TERCER PASO: ORATIO

Posted on julio 18th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Señor Jesús,

comprensivo y acogedor.

Todos conocemos personas buenas.

Pero tu bondad supera nuestra imaginación:

refleja el amor sobre todo amor de tu Padre,

refleja el rostro materno de Dios,

refleja el fundamento de nuestra fe, de nuestra esperanza y de nuestra caridad.

Señor Jesús,

empático y compasivo,

eres el más intensamente humano de todos los humanos:

eres infinitamente más comprensivo que nosotros,

eres más sabio que nosotros,

eres más biofílico que nosotros.

Señor Jesús,

el lleno de autoridad, pero también lleno de paz,

por ti tenemos algunas certezas:

sabemos que la injusticia, sea la que sea, se impone por la fuerza,

que el perdón, tan difícil y tan necesario, libera y abre puertas inimaginables,

que la paciencia en ti y ante ti todo lo alcanza.

Señor Jesús,

ante ti sentimos que somos capaces de vivir,

llenos de paz,

aún en estos tristes y espeluznantes tiempos de pandemia;

ante ti sentimos somos capaces de reconocernos

como una pequeña semilla que tú siembras,

aún en estos tiempos tan volátiles y tan ambiguos;

ante ti somos capaces de sentirnos discípulos en camino,

a pesar de nuestros miedos y nuestras debilidades.

Señor Jesús,

envía tu Espíritu para que nos santifique más,

para que nos impulse más,

para que nos humanice más

en estos momentos

tan convulsos,

tan extraños,

tan deshumanizantes

que nos tocan vivir.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on julio 12th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Bendito seas, Dios padre de toda la creación,

origen y destino de todo lo que existe.

La semilla de la vida que tu sembraste se expande por doquier:

deseas que todo crezca hasta su plenitud,

plenitud que es el misterio de tu amor sobre todo amor.

Los hombres y las mujeres tenemos semillas de vida:

deseas que tu imagen se multiplique en la versátil humanidad,

humanidad que es un síntoma del misterio de tu amor sobre todo amor.

Tu palabra es semilla que puede ser sembrada en todas las culturas,

porque todos los seres humanos somos capaces

de ser oyentes de tu palabra hablemos la lengua que hablemos,

de ser seguidores tuyos sean las circunstancias que sean,

de amar con inteligencia y con libertad,

capacidades que reflejan el misterio de tu amor sobre todo amor.

Cuando se cumplió el tiempo dispuesto

la Palabra se hizo Carne y habitó entre nosotros

para que todos tengamos vida y vida en abundancia.

Lo mataron de mala muerte: no sabían lo que hacían.

Pero, Dios padre de toda la creación,

lo resucitaste para tuviéramos muy claro

la gloria a la que todas tus criaturas están llamadas.

¡Tenemos muchas razones para la esperanza y el gozo:

las semillas del Reino son inagotables,

y nunca jamás dejan de ser sembradas

en todas las circunstancias de la vida!

Asombrosamente,

las semillas de tu Reino, Dios Padre bueno,

impelidas por la fuerza de tu Espíritu,

fructifican en los mansos,

en los humildes,

en los que lloran,

en los que tienen hambre y sed se justicia,

en los misericordiosos,

en los que buscan la paz,

en los perseguidos por causa de la justicia…

Te pedimos en estos tiempos de pandemia

que seamos buena tierra,

buena mente,

buen corazón,

buenas manos,

buenos bolsillos,

buenas familias,

buenos voluntarios,

buenos testigos,

buenos seres humanos

para que, todos los que anhelamos

una cultura más cuidadosa

con la naturaleza,

con los excluidos,

con la dignidad humana

seamos colaboradores de tu vida,

que se expande sin límites,

vida que es el misterio de tu amor sobre todo amor.

¡Bendícenos para ser profetas dignos de crédito

de una mejor normalidad cotidiana

después de la pandemia,

en medio de la crisis de crisis que vivimos,

en medio de la incertidumbre que nos acecha por doquier!

Amén.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on julio 5th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Nuestras palabras son como son, son como nosotros, Dios Padre nuestro:

intentos, anhelos… realidades entre el querer y no poder.

Nosotros, nuestras palabras: manos alzadas en medio de la ciudad trepidante

y en estos tiempos tan extraños de pandemia, miedosa.

Alzamos las manos y los ojos: pero no sabemos si para defendernos de tu santidad y justicia

o para aceptar tus dones y tu deseo de salvación.

Nuestras palabras son como son: obra de manos humanas.

¿Realmente, hay palabras especiales o ricas o mágicas que lleguen mejor a Ti?

Tú eres bueno, y eres bueno con todos. Aunque a veces no nos lo creamos.

¿Realmente, nos creemos de verdad que eres bueno con todos

o deseamos que tu juicio severo caiga sobre aquellos que no son de los nuestros?

Los niños, los humildes, los que han recuperado, con tanta dificultad, la nueva inocencia

y se acercan a la limpieza de corazón saben a ciencia cierta cómo eres y a lo que aspiras

con nosotros y entre nosotros.

En este mundo tan hipercomplejo,

lleno de codicia y de falsedades

nos llenan de consuelo las palabras de tu hijo:

“Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré”.

Estamos cansados de tanto ruido y tanta complejidad.

Estamos cansados de tanta palabra vacía dentro y fuera de la Iglesia.

Estamos cansados de tanta injusticia ante tanta muerte prematura evitable.

Estamos desgastados.

Estamos desconcertados.

Estamos, muchas veces, cercanos al hastío y al tedio.

Pero, aún así, no podemos callar.

Ni ante Ti,

Ni ante nosotros.

Ni ante el mundo.

El rescoldo de tu presencia es inextinguible.

Ese amor sobre todo amor,

ese don inimaginable,

nos convierte, de alguna manera,

en un síntoma de la presencia, la mirada y las manos

de tu misterio de tu amor.

Hoy queremos pedirte, en estos tiempos de pandemia,

por toda la humanidad,

y especialmente por todos aquellos

frágiles, marginados, empobrecidos.

Haznos instrumentos de tu voluntad de vida y de santidad para todos los que nos encontremos en la vida.

Haznos semilla de vida nueva y de esperanza tangible todos y cada uno con los que nos relacionamos en nuestro transcurrir cotidiano.

Haznos presencia que recrea y enamora porque realmente es lo que necesita este mundo,

envuelto en una crisis de crisis.

¡Cómo nos gustaría estar en silencio, aprender a estar en silencio, simplemente…

… estarse amando al amado!

Acudir a Ti, y ya está.

Pero no.

Nos envías a todos los confines del mundo.

Hay mucha tarea por hacer.

Hay muchos retos que afrontar.

Hay mucho cuerpo,

mucho corazón,

mucha biografía

que sanar,

que cuidar,

que acompañar.

Haznos como Tú,

que nos cuidas para que sepamos cuidar,

que nos acompañas para que sepamos acompañar,

que nos sanas para que podamos sanar.

En tu nombre,

en el nombre de tu vida,

en el nombre de tu Hijo,

Jesucristo,

Señor de la Historia,

Señor de la Vida,

Señor de todo lo bueno

que habita en el corazón

de todos y cada uno de los hombres.

Amén

TERCER PASO: ORATIO

Posted on junio 28th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Señor Jesús, tú eres la razón de nuestra fe.

Nos llamas para vivir en camino,

libres,

audaces.

Nos llamas para ser testigos,

auténticos,

humildes.

Nos llamas para evangelizar,

alegres,

fraternales

Señor Jesús, tú eres la razón de nuestra esperanza.

Nos llamas para ser instrumentos de tu reino,

eficaces,

humanos.

Nos llamas para cooperar con el inmenso potencial del despliegue de la vida,

cuidadosos,

compasivos.

Nos llamas para sembrar esperanza comprometida en nuestro día a día,

serenos,

solidarios.

Señor Jesús, tú eres la razón de nuestro amor.

Nos llamas para ser amigos de todos.

Nos llamas para ser hermanos de todos.

Nos llamas para ser servidores de todos.

Señor Jesús, tú eres la razón de nuestro compromiso.

Nos llamas a la libertad,

a romper con lo que haya que romper

para que todos tengan vida y vida en abundancia.

Nos llamas a la audacia,

para superar todos nuestros miedos,

nuestras pequeñeces,

nuestras justificaciones.

Nos llamas a salir de nuestros recintos intimistas,

cómodos,

reglamentados.

Lánzanos a tu Espíritu.

Impúlsanos a compromisos más fuertes.

Potencia nuestro sentido concreto del compromiso.

Abre nuestros ojos a las necesidades concretas de quienes rodean.

Sabemos que encontraremos la vida que sobrepasa la vida.

Sabemos que encontraremos la comunión sobre toda comunión.

Sabemos que beberemos las aguas de la justicia tuya,

justicia que es un amor sobre todo amor.

Señor, tú calmas nuestra sed.

Señor, tú nos das de beber.

Señor, tú nos sacias con tu presencia,

con tu santidad,

con tu misericordia.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on junio 21st, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Señor, sin duda, somos pequeños en tantos y tantos aspectos, pero tenemos aspiraciones infinitas.

Somos así: paradójicos, taimados, contradictorios.

… Señor, algo de fe aún tenemos.

Por eso te rezamos de corazón y con la mejor autenticidad que podemos mostrarte.

¡Señor, Tú lo sabes todo!

¡Tú tienes palabras de vida eterna!

Acudimos a Ti, Salvador nuestro y Salvador del mundo.

Señor, muchas veces nos sentimos sobrepasados por las circunstancias y sentimos que nos faltan las fuerzas.

Nos sentimos pusilánimes y amilanados.

Nos reconocemos como humanos, demasiado humanos y nos agarramos a nuestras pequeñas seguridades.

Nos sentimos medrosos y asustados.

Y estamos viviendo situaciones complicadas, en todos los niveles de nuestra vida personal y social, que no siempre sabemos comprender ni atisbamos a saber lo que puede pasar a corto y medio plazo.

Nos sentimos con ganas de optar por el “sálvese quien pueda”, acobardados.

¡Señor, lo sabes! ¡Apiádate de nosotros!

Por la Biblia, por la Historia de la Iglesia, por nuestra experiencia humana y eclesial, sabemos que muchos creyentes han vivido – y viven – situaciones límite apoyados únicamente en la fe: la fe en Ti, el Resucitado, el Hijo del Dios de la Vida que acompaña a toda creación, a toda la humanidad y al Pueblo de Dios a lo largo de toda la Historia de la Salvación.

¡Y nosotros somos, tantas veces, egoístas, infantiles, envidiosos!

… Señor, algo de esperanza tenemos.

… Señor, algo de lucidez cristina aún persiste en nosotros.

… Señor, acudimos a Ti con nuestras mejores palabras.

Como un inmerecido don, nos hemos encontrado con la Iglesia, con creyentes auténticos, con hombres y mujeres de esperanza activa que nos ayudan en el sentido, el significado y la sensibilidad para dar testimonio de tu presencia como el Señor de la Vida a nuestros contemporáneos.

¡Susténtanos, para que nos inspiremos en los mejores cristianos!

Señor, sin Ti, somos casi nada.

Señor, sin Ti, sin tu presencia, nos hundimos.

Señor, sin Ti, nos perdemos lo mejor de la vida.

Señor, sin duda, somos pequeños, pero tenemos aspiraciones infinitas: están sembradas desde el inicio de nuestro dar tumbos por el mundo, por la vida y por la Iglesia.

Señor, Te rezamos. Es de lo mejor que podemos hacer.

Señor, Te imploramos. Tu respuesta es lo mejor que nos puede pasar.

Señor, nos ponemos en tus manos.

¿Quién ha quedado defraudado por acudir así, humanos, tan humanos, a Ti?

TERCER PASO: ORATIO

Posted on junio 14th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Señor, Jesús, cuerpo entregado y sangre derramada para la vida del mundo.
En este día del Corpus de 2020:
Te pedimos por las personas y las comunidades humanas que sufren los efectos materiales, morales y espirituales de la pandemia que estamos viviendo. Sabes lo que necesitan. Ayúdanos a ayudarte a hacerles llegar lo que de verdad necesitan para que tengan vida y vida en abundancia.
Que cuantos celebramos el día del Corpus, la memoria de tu vida entregada en el sacramento de la Eucaristía, tengamos ojos bien abiertos para ver la aflicción de los que sufren, oídos bien atentos para escuchar el clamor de los dolientes y un corazón ampliamente sensible para compartir en el amor los sufrimientos y esperanzas de los más frágiles y vulnerables.

Transforma nuestra mirada en una mirada como la tuya: profunda, compasiva, realista.

Transforma nuestra escucha en una escucha como la tuya: acogedora, inclusiva, fraternal.

Transforma nuestro corazón como el tuyo: hospitalario, comensal, lleno de ternura.

Ayúdanos a ser valientes y creativos para regenerar nuestras vidas y los espacios sociales y económicos en los que vivimos.

Transforma nuestras familias: que sean semillero de hombres y mujeres al servicio de lo que el mundo necesita: cuidar la ecología, practicar la solidaridad, crecer en espiritualidad.

Transforma nuestros grupos: que sean testimonio de hermandad y crecimiento humano y cristiano.

Transforma nuestras parroquias: que sean sacramento de tu Reino de Vida y muestren al mundo la eficacia de la presencia de tu poder salvador en la historia concreta de los hombres.

Señor, Jesús, cuerpo entregado y sangre derramada para la vida del mundo:

Que pongamos lo mejor de nuestras capacidades y bienes realmente a disposición de los hermanos con verdadero espíritu de comunión y participación, de responsabilidad y servicio.

Que repensemos la solidaridad en clave de comunidad y defensa de derechos.

Que colaboremos con todas las novedades en torno a la economía inclusiva y de comunión.

Señor, Jesús, cuerpo entregado y sangre derramada para la vida del mundo:

Que alentemos esperanza,

que generemos procesos,

que nos fundamente e impulse el amor sobre todo amor que hizo que fueras Salvador del Mundo.

Amén.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on junio 7th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Sin conocerte del todo,

una fuerza interior,

palpable,

certera,

íntima,

consolidada en el silencio y la adoración,

nos impulsa a alabarte,

casi a ciegas…

por la fe,

desde la fe,

para le fe…

Trinidad, misterio de amor salvífico desbordante.

Atisbamos que eres, de alguna fascinante manera,

el fundamento de nuestra experiencia

de sentirnos vivos y abiertos a la realidad,

Trinidad, misterio de comunión.

Sabemos, entre brumas,

que estás presente, sin mesura,

más allá aún de la potencia de los símbolos universales:

agua, luz, silencio, viento…

Trinidad, misterio de comunicación.

Te intuimos,

Trinidad, misterio de santidad vital que impulsa la realidad,

a través de Abraham,

a través de Moisés,

a través de los profetas y sabios del Pueblo de Dios,

a través de Jesús de Nazaret,

tan concreto,

tan humano,

tan nuestro,

tan de todos…

Te barruntamos,

Trinidad santa,

a través de todos los místicos de todos los tiempos,

a través de todos los santos de todas las tradiciones religiosas,

a través de los textos sagrados de todas las venerables espiritualidades de las culturas,

a través de los intensos rituales en los ambientes sagrados milenarios

que se esparcen por todos los continentes,

a través de toda la santidad

que se evidencia a lo largo de los siglos y siglos

de experiencia religiosa de la humanidad.

Te reconocemos

al captar la desconcertante realidad

de que todo viene de la comunión,

de que todo es comunión

y de que todo tiende a la comunión,

desde lo ínfimo de lo ínfimo

a lo inconmensurable de lo inconmensurable,

Trinidad, misterio de lo uno y lo múltiple.

Trinidad, misterio de libertad y amor,

¿Qué significa tu nombre para los infames poderosos del mundo?

¿Qué significa tu presencia para los duros de mirada y corazón?

¿Qué significa tu energía para los dogmáticos encadenados

a palabras idolátricas hechura de manos humanas?

Misterio de bien,

en tu corazón

depositamos todo el mal de este mundo.

Lo hacemos con fe,

con confianza,

con la seguridad de que tu sabiduría es favorable por los siglos de los siglos.

Trinidad, misterio de reconciliación, únenos.

Trinidad, misterio de paz, sosiéganos,

en estos tiempos de incertidumbre,

en estos tiempos de pandemia,

en estos tiempos de ansiedad.

Trinidad, misterio de sentido,

haznos conscientes

de que somos

tu mensaje

de sentido salvífico,

de significado gratificante,

y de sensibilidad cuidadosa

para todos los que conviven con nosotros

en nuestra vida cotidiana,

en estos extraños tiempos

de esta rara época

que nos toca vivir.

Amén.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on mayo 31st, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Señor Dios nuestro, no nos conocemos realmente:

tan habituados estamos a creer que cumplíamos tu voluntad,

a creer que éramos de los buenos haciendo el bien…

tan aferrados a nuestras seguridades físicas, doctrinales, litúrgicas

que parecemos esculturas de un museo decadente,

llenas del polvo de los siglos,

llenas de palabras en lenguas extrañas,

llenas de gestos y símbolos insignificantes

para tantos y tantos

necesitados de luz,

necesitados de camino,

necesitados de verdad,

necesitados de vida.

Envía tu Espíritu de Ciencia:

que reconozcamos la fuente, el camino y la energía

que nos transforma constantemente en hombres y mujeres nuevos,

testigos de tu santidad y justicia

en la nueva realidad cultural, social, eclesial

que tenemos delante de nosotros,

donde hay tanta hambre de sentido, de significado y de sensibilidad

hacia lo que de verdad importa:

la vida y la vida en abundancia.

Señor Dios nuestro, no conocemos

los nuevos escenarios, las nuevas posibilidades, los nuevos desafíos

que se abren ante nosotros en estos extraños tiempos de pandemia.

Envía tu Espíritu de Sabiduría: que reconozcamos tus indicaciones

en medio de tanto ruido, tanta ambigüedad, tanta mentira

que nos aturden y nos desconciertan.

Señor Dios nuestro, no tenemos noción clara de a donde vamos:

ni nosotros, ni nuestra cultura, ni tu Iglesia.

Muchas de nuestras referencias no valen.

Muchos de los supuestos no orientan.

Muchos de los ideales se han vuelto viejos a ojos vista,

delante de nosotros,

tan encerrados,

tan asustados,

tan desesperanzados…

Hemos descubierto de repente que,

mucho de lo que creíamos firme,

tenía los pies de barro…

Envía tu Espíritu de Consejo:

que sepamos discernir las opciones que van a construir tu Reino

en los nuevos tiempos que vienen…

Que colaboremos con los mejores

hombres y mujeres de bien

en el cultivo del Reino de la vida.

Que tengamos inteligencia y valentía

en las grandes decisiones

que tendremos que tomar pronto

como sociedad

y como Iglesia…

y en los pequeños detalles cotidianos

de la vida en nuestras ciudades,

en nuestros trabajos,

en nuestras asociaciones,

en nuestros barrios,

en nuestras parroquias,

en nuestras familias.

¡Envía tu Espíritu!

Que amemos la vida a través de cada uno de los vivientes que nos encontremos.

Somos vida, venimos de vida, vamos a la vida.

¡Envía tu Espíritu!

Que cuidemos la vida que nos ofreces constantemente

a través de nuestras relaciones y vínculos.

Somos relación, venimos de relaciones,

vamos a la fascinante relación que es tu vida trinitaria.

¡Envía tu Espíritu!

Que cultivemos lo mejor de nosotros y de los demás

como la tarea básica que anuncia tu evangelio a toda la creación,

que crea comunión tangible y eficaz,

que vive la esperanza

porque sabemos que no estamos solos:

que tu presencia nos constituye,

nos posibilita,

nos alienta.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on mayo 22nd, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Señor Jesús, ¿qué has visto en nosotros para que nos llames a colaborar en tu misión?

¿Qué has detectado en nuestra vida, llena de flaquezas, de normalidades, de miedos?

Te damos gracias por habernos llamado. Sin duda, la mejor noticia para cada uno de nosotros y nuestra familia.

Te rogamos no olvides tu promesa de estar con nosotros hasta el fin de los tiempos.

Sabemos que sin tu presencia somos insignificantes para nosotros y para los demás.

Tenemos la experiencia de sentir que «hemos trabajado en vano toda la noche».

Nos olvidamos que tú eres nuestra más íntima compañía, nuestra más intima fuerza, nuestra más íntima convicción.

Si fuéramos monjes, diríamos que Tú eres nuestro monasterio.

Pero somos misioneros en medio de las incertidumbres de nuestro tiempo.

Por eso decimos que Tú eres la vida de nuestra vida, la palabra de nuestra palabra, el testimonio de nuestro testimonio.

Sigue con nosotros, que nosotros queremos seguir contigo.

Impúlsanos.

Llena de amor nuestras vidas, tan normales.

Llena de amor nuestras familias, sin nada de especial.

Llena de amor nuestras relaciones, tan humanas, que ponemos a tu servicio.

Que pasemos del «yo» o «lo nuestro» a «lo tuyo» y la alegría nos desborde, la compasión nos lance a sanar el mundo,

y la comunión nos lance a generar unidad y confianza.

Ilumina nuestras mentes y nuestros corazones, especialmente en estos tiempos de pandemia, para que no tengamos miedo a sembrar y a proponer lo que realmente hace falta:

ligereza de equipaje,

austeridad en la construcción de nuestros hogares y nuestras asociaciones,

compartir lo que tengamos con los que nos rodean.

Te pedimos todo esto desde nuestra realidad.

Te pedimos todo esto desde estos momentos oscuros de pandemia,

Te pedimos todo esto desde el corazón del mundo, que deseamos que sea nuestro corazón.

Somos hombres y mujeres débiles y pecadores, pero somos tus amigos.

Somos hombres y mujeres con algo de fe, pero creemos en Ti.

Somos hombres y mujeres de este mundo, camino de la salvación,

misteriosa, total, vital

que has iniciado

en toda la realidad,

en todas las criaturas,

en todo lo que alienta vida.

Amén.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on mayo 17th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

vivimos huérfanos,

llenos de miedo.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

vivimos habitados por nosotros mismos,

soberbios,

y viendo enemigos por todos lados.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

vivimos como abandonados

a las energías ciegas

de la materia,

de la vida,

de la sociedad,

de la cultura.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

vivimos sin calma,

con una ansiedad de fondo,

incalmable,

angustiosa.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

no podemos dar razón

ni de lo que hay,

ni de lo que pasa,

ni de lo que somos.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

somos biología

en lucha feroz por la subsistencia,

que incluso nos llenamos de razones

para esquilmar la vida

a cambio de dinero, dinero, dinero.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

hablamos de nosotros mismos,

de nuestras organizaciones,

de nuestros intereses,

de nuestras madrigueras institucionales

donde encontramos

el confort del rebaño

y de las idólatras vanidades.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

los ritos son sonidos ininteligibles,

las doctrinas son palabras extrañamente dogmáticas,

el testimonio es una presencia insignificante.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

los creyentes creemos muchas tonterías,

los creyentes hacemos muchas tonterías,

los creyentes proponemos muchas tonterías.

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Sin ti, Espíritu,

nos fijamos en las tendencias del mundo,

nos impregnamos de las estrategias del mundo,

nos mimetizamos con las vanidades del mundo

Y más en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Ven, haznos compasivos.

Ven, haznos más humanos.

Ven, haznos auténticos.

Ven, haznos transparentes a tu presencia.

Ven, haznos cuidadosos de la vida,

de toda vida

y especialmente de los que más lo necesitan

en estos tiempos de pandemia.

 

¡Ven Espíritu Divino!

Ven, haznos generadores de esperanza.

Ven, haznos constructores de comunión.

Ven, haznos constructores

de la nueva sociedad,

de la nueva cultura,

de la nueva que Iglesia

que nosotros y el mundo necesita

para los tiempos que vienen,

los tiempos de la post-pandemia.

 

¡Ven, Espíritu Divino!

Van a cambiar muchas realidades.

¡Muévenos!

¡Acreciéntanos!

¡Libéranos!

¡Impúlsanos

¡Cristifícanos!

¡Santifícanos!

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