TERCER PASO: ORATIO

Posted on marzo 22nd, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Cristo Jesús,

Alegría de nuestras alegrías,

luz de luz,

Vida de nuestra vida.

Cristo Jesús,

tu luz nos hace ver la luz,

pero muchas veces, es tan difícil

la cantar el canto del Evangelio.

¡Nos cegamos a nosotros mismos,

nos autoengañamos complacientemente,

nos creemos poderosos

según los criterios

de esta cultura

tan injusta

y con tantas tendencias

tan contrarias a la vida!

¡Nos reímos,

satisfechos,

de todo y de todos

aunque estemos

al borde del abismo!

Cristo Jesús,

te compadeces de nuestras cegueras,

tan egoístas,

tan humanas,

tan de corazón de piedra.

Cristo Jesús,

nos haces ver que no sabemos realmente dónde vamos,

nosotros, que nos creemos

tan fuertes,

tan listos,

tan autónomos.

Cristo Jesús,

iluminas a todos los hombres,

especialmente a través

de la santidad

diaria,

callejera,

solidaria

de los que en ti creemos.

Cristo Jesús,

nos revelas la fuerza de  la salvación

a través de la sencillez,

de la autenticidad,

de la súplica que surge

de lo más hondo de nuestro ser.

Cristo Jesús,

entrevemos los fulgores

de tu Vida Nueva,

pero nos da tanto miedo

reconocerte,

de verdad

como Señor de nuestra vida

y de la Historia.

Cristo Jesús,

sabemos que no habrá noche

al final de los tiempos:

Tú nos alumbrarás

con tu presencia vivificante,

amor sobre todo amor,

vida sobre toda vida,

santidad de santidades.

¡Auméntanos la fe

que angosta es

la casa de nuestro corazón!

TERCER PASO: ORATIO

Posted on marzo 15th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Señor Jesús, agua que sacia la sed de los peores yermos

– la soledad, el autodesprecio…

Señor Jesús,  agua que nos libera de los peores infiernos

– la mirada estigmática de los demás,

el juicio inexorable de los cultivadores de estiércol…

Señor Jesús, agua que sana las peores toxicidades humanas

– todos somos perdedores si se cuenta mal la historia,

todos somos, alguna vez, leprosos siniestros…

¡Cristo Jesús, tú cuentas muy bien nuestra biografía!

Ninguna historia personal te es ajena:

eres presencia auténtica en el fondo misterioso

de cada ser humano.

Y de todos nuestros pozos,

que muchas veces ni conocemos,

sacas agua para nuestra salvación

y la salvación del mundo.

¡Cristo Jesús, nos conoces mejor que nosotros mismos!

Nos comprendes como somos,

– basta acercarse y silenciarse…

Cristo Jesús, nos hablas justo con la palabra exacta,

– basta acercarse y escucharte…

Cristo Jesús, nos tratas como nadie nos ha tratado.

– basta acercarse y dejarse mirar

cómo sólo tú has mirado

a los hombres y mujeres

en toda la historia de la humanidad…

¡Cristo Jesús, sin ti nuestra vida es baldía!

Señor Jesús, cada uno de nosotros somos la samaritana.

¡Todos ansiamos a alguien que nos acoja como Tú!

Escuchamos, sobrecogidos,

al borde de las lágrimas más auténticas

que jamás hubiéramos podido derramar

tus palabras de salvación:

“No importa lo que hayas hecho,

te amo por ti mismo.

Ven a mi tal como eres,

tal como estás,

tal como vas por la vida.

Ven a mi con tu biografía

Desportillada o rota

o hundiéndose en los basureros

de la mezquindad humana.

Ven a mi. Confía, Ven.

Te doy la paz sobre toda paz…

esa paz que tranquiliza tu interior

y que te alegra definitivamente la vida.

Levántate, no temas.

Revive y vuelve a vivir.

Tienes derecho a ser tú.

Yo estoy contigo hasta el final de los tiempos.”

Señor Jesús, como a la samaritana,

sólo nos cabe profesar la fe en ti,

nuestra fuente de salvación.

¡Señor Jesús, no podemos callar!

¡Que, en todas las mentes,

que, en todos los corazones

que, en todas las vidas

llegue a reverberar la experiencia

del encuentro contigo,

Luz de Luz, Vida de Vida, Energía de Energía!

¡Haznos aguadores de tu salvación

en nuestro día a día…

en nuestra sociedad

en nuestro trabajo,

en nuestra familia… ¡

¡Haznos humildes cántaros de salvación!

¡Haznos humildes fuentecillas de agua

que recrea y enamora como tú!

¡Haznos humildes botijos de fraternidad!

TERCER PASO: ORATIO

Posted on marzo 8th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Dios Padre

nos llamas a la tierra prometida de tu Reino.

Por eso nos sentimos peregrinos,

junto con todos los hijos de Abraham

y con todos los hombres y mujeres de bien

a lo largo de los siglos y de las culturas,

hasta encontrarte

y llegar a la comunión que nunca se acaba.

Por Abraham sabemos que elegiste un pueblo.

En su peregrinar, al primer patriarca le sostenía

la confianza de todo corazón en tu Palabra.

A través de tierra extranjera,

saliendo de la esclavitud

y aventurándose en el desierto,

condujiste, a través de Moisés,

a tu pueblo hasta la tierra prometida.

Mediante los profetas

conservaste muy viva,

en el corazón de Israel,

la esperanza de la salvación definitiva.

que anunciaron la llegada del Mesías.

Y al inicio del final de los tiempos,

nos enviaste a tu Hijo,

el amado,

el Mesías,

Luz de Luz,

que, después de anunciar su muerte

a los discípulos,

les mostró el esplendor de la gloria

en el monte Tabor.

Dios Padre,

somos millones los seres humanos

los que tenemos nuestro corazón lleno

de inquietudes,

de preguntas,

de miedos…

en estos tiempos

tan extraños,

tan contradictorios,

tan inciertos

que nos tocan vivir.

¿De quién nos podemos fiar,

Señor?

¿De quién nos podemos fiar?

A veces tenemos la sensación

de que vivimos

cerca de ser aplastados…

por tanta mentira,

por tanta codicia,

por tanta idolatría…

pero sabemos que

la vida de tu Hijo,

impulsado por la energía y valentía

del Espíritu,

es el mensaje definitivo

en el espesor de la Historia,

en las nieblas de los tiempos,

en las sombras de muestra biografía…

Vida de vida

que nos colma de esperanza,

nos llena de sentido,

nos ilumina en nuestras ambigüedades.

Tu Hijo sanó cuerpos y almas maltrechos

por tanta y tanta injusticia evitable.

Tu Hijo derrocó ídolos

creados por vanidosos poderes religiosos,

Tu Hijo combatió lo demoníaco

que se infiltra

a través de todas nuestras

justificaciones y negociaciones

con las tentaciones

bajo la apariencia de bien…

Tu Hijo compartió

vida, pan y lágrimas con los pobres y excluidos,

pasó noches en vela en oración

aceptando el camino que le llevó

a la terrible cruz,

caminó junto a sus discípulos…

sus amigos…

enseñándoles

las verdades de la verdadera sabiduría

con infinita paciencia.

Tu hijo se entregó totalmente

al camino

de la verdad y de la vida

que lo llevó

a hacer lo que nadie quería hacer…

que lo llevó

donde nadie quiere estar…

que lo llevó

a estar como nadie quiere estar…

desnudo,

en carne viva,

sometido a las tinieblas de las tinieblas.

Dios Padre,

derrama sobre nosotros

el Espíritu:

que sea inquietante

para nuestra vida cotidiana…

¡Que nuestra fe sea todavía más fe!

Danos valor…

para vivir la nueva humanidad.

Levántanos de la mediocridad.

Dios Padre,

derrama sobre nosotros

el Espíritu:

que llenemos

de autenticidad religiosa

nuestra presencia

en las relaciones laborales,

en los encuentros con nuestros contemporáneos,

en la vida cotidiana compartida

en nuestras ciudades.

¡Que seamos signos,

inteligentes y libres, de Cristo inteligible y atractivo!

Danos humildad

para vivir la nueva humanidad.

¡Levántanos

de los miedos!

Dios Padre,

derrama sobre nosotros

el Espíritu:

que no cedamos

a la tentación de instalarnos

en el mundo tal como está

en nuestra familia tal como está,

en la Iglesia tal como está.

¡Levántanos

de nuestra humanidad,

tan humanidad

entre humanidades!

Dios Padre,

que seamos buscadores,

sembradores,

exploradores

de nuevas relaciones

sociales, económicas, culturales…

en estas,

acaso,

ruinas esplendorosas

en las que parece

que nos arrastramos.

¡Levántanos,

levántanos

para buscar tu rostro

tan divino,

tan humano!

TERCER PASO: ORATIO

Posted on febrero 29th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Cristo Jesús,

llenas de sentido y esperanza

nuestra confianza,

nuestra lucha

nuestro crecimiento espiritual.

Cristo Jesús,

nos enseñas

el camino de santidad y justicia:

confiar sobre toda confianza

en el Padre

y alimentar a los hambrientos,

sea cual sea su hambre…

sanar a los enfermos,

sea cual sea su enfermedad…

acoger a todos

sean cuales sean las circunstancias

que la vida les pone por delante.

Cristo Jesús,

en este tiempo de cuaresma,

en este tiempo

de lucha y esperanza

dame tu Espíritu

para que sepa darme cuenta

de que lo fácil,

lo cómodo,

el triunfo a los ojos del mundo

acaso no sea lo verdadero

bajo tu mirada.

Cristo Jesús,

en este tiempo

crecimiento en santidad y justicia,

ilumina mi libertad y mi conciencia

para que no anteponga mis deseos,

tan hijos de la publicidad,

a las necesidades reales

de los que me rodean

cotidianamente.

Cristo Jesús,

en este tiempo de conversión y de despojamiento,

ilumina mi corazón y mis entrañas,

para no descargar responsabilidades

cuando aparecen

las complicaciones

en la construcción cotidiana

de ese mundo mejor

que anhelan tantos corazones.

Cristo Jesús,

en este tiempo de toma de conciencia

y de acciones concretas,

ilumina mi mirada y mi sensibilidad

con la sabiduría

que proviene

de tu presencia

en los más débiles,

en los más desposeídos,

en los más empequeñecidos.

Cristo Jesús,

dame inteligencia

para identificar el mal…

especialmente el que brota

de las tentaciones

que anidan en mi interior…

dame valentía

para combatirlo

con las armas

de la bondad

y la no-violencia…

dame humildad

y serenidad

para seguir caminando

por las sendas,

del Reino de Dios,

muchas veces apenas intuidas

en estos tiempos tan extraños.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on febrero 23rd, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Cristo Jesús,

evangelio de vida y paz.

Cristo Jesús,

buen samaritano.

Cristo Jesús,

víctima de nuestras injusticias.

Cristo Jesús,

poder de Dios.

Cristo Jesús,

arranca la violencia de mi corazón.

Cristo Jesús,

dame entrañas de misericordia.

Cristo Jesús,

aviva mi capacidad de tolerancia.

Cristo Jesús,

ábreme al perdón y a la reconciliación.

Cristo Jesús,

infúndeme tu Espíritu de Paz.

Cristo Jesús,

que piense como Tú,

que hable como Tú,

que sienta como Tú,

que haga como Tú.

Cristo Jesús,

que llegue a ser,

diariamente,

un instrumento de tu paz.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on febrero 14th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Señor Jesús, Cristo Jesús:

ayúdame a caminar hacia la plenitud.

Que sea capaz de decir “me equivoqué”.

Que piense siempre, conscientemente, como un cristiano.

Que sea optimista tenazmente.

Que elija amar, siempre.

Que defienda mis derechos respetando los derechos de los demás.

Que sepa decir “sí” y “no” con autenticidad.

Que afronte los problemas humildemente.

Que elija sembrar, generosamente, siempre.

Que mis tristezas sean sólo las de no poder hacer algo más o algo mejor.

Que elija reconciliar, siempre.

Que sepa escuchar con el corazón y con mucha paciencia.

Que sea capaz de validar las emociones de los demás sin creerme mejor que nadie.

Que sienta siempre como un cristiano.

Que me sienta lo bastante fuerte como para ser amable, pase lo que pase – ¡aunque sea conduciendo!

Que respete a mis superiores y que intente aprender algo de ellos.

Que elija crear, siempre.

Que desee siempre mejorar, buscando el bien común.

Que acepte mis emociones.

Que elija comprender, siempre.

Que reconozca definitivamente que el infortunio es el mejor de los maestros.

Que sea capaz de afrontar los retos uno a uno.

Que me acepte incondicionalmente.

Que me sienta capaz de dar mi palabra y de cumplirla.

Que vea la realidad de mi trabajo mucho más allá del “ladrillo” que me toca poner.

Que desee siempre como un cristiano: que todos tengan vida y vida en abundancia.

Que supere el pensamiento mágico de que “me ayudarás, Dios mío, milagrosamente”.

Que respete a los demás en los conflictos que se planteen en mi vida.

Que irradie seguridad y humildad a la vez.

Que sea capaz de ser muy razonable a la hora de proponer las convicciones que orientan mi vida.

Que no me sienta ni inferior ni superior a los demás.

Que elija compartir, siempre.

Que no tenga miedo de aclarar equívocos.

Que la confianza en mi mismo genere fraternidad.

Que critique ideas y respete a las personas.

Que mi escucha sea una escucha que genere confianza y fraternidad.

Que elija alabar, siempre.

Que acepte mis limitaciones y mis facetas oscuras.

Que me abra a los demás con confianza, sin esperar nada a cambio.

Que no tenga miedo de aspirar a la santidad.

Que sepa regular mis emociones de tal modo que los demás se sientan a gusto.

Que elija curar, siempre.

Que afronte los conflictos con serenidad.

Que me mueva por convicciones, no por conveniencias.

Que sea capaz de comunicarme con claridad y con transparencia lo que llevo dentro.

Que asuma que la culpa sólo es sana si lleva a ponerme en tu presencia amorosa y liberadora.

Que elija perseverar, siempre.

Que elija bendecir, siempre.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on febrero 9th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

Dios que habitas en la luz eterna:
las palabras se nos quedan cortas
para nombrar todo lo que nuestro corazón
desea nombrar en este domingo.
Bendito seas por todas las luces
que iluminan nuestras vidas.
Bendito seas por la luz del conocimiento,
por la luz de la razón,
por la luz de la inteligencia.
Por la fuerza de esta luz
sabemos mucho del mundo,
sabemos mucho de nosotros,
sabemos mucho de ti.
Y por la misma luz sabemos que no es suficiente
esta luz tan potente y plástica
para llenar de sentido y de significado nuestra vida.
Bendito seas por la luz que emanan
los santos de la historia,
sea cual sea el camino espiritual
que hayan vivido.
Su luz,
tan personal,
tan especial,
tan humana
nos inspira constantemente.
Y por esta misma luz
sabemos que hay una fuente
inefable,
inagotable,
fascinante
cuya presencia está al alcance
de todo ser humano
que busca lo caminos de la santidad.,
que explorar la realización de
nuevas obras de misericordia,
que ansía un mundo donde la palabra fraternidad
tenga la consistencia de roca viva.
Bendito seas por la luz de tu Hijo,
que nos llamó,
claramente
a ser luz del mundo
con nuestras palabras,
con nuestra presencia,
con nuestro ser seres humanos
en medio de los seres humanos.
Bendito seas,
Dios que habitas en la luz eterna.
Ante ti nos presentamos,
conscientes de nuestra fragilidad
y de nuestros miedos.
Nuestra confianza está puesta
en tu Hijo y Señor nuestro:
partió su pan con el hambriento,
llamó amigos a hombres y mujeres maltrechos,
sembró de esperanza concreta
a todos y cada uno
de los seres humanos abatidos
con los que se encontró.
Bendito seas,
Dios que habitas en la luz eterna.
Sabemos de nuestros desalientos,
de nuestros fallos,
de nuestros fracasos.
¡Haznos ser el resplandor de tu gloria!
¡Haznos ser humilde leño que se consume
día a día, gestando nueva humanidad!
¡Haznos ser pábilo pequeño,
sencillo,
auténtico…
que arde en caridad!

TERCER PASO: ORATIO

Posted on febrero 2nd, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

 

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

Señor:

las velas están de moda.

Son un símbolo universal

de que somos sensibles

a la dimensión no-material

de la realidad.

Señor:

Hay una energía

en nuestro interior

que nos lanza a buscar la luz.

Somos seres sedientos de luz.

Y tú eres luz:

… luz de luz…

Señor,

sabes que enciendo velas en mi casa.

Con ellas, sinceramente te quiero decir:

Sé, aún más, mi luz.

Sencillamente.

Sé, aún más, ese fuego

que me purifica.

Realmente.

Sé, aún más, lámpara

para mis pasos.

Humildemente.

Señor,

que cada vez que encienda una vela

de verdad desee

que tú seas, aún más,

el que revela

lo que está escondido en mi

y en la realidad.

Que tú seas, aún más,

el que da significado

al mudo extraño

en el que nos toca vivir.

Qué tú seas, aún más

la fuente de sensibilidad fraternal

a la que todos estamos llamados..

TERCER PASO: ORATIO

Posted on enero 26th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Te damos gracias, Señor

porque tu Palabra

puede ser

inmensamente eficaz entre nosotros.

Sabemos que nos nutre,

nos guía,

nos alienta.

Sabemos que nos dice la verdad

acerca de nosotros mismos.

Te damos gracias, Señor

porque sabemos que tu Palabra

es más fuerte y poderosa que nuestros miedos,

más taladradora que nuestras resistencias,

más consistente que nuestras fragilidades.

Sabemos que nos fundamenta en las ambigüedades

de nuestra biografía.

Todo esto

ya lo hemos pedido muchas veces.

Ya nos lo sabemos.

Como casi de memoria.

¡Somos gente

de Iglesia,

de misa y tal…!

Señor, danos fuerza

para no engañarnos,

para no negociar,

para no transaccionar

contigo,

con tu Presencia,

con tu Reino.

Te pedimos, Señor

que nos abras aún más

el corazón

para que nos tememos en serio

por ejemplo,

el adverbio

inmediatamente.

María,

que confiaste con toda tu autenticidad,

para que fuera eficaz en ti

la Palabra que te fue dirigida,

danos el espíritu

de disponibilidad

de libertad,

de entrega real

a la proclamación del Reino.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on enero 19th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

 

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Tú eres, Jesús, el Cordero de Dios.

Tú eres, Jesús, el Mesías de la ternura de Dios.

Tú eres, Jesús, a quien queremos seguir.

Tú eres, Jesús, el Mesías de la compasión de Dios.

Tú eres, Jesús, a quien queremos comunicar.

Tú eres, Jesús, el Mesías entrañable.

Tú eres, Jesús, con quien queremos vivir.

Tú eres, Jesús, el Mesías desde la sencillez de la vida.

Tú eres, Jesús, el hermano que nos iguala.

Tú eres, Jesús, el Mesías de la debilidad asumida en plena confianza.

Tú eres, Jesús, quien nos da la Gracia.

Tú eres, Jesús, el Mesías de la vitalidad de lo diario

Tú eres, Jesús, quien nos da la Paz.

Tú eres, Jesús, el Mesías del Espíritu de la No Violencia.

Tú eres, Jesús,

el que llena nuestras soledades,

el que sanea nuestras sombras,

el que alienta nuestro peregrinar…

Tú eres, Jesús,

el que fundamenta

nuestra inteligencia,

nuestra libertad,

nuestro amor.

Tú eres, Jesús, el Cordero de Dios.

En ti creemos.

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