledad

y la comunión de los orantes.

¡Auméntanos la fe!

 

Entre los miedos materialistas

y la confianza de los hijos de Abraham.

¡Auméntanos la fe!

 

Entre las sombras idólatras

y la luz de la humildad que confía.

¡Auméntanos la fe!

 

Decimos que somos cristianos.

Pero lo decimos a medias.

¡Auméntanos la fe!

 

Decimos que somos constructores de tu Reino.

Pero lo hacemos a medias.

¡Auméntanos la fe!

 

Decimos que estamos de parte de la vida.

Pero estamos a medias.

¡Auméntanos la fe!

 

Decimos que tenemos redes comunitarias.

Pero las vivimos a medias.

¡Auméntanos la fe!

 

Decimos que rezamos.

Pero lo hacemos a medias.

¡Auméntanos la fe!

 

Hablamos de tu presencia.

Pero la vivimos a medias.

¡Auméntanos la fe!

 

Hoy, abril de 2020,

nada es firme.

¡Auméntanos la fe!

 

Hoy, abril de 2020,

todo es fragmentario.

¡Auméntanos la fe!

 

Hoy, abril de 2020,

entre tanto pesimismo,

entre tantos arañazos

en el alma,

en el cuerpo,

en la sensibilidad humana,

¡Auméntanos la fe!

¡Auméntanos la fe!

 ¡Auméntanos la fe!

TERCER PASO: ORATIO

Posted on abril 10th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Señor Resucitado,

vida sobre toda vida,

aclamamos tu nombre y te bendecimos,

en estos momentos tan extraños…

Sí, a pesar de que “aún está oscuro”

proclamamos

¡Aleluya, aleluya!

Señor Resucitado,

esperanza sobre toda esperanza

aunque vivimos en la penumbra de la fe

somos como María Magdalena,

podemos vislumbrar

la pesada losa removida:

la muerte no tiene la última palabra.

Sí, a pesar de vivir

estos duros tiempos de pandemia,

hay esperanza…

y proclamamos

¡Aleluya, aleluya!

Señor Resucitado,

victorioso sobre la muerte,

Tú eres el que vive

por los siglos de los siglos,

primicia de la nueva creación.

Sí, a pesar de no poder

reunirnos en comunidad

a cantar y a rezar,

a abrazarnos,

proclamamos

a una sola voz

que surge de la comunión

¡Aleluya, aleluya!

Señor Resucitado,

luz de toda luz,

ante Ti sentimos

pasmo y alegría,

temor y gozo

en nuestro corazón.

Y aún así,

sorprendidos y anhelantes,

una inmensa esperanza,

surge de lo más auténtico de nosotros,

basada en la fe de la Iglesia

que atraviesa siglos y siglos

de lo mejor y peor de la humanidad…

Sí, a pesar de no poder compartir

por el confinamiento,

tu Palabra,

tu Pan y tu Vino,

proclamamos

¡Aleluya, aleluya!

Señor Resucitado,

contagiados

por el testimonio

y la fe de los apóstoles

vivimos la experiencia

de que tu causa,

tu misión,

tu Iglesia

sigue viva

y orienta toda nuestra existencia

y, especialmente ahora,

con la esperanza de la lucha

contra la muerte,

proclamamos

¡Aleluya, aleluya!

Señor Resucitado,

surgido de entre los muertos,

desvelas el poder oculto

en la cruz,

el poder obediente

hasta la muerte,

la energía de la entrega

a toda la humanidad.

¡Aleluya, aleluya!

Señor Resucitado,

eres más fuerte que la muerte.

¡Aleluya, aleluya!

Señor Resucitado,

a tu lado hay salvación y futuro.

¡Aleluya, aleluya!

Señor Resucitado,

nos alientas a vivir

la vida del Espíritu.

¡Aleluya, aleluya!

Señor Resucitado,

nadie queda excluido

de la alegría de la salvación.

¡Aleluya, aleluya!

Oh Dios,

tres veces santo,

el que era, el que es, el que será

bendice a tu humanidad,

guarda a tu humanidad,

salva a tu humanidad.

¡Cristo ha resucitado,

en verdad Cristo ha resucitado!

¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Aleluya!

TERCER PASO: ORATIO

Posted on abril 5th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Dios todopoderoso y eterno,

refugio en toda clase de peligro,

a quien nos dirigimos

con la confianza de hijos

sea cual sea nuestra angustia;

mira compasivo la aflicción

de todos hijos,

la humanidad

en estos duros tiempos de pandemia.

Te pedimos con fe

que mires compasivamente nuestra situación:

la angustia de tantos hombres y mujeres,

especialmente la de aquellos

más vulnerables,

más frágiles,

más pobres y desprotegidos.

Concede descanso eterno a los que han muerto,

consuelo a los que lloran,

salud a los enfermos,

alivio al dolor de sus allegados.

Da paz a los moribundos en soledad,

fuerza a los trabajadores sanitarios,

sabiduría a nuestros gobernantes

para buscar lo mejor posible

para el mayor número posible de personas

y valentía a todos

para que ansiemos

salvar vidas

antes que acumular riquezas

o bienes materiales perecederos.

Te pedimos, Dios Padre bueno,

amor sobre todo amor,

mientras dura esta pandemia,

que todos podamos encontrar alivio

en tu misericordia,

en tu serenidad,

en tu vida

TERCER PASO: ORATIO

Posted on marzo 29th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Cristo Jesús, creo en Ti, el Viviente.

¿Cómo nos vas a abandonar en la muerte?

Cristo Jesús, creo en Ti, el Viviente.

¿Cómo vamos a hundirnos en la nada?

Cristo Jesús, creo en Ti, el Viviente.

No estamos arrojados en la realidad,

estamos implantados en tu amor.

Cristo Jesús, creo en Ti, el Viviente.

Muchos dicen que la muerte

es lo definitivo de lo definitivo.

Pero mi corazón se abre a Ti.

Cristo Jesús, creo en Ti, el Viviente.

Los cristianos no sabemos de la otra vida

más que los demás seres humanos.

Por la fe, sabemos que no estamos solos.

Cristo Jesús, creo en Ti, el Viviente.

A veces, barrunto lo que queremos decir cuando decimos

“…creador y dador de vida…”.

Cristo Jesús, creo en Ti, el Viviente.

A pesar de tantos duros silencios.

de tanto sufrimiento evitable,

Cristo Jesús, creo en Ti, el Viviente.

Cristo Jesús, creo en Ti, el Viviente.

No puedo creer que cualquier vida humana

haya sido en vano.

Cristo Jesús,

confianza de nuestra confianza,

raíz de nuestras raíces,

silencio en nuestros silencios:

acaso tengamos que experimentar,

de alguna manera,

la ausencia

íntima,

agónica,

como una convulsión de noche oscura…

… de tu presencia

para reconocer, al fin,

que sólo de Ti

viene la salvación

que sacia nuestra hambre más profunda;

que sólo por Ti

tiene sentido

nuestra pasión por Dios,

nuestra pasión en Dios,

nuestra pasión hacia Dios;

que sólo por Ti

merece la pena vivir

cuidando la vida

hasta el extremo de dar la vida.

Cristo Jesús, creo en Ti, el Viviente.

Te encomiendo

a todos nuestros fallecidos.

Te encomiendo a todos los fallecidos

en esta pandemia que nos conmociona.

Y especialmente te encomiendo

a todos los que han muerto en soledad.

Te encomiendo también a todos

los que han muerto anónimamente

en los infames caminos de las migraciones

por causa de la miseria y la guerra.

Te encomiendo, además, a todos

los que han muerto demasiado pronto…

los que han muerto por causas evitable,

fruto de la necedad o del egoísmo humano.

Admítelos ante la luz de corazón.

Cristo Jesús, creo en Ti, el Viviente

que no dejas

que ninguna vida se pierda,

porque eres la presencia más eminente

de la radical bondad del Misterio de Dios,

Misterio de donde venimos,

Misterio en quien consistimos,

Misterio hacia donde nos dirigimos

por amor,

por amar…

a través de esta vida

llena de alegrías, paradojas y retos…

llena de seres humanos,

a veces, demasiado humanos,

a veces, poco humanos.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on marzo 22nd, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Cristo Jesús,

Alegría de nuestras alegrías,

luz de luz,

Vida de nuestra vida.

Cristo Jesús,

tu luz nos hace ver la luz,

pero muchas veces, es tan difícil

la cantar el canto del Evangelio.

¡Nos cegamos a nosotros mismos,

nos autoengañamos complacientemente,

nos creemos poderosos

según los criterios

de esta cultura

tan injusta

y con tantas tendencias

tan contrarias a la vida!

¡Nos reímos,

satisfechos,

de todo y de todos

aunque estemos

al borde del abismo!

Cristo Jesús,

te compadeces de nuestras cegueras,

tan egoístas,

tan humanas,

tan de corazón de piedra.

Cristo Jesús,

nos haces ver que no sabemos realmente dónde vamos,

nosotros, que nos creemos

tan fuertes,

tan listos,

tan autónomos.

Cristo Jesús,

iluminas a todos los hombres,

especialmente a través

de la santidad

diaria,

callejera,

solidaria

de los que en ti creemos.

Cristo Jesús,

nos revelas la fuerza de  la salvación

a través de la sencillez,

de la autenticidad,

de la súplica que surge

de lo más hondo de nuestro ser.

Cristo Jesús,

entrevemos los fulgores

de tu Vida Nueva,

pero nos da tanto miedo

reconocerte,

de verdad

como Señor de nuestra vida

y de la Historia.

Cristo Jesús,

sabemos que no habrá noche

al final de los tiempos:

Tú nos alumbrarás

con tu presencia vivificante,

amor sobre todo amor,

vida sobre toda vida,

santidad de santidades.

¡Auméntanos la fe

que angosta es

la casa de nuestro corazón!

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