ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on enero 23rd, 2021 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar) (2009)

En las lecturas de estos Domingos siguientes a Navidad, aparece Jesús «llamando», como diciendo: «Bueno, vale ya de sentimentalismos y ternuras por el Niño-Dios nacido, basta de ya de celebraciones, y os llamo a trabajar por el Reino, ¡que hay mucho que hacer!»

Y así está la liturgia de la Palabra, sin perder tiempo. Recordemos esta semana el momento de nuestra vida en que sentimos fuertemente su llamada, aunque ya sabemos que el Señor nos llama siempre, pero aquel momento en el que algo cambió en nuestro interior, en el que nuestra alma dio un vuelco, en el que estábamos dispuestos a dejarlo todo. Es importante saber que hubo un tiempo en que sentimos ese «enamoramiento». Ahora, esa sensación cambia algo, como en un matrimonio, la etapa de enamoramiento es preciosa, con sus sensaciones tan especiales, pero luego viene el día a día, aprender a quererse los esposos, a intentar hacerse, desde por la mañana, el día más feliz el uno al otro. ¡Eso es lo difícil y a la vez lo apasionante!. Pues pongámonos manos a la obra, intentemos desde primera hora, hacer más feliz al Señor, por que lo queremos, por que ha dado sentido a nuestra vida, por que descubrimos que Él sí que sabe querernos, además de enamorarnos el día de su llamada.

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on enero 17th, 2021 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 5 hijos, ambos trabajan, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Jesús siempre propone, y todas sus propuestas son para nuestro bien. En esta ocasión invitó a quienes serían sus primeros discípulos, por indicación de Juan el Bautista.

Los discípulos se quedaron con Él aquel día, y a partir de ese momento iniciaron una nueva vida llena de sentido al lado del Maestro. Qué grande sería lo que vieron para decidir ese cambio de rumbo.

Podemos ver en el texto del Evangelio una llamada a la plenitud de vida. A ir a Jesús para desde Él, emprender nuestro recorrido diario. ¡Qué diferencia hay entre caminar con Dios a tu lado que hacerlo a ciegas! Ya lo dice la secuencia del Espíritu Santo:

“mira el vacío el hombre si tú le faltas por dentro,

mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento”.

Te sugerimos esta semana vivir desde Dios, eso como siempre… ¿Cómo en esta ocasión? Ofreciéndole cada día, sintiéndolo contigo y pidiéndole que te acompañe y te ilumine para crecer, compartir y servir en las acciones que emprendas durante el día, por importantes o insignificantes que te parezcan. Y que al final del día, antes de acostarte, hagas repaso de la jornada y recuerdes en qué has crecido, qué has compartido y a quiénes has servido desde el Señor.

Y también que en alguna ocasión de la semana des gracias a Dios por la “Juana o Juan el Bautista” de tu vida que te indicó el camino hacia Él. E incluso si te es posible, que le des las gracias personalmente a quienes te lo señalaron.

Feliz semana en el Señor

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on enero 10th, 2021 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 3 hijos, él trabajan, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Hoy, con su bautismo, Jesús va a comenzar su vida pública y empieza como nació, mezclándose con la multitud, siendo uno más, poniéndose a la cola de los pecadores para bautizarse, aunque no lo necesite, demostrando la misma humildad que hizo cuando nació en un pesebre. Juan lo vería en la cola y se diría ¿qué hace el Mesías aquí?. Lo reconoce y hace un acto de fe, se humilla ante Él. Quizás deberíamos aprender a hacer esto para dar un testimonio convincente, la humildad es la virtud que más almas convierte. Ojalá nosotros, en nuestra vida cotidiana tuviéramos esa actitud al reconocerlo en el hermano y también en las situaciones que nos presenta la vida, decir como Juan, no soy digno de desatar la correa de tus sandalias o lo que es lo mismo, sólo soy tu humilde servidor. Pero lo más importante del bautismo del Señor es el acontecimiento que ocurrió, la «apertura del cielo», Dios Padre instaura desde ese día una nueva relación entre el Cielo y la tierra, entre Él y los hombres, ya nunca más estará cerrado, hace dos cosas, una, reconoce a su Hijo amado ante los hombres y dos, a todos nosotros nos confiere la dignidad de ser sus hijos a los que ama, hasta el punto de entregar lo que más quiere, a su propio Hijo, para redimirnos de nuestros pecados. Ya no va a ser más un bautismo de agua, el que hacía Juan, que invitaba a la conversión. El bautismo de Jesús para con los hombres, es un bautismo de Espíritu Santo, y eso, desde que nos bautizamos de pequeños, es una impronta indeleble en el alma, somos hijos de Dios, somos templos vivos del Espíritu Santo. ¿qué dignidad puede ser mayor que ésta?. El trato con los demás ya no puede ser el mismo. El prójimo adquiere tras esa impronta, un valor infinito.

Me gustaba también comparar la epifanía (manifestación) terrenal, la de los sabios Reyes Magos que son capaces de ver algo muy especial en aquel niño en pañales, con el bautismo terrenal, el de Juan, que con agua, bautizaba como símbolo de la conversión de las almas de aquella gente que creyeron en la llegada del nuevo Reino que anunciaba. Por otro lado, la otra comparación, es la epifanía de Dios, que ante los hombres señala: Tú eres mi hijo amado. Esta manifestación o 2ª epifanía es increíblemente más grande que la primera, la de aquellos reyes Magos. Al compararla con el bautismo de Espíritu Santo, que ya no es sólo de agua, podemos ver que es ese Espíritu Santo el que nos lleva a ver a Dios más allá de lo terrenal. Ese es el gran secreto que nos descubre Jesús para ayudarnos a ser felices. Por ejemplo, ante un admirable paisaje, ante la mirada de un niño, nos sale espontáneo decir: ahí está Dios, y surge de nosotros una oración de alabanza. Eso nos hace llenarnos de paz y alegría.  Sin embargo, ante otras circunstancias más difíciles, el dolor, la enfermedad, la incomprensión…detrás de eso, sólo somos capaces de descubrir a Dios gracias al Espíritu Santo. Y si somos capaces de descubrirlo también detrás de estas cosas, ya no es por la sabiduría humana, no, es porque Dios nos ha concedido ese beneficio por que fuimos bautizados con el Espíritu Santo. Entonces, no tengamos miedo, detrás de todo está ese Dios amoroso que sólo quiere que seamos felices y nos concede la fuerza para ello y todo, todo lo permite para nuestro bien, por que nos ama inmensamente.

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on enero 3rd, 2021 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 3 hijos, él trabajan, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

<<…El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo, pero vino a su casa y ni lo conocieron ni lo recibieron… >>

Hace poco, me pasaron un escrito de un misionero claretiano, Juan Carlos Martos, que lleno como nadie del carisma claretiano, intenta analizar la realidad de los tiempos. Se llamaba «el desmoronamiento». Hacía una reflexión de este tiempo de pandemia y de cómo, al pasar la 1ª ola de la pandemia, no pocos vaticinaban que por culpa de la Covid-19 se preludiaba una sacudida de conciencias tal que haría recuperar protagonismo a la Iglesia y a la fe.

No conocemos estadísticas, pero al menos por ahora, la asistencia, del tipo que sea, está siendo frustrante.

Con la fe, pasa como con el amor la pareja, que si no se cuida (si no se hace oración, si no se frecuentan los sacramentos, si no se comparte…) todo va cayendo en una dilución y un evaporamiento tal que, ni siquiera con estas sacudidas de conciencia, llega a perder su fuerza salvadora, su iluminación sobre la verdad absoluta. Parece que sólo importa el divertimento, la libertad de movimientos, recuperar la «normalidad», la salud física y económica…

Estas palabras del evangelio de este domingo, me hacen caer en la cuenta de lo fácil que es que Jesús pase a nuestro lado y si no tenemos el corazón preparado (estando en paz con Dios y con el hermano, viviendo con radicalidad evangélica nuestra vida, enraizados en la fe…), lo más probable es que se desvanezca como un fantasma. San Agustín decía una cosa preciosa: Señor tengo miedo, pero no a la muerte o al dolor, sino a que Tú pases y yo no te reconozca.

Escuchamos continuamente expresiones como que tenemos que salvar la Navidad, salvar los negocios, la hostelería, la vida familiar y con los amigos…pero se nos olvida lo más importante, el nacimiento del Niño Dios, que nace, haya pandemia o no, estemos achuchados en la mesa cenando o no, tengamos mucho miedo al contagio o menos, con salud o sin ella.

Terminaba Juan Carlos su escrito aludiendo a una frase de un filósofo: El hombre es el único ser animal que trata de saciar su sed bebiendo agua del mar. Agarremos esa Verdad y que abandere nuestra vida en todo momento, bebiendo del agua que sacia, su evangelio, para que no llegue a ocurrir ese desmoronamiento tan triste que suele ocurrir en la adversidad.

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on diciembre 20th, 2020 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 3 hijos, él trabajan, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

De las mejores imágenes que nos gusta destacar en casa, en esta época del Adviento, es la figura de la Virgen María embarazada.

Así, la tenemos rodeada de velas para que nos recuerde lo importante que fue su generosidad para con Dios, sin ella, por la forma de hacer tan peculiar del Señor, que no quiere intervenir en la historia de salvación si no es a través del concurso de los hombres y mujeres, no habría venido el Niño Dios a la tierra.

Me gusta imaginar cómo sería el día a día de María. Ya de por sí, era una mujer muy especial, para fijarse el Señor en ella, ya verás… Pero sintiendo nacer esa criatura en su vientre, seguro que aún si cabe, su comportamiento y su manera de actuar tuvo que dar un cambio cualitativo. El trato con los demás debía ser exquisito, con dulzura, amable, delicada. Y seguro que no se pararía a chismorrear con las vecinas, ni a criticar, ni miraría a la gente por encima del hombro.

Pues bien, gracias a que Jesús dio la vida por nosotros, todos hemos recibido la infinita dignidad y el grandísimo honor de ser templos vivos de Dios. Es como si estuviéramos «preñados de Dios».

Parémonos en este tiempo de Adviento a analizar nuestro día a día, cómo debería de cambiar si sintiéramos, como María, desarrollarse esa criatura en nuestro vientre, moviéndose y dando pataditas, sabiendo que es Dios mismo quien flota en nuestra barrigota. ¿Se nos ocurriría entrar en un local o ver una película donde se respire un ambiente de lascivia, de flirteo, de sensualidad…?

¿Nos quedaríamos a gusto en una conversación donde despellejamos con la crítica a un compañero de trabajo?

¿Trataríamos igual a un pobre que nos encontráramos en la calle, o a un inmigrante engañado por las mafias de sus países?

¿Engañaríamos o no seríamos honestos en nuestro trabajo?

María, ya embarazada, fue a ayudar a su prima Isabel, se puso al servicio de los demás, no se le ocurrió pasar un embarazo de señoritinga, quejándose por todo y teniendo una corte adorándola. No, se puso en camino y a amar a su prójimo. ¿Qué le pasó cuando con su prima Isabel al verla cantó el Magnificat? Que sintió la criatura como si diera saltos de gozo. También nosotros, a través de los pequeños actos de amor, de nuestras renuncias por cuidar de lo que tenemos dentro, de nuestras conversaciones con nuestro bebé, Dios se nos manifestará con más claridad, lo descubriremos con más facilidad detrás de ese envoltorio que puede ser una enfermedad, una dificultad… Nuestra vida se llenará de alegría por que estaremos plenos con su íntima compañía.

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on diciembre 13th, 2020 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 3 hijos, él trabajan, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

“No era la luz, sino testigo de la Luz.”

Las figuras por excelencia del Adviento, aparte del Niño Jesús, la Virgen María, san Juan Bautista, San José…tienen un denominador común, todos cumplieron su misión a la perfección, sin salirse de su mandato ni un ápice, sin caer en la tentación de sentirse más protagonistas de lo encomendado, en ellos prevalecía la gran virtud de la humildad. En este sentido, me sigue sorprendiendo Juan el Bautista, nunca llega a vanagloriarse ni a sentirse más que Aquel que vendrá.

¿Por qué no encargó, Dios Padre, a un fariseo o a un doctor de la Ley, que preparara el camino para el nacimiento de su Hijo?. Pues sabemos la respuesta fácil, al Señor no le gustan la hipocresía, aquellos que visten con mucha parafernalia, no hacen lo que predican, carecen de ternura y comprensión por los más pobres porque están a otro nivel, miran por encima del hombro…

Para SER TESTIGOS DE LA LUZ, hay que pedalear, como actuaban las dinamos de las antiguas bicicletas, si no había movimiento, no mandaban esa energía que iluminaba la bombilla. Los pequeños actos de amor para con el prójimo, son nuestra fuerza al pedalear. La dinamo, es Dios que hace entender a los demás que ese amor tan incondicional, viene de una esperanza que trasciende al más allá, que espera gozar de la plenitud junto al Señor y que aquí en la tierra, nos sale espontáneo agradecer su Amor, queriendo al prójimo, porque le vemos reflejado en su corazón. Esta actitud, no dejando de pedalear, haya viento o lluvia, frio o calor, en la alegría o en la tristeza, nos pondrán en posición privilegiada para alumbrar la oscuridad, los desiertos propios, para pedir perdón y encontrarles sentido, y los de los de los demás para ofrecernos a ayudar, sin despistarnos ante el dolor ajeno y sin caer en el peligro de ser indiferentes a su sufrimiento.

Como San Juan dice, digamos nosotros: somos simples siervos que hemos hecho la mínima parte, la Luz la da el Señor, nosotros podemos testimoniar que esa forma de hacer, nos ilumina y nos sentimos dichosos.

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Posted on diciembre 5th, 2020 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 3 hijos, él trabajan, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Preparad el camino y allanad sus senderos.

Alguna vez, cuando ha habido algún conflicto familiar, problemas de convivencia en la oficina, en el trabajo…¿No os habéis acordado nunca de la figura de Juan el Bautista o al menos de alguien que tenga su actitud?

No hay virtud mayor para ello que la humildad y la mansedumbre de corazón. Tratemos, en este tiempo de Adviento, de ser instrumento del Señor para ser transmisores de Esperanza y de «buen rollo».

Las nulas esperanzas, la tristeza y la desilusión, en esta Navidad tan atípica que nos espera, sin saber si vamos a poder compartir con nuestros seres queridos estas fechas, con el miedo al contagio, la incertidumbre económica…, es muy fácil que caigamos en ello y así lo trasmitamos en nuestro entorno. Preguntémonos qué haría Juan el Bautista, ¿pondría sólo su esperanza en la llegada de la ansiada vacuna? y, entonces, mientras tanto, ¿qué hacemos, vagamos como zombis, dejamos al Niño Jesús que va a nacer que lo haga por su cuenta y riesgo, porque nosotros, bastante tenemos con lo nuestro? No, nuestra Esperanza es otra, velad, porque no sabéis el día ni la hora), no podemos perder ni una oportunidad de ver a Dios en los demás ni en nuestra vida, porque nuestro amor hacia Él es tanto, que eso nos impele a no distraernos para agarrarlo y quererlo cuando pase a nuestro lado, sabemos que eso y sólo eso nos da la felicidad.

Lo del «buen rollo» lo decía de forma coloquial pero no por ello menos importante, qué bueno aquellas personas que se adaptan a todo, aceptan a los demás tal y como son, no murmuran ni piensan mal…Todo esto es allanar los senderos, quitar dificultades y piedrecitas a los otros en su camino, ¡que ya bastante tienen con lo suyo para que les pongamos trabas, encima!

De manera personal, no dejemos de preparar el camino que nos llevará a encontrarnos con el niño Jesús, nuestros valles serían nuestros pecados, nuestras faltas de caridad, nuestras montañas, la soberbia, el orgullo, la dureza de corazón. Intentemos cuidar nuestra manera de hablar, sin voces, amablemente, pensemos las cosas antes de decirlas para que no hieran a nadie. Eso es allanar los senderos, quitar valles y montañas. Para ello necesitamos también dedicar nuestros momentos a la oración, a hablar con Dios. Eso ayudará sobre manera.

Pues nada, toca hacer de Juanes, los obreros de los caminos, ponernos el casco de trabajo y con humildad y mansedumbre ayudar a que nuestro corazón y el de los demás esté más receptivo al nacimiento del Señor.–

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on noviembre 29th, 2020 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 3 hijos, él trabajan, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Llegó el Adviento. Tiempo de Esperanza. Hace poco leí una frase que me impactó:

<<La santidad de las personas se mide en el «espesor» de su esperanza>> Es como un mantra que trato de repetir estos días, porque son muchos los motivos que nos pueden hacer caer en la desesperanza en este tiempo de pandemia: enfermedad o muerte de algún familiar cercano sin poder acompañarlo, secuelas en nuestras relaciones interpersonales por no poder convivir como antes, miedo a la enorme crisis económica que se nos avecina, a que muchos pierdan su trabajo, su proyecto vital…

Sin embargo, hay, para nosotros los cristianos, un pilar fundamental que nos sustenta, el Amor de Dios, la confianza en Alguien que jamás nos abandona. Eso es lo que nos da la mayor de las esperanzas. Constatando el paso amoroso del Señor por nuestra historia de salvación nos sale espontáneo el corresponder a ese Amor. ¿Dónde podemos amarlo? Lo veíamos muy bien el domingo pasado, «cuanto hicisteis a uno de estos más pequeños, a mí me lo hicisteis».

La Palabra de Dios de este Domingo, nos invita a vigilar. La vigilancia está por encima del miedo, pues su causa es el amor a los que son importantes para nosotros.

Hace un mes, mi hijo contrajo el coronavirus, en su piso de estudiantes, afortunadamente ya está bien.  A nosotros no nos lo contagió por que tomó la decisión acertada de no vernos físicamente en una temporada, aún antes de contraerlo, porque yo era persona de riesgo. Siempre decía, quiero estar con vosotros, pero temo que me contagie y te lo pegue a ti.

Se ha criticado mucho a la gente joven y es injusto, hay algunos que no hacen caso, pero muchos otros, vigilan por el bien de los que más quieren.

Pues bien, este ejemplo «pandémico» me viene bien para trasladarlo a nuestra forma de poner en práctica la Palabra.

Vigilar, velar…Debe ser una vigilancia activa, no es un sentimiento, sino una intención, salgamos de ese miedo que nos atenaza, ése que, en vez de dejarnos en vela, nos amodorra. Tomemos distancia de nosotros mismos, para ver desde fuera los propios problemas con más objetividad, reconocer ese miedo para relativizarlo. Somos vulnerables, sí, pero trascendentes, podemos ir más allá, debemos asumir la responsabilidad individual de proteger y atender a los demás, porque se lo debemos a Dios. Vamos a trabajar junto a otros, crear redes de colaboración y darle valor a las que ya existen, unir más aún a las familias, las asociaciones, ONGs, parroquias…todos aquellos que busquen el bien común. Son los vínculos de comunidad, de solidaridad, de compartir, de aprecio, incluso de heroísmo, dar la vida para ayudar a otros, lo que ayuda a cambiar el corazón… Esta debe ser nuestra vigilancia activa libre de miedos.

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on noviembre 21st, 2020 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 5 hijos, ambos trabajan, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

 

Agradece cada cosa que ocurre en tu vida. Tómate todo lo que te pasa como un regalo, incluso aquello que no ha salido como te esperas. Si te lamentas porque salió “torcido”, estás en manos del azar, de las circunstancias, y siempre tendrás motivos para quejarte. En cambio, agradece haber tenido en esa adversidad la oportunidad de desarrollar otras habilidades y de ver las cosas con otros ojos. ¡No pierdas el tiempo quejándote, que la vida no espera!. Si muestras gratitud estarás sin lastre, más libre, para abrir tus ojos y tender tus manos a las necesidades. La gratitud te da mucha fortaleza. Y si además añades a tu equipaje el buen humor, tu generosidad brillará con más luz. La generosidad supone dar más de lo que recibes. Esas cualidades no te llegan de fuera, nacen en ti si te dejas cambiar por el Señor. Lo dice el Papa Francisco en su exhortación apostólica Gaudete et Exultate: “El santo es capaz de vivir con alegría y sentido del humor. Sin perder el realismo, ilumina a los demás con un espíritu positivo y esperanzado. Ser cristianos es gozo en el Espíritu Santo”. Si te sabes acompañado por Dios, tienes garantizado un impulso especial en tu entrega, porque no será desde la obligación, sino desde la alegría de los hijos de Dios. Te animamos esta semana a que desarrolles en ti ese trinomio: gratitud, buen humor, generosidad. Te dará la fortaleza de dar, de vestir, de visitar, de asistir,… Con esa predisposición las ocasiones se te pondrán en el camino. Ahora más que nunca hemos de estar atentos a las necesidades y actuar. Y si la vida ahora no te sonríe porque estás pasando momentos de dificultades especiales, no dejes de tener presente que Dios, Rey del Universo, te acompaña y te asiste. Unas veces percibirás Su acción directa sobre ti y otras mediante tus hermanos.

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on noviembre 14th, 2020 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 5 hijos, ambos trabajan, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

 

Cuando alguien le pregunta a otro qué tal está, es una respuesta bastante habitual responder que “tirando”, “escapando”, “ahí vamos”, “echando días pa’tras”… así como son frecuentes los comentarios acerca de las bondades del fin de semana y lo negativo de los lunes, como “los lunes deberían quitarlos del calendario” o “por fin viernes”… o “qué bien que ya me queda tanto para jubilarme”. Vivir así, huyendo del presente, es enterrar los talentos recibidos.

Si comparo mi vida real con vidas soñadas o con vidas que nos venden, puedo sentirme una desgraciada o un desgraciado y resignarme a ver pasar los días, los meses, los años…

También puedo despertarme con el firme propósito de cambiar. Si yo cambio, todo cambia a mi alrededor. Esta semana me comprometo conmigo mismo a poner todas mis emociones positivas en lo que haga ahora, porque yo soy este momento. A estar presente, a quitarme esas preocupaciones que vienen a secuestrarme. Me encaro con ellas, les digo que se vayan, les pregunto que a qué vienen a molestarme. Me comprometo en varias situaciones que se me presenten, en vez de lamentarme, a preguntarme qué puedo hacer con lo que tengo: con lo que soy, mi creatividad, mi inteligencia, mi buen humor, lo mejor de mí, con lo que llevo en la mochila de mi vida que todo eso son los talentos que me han dado- al servicio de generar un cambio sano que sume, que ayude, que sirva, que mejore esa situación, que me haga decir con alegría “¡ha merecido la pena!”. Aunque sea un cambio pequeño. Y ofrecérselo al Señor con humildad, porque los talentos que voy a usar ha sido Él quien me los ha dado.

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