DESDE LA EVANGELIZACIÓN MISIONERA

Posted on octubre 29th, 2010 in > DESDE LA EVANGELIZACIÓN by admin

(mujer, soltera, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Jesús nos invita a “buscar y salvar lo que se ha perdido”, al igual que Él lo hizo durante su vida. En nuestra sociedad, en nuestro entorno… en lo lejano y en lo cercano, hay muchas personas que están perdidas. Adentrarse en los corazones de las personas requiere una empatía y cercanía especial. Un tratar al otro como hermano, como un Cristo sufriente… No importa lo perdido, o lo embarrado que esté… sino que dentro de él también hay cosas buenas, igual que las hay en nosotros.
Zaqueo cambió su vida radicalmente, simplemente por sentirse querido y perdonado por Jesús. El ejemplo de éste, debe servirnos para pensar que todo el mundo merece una oportunidad para cambiar su corazón y con ello su estilo de vida.
Os animo, a no dejar nunca de trabajar por las personas que nos necesitan. Personas, hijos de Dios, como lo somos nosotros, pero que no han tenido la suerte de que Jesús se hospede en su casa, como la tuvo Zaqueo o la hemos tenido nosotros. Nuestras experiencias de encuentro con Jesús, deben servirnos de empuje para no dejar solos a sus preferidos: “los pobres”, tanto materiales como espirituales.

DESDE LA EVANGELIZACIÓN MISIONERA

Posted on octubre 21st, 2010 in > DESDE LA EVANGELIZACIÓN by admin

(mujer, soltera, pertenece a comunidad cristiana, y a movimiento seglar)

Cuando vivimos desde el carisma de la Evangelización y la Misión, podemos caer en el error de comportarnos como “el fariseo” de la Parábola. Es fácil, reconocer en el otro el error, ver lo que necesita para ser mejor, lo que debe cambiar… Pero… ¿ y nosotros?, los que se supone que anunciamos la Palabra, ¿somos dignos de hacerlo?. ¿En nuestra vida se demuestra que Jesús es nuestro centro? ¿O simplemente, nos dedicamos a ver la paja en el ojo ajeno, y no permitimos que nuestra vida se impregne de Auténtico Evangelio?
El publicano, no se atrevía a mirar directamente a Dios porque se avergonzaba de su comportamiento. Para vivir para el otro, para el pobre, para el que no conoce a Dios… Debemos abajarnos, y reconocer nuestros fallos, al igual que el publicano, para así curarnos por dentro y servir mejor para la construcción del Reino.

DESDE LA EVANGELIZACIÓN MISIONERA

Posted on octubre 17th, 2010 in > DESDE LA EVANGELIZACIÓN by admin

(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

La Palabras de Jesús son duras en esta ocasión. Hacen que nos planteemos qué tipo de fe tenemos, cómo oramos y le pedimos al Padre.
La gente sencilla, humilde, la que no tiene tantos vienes materiales vive la oración y la petición de forma muy distinta a nosotros. En muchas ocasiones nosotros oramos para recibir, y pedimos cosas, que necesitamos inmediatamente para sentirnos bien. Pedimos desde nuestro egoísmo. Ellos lo hacen con una fe inmensa en que Él les dará lo mejor para su vida, les hará realmente justicia con los problemas que viven.Como dice el texto “gritan día y noche”. No se cansan de tener a Dios en su boca y en su día a día, continuamente sin cansarse. Eso les hace sentir que Dios es un Padre bueno que los cuida, aunque en muchas ocasiones sientan, enfermedad, miedo, soledad, frío, hambre, dolor…
A la hora de evangelizar en nuestro día a día, en nuestro trabajo, en nuestro entorno… Deberíamos aprender de ellos, de los pobres, ya qué su fervor, su humildad y sencillez es, lo que les hace transmitir a Dios y la alegría que vivir desde Él da a tu vida. Recuerdo a una Señora mayor, que he conocido este verano, y que repetía una y otra vez: “Diosito me lo dio y Diosito me lo quitó, y el sabe bien porque hace las cosas aunque yo no las entienda”.

DESDE LA EVANGELIZACIÓN

Posted on octubre 8th, 2010 in > DESDE LA EVANGELIZACIÓN by admin

(mujer, soltera,trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Al orar con este texto, no paran de venirse a mi cabeza rostros de personas. Cuando vives una Experiencia Misionera: estás y compartes con el “hermano pobre”.Sus vidas y experiencias te interpelan.
A ellos les pasa como al leproso que fue a darle las gracias a Jesús. Son conscientes totalmente del paso de Dios en sus vidas, de cómo los ha salvado, de qué manera les ha tocado… Y nosotros en muchas ocasiones, aquí en “nuestro mundo”, nos olvidamos de reconocer en nuestras vidas la mano de Dios. Cuando nos pasa algo bueno siempre interpretamos que lo hemos conseguido nosotros, con nuestro esfuerzo, con nuestra valentía… Pero cuando sucede algo que no nos agrada, vamos corriendo a pedirle explicaciones a Dios. ¡Qué diferentes son los hermanos con los que yo he compartido!.
En el camino de evangelizarlos, de llevarles la Buena Noticia, han sido ellos los que me han recordado a mí quién hace maravillas en mi vida y cómo debo agradecerlas y vivirlas desde la fe.
Cuando te sientes llamado a evangelizar y transmitir lo bueno que Dios ha hecho en ti, te sientes obligado a agradecer esas maravillas para así poderlas transmitir de una forma más auténtica a los demás.
El pobre material es mucho más rico que nosotros en sentimientos y gratitud. Pero a nuestro alrededor hay muchos pobres de alma, de valores… A estos, no se nos puede olvidar llevarles el Evangelio. Aunque nos resulte difícil, y no agradezcan, y nos rechacen… pero es a lo que estamos llamados. “Lo que gratis habéis recibido, gratis debéis darlo”.

DESDE LA EVANGELIZACIÓN

Posted on octubre 1st, 2010 in > DESDE LA EVANGELIZACIÓN by admin

(mujer, casada, pertenece a comunidad cristiana, )

Cuando uno recibe el regalo de la fe, no puede quedarse con él para sí, sino que debe darlo a conocer a los demás.
Jesús, en este texto nos invita a hacer aquello a lo que estamos llamados,a lo que como cristianos debemos hacer.Y yo, me siento llamada a transmitir el Evangelio. Dar a conocer aquello que Jesús ha hecho en mi vida. A lo que ser Cristiana me ha llevado, la felicidad que me da intentar vivir al estilo de Jesús, desde el amor al hermano, al cercano y al lejano.
Muchas veces me ocurre igual que a los apóstoles, que no entiendo muy bien lo que Jesús me pide, o a donde me lleva su Palabra. Pero en la oración encuentro el consuelo y las fuerzas necesarias para que mi fe siga siendo una pequeña llama que encienda otras llamas.
El salir de mi propio mundo, mi vida, mi trabajo, mis historias… y adentrarme en el mundo de otros, que son mis hermanos, que necesitan de mi, por muy poca cosa que yo sea… hace que sienta enormemente en mi corazón que realmente ” soy una pobre sierva, y que desde mi pobreza he hecho lo que tengo que hacer”. Cuando palpas los sufrimientos, pobrezas, tristezas, llantos y alegrías de otros, tu fe aumenta simplemente por hacer con otros lo que Dios a sembrado en ti. Somos meros instrumentos, pero debemos dejarnos moldear para que podamos servir y acercar a la gente al amor de Cristo.